Policías agreden a periodista de Periodismo Humano

La policía ha impedido una manifestación por la abolición de la monarquía y por un proceso constituyente frente al Congreso, mientras en el interior se aprobaba la ley de abdicación del rey Juan Carlos.

Jaime Alekos, periodista de Periodismo Humano, fue agredido y herido en el cuello por un policía, además de ser amenazado e insultado.

El dispositivo de policía antidisturbios, que superaba en número varias veces a la cincuentena de manifestantes que acudieron a la convocatoria de la Coordinadora 25S, identificó a varios de ellos para después desplazarlos a todos por el Paseo del Prado 200 metros más abajo, en dirección a la Glorieta de Atocha e impidiendo que se volvieran a acercar al Congreso.

Los antidisturbios también obstaculizaron el trabajo de los periodistas que cubrían la manifestación, alejándoles de la misma e identificando y empujando a varios de ellos.

Jaime Alekos, periodista de Periodismo Humano, fue agredido y herido en el cuello por un policía (hay un parte de lesiones) quien también le llamó “el tonto de siempre”, le quitó la cámara de vídeo, intentó borrar la grabación,  le exigió su DNI para multarle por negarse a identificarse (ver foto con DNI en la mano del policía) y  le amenazó diciendo:  ”Como subas el vídeo a YouTube, te voy a meter un puro que vas a flipar”.

Un compañero del policía le aconsejó no detener al periodista ante la manifiesta intención del agente agresor de proceder a su arresto. Algunos policías eran miembros de Puma 120, la unidad que recientemente hirió a siete periodistas, acción que fue grabada por el periodista Jaime Alekos, ahora también agredido.

Varios periodistas ha sido testigos de la agresión y han documentado los hechos.

Información relacionada:

Secuencia 02 (1)

Siete periodistas heridos por policías al fotografiar una detención

30.03.2014 ·  · (Madrid) VÍDEO

La convocatoria, organizada en Madrid por la Coordinadora 25S, reunió a alrededor de 200 personas en la Plaza de Neptuno. La Unidad de Intervención Policial (UIP, los antidisturbios), con un dispositivo de más de 100 agentes, identificó a la mayoría de asistentes. Una vez en Atocha, los antidisturbios detuvieron a un manifestante, golpeando a siete periodistas gráficos que documentaban la intervención.

Leer más

http://periodismohumano.com/sociedad/policias-disuelven-manifestacion-republicana-y-agreden-a-periodista-de-periodismo-humano.html

El pueblo que decidió dejar el oro bajo tierra

 

Esquel fue el primer pueblo de Argentina que consiguió expulsar a una multinacional minera con la movilización ciudadana. Pero no sería el último.

 

 

Las movilizaciones ciudadanas obligaron al Gobierno de la ciudad a convocar un referéndum. El “no a la mina” ganó con el 82%. / Fotografía: Asamblea No a la Mina

Las movilizaciones ciudadanas obligaron al Gobierno de la ciudad a convocar un referéndum. El “no a la mina” ganó con el 82%. / Fotografía: Asamblea No a la Mina.

 

Durante 300 años, la leyenda de la Ciudad de los Césares de la Patagonia enloqueció a guerreros y frailes, arrastrándolos, como fascinados, de un extremo a otro de la Patagonia, cuenta el historiador Enrique de Gandía.  Llamada también la Ciudad Errante o Elelín, había sido descrita como una ciudad de planta cuadrada, con templos y calles de oro macizo. Algunas versiones hablaban de dos cerros, uno de diamante y el otro de oro.

 

l cerro que la minera canadiense Meridian Gold pretendía (literalmente) explotar se ubica a seis kilómetros de Esquel. Sólo el 3% de los beneficios se hubieran quedado en el país. FOTO: Asamblea No a la Mina.

El cerro que la minera canadiense Meridian Gold pretendía (literalmente) explotar se ubica a seis kilómetros de Esquel. Sólo el 3% de los beneficios se hubieran quedado en el país. / Fotografía: Asamblea No a la Mina.

 

A principios de siglo XXI, la búsqueda parecía haber concluido con éxito. Pero los exploradores eran esta vez muy distintos. Trabajaban para la empresa minera canadiense Meridian Gold. La Ciudad de los Césares, en efecto, tenía una planta casi cuadrada. No tenía calles de oro, pero sí varios cerros alrededor. Los 30.000 habitantes de la ciudad ignoraban que uno de los picos que veían todos los días, a seis kilómetros de distancia, estaba lleno de oro. La población de Esquel tampoco sabía que en su tranquilo pueblo se libraría la primera gran batalla contra los nuevos conquistadores.

Cianuro y almendras

El hallazgo pudieron leerlo todos los habitantes de Esquel en el diario. Una mina de oro, inversiones y 400 puestos de trabajo. Un panorama prometedor, sobre todo para los 6.000 desempleados que había en la ciudad en 2002. Para presentar el proyecto, la empresa convocó a una primera reunión. A Marta Sahores, como profesora de Química en la Universidad de la Patagonia, le entró curiosidad. En la entrada a la charla se encontró con otra profesora de la facultad. Se sentaron juntas. La sala estaba llena.

–El cianuro es menos venenoso que la lavandina [lejía] que se vende en los supermercados cerca de las góndolas de la comida –decía un hombre vestido con un traje azul.

Sin duda intentaba evitar una “innecesaria” preocupación por el uso de uno de los ingredientes básicos para la extracción de oro en las minas a cielo abierto. Las dos químicas se miraron. Marta Sahores no pudo evitar levantar la mano. Pero el hombre del traje azul continuaba hablando.

–Cianuro hay en las almendras amargas, en el humo de cigarrillo… Si el cianuro fuera veneno, yo estaría envenenado, porque el azul es ferrocianuro férrico –decía mientras mostraba su traje azul y señalaba a otros oyentes con prendas azules–, y vos y vos y vos…

Las dos profesoras de Química interrumpían, cuando les dejaban. A la salida del acto siguieron hablando. “¡Qué responsabilidad la nuestra!”, dijo Marta Sahores. Eran las únicas dos expertas en química de Esquel.

El local de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados contra la Minería está a unos pocos metros de la plaza principal. Mate en mano, Sahores describe cómo se extrae el oro de la montaña en una mina a cielo abierto: explosiones de material contaminante, diques precarios de material tóxico, cianuro, temblores, y el uso de millones y millones de litros de agua por día.

Marta Sahores se acerca a una maqueta de Esquel y de las montañas de los alrededores; entre ellas, el cerro donde Meridian Gold quiso instalar la mina. “Trescientos miligramos de cianuro resultan letales para un ser humano. Iban a usar seis toneladas por día, aquí, a 6,2 kilómetros de la ciudad, con caída para acá”, explica, mientras señala la ruta que tomaría cualquier escape, directo hacia Esquel.

“Vecinos informan a vecinos”

“Era como tener una bomba de tiempo a seis kilómetros”, señala Pablo Quintana, uno de los fundadores de la asamblea. El aumento de las desigualdades, la contaminación y el agotamiento de los acuíferos eran algunos de los motivos para oponerse a la mina. Pero había más razones: según la leyes vigentes, solo el 3% de las ganancias producidas por la megaminería se quedan en el país.

A mediados de 2002, Pablo Quintana y otros conocidos empezaron a reunirse, a hablar por teléfono, a intercambiarse correos electrónicos. En el salón de la escuela nº 205 celebraron la primera reunión. Eran unas sesenta personas. La siguiente semana ya superaban las cien. “A partir de ahí, fue como una bola de nieve”. Se había creado la primera Asamblea de Vecinos Autoconvocados contra la Minería.

La asamblea utilizaba los mensajes de texto, los emails, las panfletadas, las pegatinas, pero resultó claro que no bastaba. La primera movilización fue convocada para el 24 de noviembre de 2002. Mil personas se juntaron ese día. La situación, seguramente, empezó a preocupar a la empresa porque, revela Marta Sahores, recibió tres llamadas anónimas con amenazas. “Me dijeron que, si no me dejaba de joder con el cianuro, iba a quedar tendida en la plaza”.

Una semana después, la ciudad vivía su segunda muestra de rechazo. Ahora eran 3.000 personas las que gritaban contra la mina en una marcha por el centro. “Ese día quedé tendida en la plaza, pero de feliz, porque había venido mucha gente de la comarca”, rememora Sahores.

 

Tras la experiencia de Esquel, el movimiento contra la megaminería metálica a cielo abierto ha conseguido prohibir esta actividad en las provincias de Chubut, Mendoza, San Luis, Tucumán, La Pampa, Córdoba y Tierra del Fuego. FOTO: Asamblea No a la Mina.

Tras la experiencia de Esquel, el movimiento contra la megaminería metálica a cielo abierto ha conseguido prohibir esta actividad en las provincias de Chubut, Mendoza, San Luis, Tucumán, La Pampa, Córdoba y Tierra del Fuego. / Fotografía: Asamblea No a la Mina.

 

El equilibrio de fuerzas estaba cambiando. Con la población movilizada fuera de la municipalidad, el Consejo se vio obligado a convocar un plebiscito. El primer referéndum en Argentina sobre la minería a gran escala ya tenía fecha: el 23 de marzo de 2003.

A medida que se acercaba el día, la tensión aumentaba. La manifestación más multitudinaria fue la del cierre de campaña, el día antes de la votación. Nueve mil personas marcharon por el centro en la mayor movilización de la historia de Esquel. El Gobierno municipal y la minera Meridian Gold, como broche de cierre, brindaron un concierto gratuito en el gimnasio municipal, con bebida y choripán incluidos.

Había llegado el día. “Todos teníamos miedo. No creíamos que hubieran convocado un plebiscito sabiendo que iban a perder. Creíamos que había gato encerrado, que iba a haber fraude. No sé de dónde vino el error de cálculo”, expone Quintana.

Al cierre de la votación, a las 18 horas, el resultado no podía ser más rotundo: 1.500 personas a favor de la mina; 11.062 personas, el 82%, en contra. La victoria se convirtió en festejo. “A la noche, la gente estaba como loca, dando vueltas por todos lados. Yo recuerdo –dice Quintana– salir del local y llegar a la plaza abarrotada de gente, algunos con antorchas, con pancartas, un momento de absoluto festejo”.

 

Los festejos por el triunfo del “no a la mina” fueron multitudinarios. La lucha de Esquel ha sido imitada con éxito en decenas de pueblos en Argentina y en el resto de América Latina. Fotografía: Asamblea No a la Mina.

Los festejos por el triunfo del “no a la mina” fueron multitudinarios. La lucha de Esquel ha sido imitada con éxito en decenas de pueblos en Argentina y en el resto de América Latina. / Fotografía: Asamblea No a la Mina.

 

El día anterior al plebiscito, en la gran marcha de cierre, Marta Sahores no podía creer lo que veía: “En un pueblo de 30.000 habitantes, había 9.000 en la calle, sin organización, unos hacia un lado, otros hacia otro”. De repente descubrió entre los manifestantes a un grupo de niños, todos equipados con la misma camiseta de fútbol, relucientes. Le entró la curiosidad.

–Chicos, ¿qué pasa?, ¿no estuvieron jugando al fútbol, que están todos limpitos?

–No, estas nos las regalaron los mineros y las guardamos para festejar el triunfo del “no a la mina”.

“¡Eso fue apoteósico! Hubo compra de voluntades a granel, empanadas, asados, vino… Trajeron un conjunto musical gratis. La gente aceptó las empanadas, fue a ver al conjunto que le gustaba, pero luego votó lo que le parecía”, relata Sahores.

A los pocos días, el Gobierno declaró que el proyecto no se iba a realizar. Esquel se convirtió en el primer pueblo de Argentina que consiguió expulsar a una multinacional minera con la movilización ciudadana. Pero no sería el último: decenas de pueblos argentinos como Loncopué, Tinogasta, Chilecito o Andalgalá siguieron su ejemplo. Esquel había demostrado que se podía hacer.

 

El proyecto

Martín Cúneo y Emma Gascó son autores de Crónicas del estallido, un libro de próxima publicación sobre las victorias de los movimientos sociales en América Latina. Un relato basado en los testimonios de más de 200 activistas entrevistados en un viaje de año y medio, 10.000 kilómetros hacia el norte, entre Argentina y México. Para apoyar la publicación del libro, prevista para noviembre, o conocer más sobre el proyecto, entra aquí.

http://www.eldiario.es/desalambre/pueblo-decidio-dejar-oro-tierra_0_191780928.html

“Los mineros son más valientes que él, mil veces”

Durante el funeral hablan dos familiares de los seis mineros fallecidos en la mina Emilio del Valle, Santa Lucía, León.

31.10.2013 ·

Marcos Martínez · Remine

“Creo que se podría haber evitado y quiero hacer una petición. Y es que Dios perdone al responsable de esto, pero que cuando cierre los ojos no pueda descansar nunca y que vea los ataúdes y el dolor de las familias”. Apuntó directamente al director de la empresa hullera: “El señor director dijo a los mineros que no tenían cojones a meterse en alguna parte de la mina, pues que vea que tienen más cojones que él mil veces y que no le queremos ver aquí nunca más. Los mineros son más valientes que él, mil veces”, afirmó.

Varios mineros durante el funeral de sus seis compañeros, muertos por grisú. Santa Lucía, León. (Javier Bauluz / Piraván)

 http://periodismohumano.com/economia/los-mineros-son-mas-valientes-que-el-mil-veces.html

“Si EEUU interviene será en busca en sus intereses”

 

Los refugiados sirios en Líbano recelan del verdadero objetivo de los anunciados ataques occidentales

“Nos han bombardeado durante dos años y medio sin que nadie responda a esos ataques. ¿Por qué deberían responder ahora?”

 

Niña siria refugiada en Jordania. (Manu Brabo/AP)

Sidón , Líbano (Mónica G. Prieto)

El tiempo parece haberse parado en el edificio que debería albergar la Universidad Imam Ozei de Sidón, desde hace año y medio convertido en un improvisado centro de refugiados donde se hacinan 165 familias sirias huidas de los combates de su Hama natal.

Mujeres y niños acarrean agua desde una fuente cercana mientras los jóvenes juegan al fútbol y los adultos se enzarzan en interminables conversaciones políticas acompañadas de café y tabaco. Nadie parece especialmente inquieto ni aliviado por la posibilidad de un ataque occidental contra Damasco. “A nosotros nos están bombardeando desde hace dos años y medio”, dice Ahmed Said, agricultor y veterano en el edificio, de 61 años. “Primero fue con armas automáticas, luego artillería pesada, después con carros de combate, más tarde con aviación, luego con misiles y con barriles explosivos y finalmente con armas químicas. Y nadie ha respondido a esos ataques. ¿Por qué lo iban a hacer ahora?”.

(Manu Brabo/AP).

Para Ahmed, la retórica occidental que amenaza con ataques puntuales contra el régimen sirio en respuesta al ataque con gases contra civiles del pasado 21 de agosto está vacía. Como él, otros muchos refugiados desconfían de las verdaderas intenciones de Estados Unidos y sus socios, que durante los dos años y medio que dura la represión y la guerra civil nunca castigaron –apenas cuestionaron- al régimen de Damasco. “No nos creemos que vayan a intervenir”, irrumpe Abu Yazen, de 33 años, rodeado de otros aldeanos de la localidad de Al Hawija, en la provincia de Hama, una población de 1.200 habitantes que ha quedado reducida a un montón de ruinas y medio centenar de moradores: todos combatientes rebeldes. “Estados Unidos miente, como todos los gobiernos occidentales y todos los Gobiernos del Golfo. Si quiere atacar, atacará a los civiles y luego dirá que han errado en su objetivo”, afirma Ahmed Abdelaziz, 38 años, en una peculiar percepción que indica hasta qué punto los sirios recelan de Washington, aliado regional de Israel, enemigo por antonomasia del pueblo árabe.

El peso de la invasión norteamericana de Irak, que empujó al país a una sangrienta guerra religiosa, la ocupación de Afganistán, los bombardeos con aviones no tripulados en países como Yemen y el doble rasero que emplea Estados Unidos en su trato con los países árabes -pese a su “escándalo moral” por el uso de gases contra población civil siria, apoya a la Junta golpista egipcia y su principal socio en el Golfo es Arabia Saudí, una dictadura extremista islámica regida por la Sharia y que no respeta los derechos más básicos para sus ciudadanos- alimentan una desconfianza histórica entre los árabes, bien reflejada por los comentarios de los ciudadanos sirios consultados. “Estados Unidos sólo busca su propio beneficio, no el de la gente. Si interviene será en busca en sus intereses, como hizo en Libia, no por motivos humanitarios. Nunca intervino a favor del pueblo de Egipto, ni de Túnez, ni de Siria”, asegura Mohamed, agricultor de 36 años.

(Manu Brabo/AP)

Niños sirios refugiados en Líbano (M.G.Prieto)

“En realidad, a Estados Unidos le interesa la debilidad de los países árabes, y en el caso de Siria le interesa más proteger a un régimen que ha salvaguardado la frontera con Israel durante 40 años que a la población civil. ¿Por qué van a bombardear a quien protege la frontera de su aliado? EEUU y Naciones Unidas sólo buscan el beneficio de Israel, y sólo tomarán decisiones por el bien de Israel”, prosigue.

La idea se repite entre los moradores de lo que tendrían que haber sido aulas universitarias, hoy habitaciones que acogen entre una y dos familias de refugiados, en el edificio abandonado cuya construcción fue abortada antes de su fin. Con el inicio de la crisis de refugiados, un colectivo de ONG locales pactó con los dueños la remodelación del edificio para destinarlo a acoger a ciudadanos sirios a cambio de dos años de alquiler: hoy, 857 personas están registradas como habitantes del inmueble, entre ellas 250 niños que han perdido dos cursos escolares y que hoy vagan, muchos sin calzado, entre los charcos de barro y la inmundicia que rodea el lugar.

(Manu Brabo/AP)

Este es el mayor edificio que hace las veces de campo de refugiados en Sidón pero no el único: hay otros seis inmuebles menores, todos en construcción, que albergan a sirios huidos del conflicto. En total, se estima que en Sidón hay unas 2.000 familias a los que habría que sumar otras 1.800 familias palestinas que han buscado refugio en Ain al Hilweh, el mayor campo de refugiados palestinos del Líbano. En total, el Líbano alberga ya a 1,2 millones de refugiados sirios, registrados o no, y la cifra amenaza con dispararse en los próximos días por la amenaza occidental contra Damasco: parte de la población de la capital siria está optando por huir y su salida natural es el Líbano. Si hace unos días salían a diario entre 500 y 1000 refugiados por el puesto fronterizo de Masnaa, la cifra se ha disparado: según fuentes oficiales libanesas, sólo el miércoles cruzaron la frontera 6.000 nuevos refugiados.

“Lo único que pretende Estados Unidos es que la gente, los sirios, nos sigamos matando”, se encoge de hombros Abu Yazen, de 33 años, sentado en el suelo de la habitación de cemento que ocupa con su familia. “Ya están avisando de qué posiciones pretenden bombardear. ¿Para qué lo hacen, para que las desalojen? Si atacan, atacarán al Frente al Nusra, los que ellos llaman terroristas, y no al régimen. Usarán el ataque para matar a los grupos islamistas, que son los únicos que nos han ayudado”.

(Manu Brabo/AP)

Sus palabras resumen la desesperación de un pueblo que, tras levantarse contra el régimen y ser arrastrado a la guerra civil por la represión y la retórica sectaria de la dictadura, simpatiza más con el extremismo islámico que con los países occidentales que volvieron la cara ante bombardeos contra población civil que han dejado más de 100.000 víctimas, más de seis millones de refugiados y desplazados internos y un país en ruinas. Mucho han cambiado las cosas desde que, en marzo de 2011, un grupo de adolescentes fuera arrestado y torturado por la Inteligencia siria por escribir “el pueblo quiere la caída del régimen” en un muro de Daraa, en imitación de las consignas que se coreaban en países vecinos envueltos en las llamadas primaveras árabes. Fue el inicio de un levantamiento popular que al principio exigía reformas y el final de la corrupción: a medida que corrió la sangre, pidió la caída del régimen.

Miembros del ELS atacan posiciones del Ejército de Assad (Manu Brabo/AP)

Padres, familiares y amigos de aquellos niños tomaron las calles exigiendo su liberación en una serie de marchas que serían reprimidas. Cada funeral se convertía en una nueva declaración de intenciones, y cada manifestación era más numerosa que la anterior: al ritmo que crecían en número, aumentaba la represión; a medida que aumentaba el número de muertos, se radicalizaban las exigencias de los manifestantes.

El régimen alternó promesas incumplidas con una respuesta militar que pretendía hacer regresar a su pueblo al terror. Los primeros soldados del Ejército de Bashar comenzaron a desertar meses después del inicio de las manifestaciones: denunciaban que eran forzados por sus superiores a abatir a los civiles que se manifestaban. Fueron el germen del Ejército Libre de Siria, un grupo armado y al principio homogéneo que no tardaría en convertirse en la denominación que representa a un millar de grupos armados, algunos fieles a los principios de la revolución y otros motivados y financiados por diferentes agentes exteriores con sus propias agendas políticas. El brutal asedio y bombardeo de Baba Amr, en Homs, y la pasividad internacional que acompañó aquel episodio sólo atrajo yihadistas al conflicto y animó a las potencias árabes, en especial a Qatar y Arabia Saudí –enemigos del régimen de Bashar Assad- a intervenir de forma masiva con armas, dinero e incluso combatientes. Los socios del régimen, Hizbulá e Irán, hicieron lo mismo apoyando con armamento y hombres a Assad, convirtiendo así a Siria en el terreno donde se libra la gran batalla sectaria regional.

Miembros del ELS  ayudan a un compañero caído en combate (Manu Brabo/AP)

La revolución quedó devorada así por la represión y el odio religioso, por los extremistas que la secuestraron y por los intereses exteriores que ven en el país árabe el escenario perfecto para dirimir sus diferencias sin verse manchados de sangre. El afianzamiento de milicias como Johbat al Nosra (asociada con Al Qaeda) o Ahrar al Sham y la entrada del Estado Islámico de Irak (la temida sucursal de Al Qaeda en la antigua Mesopotamia, responsable de muchos de los atentados suicidas que arrastraron a Irak a una guerra civil entre 2004 y 2009) en Siria han desfigurado el levantamiento social y amenaza incluso a muchos de sus promotores: son varios los activistas secuestrados, amenazados o asesinados por grupos extremistas.

Son una realidad sobre el terreno –en regiones como Alepo o Raqqa disponen de más fuerza militar que ninguna otra facción- a la que el ELS no se ha enfrentado hasta el momento. La consigna es cumplir el objetivo común (la caída del régimen) antes de dirimir sus diferencias, basadas en el futuro que cada facción desea para Siria, pero las primeras desaveniencias ya se están traduciendo en combates entre milicias. Los extremistas quieren imponer un Estado islámico rechazado por los activistas, por muchos combatientes del ELS y por una vasta parte de la población civil, suní moderada, y parece casi imposible que haya un entendimiento pacífico en el futuro. Si las divisiones internas son irreconciliables, las externas también: la oposición en el exilio ha sido incapaz de unirse en estos dos años y medio dando un lamentable espectáculo donde los intereses políticos y económicos de cada grupo y su patrón exterior se superponen a la sangre del pueblo sirio al que dicen representar.

Niño amputado tras un bombardeo del Ejército sirio en Alepo. (Manu Brabo/AP)

Le pregunto a Ahmed Said si no teme a los extremistas y se piensa la respuesta: “No lo sé, pero por el momento, son ellos los que están ayudando a la gente. No los países del Golfo ni Occidente, sino ellos”. El mismo pensamiento se extendió inicialmente en Irak, en los primeros años de invasión, cuando yihadistas de todo el mundo se instalaron allí con la excusa de ayudar a la insurgencia suní contra la ocupación norteamericana para, poco más tarde, desatar una guerra sectaria mediante coches bomba contra la comunidad chií. El Estado Islámico de Irak no tardaría en declarar un emirato en la provincia de Anbar sometiendo a la población al terror de su dictadura religiosa: sus propios adeptos y simpatizantes terminarían combatiéndoles hasta arrinconarles.

Son muchos quienes temen que Siria siga los pasos de Irak, ahora que las milicias afines a Al Qaeda se fortalecen –el Estado Islámico de Irak y de Levante, que actúa en Siria, ha prometido un “volcán de venganzas” en respuesta al ataque químico– y son muchos quienes temen que el Líbano siga los de Siria. Con una población diversa religiosamente, un número abrumador de armas y las heridas de la guerra civil aún abiertas y avivadas por los líderes políticos –los mismos señores de la guerra que alimentaron el conflicto libanés entre 1975-1990-, el país del Cedro se ha convertido en el principal receptor de refugiados sirios y en la nación más expuesta al efecto contagio. Son más de un millón (en un país de 3.5 millones de habitantes) los sirios que han encontrado refugio en el país vecino, malviven de alquiler ante la ausencia de campos oficiales (se han contabilizado 383 concentraciones de tiendas, o campos improvisados) y salvo aquellos que no pueden mantenerse económicamente (El Líbano no reconoce la existencia de sus refugiados y no les ayuda como Estado) nadie piensa en regresar a Siria por el momento, ni siquiera si se produce una intervención occidental.

Miembro del ELS  intenta reanimar a un niño herido un bombardeo del Ejército sirio en Alepo (Manu Brabo/AP)

“A ninguno nos ha sorprendido que el régimen haya gaseado a la población de Damasco”, continúa Ahmad Said mientras sorbe café con cardamomo. “Son criminales, nos bombardean con Scuds, con barriles de dinamita… Si Estados Unidos ataca, lo hará de forma compasiva para el régimen. Será una respuesta puntual, pero los sirios no se quedarán quietos tras el ataque con armas químicas. Intentarán recuperar todo el país, y lo podrían hacer fácilmente si tuviesen aviones o cohetes”.

“Tendrían que haber intervenido hace mucho tiempo”, añade Farid Salloum, su cuñado, de 57 años. “La mitad de los grupos islamistas son una invención del propio régimen, les creó el régimen para enviarles a Irak hace unos años y ahora les usa para que manchen la imagen del Ejército Libre de Siria”, asegura. Durante la guerra civil siria, Damasco se caracterizó por proteger a parte de los grupos armados suníes, que aprovechaban la retaguardia siria para reorganizarse y realizar contactos exteriores: entre 2005 y 2010, era fácil encontrar a los líderes de las facciones más radicales, perseguidos por las autoridades de Irak, en despachos damascenos en un ejemplo más de la capacidad siria para pactar con todo aquel que le pueda beneficiar, más allá de afinidades políticas, económicas o religiosas. Muchos de esos combatientes iraquíes que una vez se vieron protegidos por el régimen se han sumado a las filas del ELS para combatirlo.

Refugiados sirios llegan  a la frontera (Manu Brabo/AP)

Salloum relata el día que decidió abandonar Al Hawija. “Nos habíamos refugiado en casa de mi hermano, había 20 mujeres y niños en la casa, incluida mi madre, de 90 años. Bombardearon la casa desde el aire: murieron cinco de mis familiares y 15 resultaron heridos. De eso hace 11 meses: nos fuimos de Siria y nunca hemos regresado. ¿Cómo se puede definir al hombre que ordena matar mujeres y niños de su misma nacionalidad? No es sirio, no es musulmán, no es humano”, dice moviendo la cabeza con gesto negativo.

http://periodismohumano.com/en-conflicto/si-eeuu-interviene-sera-en-busca-en-sus-intereses.html

 

· Fundación Amaranta: “¿Qué alternativas reales les ofrecemos para que no vuelvan a la prostitución?”

Trata de mujeres con fines de explotación sexual y de mujeres en contexto de prostitución.
Patricia Simón, en Periodismo Humano

En el edificio la luz inunda las habitaciones y no es extraño escuchar el sonido de niños pequeños jugando en el jardín o llamando la atención con sus llantos de bebé. Las mujeres se sienten en su hogar y para muchas lo es durante una buena temporada. Estamos en una casa de acogida de la Fundación de Solidaridad Amaranta, que en el ámbito de la trata de mujeres con fines de explotación sexual y de mujeres en contexto de prostitución lleva acompañándolas desde hace una década en un programa que además de en Asturias, tiene sedes en Granada y Palma. Un proyecto, llamado SICAR en la región norteña, que nació al amparo de la ya centenaria labor de la congregación religiosa Adoratrices y de la mano de la Fundación Municipal de Asuntos Sociales de Gijón, cuando la Policía empezó a desmantelar redes de explotación y trata y demandó un lugar donde llevar a las mujeres que no fueran los calabozos. Pero no sólo, porque en este espacio también se atiende a mujeres en riesgo de exlusión social y a sus hijos. Es una fundación en la que los trabajadores sociales, el psicólogo, la abogada… luchan no solo contra la trata, sino contra la revictimización de las mujeres con las que conviven diariamente y a las que, nos recuerdan, miramos a menudo desde sus sufrimientos y carencias en lugar de desde sus “fortalezas y potencialidades”.

(Javier Bauluz)

Conversamos con una de sus trabajadoras sociales cuya identidad mantenemos oculta por razones de seguridad y que lleva implicada en el trabajo de la Fundación desde sus inicios. “Lo que más nos ha cambiado en esta década es la imagen sobre las mujeres, en lugar de pensar que trabajamos con mujeres machacadas, pensamos ¡qué mujeres!. Son más que prostitutas, que víctimas de trata… Una vez una de ellas nos dijo que lo que más le gustaba es que las tratamos como mujeres y no como prostitutas. Eso es lo que queremos, a la hora de intervenir nos centramos en la persona y no en sus problemas”.

Periodismo Humano. Vuestro trabajo es integral con las víctimas de trata, ¿en qué consiste?
A. Hacer un análisis global de la situación de la persona, abordar los aspectos de salud y bienestar (toda la dimensión relacional, el ocio, el descanso, las relaciones afectivas…), de inserción y laboral, jurídico y el de la vida cotidiana si viven con nosotros. Nuestra metodología se basa en ser capaces de analizar y partir de una valoración de la situación consensuada con la mujer: dónde estás, qué te preocupa, qué necesitas y a dónde quieres ir. Y vamos dando diferentes apoyos para ir consiguiéndolo, de tal forma de que si una mujer no quiere abordar determinados temas desde el ámbito psicológico, por ejemplo, no se hace. No abordamos el tema del abandono de la prostitución si ella no lo quiere; si sí, plantemos alternativas… Pero siempre de la mano de la mujer.

P. ¿Cómo han evolucionado las redes de trata desde que empezásteis a trabajar el tema?

A. Cuando empezamos hace diez años eran redes organizadas de traficantes y ahora van apareciendo redes informales de familiares, de amigos que se convierten en otra vía para que las mujeres puedan llegar aquí para la explotación.

En la red informal, una de las dificultades es que la mujer no se percibe como víctima de un delito sino que es una amiga o un pariente el que le facilita un trabajo, el dinero para el viaje…. No lo interpreta como una forma de explotación sino como que le están ayudando para llegar al lugar donde quiere ir. Suele ser gente de su pueblo o ciudad, una vecina, una amiga que ya estuvo aquí o que conoce a otras chicas, que tiene sus propios contactos y facilita que pueda llegar y que luego ejerza la prostitución.

P. ¿En qué etapa y cómo llegan a Amaranta?
A. A nosotros nos llegan fundamentalmente a través de las Fuerzas y Cuerpos del Estado, en el momento en que identifican a una mujer bien durante una redada en un club o por una denuncia. Si detectan que es víctima de trata y que no tiene dónde estar, la mujer accede al recurso (es decir, se aloja en las instalaciones de Amaranta). O si no tienen claro que sea víctima de trata, vamos a entrevistarla a comisaría. Esos son los casos que nos llegan en el momento en que están siendo víctima del delito de trata.

Luego tenemos muchas mujeres que, por la característica del programa dedicado al entorno de la prostitución -para que quepan muchas realidades-, cuando trabajamos con ellas y su trayectoria vital aparece la trata, la explotación, la violencia… Pero eso ya pasó. Por lo tanto, nosotros a la hora de intervenir con ellas, no tenemos ningún instrumento para abordar el tema más allá del de cualquier mujer inmigrante. La legislación no precisa el periodo en el que sigue siendo delito, por lo que podría haber prescrito. ¿Desde cuándo y hasta cuándo se considera víctima de trata?. Las herramientas que la ley pone a disposición se basan en la denuncia, por lo tanto, el delito tiene que estar sucediendo.

P. Hay organizaciones que entienden que el porcentaje de mujeres que ejercen la prostitución que son víctimas de trata es altísimo, incluso más del 80% de ellas, porque la situación en la que se encontraban en sus países de origen, era de vulnerabilidad como recoge la Ley contra la trata. ¿Qué pensáis vosotros?

A. Es un tema de interpretación porque en la ley aparece la vulnerabilidad de esa persona para valorar si está habiendo un tema de trata. Como muchas mujeres tienen en origen una situación social y económica pues se acogen a esto… nos parece poco sólido. Nuestra posición es que estamos trabajando con mujeres, con trabajadoras pobres, que acceden a empleos a los que sólo acceden esas personas y que aquí vienen a entrar en esa rueda como servicio doméstico, cuidadoras… A la hora de intervenir, eso ¿qué nos aporta si en realidad la legislación no nos da ningún instrumento para darle alternativas, si ella no tiene conciencia de víctima…? Al final, consiste en entender su historia de vida como mujer, como madre, como trabajadora pobre… no como víctima de trata. Claramente ni todas, ni la mayoría de las mujeres prostitutas son víctimas de trata. No nos podemos agarrar al tema de la vulnerabilidad porque las personas no son vulnerables sino las circunstancias que viven las que las hacen vulnerables… Lo que no negamos es que esa situación las pone en una situación más fácil para que sean explotadas.

Hoy por hoy, hay un interés de meter bajo el rótulo de la trata a todo… Pero estamos hablando de inmigración, de derechos…. Me parece igual de grave que sufran abusos por ser pobre, inmigrante… Necesito que legislen a favor para que tengan instrumentos para seguir adelante…

Cartel de la campaña ‘Redibuja el mundo’ de Fundación Amaranta

P. Una de vuestras preocupaciones es la de que no revictimicemos a las mujeres tratadas.

A. Es cierto que jurídicamente necesitamos darle el título de víctimas para poder protegerlas y actuar, pero más allá de eso no suele aportar casi nada.

Nuestra experiencia es que el valor, la opinión, las decisiones que ha tomado una mujer que está en la prostitución muchas veces son menospreciadas, pensamos que no están hechas desde opciones de libertad. Eso las hace todavía más vulnerables, al quitarle validez a sus decisiones las estamos victimizando más porque las estamos haciendo irresponsables de sus tomas de decisiones, las estamos tratando como menores de edad constantemente. Vienen de donde vienen, tienen una historia de vida… pero nuestra tarea no es decir ‘como vienes de ahí esto no…’ Si no, ‘tú has tomado unas decisiones frente a otras, así que construyamos con ellas desde la reflexión, desde ser dueñas de su vida…’

A mí me obsesiona mucho ahondar en la pregunta de por qué dos personas ante un mismo hecho toman decisiones diferentes, decisiones que las sitúan en una situación más precaria o mejor. Es decir, un mismo hecho de partida no supone una relación directa de causa-efecto: quién es esa persona, por qué ha tomado esa decisión, qué ha puesto en juego a la hora de tomar esa decisión. Estas mujeres no son tontas, todos ponemos en juego nuestra libertad en algún momento de la vida… Otra cosa es que por esa misma vulnerabilidad tenga un riesgo o un coste demasiado alto…

Darles la palabra es escuchar a la que te dice que ella sabía que venía a ejercer la prostitución, que ella se expuso a pagar esa deuda. ¿Por qué decimos que esa persona no está tomando la decisión en libertad? Está condicionada por vulnerabilidad, sí. Pero si no trabajamos con ellas desde la responsabilidad de las decisiones, desde los costes, seguirá repitiendo esa pauta porque estamos haciéndola irresponsable de su vida. O cuando vuelven a la prostitución una vez que han dejado la red de trata. ¿Por qué exigimos a las mujeres que no vuelvan a la prostitución? ¿Qué alternativas reales les ofrecemos, el servicio doméstico? Al final, nuestra abogada Clara Corbera lo dice mucho, es el despotismo ilustrado, todo por las mujeres pero sin las mujeres.

Cuando vives con las mujeres y conoces de dónde vienen no sólo intelectualmente, sino que estás allí, compartes tu tiempo, pues la vida se ve distinta. La perspectiva es muy valiosa, lo que cada una cuenta de por qué ha hecho las cosas... Porque si no, las anulamos. Volvemos a infantilizarlas. Tenemos que ver de dónde vienen y cómo esto influye en la reducción de los niveles de hasta dónde aguanto, eso es una trayectoria de vida y el que ante una situación se decide una cosa y se expone a eso. Que haya explotación es una cosa, pero a la hora de sentarnos ante estas mujeres y de hablar con ellas, no las anulemos aunque sea en nombre de ellas.

Se trata de trabajar con las mujeres de manera adulta, reflexionar con ellas, el porqué, ser honestos y plantear que no tenemos alternativas reales para que una mujer decida. Es un tema de igualdad de oportunidades.

Estamos haciendo un trabajo de investigación con la Universidad de Brasilia, y una de las dificultades que nos encontramos son los límites del concepto de trata porque nos deja fuera un montón de realidades, estamos atendiendo al delito y no a las historias de vida: mujeres pobres en cuyos países de origen prima la desprotección a todos los niveles. Hemos recuperado las historias de vida de una zona de Brasil, sus trayectorias vitales, su realidad de trata, de explotación, prostitución en España, y en algunos casos, el retorno.

En Brasil, un país con larga tradición de esclavitud, el tema de la trata se analiza desde el punto de vista de la explotación que sigue muy presente: explotación de trabajadores pobres para la prostitución, para el trabajo doméstico… Aquí, el enfocarlo desde la prostitución dificulta mucho el trabajo porque está sesgado.

P. ¿Por qué un tema tan grave como la trata de mujeres tiene tan poca repercusión social?

A. Pues como la violencia de género. Un problema no es un problema social hasta que no nos afecta en la vida cotidiana de cada uno, como la prostitución de calle porque molesta. ¿La trata a quién importa? Está invisiblizada porque a muy poca gente le afecta, porque hay muchos intereses económicos y porque está muy ideologizada. Si en vez de debatir tanto sobre la legalización o la abolición de la prostitución, nos pusiéramos todos a combatir la trata y la explotación, y a crear los mecanismos para combatirlos… veríamos como disminuía. Este debate invisibiliza a la trata y, como no hay consenso, lo metemos todo en este saco.

P. ¿Cambiaría la percepción de la prostitución el conocer las historias de vida de las víctimas de trata?
A. Es un mundo desconocido y en torno al cual hay mucho morbo. El tema es cómo las visualizamos, si las seguimos visibilizando como víctimas, como personas con graves problemas, marcadas para toda la vida… Ciertamente hay gente así pero no sólo. El problema no es mostrar sino qué mostramos y esto está totalmente sesgado por el análisis que hagas. Si no mostramos una realidad compleja no vamos a poder diseñar soluciones complejas. Responsablemente deberíamos ir más allá, analizar desde un paradigma de complejidad…

Cuando una mujer llega a la Fundación y te pregunta “tengo que haber sido prostituta o víctima para que me ayudes?“. Es demoledor. “¿Qué pasa, que si no soy víctima no me ayudas? Que si no te digo que me explotaron no me vas a ayudar”. Y tú le tienes que decir “pues para tener derecho a esto y a esto, no”. Cuando sabes que esa persona por todo lo que ha vivido lo que te está diciendo es ‘ayúdame, échame una mano’. Y escuchar eso a mí me resulta muy duro, pero es lo que le estamos diciendo.

El mensaje es: primero denuncia para activar la protección, igual que la violencia doméstica. Las entidades planteamos que la denuncia no sea el elemento que active la protección. Pero les estamos diciendo ‘te vamos a ayudar a protegerte, te voy a dar un lugar para estar si quieres, te van a ayudar a buscar trabajo…’ Pero es que eso no es así. Tus opciones laborales son como las de tantos otros, y tienes unos hijos a los que dar de comer, unas expectativas…  Y les decimos que esperen y si entran en el mercado laboral finalmente, con un poco de suerte, será en la hostelería. Eso es hipocresía. Elige eso o el trabajo sexual que está ahí también.

En realidad les estamos pidiendo algo que tiene poco en cuenta su vida. Les decimos que dejen la prostitución, pero, ¿cuáles son las alternativas?. No les compensaría seguir en la prostitución si tuvieran alternativa porque llegado un momento emocionalmente no les compensa.

P. ¿Cómo habéis detectado que les afecta emocionalmente la prostitución?

A. Al concepto de sí mismas, a las relaciones afectivas y sexuales, les provoca inestabilidad, miedo.. Emocionalmente tiene un coste alto. Después tienen sus mecanismos de defensa para minimizar el coste emocional del llevar dos vidas paralelas, el no poder mostrar lo que eres…

P. Una de las labores más costosas de la Fundación es documentar a las mujeres víctimas de trata que llegan indocumentadas. Pero, además, está cómo influye el que estén o no en situación administrativa regular, es decir, con papeles en España.
A.  Si no tienen papeles, la inserción laboral es imposible con lo cual sólo les queda la economía sumergida, que vuelve a ser el trabajo sexual, el servicio doméstico o el cuidado de personas mayores.

P.¿Cómo ha evolucionado la visión que tiene el equipo de la Fundación Solidaridad Amaranta de la prostitución?

A. Cuando empezamos en 2002 éramos superabolicionistas… Institucionalmente no tenemos una posición más allá de que la prostitución tiene muchos costes para las mujeres. Tenemos vocación de estar con las mujeres y cuando estás con ella un día y otro, hay días que somos superproderechos y otros lo contrario. Fuimos evolucionando al ver la complejidad de la realidad.

Ninguno de nosotros es proderechos ni abolicionista. Es un debate secundario. ¿Qué nos aporta? ¿Ideología? Queremos estar con las mujeres entendiendo que la prostitución no es un tema positivo, que hay un problema de igualdad de oportunidades. Nos avala el trabajo y cuando te hago esta reflexión, es desde el contraste de la idea con la vida. Hay foros en los que como no te posiciones te ponen en el lugar de los explotadores.

El error es la casuística, siempre hay un caso que te ilustra la posición que quieras apoyar. Pero nosotros apoyamos categorías más amplias, que aúnen que estamos hablando de personas, de trabajadores pobres, de Derechos Humanos, de género….

Hace muchos años que nos gustaría que alguien pudiera visibilizar este tema desde la fortaleza de las mujeres, sin negar el sufrimiento, pero poniendo el acento en todo lo demás. Estamos revictimizando, mostrando el lado duro, sus carencias y no sus potencialidades. Y ellas construyen con eso sus imágenes de sí mismas. Tenemos que apoyar a la gente para que puedan vivir con ello, no decir eternamente son prostitutas, víctimas de trata, que han sufrido mucho en la vida que y sufrirán porque el bagaje que traen las merma… ¿Por qué nos empeñamos en mostrar sus sufrimientos y no su fortaleza? Porque también depende de cómo te sitúes ante las personas, de cómo te sientas a mirar la vida.

No son sólo prostitutas sino que son mujeres, madres… Como cualquiera de nosotras, y de las que tenemos mucho que aprender. ¿Qué pasa, que una mujer es eternamente prostituta o víctima de trata? Imagínate que alguien ocho años después les recuerde eso. ¿A cuento de qué? Las destroza.

+ capítulos

http://trata.periodismohumano.com/2012/09/20/amarantas-que-alternativas-reales-les-ofrecemos-para-que-no-vuelvan-a-la-prostitucion/

ISRAEL, más de 64 años de terrorismo (de Estado) a gran escala

por Juanjo Sanz Vigo

Lunes, 19 de Noviembre de 2012
.
El futuro en sus manos
 
La nueva masacre contra Gaza venía precedida no por casualidad, de los intentos del Gobierno genocida israelí desde finales de octubre, de amordazar periodistas y clausurar medios de contra información, como KAOSENLARED.

Estos modernos nazis del siglo XXI  han fracasado en el intento de poner freno a la libertad de expresión.

Para empezar, por efecto Streisand” la batalla  de la propaganda ya la habían   perdido. La de la IMPUNIDAD y la MASACRE NO, evidentemente. Y eso que, el “Ministerio de la Propaganda de Guerra” israelí, se esforzaba en convencernos de las bondades de esta nueva cruzada a través de twitter  y facebook.

El sábado 17  a las 19:55 en HAARETZ,  Eli Yishai, ministro  del interior y criminal de guerra de Israel, en un ataque de sinceridad afirmaba que, el objetivo de IDF en  Gaza era:

“The goal of the operation is to send Gaza back to the Middle Ages. Only then will Israel be calm for forty years.”

Israel necesita “40 años de paz”  -igual que Franco-  con población palestina diezmada  y devuelta a la Edad Media. No le preocupan demasiado, determinados líderes y organizaciones palestinas que  han claudicado frente a la ocupación sionista, traiciones en algunos casos a base de dádivas, prebendas  y corruptelas  varias. Israel necesita eliminar  todo atisbo de actividad y combate diario presente y futuro,  contra  la infame ocupación, eliminando físicamente a familias palestinas enteras, al mismo tiempo que promueve e impulsa  los asentamientos… Limpieza étnica en grado superlativo.

¡Que nadie se equivoque..!

El gobierno fascista y racista  Israelí mientras organiza la “paz de los cementerios” en  los territorios ocupados y la represión de toda protesta contra su gobierno en el interior, prepara la guerra imperialista en el exterior.

Toda acción exterior de envergadura  viene precedida de represión y control en el interior. El 11-S   es un claro ejemplo.

No es solo que Israel y sus valedores internacionales intenten impedir  que Palestina sea reconocido el 29 de noviembre como Estado asociado de  Naciones Unidas.  Una  O.N.U  cada vez más desprestigiada  brazo armado de la OTAN  en sus aventuras imperiales, como hemos visto claramente en recientes y pasadas ocasiones.

Estoy hablando más bien del grado de cumplimiento de la Iniciativa  (GME) de la que he hablado en otras ocasiones y consolidación del GRAN ISRAEL con el Plan Yinon. Una vez liquidado el Estado  Libia,  como tal, y puesto bajo influencia Occidental, le toca el turno al resto de “estados canallas”. Golpe definitivo imperialista  a Siria, Líbano y posible neutralización  de la potencia nuclear IRAN, fuerte y posible competidor de la sexta potencia nuclear por excelencia, ISRAEL.

Los supuestos bombardeos recientes desde territorio sirio  hacia Israel y  como meses antes, hacia Turquía  nos tienen que poner en situación de alerta a todos los pueblos del mundo.  La incursión  de miles de CONTRAS   desde todos los países que hacen frontera  con Siria   no es suficiente, se precisa mayor eficacia y contundencia de Israel y la OTAN (Turquía) para destruir el país y BALCANIZARLO posteriormente.   Estas son sin duda cuestiones tratadas en la reunión del Grupo Bilderberg de finales de mayo-junio 2012 celebrada en Virginia EE.UU. a la que también asistió Bassma Kodmani, miembro del comité ejecutivo del Consejo Nacional Sirio, cuestiones actualizadas en sesión de emergencia del Club celebrada en Roma el 13 de noviembre .

Rápidamente el mismo día 13, la Francia  de Hollande  recibe y  reconoce públicamente en París a la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS) como única representante del pueblo sirio, al igual que antes  Sarkozy hace más de un año lo hiciera con el Consejo Nacional de Transición  libio (CNT).

Obama  premio Nobel de la Paz 2011, ya está preparado para la nueva guerra y la destrucción de Gaza al reconocer el derecho de Israel a defenderse, lo mismo que la Unión Europea, esta vez premio Nobel de la Paz 2012.

Obama elegido presidente de EE.UU. por los grandes centros de poder  en las elecciones farsa norteamericanas, se lo decía a Romney bien clarito:

“Yo he ganado dos guerras –con paz social en las calles, digo yo,  gracias en buena parte a la “Quinta columna” de numerosos países-  usted  quiere llevarnos a políticas anteriores  -con George Walker Bush.”


¡A LA CALLE CON  LA FUERZA DE LA RAZÓN!

¡NO A LA GUERRA IMPERIALISTA!

¡EL PUEBLO PALESTINO VENCERÁ!

Saludos.

sanzvigojj@gmail.com

ARTICULOS   DE JUANJO SANZ VIGO SOBRE ISRAEL EN KAOSENLARED:

Sanz Vigo “señalado” entre otros, en un documento de la organización sionista ADL con sede en Nueva York.

Israel impulsa la “GUERRA TOTAL” de la propaganda.

¡SE VA CONFIRMANDO! El ejercito nazisionista utilizó uranio empobrecido en el asedio de Gaza.

¡¡Asesinos!! El Gobierno de Israel al T.P.I. por crímenes de guerra y genocidio

¡ ASESINOS! – La ideología sionista (Estado de Israel), versión moderna del nazi-fascismo.

 

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/38007-israel-m%C3%A1s-de-64-a%C3%B1os-de-terrorismo-de-estado-a-gran-escala.html

Lisa Kristine: Imágenes de la esclavitud moderna

Durante los últimos dos años, la fotógrafa Lisa Kristine ha viajado por el mundo documentando las realidades de la esclavitud moderna.

Aquí comparte imágenes -de mineros en el Congo, de pilas de ladrillo en Nepal…- que iluminan la situación de los 27 millones de esclavizados en todo el mundo.

05.11.2012

Aquí  Lisa Kristine comparte imágenes -de mineros en el Congo, de pilas de ladrillo en Nepal- que iluminan la situación de los 27 millones de esclavizados en todo el mundo.

http://periodismohumano.com/sociedad/libertad-y-justicia/lisa-kristine-imagenes-de-la-esclavitud-moderna.html

Víctimas de trata, víctimas de género y de la pobreza

· Javier Bauluz

Viajes interminables plagados de abusos y violencia para trabajar por una vida mejor y encontrarse siendo prostituida, con una deuda inimaginable y amenazas contra ella y su familia. Al otro lado, España, grandes avances en la legislación en la lucha contra la trata, pero pocas herramientas y recursos para apoyar a las mujeres que son explotadas en nuestras calles y carreteras.

Ver aquí el reportaje completo:

http://trata.periodismohumano.com/2012/09/23/%C2%B7-victimas-de-trata-victimas-de-genero-y-de-la-pobreza/

 

Irak: posguerra

Un documental de Alberto Arce
Recorre Irak sin prisas. Cada día, puedes conocer una ciudad y sus gentes. Haz click sobre los puntos del mapa para hacer tu viaje

18 vídeos de 9 minutos, 14 reportajes, 30 días, 650 kilómetros, cuatro ciudades, Bagdad de norte a sur, militares, gobernadores, feministas y sindicalistas, tenderos y estudiantes, Khadamiye y Adhamiye unidos por un puente, Al Mutanabi y Abu Noass, festividades religiosas y debates laicos, obras de teatro y propaganda gubernamental, un viaje a través de Irak sin más compañía que la de un par de amigos, sin empotramientos, escoltas o chalecos antibalas.

Entre el 13 de diciembre de 2009 y el 5 de enero de 2010 viajé por el país por encargo del ICIP (Institut Català Internacional per la Pau). Tras aterrizar en Basora, recorrí Rumeitha, Najaf y Bagdad para encontrarme con sindicalistas, estudiantes, profesores, vendedores de ropa, un alcalde, un gobernador, generales, un herrero chiíta que ha adoptado a cuatro niños sunitas para protegerles o el padre de un nadador sunita que salvó la vida a siete peregrinos chiítas antes de morir ahogado en el río Tigris. Me limité a preguntar sin prisas. Comer, beber té y charlar, escuchando. Sin complejos. Historias y enfoques que no eran necesariamente los que buscaba ni los que quería traer de vuelta a casa. Los que salieron a encontrarme. Pequeñas resistencias.

Surgen maneras alternativas de practicar el periodismo. La prensa escrita, la televisión, la radio, el video, la fotografía e incluso la literatura coexisten y se transforman. Con cada vez más eco, asistimos a la mezcla de los diferentes formatos posibles con el objeto de ser publicados en Internet, sin paso previo por los medios tradicionales. Internet es ese lugar en el que se puede jugar al periodismo documental, a medio camino entre la inmediatez de lo que sucede aquí y ahora, la historia en la que se sustentan y finalmente algunas de las causas que alimentan los lodos en los que casi siempre nadamos. Siempre desde una libertad de espacios y enfoques mucho mayor que la de los medios de comunicación acostumbrados.

En Internet se puede profundizar en la historia, mostrar vídeos que no tienen suficiente duración para las pantallas de los festivales al mismo tiempo que son demasiado largos para la televisión. Historias que no “caducaron ayer” -como los redactores jefe gustan de calificar a lo que no van a publicar- que quizás ya han sido contadas y que no por eso dejan de ser menos actuales o necesarias.

Cada profesional debe elegir el modo en el que mejor se exprese para una cobertura concreta en un lugar y momento determinados. Muchas veces, la urgencia de las noticias diarias, la agenda marcada por la competencia entre empresas, la contaminación de periodistas que viajan, fotografían, filman y entrevistan en grupo o, simplemente el sensacionalismo y exclusivismo de quienes buscan simplemente llamar la atención, se llevan por delante la información y, sobre todo, la posibilidad de comprender un poco mejor a los seres humanos que la protagonizan, transmitiendo elementos críticos a quien la recibe y generando una mínima empatía con quienes viven realidades diferentes. Esa crónica de 700 palabras que debe ser enviada a las 8 de la tarde se lleva por delante gran parte de la realidad observada. La pieza de minuto medio con aguerrido locutor provisto de casco y chaleco antibalas también. Cuando además se trabaja en árabe y se depende de traducciones es positivo poder escuchar y leer con calma todo lo grabado y anotado antes de seleccionar lo que se va a mostrar.

Fruto de casi un mes de trabajo sobre el terreno y aproximadamente otro mes de mesa y trabajo ante la máquina, ya de vuelta en casa, se publica ahora un conjunto de reportajes en texto y video. Con el objetivo de sumar y completar- aquellos aspectos de la realidad que los enviados especiales no tienen tiempo de cubrir, ahora que ya no quedan corresponsales en Bagdad. También lo que los empotrados con el ejército no pueden ver ya se supone caro, peligroso o simplemente inútil regresar a Basora o Najaf asumiendo los costes que conlleva. Porque para entender lo que sucedió en las elecciones iraquíes, también es importante conocer la cotidianeidad previa y posterior, permanente en definitiva, de los ciudadanos que votan en las mismas, más allá de las partidas de mus entre formaciones políticas a escenificar a lo largo de un par de semanas de campaña electoral.

El periodismo documental apoyado por el ICIP es un formato de comunicación que no puede definirse más que como un privilegio. Tiempo y libertad para profundizar. Para pensar, madurar, traducir, editar y transmitir una parte de la realidad iraquí que no pretende ser noticia ni competir con ningún titular. Que cuesta. Dinero, tiempo y esfuerzo. Para ser generada y para leerse o verse. Porque informarse y comprender requiere también de la voluntad de quien está dispuesto a recibir y por tanto, a esforzarse. No es entretenimiento. Aprender no pasa necesariamente por divertirse. Información que no pretende, tampoco, llegar a demasiadas conclusiones. Que no trata de convencer a nadie de nada. Pero tampoco pretende disfrazarse de objetividad apegada a los hechos. No lo es. Todo trabajo proviene de una selección previa de lugares, momentos y personas. Porque se tiene una intención. Y en este caso se descubre antes de comenzar a publicarse. Abdallah, Thuwar, Ali o Zaid, protagonistas de las historias que se mostrarán, comparten algo.

Rechazan de plano la violencia y tratan de contribuir en su vida diaria a rebajar el nivel de odio, venganza, represalia y competencia armada por el poder que tanto les ha afectado, tanto a ellos como al resto de sus compatriotas. Nunca, ni en los peores momentos, abandonaron Irak, y hablan desde esa experiencia. Tratan de explicarle a un extranjero la situación que viven. Para que, a través del extranjero, quienes tengan curiosidad por comprender Irak dispongan de más instrumentos de los que tenían antes de comenzar a leer y visionar estas crónicas.

Nadie avanza por un país a ciegas. Al igual que en la mayoría de los casos el periodista extranjero que llega a Irak lo hace de la mano de un traductor que cobra por su trabajo, yo llego a Irak de la mano de un grupo de hombres y mujeres que me guían y traducen porque quieren transmitir sus puntos de vista y que le otorgan al extranjero en el Irak de 2009 y 2010 el privilegio de dormir en sus casas, acompañarles a sus trabajos y pasear por sus calles. A cuerpo.

Y tanto su trabajo como mi enfoque a la hora de tratar de compartirlo, ya de vuelta en casa, es difundido gracias a un encargo del ICIP en el marco de su programa de promoción de la paz. El periodismo siempre tiene intención y valores. En este caso, se explicitan: amplificar una voz, con intención informativa cuyo mensaje es, simplemente, de hartazgo frente a la violencia y reconciliación entre iraquíes. Algunos lo calificarán de activismo. Otros de propaganda. Es, simplemente, periodismo documental para Internet con encargo previo por parte de una entidad pública. Una nueva forma de trabajo que esperamos tenga eco no sólo en esta ocasión sino como apertura de una más de entre las nuevas formas de acercarse a la realidad que muchas personas reclaman en el marco del debate actual sobre el futuro de la información.

http://irak-posguerra.periodismohumano.com/

“NIÑOS ROBADOS”, TV MOVIE

PROTAGONIZADA POR ADRIANA UGARTE Y BLANCA PORTILLO SOBRE EL ROBO DE BEBÉS EN LA ESPAÑA DE LOS 70 SE RUEDA EN MADRID.

22/08/2012 

Emilio Gutiérrez Caba, Macarena García, Nadia de Santiago, Alicia Borrachero, Eduard Farelo, Diego Martín y Silvia Marty completan el elenco de esta producción dirigida por Salvador Calvo
Dos mujeres que perdieron a sus bebés en la misma clínica en la que dieron a luz y una joven decidida a descubrir su verdadera identidad son las protagonistas de esta ficción con guión de Helena Medina
Escenarios naturales y urbanos de la comunidad de Madrid y de Segovia recrean las distintas secuencias de esta tv movie producida por Telecinco  en colaboración con MOD Producciones, cuyo rodaje concluirá el próximo 31 de agosto.

Perder a sus bebés fue una tragedia que ha marcado sus vidas para siempre. Años después, dos mujeres que afrontaron en solitario sus embarazos recuperarán la esperanza en un viaje que les llevará a descubrir la verdad. Esta situación constituye el eje argumental de “Niños robados”, tv movie protagonizada por Adriana Ugarte y Blanca Portillo sobre el robo de bebés en la España de los 70.

Adriana Ugarte (“La señora”, “Hospital Central”, “Lo mejor de Eva”) encarnará a Susana, una joven ejecutiva dinámica y decidida que tras el nacimiento de su primer hijo ve cómo su mundo se resquebraja al descubrir que no es quien cree ser, mientras que Blanca Portillo (“Acusados”, “Volver”, “Alatriste”) se pondrá en la piel de Sor Eulalia, una monja que dirige una casa de acogida de jóvenes embarazadas en una congregación religiosa y la unidad de neonatos de una clínica madrileña.

Bajo la dirección de Salvador Calvo (“Paquirri”, “La Duquesa I y II”, “Mario Conde, los días de gloria”), Emilio Gutiérrez Caba (“Gran reserva”, “Amar en tiempos revueltos”) interpretará al Dr. Mena, un ginecólogo de prestigio que lleva a cabo una siniestra actividad lucrativa en su consulta; Macarena García (“El pacto”, “Amar en tiempos revueltos”), como Violeta, una ingenua joven que abandona su pueblo para proseguir sola su embarazo en la gran ciudad; y Nadia de Santiago (“Amar en tiempos revueltos”, “La señora”), en el papel de Conchita, una joven trabajadora de una fábrica que desafía las leyes sociales abandonando al hombre que la ha dejado embarazada y con quien le han obligado a casarse.

Producida por Telecinco en colaboración con MOD Producciones -con la que Telecinco Cinema produjo la película “Ágora” de Alejandro Amenábar; esta ficción en dos entregas cuenta también con la participación de Alicia Borrachero (“Hospital Central”, “Periodistas”), que encarna a Elisa, una mujer de clase acomodada a quien su imposibilidad por concebir un hijo le marca socialmente; Eduard Farelo (“Hay alguien ahí”, “Toledo”), como el marido de Elisa que, incapaz de soportar el sufrimiento de su mujer, decide seguir los consejos del Dr. Mena para conseguir ser padres.

Completan el equipo artístico Diego Martín (“La Duquesa I y II”, “Hermanos y detectives”), como el joven médico marido de Susana que tras descubrir el secreto de su mujer trata de adaptarse a las nuevas circunstancias; y Silvia Marty (“Amar en tiempos revueltos, “Un paso adelante”), en el papel de una monja idealista que dirigirá la congregación de la casa de acogida y contribuirá a esclarecer los siniestros hechos.

Helena Medina (“23-F: el día más difícil del Rey”, “Mario Conde, los días de gloria”) firma el guión de “Niños robados”, tv movie que actualmente se está grabando en localizaciones naturales y urbanas de la comunidad de Madrid y Segovia y cuyo rodaje finalizará el próximo 31 de agosto.

Una historia de búsqueda y esperanza

En la década de los 70, dos jóvenes se ven forzadas a afrontar sus embarazos en solitario. Una de ellas, Violeta, pasa los últimos meses de gestación en la casa de acogida de una congregación religiosa madrileña, mientras que la otra, Conchita, reside temporalmente en un piso-cuna regentado por una mujer de la alta sociedad bilbaína. Completado el periodo de gestación, ambas acabarán dando a luz en la misma clínica, donde, de manera distinta, perderán a sus bebés en el momento del parto.

Esta tragedia marca irremediablemente sus vidas, que transcurren por separado hasta que, años después, Susana, una joven en busca de su identidad, llama a la puerta de Conchita. Este hecho constituirá el punto de partida de un viaje vital que revelará lo que realmente sucedió el fatídico día en el que Violeta y Conchita dieron a luz y que devolverá a ambas mujeres una esperanza que creían perdida.

El equipo artístico de “Niños robados”

Adriana Ugarte                    Susana
Blanca Portillo                     Sor Eulalia
Emilio Gutiérrez Caba        Dr. Mena
Macarena García                 Violeta
Nadia de Santiago               Conchita
Alicia Borrachero           Elisa
Eduard Farelo                      Ricardo
Diego Martín                        Óscar
Silvia Marty                         Hermana Herminia