Héroes por desobedecer

Una exposición homenajea a 18 diplomáticos españoles que salvaron a 8.000 judíos

Visados concedidos por Bernardo Rolland a, entre otros, el dueño de Danone, Daniel Carasso.

“No prestar a investigadores”. Es lo que ponía en muchas de las carpetas de documentación que el investigador José Antonio Lisbona consultó para cumplir el encargo que el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo le hizo hace dos años: averiguar todo lo posible sobre diplomáticos españoles que salvaron judíos durante el holocausto gracias a visados, escondites y protección. Los nombres de algunos de los Shindler autóctonos, como Ángel Sanz Briz, el Ángel de Budapest, eran ya conocidos. Pero buceando en arhivos europeos, israelíes y estadounidenses, además de en esas carpetas del Ministerio que estaba prohibido prestar, Lisbona encontró a ocho más y nuevos datos sobre otros tres. En total, “18 héroes que salvaron la vida de 8.000 judíos”. Todos protagonizan la exposición Más allá del deber, ahora en el Palacio de Santa Cruz (Madrid).

La respuesta al porqué del nombre de la exposición es la misma al por qué no se podían prestar esas carpetas a los investigadores. “Llegó un momento de aislamiento en el que al Régimen franquista le interesó difundir el mito de que había sido Franco quien había dirigido la operación de salvamento de judíos, cuando había sido todo lo contrario”, explica Lisbona. “Estos diplomáticos actuaron más allá de su deber, poniendo en riesgo su carrera y su vida”.

Precisamente porque para poder salvar a judíos contravinieron la política del Régimen, muchos de estos diplomáticos españoles ocultaron su hazaña incluso a sus familias. “El propio Ruiz-Gallardón [Alberto, exministro de Justicia, presente ayer en la inauguración] sabía que su bisabuelo, José Rojas y Moreno, había ayudado a los judíos, pero desconocía que su abuelo también lo había hecho”, explica Lisbona.

“Su ejemplo debe ser fuente de inspiración, especialmente en estos momentos en que la sociedad está ávida de referentes morales”, aseguró Margallo al inaugurar la muestra. En primera fila, una anciana sonreía con ojos llorosos a la intérprete que traducía en signos las palabras de elogio del ministro. Ana María Canthal ya no oye, pero ayer no quiso perderse la inauguración de la exposición que entre otros homenajea a su padre, Fernando, cónsul en Milán entre 1943 y 1945, quien utilizó sus buenas relaciones con Mussolini para ayudar a huir a judíos. “Para mí ha sido una inmensa sorpresa. Estoy muy ogulloso”, decía uno de sus nietos, también llamado Fernando, al descubrir la hazaña del abuelo. Ana María acudió a la inauguración con una decena de nietos, biznietos y sobrinos. Para ellos fue un día importante.

José María, hijo de Eduardo Gasset, sobrino del célebre filósofo y cónsul y encargado de negocios en Atenas y Sofía (1941-1944), paseaba orgulloso por la exposición. Su padre llegó a utilizar como correo diplomático encubierto a un capitán nacional de la marina mercante para saltarse los controles alemanes y detener la deportación de los judíos españoles de Salónica. “En este país, si hacías algo bueno te fusilaban, te exiliaban o te olvidaban. Mi padre ha estado olvidado. Lo que han hecho estos diplomáticos demuestra que los españoles a veces son cainitas, pero también pueden ser quijotes”.

Julio Palencia salvó a dos niños judíos a los que adoptó tras la ejecución de su padre, el sefardita León Arié, y fue expulsado de Bulgaria por ello. Antonio Zuloaga, hijo del pintor y agregado de prensa en París, Vichy y Argel, ayudó a huir a René Mayer, que luego sería primer ministro de Francia. Pero, como recordó Lisbona, “fue una pugna desesperada y a veces infructuosa” contra el horror. Bernardo Rolland, cónsul en París, logró salvar a Daniel Carasso, dueño de Danone, pero no a su hermana Flora, que al casarse con un judío griego había perdido la nacionalidad española. Murió en una cámara de gas.

A la inauguración de la muestra acudieron, entre otros, el embajador israelí,  Alon Bar;  el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub; y el presidente honorario de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto, Yehuda Bauer. Ante todos ellos, Margallo advirtió: “Retornan ideologías del odio y el antisemitismo es una de esas ideologías, que tiene, además, una increíble capacidad de mutación y difusión. Ninguna sociedad, incluyendo la nuestra, está a salvo de sus efectos y de ahí la necesidad de permanecer siempre alerta”. El ministro se refirió a quienes “escudándose” en el conflicto de Oriente Próximo justifican el antisemitismo – “España está empeñada en superar esta falacia”, dijo- y aprovechó la inauguración de la exposición para recordar que, con la postura reforzada como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, España “no escatimará esfuerzos” para lograr una paz justa y duradera desde el reconocimiento de dos Estados: Israel y Palestina.

“18 héroes”

Esta es la lista de los 18 diplomáticos del Servicio Exterior de España que ayudaron a salvar a judíos del holocausto:

Ángel Sanz Briz, encargado de negocios en Budapest entre 1942 y 1944.

Miguel Ángel de Muguiro, destinado en Budapest entre 1938 y 1944.

Sebastián Romero Radigales, cónsul general en Atenas entre 1943 y 1945.

Padre Ireneo Typaldos, en Atenas entre 1942 y 1944.

José Rojas y Moreno. En Bucarest entre 1940 y 1943.

Manuel Gómez-Barzanallana. En Bucarest entre 1943 y 1945.

Julio Palencia Álvarez-Tubau. En Sofía entre 1940 y 1943.

Eduardo Gasset y Díez de Ulzurrun. Cónsul y encargado de negocios en Atenas y Sofía entre 1941 y 1944.

Bernardo Rolland y de Miota. Cónsul general en París entre 1939 y 1943.

Alfonso Fiscowich y Gullón. Cónsul general en París entre 1943 y 1944.

Eduardo Propper y de Callejón. Primer secretario en Burdeos en 1940.

Alejandro Pons y Bofill. Vicecónsul honorario en Niza entre 1939 y 1944.

José Luis Santaella. Agregado de agricultura en Berlín entre 1942 y 1944.

Antonio Zuloaga Dethomas. Agregado de prensa en París, Vichy y Argel entre 1939 y 1944.

Luis Martínez Merello y del Pozo. Cónsul general en Milán entre 1937 y 1942.

Fernando Canthal y Girón. Cónsul general en Milán entre 1943 y 1945.

Jorge (Giorgio) Perlasca. Falso cónsul en Budapest entre 1944 y 1945.

Santos Montero Sánchez. Falso vicecónsul. Saint Étienne, 1942-1944.

http://politica.elpais.com/politica/2014/11/27/actualidad/1417121821_652628.html

Amnistía acusa a Israel de atacar a conciencia viviendas en Gaza “llenas de familias”

La ONG denuncia la “cruel indiferencia” de las autoridades israelíes ante las matanzas de civiles palestinos provocadas en la última ofensiva contra la Franja

PÚBLICO / AGENCIAS Madrid 05/11/2014

Niños palestinos tratan de resguardarse de la lluvia entre los escombros de una vivienda derruida por los ataques de Israel en Gaza.

Niños palestinos tratan de resguardarse de la lluvia entre los escombros de una vivienda derruida por los ataques de Israel en Gaza.– REUTERS

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado en un informe la “cruel indiferencia” mostrada por Israel durante la última ofensiva militar en la Franja de Gaza con los “letales” ataques perpetrados contra viviendas “llenas de familias”. A juicio de la organización, los bombardeos pueden ser considerados como “crímenes de guerra” y, tras analizar varios casos en concreto, fueron lanzados sin avisar a los ocupantes de las casas de que iban a ser atacados.

En el documento Familias bajo los escombros: Ataques israelíes a viviendas habitadas, Amnistía analiza el comportamiento del Ejército israelí a través de ocho casos en los que viviendas “familiares” en Gaza fueron atacadas “sin previo aviso” en el marco de la ofensiva ‘Margen Protector’, desarrollada en los meses de julio y agosto de 2014. Esos ataques acabaron con la vida de “al menos 104 civiles, 62 de ellos niños”.

“Israel ha demostrado un espeluznante desprecio por las vidas de los civiles palestinos”

El informe “revela una pauta de ataques” del Ejército israelí durante la ofensiva, en la que murieron 2.200 palestinos y 70 israelíes, según la cual la aviación bombardeó casas civiles hasta reducirlas a escombros, matando a familias enteras. “Las fuerzas israelíes han vulnerado abiertamente las leyes de la guerra al llevar a cabo una serie de ataques contra viviendas civiles, mostrando una cruel indiferencia ante las matanzas que con ello provocaban”, ha denunciado el director del Programa Regional para Oriente Próximo y Norte de África de AI, Philip Luther

El responsable de la ONG denuncia asimismo que Israel ha demostrado “un espeluznante desprecio por las vidas de los civiles palestinos al no avisarles previamente ni darles oportunidad de huir”. El informe contiene “numerosos relatos de supervivientes” que describen el “horror de escarbar frenéticamente entre los escombros y el polvo de sus hogares destrozados en busca de los cuerpos de niños y seres queridos”.

Amnistía exige explicaciones

Durante los 50 días de asedio a Gaza, la Fuerza Aérea israelí bombardeó en más de 5.000 ocasiones la Franja. El Ejército asegura que tomó todas las precauciones necesarias para evitar víctimas civiles, entre ellas la de suspender ataques cuando merodeaban individuos desarmados alrededor de los blancos y la de advertir a la población de barrios enteros de que iban a ser atacados.

“La comunidad internacional debe tomar medidas para poner fin al perpetuo círculo vicioso de impunidad”

Amnistía concede que en varios de los ataques analizados sus investigadores pudieron detectar “posibles blancos militares” en las inmediaciones. Sin embargo, destaca la organización, “la devastación causada en vidas civiles y propiedad en todos los casos fue claramente desproporcionada a las posibles ventajas militares”. El principio de la proporcionalidad está en el epicentro de las acusaciones contra Israel por parte de ONG internacionales de derechos humanos y gobiernos de todo el mundo, que reconocen el derecho de este país a defenderse de los cohetes de las milicias palestinas pero, a la vez, condenan enérgicamente la contundencia de sus bombardeos.

 “Incluso si un combatiente estaba presente en una de las zonas residenciales, ello no absuelve a Israel de sus obligaciones a la hora de tomar todas las precauciones posibles para proteger la vida de civiles”, asegura Luther. Y agregó que “los repetidos ataques desproporcionados sobre viviendas indican que las tácticas militares israelíes actuales son profundamente defectuosas y contradicen en sus fundamentos a los del derecho humanitario”.

El día más sangriento documentado en el informe incluye la muerte de 36 miembros de cuatro familias, entre ellos 18 niños, que sucumbieron cuando Israel bombardeó un edifico de tres plantas. Aministía se queja de que Israel no haya revelado por qué razones fue atacado ese edificio. Igual circunstancia se produce en el segundo ataque más mortífero analizado, que ocasionó 25 muertos -de ellos 19 niños- cuando la Fuerza Aérea israelí trataba aparentemente de matar a un miliciano de las Brigadas Azedín al Kasam.

“Parece que el objetivo era directa y deliberadamente civiles o bienes civiles y, por tanto, constituirían crímenes de guerra”

Amnistía ha hecho hincapié en que las autoridades israelíes “no han ofrecido ninguna justificación para estos ataques”. Además, ha contado que, en algunos de los casos que se presentan en el informe, no ha podido identificar “ningún posible objetivo militar” en las viviendas. En opinión de la ONG, en esos ataques “parece que el objetivo eran directa y deliberadamente civiles o bienes civiles y, por tanto, constituirían crímenes de guerra”.

La organización asegura que Israel “ni siquiera ha reconocido ninguno de los ataques descritos en el informe” y “no ha respondido” a su petición de que explique “los motivos de cada uno de ellos”. “Independientemente del objetivo de los blancos, los ataques constituyen ataques burdamente desproporcionados y bajo el derecho internacional debieron haber sido cancelados o aplazados, ya que era evidente que había numerosos civiles en las viviendas”, explica el informe que se queja de que Israel no ha ofrecido explicaciones.

Más allá de las víctimas personales, a las que hay agregar 11.000 heridos, la devastación de los miles de bombardeos aéreos y terrestres en Gaza dejaron sin vivienda a unos 100.000 habitantes de la Franja, y exige una reconstrucción que podría superar los 5.000 millones de dólares y durar más de 20 años. “Ahora lo fundamental es que se rindan cuentas de todas las violaciones del derecho internacional humanitario que se han cometido. Las autoridades israelíes deben dar respuestas. La comunidad internacional debe tomar medidas urgentes para poner fin al perpetuo círculo vicioso de graves violaciones y total impunidad”, ha concluido Luther.

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http://www.publico.es/internacional/554401/amnistia-acusa-a-israel-de-atacar-a-conciencia-viviendas-en-gaza-llenas-de-familias

Gaza, asesinatos directos e indirectos.

PALESTINA Devastación tras la ofensiva israelí

Parón en los hospitales de GazaLa crisis energética en la Franja es tal que sólo hay seis horas de electricidad al día

Varios hospitales se han visto obligados a tener que dejar de realizar operaciones

Varios palestinos en el hospital de Deir al-Balah, el pasado julio.

Varios palestinos en el hospital de Deir al-Balah, el pasado julio.AFP
ISABEL PÉREZEspecial para EL MUNDOGaza

Actualizado: 24/10/2014

En la Franja de Gaza los cortes de electricidad de 18 a 20 horas al día, la escasez y el alto precio del diésel que sirve para producir energía con los generadores eléctricos han provocado una crisis aguda en los hospitales que el ministerio de Salud en Gaza ha intentando paliar sin resultado. El hospital de Beit Hanun y el hospital de la Media Luna Roja en Rafah ya han desconectado los aparatos de las salas de operaciones y cancelado todas las citas quirúrgicas. El poco combustible que queda se guarda para urgencias.

El hospital de Beit Hanun ofrece sus servicios sanitarios de Medicina general, Medicina interna o cirugía pediátrica a más de 300.000 habitantes, todos ellos de la zona norte de la Franja de Gaza. Este hospital todavía se recupera de los bombardeos israelíes que sufrió durante la ofensiva militar israelí ‘Margen Protector‘. Al finalizar la guerra, comenzaron inmediatamente su reconstrucción, haciendo lo posible por encontrar el material necesario. Médicos, enfermeros y enfermeras emprendieron también su trabajo. Sin embargo, desde hace tres días, las salas de operaciones están inoperativas y las máquinas apagadas. “Hace dos días, cuando vimos que nos quedaban solo 400 litros de diésel, decidimos cancelar todas las operaciones. Con cortes de electricidad diarios de 18 horas utilizamos mucho más combustible para el generador del hospital. Así que, esos 400 litros se reservan para casos de extrema urgencia“, cuenta el doctor Bassam Abu Warda, director del hospital.

Combustible israelí

El único combustible que entra a la Franja de Gaza es el israelí. Su precio es alto y la cantidad para cubrir las necesidades de la Franja, insuficiente. El acuerdo de alto el fuego estima que Israel debe facilitar la apertura de los pasos fronterizos con la Franja y la entrada de material necesario.

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR en sus siglas en inglés) ha enviado un comunicado urgente advirtiendo al presidente palestino, Mahmud Abbas, y al Gobierno que si no toman medidas urgentes “el deterioro desastroso y grave [de los centros de salud] afectará a los pacientes palestinos en toda la Franja de Gaza”.

“Los establecimientos del ministerio de Salud palestino en la Franja de Gaza sufren una crisis real debido a la paralización de la central eléctrica que fue bombardeada por las fuerzas israelíes el 28 de julio de 2014. Hay una aguda escasez de diésel que se utiliza para los generadores en los hospitales, clínicas y centros de primeros auxilios debido a los cortes de energía”, apunta el centro.

La degradación de una crisis antigua

El doctor Iyad Zaqut, director Administrativo del mayor complejo médico de la Franja, el Hospital Shifa, también confiaba en que las condiciones del alto al fuego mejorasen la situación en los hospitales. “La crisis de combustible es aguda y no es nada nuevo. Estábamos esperando a que, después de que el gobierno de unidad nacional se formase en junio la situación fuera a mejorar, pero llegó la agresión contra Gaza y la crisis empeoró. Según el acuerdo de alto al fuego el suministro de combustible, entre otras cosas, tenía que ser mayor. Aunque lo cierto es que nosotros sólo tenemos diésel para los tres próximos días. La crisis está también afectando al movimiento de ambulancias y otros vehículos,” explica Zaqut.

El complejo Shifa es el hospital público más grande de Gaza. Cuenta con 760 camas, cubre toda la ciudad de Gaza y tiene especialidades que no existen en el resto de la Franja. En la clínica externa recibe diariamente entre 600 y 650 pacientes, en los departamentos obstetricio e internos entran 900 pacientes diariamente.

“Los esfuerzos del ministerio han ayudado a retrasar esta crisis unas horas o unos días en algunos hospitales”, explica el doctor Ashraf al-Qidra, portavoz del ministerio de Salud que estos días está inmerso en reuniones urgentes para afrontar la crisis. “El sistema de salud de Gaza está en continuo deterioro. Después de la guerra hemos entrado en una crisis más aguda que la que teníamos antes“.

Durante la ofensiva militar israelí de este verano 17 hospitales, públicos y privados, fueron dañados por los bombardeos en diferentes grados. Lo mismo ocurrió con 26 centros de cuidados primarios o con 36 ambulancias que fueron objetivo de ataque a pesar de portar heridos. “La reconstrucción del sistema de salud necesita llenar el vacío que ya había antes de la guerra -afirma el doctor Al-Qidra-. La donación de varios donantes terminó a principios del mes de octubre y no hay suficientes fondos para comprar combustible para los hospitales y centros de salud en la Franja de Gaza.”

Los centros de salud de la Franja necesitan aproximadamente 700.000 litros mensuales, unos 25.000 litros al día. Los largos cortes de electricidad ponen en peligro la vida de miles de pacientes, como los pacientes en cuidados intensivos, los que sufren de insuficiencia renal y usan máquinas de diálisis o los bebés. “Si los neonatos en las incubadoras pasan tres o cuatro minutos seguidos sin electricidad sufrirán daños parciales en el cerebro que causará retraso mental”, explica el doctor Al Qidra.

“Desgraciadamente, el acuerdo de alto al fuego no está reparando la situación como debería ser -continúa el doctor Al Qidra-. Los pacientes no pueden ser trasladados fuera para recibir tratamiento, los materiales desechables o medicamentos no entran en cantidades suficientes. Prácticamente, nada ha cambiado.”

http://www.elmundo.es/internacional/2014/10/24/544a568f268e3eb9028b457f.html?cid=SMBOSO25301&s_kw=facebook

“El Gobierno español tiene las manos manchadas de sangre palestina” (Manu Pineda)

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  • El brigadista Manuel Pineda, miembro de Unadikum, estuvo en Gaza durante la ofensiva israelí del pasado verano y cuenta de primera mano qué vio allí: “Hay ciudades que han desaparecido enteras. No hay electricidad, no hay medicamentos. No hay material de construcción para reconstruir viviendas”. Se muestra muy crítico con el Gobierno español y califica de “terrorismo” las acciones de Israel contra la Franja
  • “También nos hemos reunido con IU, que dicen que apoyan la causa palestina, pero si los acuerdos entre la Junta de Andalucía e Israel se llevan a efecto e IU sigue perteneciendo a ese gobierno, consideraremos que IU tiene también las manos manchadas de sangre de palestinos. Nosotros no estamos casados con nadie”

Manuel Pineda (Málaga, 1965) es un activista que reside habitualmente en Gaza desde septiembre de 2011. Estando allí ha vivido las dos últimas ofensivas contra el pueblo israelí, la operación Pilar Defensivo (que se saldó con más de 170 fallecidos y 1.300 heridos) y la del pasado verano, Margen Protector, en la que murieron más de 2.000 palestinos y unos 70 israelíes. Es miembro de las brigadas internacionales de Unadikum, con las que protege sobre todo a campesinos y pescadores gazatíes durante su jornada laboral. Este jueves estuvo en Jerez ofreciendo una charla e incluso participó en la marcha estudiantil que recorrió las calles del centro.

¿Cual es su labor en Gaza? ¿Cómo protegen a los gazatíes?

La manera de protegerlos es ponernos de escudo humano. Ellos van a trabajar a unos 300 metros de la valla y llegan los soldados, o a veces ni llegan, hay unas torretas que disparan por infrarrojos, y disparan contra los campesinos. Nosotros nos podemos delante de los campesinos cuando están trabajando. Cuando estamos nosotros evitamos que los hieran o los maten. No evitamos que disparen, pero disparan cerca de los pies o al aire. Algunas veces, cuando hemos estado protegiendo a un tractorista, a mí me han disparado en medio de las piernas. Una vez me volaron el talón de un zapato. Ellos saben que somos europeos y sabemos que no nos van a matar. Esos disparos tienen como objetivo asustarnos, disuadirnos, pero en el sitio que estamos no hay heridos ni muertos. Nuestro trabajo en el campo empieza a las 5:30 o 6:00 horas y acaba a las 10:00 o las 11:00 horas, en verano terminamos antes porque hace mucho calor. A partir de ahí quedamos libres el resto del día y a los brigadistas que vienen con nosotros les hacemos conocer cual es la realidad de la mayor cárcel al aire libre del mundo. Se ponen en contacto con los refugiados, con prisioneros que han puesto en libertad, con la familia de los que siguen secuestrados, hacemos que visiten a las familias de chiquillos que han quedado malheridos, que vean con sus ojos los efectos de la guerra. ¿Sabes qué nos pasa? Cuando hablamos de números hablamos de 1.200 muertos, 11.000 heridos, 529.000 personas que han tenido que dejar sus casas por los bombardeos… Hablamos de números y eso deshumaniza. Nosotros preferimos que la gente vaya y le ponga cara a las víctimas. La mayoría de la gente tiene una imagen muy distorsionada de Gaza. Muchos brigadistas vienen y se sorprenden cuando ven edificios y bloques de viviendas. ¿Dónde creen que vive la gente? Muchos piensan que van a llegar y se van a encontrar unas cuantas jaimas y barbudos con metralletas.

¿Cómo es la situación en Gaza ahora?

Tengo mucho interés en que quede claro que cuando no hay una operación en marcha, de estas a las que les ponen nombres ridículos, también hay agresiones. Sobre Gaza hay agresiones cada día. Cada día se dispara contra campesinos, contra pescadores, tres, cuatro, cinco veces por semana se bombardea en Gaza, se mata gente, pero al no haber de forma masiva, eso no sale en los medios de aquí. Han muerto cerca de 2.200 personas directamente por bombardeos o en las 24 horas posteriores a los bombardeos. El número de muertos ya es muy superior, y el que va a haber en los próximos meses debido a las heridas… Cuando hablamos de heridos no nos referimos a que tienen un dedo roto o un arañazo, nos referimos a gente con el cráneo abierto que ha perdido masa encefálica, nos referimos a más de 3.000 niños heridos, muchos de ellos con la columna vertebral rota, muchos han perdido las piernas o los brazos, muchos con la cabeza abierta… Estamos hablando de 11.000 heridos de ese modo, en una zona en la que no entran los medicamentos y los hospitales no tienen electricidad. Los 2.000 muertos estos pueden ser una anécdota comparado con lo que va a venir en estos próximos meses. Lo que pasa que estas van a ser muertes más silenciosas. Las muertes bajo las bombas son dramáticas, son terribles, pero ellos tienen al menos el consuelo de que sirve para denunciar la agresión israelí, para denunciar a sus verdugos.

¿Allí era libre de moverse por todo Gaza o tenía limitaciones?

Total libertad. La misma libertad que pueda tener un palestino. Allí el problema que teníamos era que caen bombas y te matan. El problema o la ventaja es que eso no te quita libertad porque no hay ningún sitio seguro. Han bombardeado doce hospitales, en uno estábamos como escudo humano, lo bombardearon con nosotros dentro. Israel avisó que iba a bombardear el hospital y nosotros nos metimos dentro para protegerlo. Había 50 enfermos, se evacuaron a los 33 que estaban en mejores condiciones, pero había 17 que estaban mal, y de esos 16 estaban en coma. Avisamos a nuestro Gobierno, avisé al cónsul español en Jerusalén, y avisamos a Israel en una rueda de prensa de que nos metíamos internacionales allí. El hospital lo echaron abajo, tuvimos que desenganchar a los enfermos como pudimos, porque avisaron a las 20:45 y a las 21:00 horas empezaron a bombardear. Los sacamos quitándoles las máquinas, metiendo a los 17 en dos ambulancias, evacuándolos en medio de los escombros y el humo para llevarlos a otro hospital. Uno de los enfermos no soportó el viaje. Ese caso fue más conocido porque habíamos internacionales y eso evitó que mataran a los enfermos. En Gaza hay muchos hospitales pero no tienen nada que ver con los de aquí. La gente cuando tiene problemas serios tienen que ir a otros. Allí te encuentras quirófanos en los que operan con la luz de un móvil porque no tienen electricidad y te están abriendo la barriga y la luz del cirujano es la linterna del móvil.

¿Se palpa en las calles de Gaza odio a Israel?

Imagínate. Allí no hay una familia a la que no le hayan matado varios miembros. Hablar de Israel allí es como hablar del demonio. La gente tiene mucho resquemor a la postura de la democracia occidental. Un ejemplo, iba con una compañera venezolana, a la que le preguntaban de donde era y le decían: Ahh, el comandante Chávez, Maduro. Era como un amigo. ¿Y tú de dónde eres? De España… ¿Eres del Madrid o del Barcelona? Era como mejor hablar de otras cosas, no de lo que hace tu Gobierno. Es vergonzoso lo que hacen los gobiernos europeos que son gobiernos títeres de EEUU.

¿Qué le pareció la postura del Gobierno de España durante el conflicto?

Estoy harto de decir que el Gobierno español tiene las manos manchadas de sangre palestina. El Gobierno español le vende bombas a Israel, bombas que Israel utiliza para destrozar las cabezas de los niños palestinos. Una vez que ha utilizado esa arma le revende armas al gobierno español con el sello de comprobado en batalla. Sí, esta bomba la he tirado y ha reventado la cabeza de los niños, es eficaz. Hace poco publicó El País un artículo que decía que el gobierno español vende armas a Israel por 12 millones y le compra por 400 millones. Es un gobierno cómplice del terrorismo israelí. Lo que pasa es que luego hace gestos, vende armas y luego manda unas pocas de tiritas a los niños para que se tapen las heridas. Me parece un ejercicio extremo de hipocresía. La función que tenemos es denunciar esa hipocresía y esa complicidad. Estoy invitado a comparecer en el Parlamento Europeo en noviembre para decirle a los europarlamentarios que son cómplices del terrorismo israelí. Nuestra asociación está nominada a los Premios del Ciudadano Europeo y ya te digo que después de la intervención creo que vamos a tener pocas posibilidades (risas).

La operación militar israelí sobre Gaza coincidió con el anuncio de un gobierno de unidad palestino. ¿Hubo intención de impedir que se produjera esa unidad?

La operación no empezó con el gobierno de unidad, ese fue el motivo real. Luego, ellos mismos (Israel) abrieron la caza del árabe, empezaron a linchar a gente, secuestraron en pocos días a 800 palestinos, muchos de ellos parlamentarios. Un tercio del parlamento palestino está en cárceles israelíes. Empezaron a matar gente, la provocación iba a más, lo que hizo que estallara todo. Los colonos hacen lo que hacen los paramilitares, son gente armada hasta los dientes. Los seis colonos secuestraron a un niño de 12 años, lo torturaron de forma sádica y antes de que muriera le hicieron beber gasolina y le metieron fuego. Eso ya hizo que la gente estallara y empezara a lanzar cohetes contra territorio ocupado. Lo que origina todo esto es el anuncio del Gobierno de unidad nacional que acababa con dos años de división irresponsable por parte de los dirigentes palestinos.

¿Qué han supuesto los 50 días de ofensiva que hubo entre julio y agosto?

La situación en el ámbito humanitario está bastante peor. Gaza está ahora mismo en una situación catastrófica. Hay ciudades que han desaparecido enteras. No hay electricidad, no hay medicamentos. No hay material de construcción para reconstruir esas viviendas. Se espera un invierno duro en el que hay mucha gente que no tiene un techo donde cobijarse. En este sentido ha servido para destruir aún más a una población que estaba bastante destruida. En el ámbito político ha servido para quitarle la careta a Israel. Y para quitarle la careta a nuestro Gobierno. Las charlas que voy dando no tienen un objetivo plañidero, no vengo para hacer a la gente llorar. Escucharme tiene el valor de que he estado allí y lo he visto de primera mano, pero no voy a aportar ninguna información que la gente no sepa. La asunción de Palestina y Oriente Medio no pasa por la pacificación con Israel porque es imposible. O sea, tú no puedes vivir con un escorpión en tu casa porque un escorpión en cuanto pueda te va a matar. Lo tienes que matar, o tú lo matas o él te mata a ti. La pacificación de Oriente Medio pasa por la desaparición de Israel. Y pasa porque los territorios históricos palestinos pasen a ser de Palestina, y que allí convivan musulmanes, judíos, cristianos y ateos como yo, y no que los judíos tengan más derechos que la gente de allí. Allí los musulmanes no tienen los mismos derechos que los judíos. No pueden ir por las mismas carreteras, ni ir a los mismos colegios, ni acceder a los mismos sitios. Eso lo hace Israel con el consentimiento y apoyo de la comunidad internacional. Hay que decirle a nuestro Gobierno que si sigue apoyando a esa entidad terrorista son cómplices de terrorismo. Durante la masacre, el Gobierno se vio obligado por las movilizaciones en la calle a anunciar una moratoria para no vender armas a Israel, una moratoria que duró agosto y septiembre, ya se ha acabado. El 7 de octubre se publicó en el BOE un nuevo acuerdo en materia militar entre el Gobierno español y el régimen israelí. Ponemos el ejemplo de varios países latinoamericanos que están dando ejemplos de decencia: El gobierno venezolano, con Chávez al frente, en la operación Plomo Fundido expulsó al embajador del país. Ahora han sido los gobiernos chileno, brasileño, ecuatoriano y salvadoreño. Estamos pidiendo a nuestro Gobierno que imite la decencia y dignidad de esos gobiernos y que eche al embajador sionista de aquí porque es un embajador de una entidad terrorista.

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A través de su cuenta de Twitter (@Manu_Abu_Carlos) iba contando todo lo que veía en Gaza, ¿cree que medios como éste sirven para concienciar a mucha gente sobre lo que pasa?

No me gusta decir esto porque parece que está uno echándose flores, pero ha sido fundamental la presencia de internacionales allí. Los medios de comunicación ofrecen un discurso bastante distorsionado de la realidad, escriben al dictado de Israel en la mayoría de los casos. La mayoría de la gente que escribe sobre Gaza no está en Gaza, está en Jerusalén, y escriben lo que cuentan los voceros israelíes. Distorsiona mucho lo que está pasando realmente. Esta vez hemos tenido más posibilidad de ir enviando noticias casi al minuto, nos ha permitido romper ese cerco mediático. Hay cosas que no han podido callar. Hay medios muy de derechas que han contactado con nosotros. He participado en tertulias de la Cope. El ABC sacó un artículo sobre el papel de los internacionales allí que parecía que lo estaba escribiendo Mundo Obrero. Ha sido tan malo lo que ha hecho Israel y ha sido tan imposible evitar que se supiera… Creo que ha sido bastante eficaz nuestra presencia allí.

¿No siente miedo estando allí? ¿Cómo lo supera?

Si no tuviera miedo estaría para que me encerraran. No tener miedo en una situación como esa es de locos. Nuestro miedo es menor en el sentido de que lo único que arriesgo es mi vida. La mayoría de los gazatíes el terror que tiene no es por su vida sino por la vida de sus hijos. Te pongo un ejemplo: A partir de un momento casi todas las familias deciden encerrarse en un cuarto de su casa, esperando que no le caigan las bombas pero también esperando que si les caen los maten a todos juntos. No querían dejar más familias rotas, como hay muchas. Hay una familia, la As-Samuni, que perdió en la operación Plomo Fundido a 29 miembros. En la operación Pilar Defensivo hubo dos familias que perdieron muchos miembros. La familia Ardhalu perdió a diez. Han sido casi 90 las familias que han muerto enteras. Cuando hablamos de desaparecer enteras no nos referimos al padre, la madre y un niño. Las familias tienen muchos hijos. Cuando se casan, las niñas se van a vivir con el marido y los niños hacen un piso encima de los padres. Cada vez que bombardean a una familia destruyen a varias generaciones. Tengo hijos y los comprendo perfectamente. Por eso me permitía ciertas licencias que si tuviera allí a mis hijos no me las podría permitir.

Imagino que se alegra entonces del nacimiento de plataformas como Jerez con Palestina.

Claro. Felicitamos a todos esos movimientos. Tenemos que estar pendientes, movilizándonos. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, se reunió con el embajador de Israel, anunciando que iba a llevar a cabo una serie de acuerdos con el régimen israelí y se hicieron protestas contra eso. Se llegó a publicar el acuerdo en la web de la Junta y a raíz de las movilizaciones populares se quitó, pero no han renunciado a la firma de esos acuerdos. También nos hemos reunido con IU, que dicen que apoyan la causa palestina, pero si estos acuerdos se llevan a efecto e IU sigue perteneciendo a ese gobierno consideraremos que IU tiene también las manos manchadas de sangre de palestinos. Nosotros no estamos casados con nadie.

http://www.larepublica.es/2014/10/manu-pineda-el-gobierno-espanol-tiene-las-manos-manchadas-de-sangre-palestina/

[Genocidio sionista] Israel, responsable de crímenes de guerra, se retira impunemente de Gaza. La Franja ha quedado devastada

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MOHAMED ABED/AFP MOHAMED ABED/AFP

A las 8 entró en vigor la tregua de tres días, y con el correr de la jornada los palestinos de Gaza fueron saliendo de sus casas o refugios en busca de abastecimiento en una región devastada tras 29 días de ataques israelíes por aire, mar y tierra. Ahora, el asesino sionista debe responder por sus crímenes.

Si Israel cumple la tregua, será el periodo de calma más prolongado en casi un mes de ataques y enfrentamientos que provocaron casi 1.900 muertos y unos 10.000 heridos entre los palestinos y palestinas, en su mayoría civiles, y 67 víctimas fatales israelíes, en su mayoría soldados.

UNICEF dio cifras espeluznantes ayer al informar que la cantidad de niños y niñas asesinadas superan las 409, además de tres heridas. Muchos niños y niñas han quedado además sin familia (asesinadas también por Israel), por lo cual se abre otro capítulo de emergencia humanitaria.

De aquí al jueves, mediadores de Egipto tienen previsto mantener contactos separados con una delegación palestina presente en El Cairo desde hace varios días y con otra de funcionarios israelíes arribada hoy a la capital egipcia, informó la agencia de noticias estatal egipcia MENA.

Enviados palestinos anticiparon ayer duras negociaciones con Israel para acordar un alto el fuego duradero en Gaza, que sufrió otra demoledora ofensiva militar israelí a principios de 2019 y otra menos intensa en 2012, aunque ninguna de ellas tan letal y prolongada como la lanzada el 8 de julio pasado.

Los palestinos demandan un cese de las hostilidades, la retirada total de los soldados con que Israel invadió Gaza a partir del 17 de julio, el levantamiento del bloqueo militar que Israel impuso a ese territorio hace siete años y ayuda internacional para reconstruir toda la zona.

La agencia de noticias palestina Wafa informó hoy sobre gestiones en curso para tratar de organizar una conferencia de donantes internacionales para la reconstrucción de Gaza, posiblemente en Noruega en septiembre próximo.

Egipto e Israel impusieron el bloqueo de Gaza luego de que Hamas conquistó la región y echó a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), del presidente Mahmud Abbas, cuya autoridad quedó limitada a los territorios de Cisjordania, separados de Gaza por Israel.

Pero el movimiento islamista y el partido laico Al Fatah, de Abbas, firmaron este año un pacto de reconciliación y formaron un gobierno de unidad nacional, y Hamas insinuó hoy que Abbas podría tener un papel en Gaza en los esfuerzos de reconstrucción de la región costera, donde viven 1,8 millones de personas.

“Sabemos que tenemos un gobierno de unidad nacional que puede encargarse de la conferencia de donantes y de la reconstrucción, pero implementarla sobre el terreno requerirá una cooperación nacional”, dijo Izzat Rishq, dirigente de Hamas y miembro de la delegación palestina presente en el Cairo.

La delegación palestina está liderada por un miembro de Al Fatah,  Azam Al Ahmed, que responde a Abbas, pero también incluye a representantes de Hamas y otros grupos armados de Gaza.

Un eventual retorno de Abbas o de sus funcionarios de primera línea a Gaza serviría para dar garantías a Israel y Egipto, permitiendo un alivio del bloqueo, según analistas.

Las autoridades de Gaza cifran en 1.867 los muertos -más de 400 de ellos niños- y en más de 10.000 los heridos por la ofensiva israelí, aunque estiman que la cifra puede crecer en los próximos días al removerse los escombros de miles de casas bombardeadas, de las cuales más de 1.000 fueron completamente destruidas.

“La ofensiva ha tenido un impacto catastrófico y trágico en los niños. Murieron 392 niños y 2.502 resultaron heridos. Si tenemos en cuenta lo que estas cifras representan para la población de Gaza, es como si hubieran muerto 200.000 niños en Estados Unidos”, afirmó Pernille Ironside, jefa de la Oficina de Unicef en Gaza.

Al entrar hoy en vigor la tregua, Gaza recuperó el silencio  luego de casi un mes de bombardeos, y los residentes se animaron a abandonar sus casas o refugios de desplazados para inspeccionar la magnitud de los daños causados por los ataques israelíes.

En Ciudad de Gaza, donde las calles estuvieron desiertas durante el conflicto, los autos volvieron a circular y los comercios que quedaron en pie, así como también los mercados callejeros, abrieron sus puertas, informó la agencia de noticias EFE.

La reconstrucción de Gaza, donde los daños materiales fueron valorados en más de 5.000 millones de dólares, llevará varios años, estimaron hoy funcionarios palestinos.

“Nunca vi este tipo de destrucción antes”, dijo el jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer. “Me siento profundamente conmocionado por lo que vi y enojado porque no pudimos prevenir lo que ocurrió”, señaló.

Si bien las organizaciones humanitarias aceleraron el envío de alimentos y medicinas, advirtieron que sus medios son insuficientes ante tanta destrucción en el enclave.

Asimismo, recordaron que los hospitales de Gaza están abarrotados y literalmente colapsados por el alto número de víctimas.

“La gente está empezando a dejar los refugios de la ONU”, escribió en Twitter el vocero local de UNRWA, Chris Gunness.
Por primera vez bajó levemente el número de refugiados, hasta los 267.970 en 90 alojamientos de la ONU, agregó.

Por su parte, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, le exigió hoy a Israel que asuma sus responsabilidades por “las crecientes evidencias de crímenes de guerra” ejecutados por el Ejército en la Franja de Gaza.

En tanto, el canciller palestino, Riad Malki, dijo hoy que su gobierno quiere demandar lo antes posible a Israel ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra.

 

http://www.kaosenlared.net/component/k2/93443-genocidio-sionista-israel,-responsable-de-cr%C3%ADmenes-de-guerra,-se-retira-impunemente-de-gaza-la-franja-ha-quedado-devastada

¿POR QUÉ LOS GOBIERNOS OCCIDENTALES NO SE SOLIDARIZAN CON EL PUEBLO PALESTINO?

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Mientras Israel extermina a hombres, mujeres y niños en la Franja de Gaza, invocando su derecho a garantizar su seguridad, Estados Unidos y la UE contemplan la matanza con indiferencia, limitándose –en el mejor de los casos- a esbozar tímidas objeciones. Al margen de las cuestiones energéticas y geoestratégicas, nadie quiere proporcionar argumentos que permitan lanzar la temida acusación de antisemitismo. Los niños palestinos mueren carbonizados, mutilados o agujereados porque Israel quiere explotar los yacimientos de gas situados en las aguas territoriales de Gaza y porque existe una inequívoca voluntad de forzar una segunda Nakba o emigración forzosa, semejante a la de 1948, que expulsó de sus hogares a casi un millón de palestinos. No es una exageración hablar de genocidio o limpieza étnica. Israel sigue los pasos de Estados Unidos, que aplicó el mismo procedimiento con los pueblos nativos americanos. Los pueblos nativos americanos son en realidad las primeras naciones de un continente diezmado por el colonialismo europeo, pero en la actualidad sobreviven en reservas, sin la posibilidad de constituir un gobierno que refleje su identidad cultural. Sus derechos se extinguen en el humillante fidecomiso de sus propias tierras en calidad de gestores y administradores. Israel ni siquiera reconoce a los palestinos como pueblo, pues estima que solo son árabes, población hostil e incompatible con el proyecto de recuperar algún día las fronteras del Antiguo Testamento.

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LA PASIVIDAD DE EUROPA Y ESTADOS UNIDOS ANTE LA SHOAH

La UE y Estados Unidos no quieren acusar a Israel de genocidio y crímenes de guerra, pues la Shoah se ha convertido en una imbatible coartada, que se explota con vergonzoso cinismo. Casi todos los pueblos ocupados por el Reich alemán durante la Segunda Guerra Mundial colaboraron en la deportación de sus ciudadanos de origen judío, sin ignorar su terrible destino. El infame gobierno de Vichy se plegó a las exigencias de los nazis con auténtico fervor antisemita, movilizando a miles de policías para deportar a 74.000 conciudadanos judíos. 42.000 acabaron en Auschwitz. Solo 811 regresaron a Francia. En cambio, cuando el 1 de octubre de 1943 Adolf Hitler ordenó la deportación de los judíos daneses, el movimiento de resistencia y un gran número de ciudadanos anónimos se movilizaron para trasladar a la neutral Suecia a 8.000 judíos. Gracias a esta audaz maniobra y a las gestiones diplomáticas de las autoridades, solo perdieron la vida 102 judíos daneses, de acuerdo con los datos del Yad Vashem. El antisemitismo es un viejo prejuicio cristiano que en los años 30 gozaba de excelente salud en Europa y Estados Unidos. Joseph Kennedy, William Randolph Hearst y Henry Ford -que sería condecorado por los nazis con la Gran Cruz de la Orden Suprema del Águila Alemana, la distinción más alta que podía recibir un extranjero- nunca ocultaron su odio hacia los judíos y aprovecharon su poder para influir en la opinión pública norteamericana, ensalzando las dictaduras de Hitler y Mussolini. Walt Disney se movió en la misma línea y el gobierno de Franklin Delano Roosevelt restó importancia a la Shoah, pese a conocer perfectamente lo que sucedía. No quería perder el voto judío, pero tampoco el de los evangélicos y los irlandeses católicos, notorios antisemitas. Cuando en 1943, Jan Karski, representante del gobierno polaco en el exilio y testigo presencial de la matanza de judíos en el gueto de Varsovia y el campo de tránsito de Izbica, se entrevistó con Roosevelt para informarle del genocidio, el presidente le contestó con evasivas y desvió la conversación hacia la hípica, una de sus pasiones, preguntándole por las características de los caballos europeos. Ni siquiera se planteó bombardear las vías ferroviarias utilizadas por los nazis para deportar a millones de judíos. En esas fechas, los judíos norteamericanos sufrían discriminación laboral y se limitaba su acceso a colegios y universidades. Después del bombardeo de Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, muchos jóvenes judíos se alistaron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Algunos ya habían luchado contra el fascismo en España como voluntarios de las Brigadas Internacionales. Los gentiles con un título universitario se convertían automáticamente en oficiales, pero ese criterio no se aplicaba con los judíos y, además, se les prohibía incorporarse a los servicios de inteligencia o la Fuerza Aérea, virulentamente antisemita. Si querían alistarse en los marines, les exigían una explicación. Si manifestaban que deseaban frenar el avance del fascismo, chocaban con un muro de incomprensión, pues los oficiales esperaban escuchar a los reclutas que su intención era “matar japos”. Aunque 550.000 judíos americanos lucharon en los campos de batalla europeos, soportaron el mismo desprecio que los afroamericanos, lo cual explica que años más tarde muchos judíos apoyaran la campaña por los derechos civiles encabezada por Martin Luther King. La prensa estadounidense no mostró mucha preocupación por la suerte de los judíos europeos. Incluso The New York Times, cuyos dueños (Ochs y Sulzberger) eran de procedencia judía, relegó a la página doce el informe de la historiadora Déborah Lipstadt sobre la deportación de 400.000 judíos húngaros a Auschwitz II (Birkenau), donde les esperaban las cámaras de gas y los crematorios. Cuando se produjo el levantamiento del gueto de Varsovia, el diario habló de patriotas polacos y no de Resistencia judía. El New York Herald Tribune, el Washington Post y Los Angeles Times obraron del mismo modo. Solo en la primavera de 1944, la Fuerza Aérea accedió a bombardear el complejo industrial de Auschwitz III (Monowitz), pero el ataque no incluyó las cámaras de gas ni las vías de tren que transportaban a los seleccionados para recibir “tratamiento especial”. Esta vergonzosa maniobra insinúa que las vidas de los deportados se consideraban menos importantes que la destrucción de las fábricas de munición.

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LA COMPLICIDAD DE EUROPA Y ESTADOS UNIDOS EN EL GENOCIDIO DE GAZA

La historia se repite con los palestinos, que en las últimas semanas están soportando en la Franja de Gaza un violento ataque militar del Tzahal. No se puede hablar de guerra, pues los palestinos carecen de un ejército regular y las milicias de Hamás poseen un arsenal ridículo, con escasa capacidad de infligir bajas. Sarah Woznick, enfermera norteamericana de Médicos Sin Fronteras, ha trabajado seis meses en la Franja de Gaza y acaba de abandonar el lugar, pues los ataques israelíes por tierra, mar y aire no discriminan entre civiles, personal sanitario y milicianos de Hamás. “No hemos podido desarrollar parte de nuestras labores médicas por falta de seguridad. […] Los palestinos sufren mucho, sobre todo los niños. Cada vez que había un ataque los niños se agarraban a las piernas de los padres, intentando protegerse. […] Aparte de los que mueren y los que resultan heridos, los niños de Gaza están sufriendo mucho psicológicamente. […] Un niño llegó con quemaduras en todo el cuerpo, con 100 pedazos de metralla incrustados”. Cuando le preguntan si los milicianos de Hamás se parapetan en los hospitales, según afirma el gobierno y la prensa israelíes para justificar sus bombardeos sobre escuelas y centros médicos, Woznick afirma que no conoce ningún caso ni ha escuchado ningún testimonio en ese sentido. Es un acto de cinismo afirmar que el Tzahal actúa con criterios selectivos, pues sus avisos para abandonar los edificios convertidos en blancos militares solo proporcionan a la población civil un ridículo margen de tiempo que no excede los cinco minutos. La Franja de Gaza está compuesta por 385 kilómetros cuadrados limitados al Mar Mediterráneo, Egipto –que ha recuperado su papel de aliado de Israel y Estados Unidos- y las fronteras israelíes. Apenas hay donde esconderse. “Te metas donde te metas te van a bombardear. Gaza es una ratonera, pero ¿adónde podemos ir?”, exclaman los palestinos.

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El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha aprobado una resolución que condena a Israel por su ofensiva militar y ha creado una comisión para investigar los crímenes y las violaciones del derecho internacional. Solo se ha opuesto Estados Unidos, que ha calificado la resolución de “destructiva”, y 17 países –entre los que se encuentran Alemania, Francia, Reino Unido y España- se han abstenido. Israel ha ironizado sobre la resolución, afirmando que solo es “una farsa”. Navi Pially, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ha afirmado que hay indicios de crímenes de guerra en la Operación Margen Protector, que de momento le ha costado la vida a 735 palestinos y ha provocado graves heridas en casi 5.000. El 85% son civiles. Al menos, 175 eran niños y más de un centenar mujeres. Ya hay 110.000 desplazados que han huido de sus hogares y, según Save the Children, cada hora muere un niño palestino. Israel ha bombardeado once escuelas, un pozo de agua que abastecía a 1.500 personas, un hospital, una escuela de Naciones Unidas en Beit Janún y un almacén gestionado por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA). Navi Pially ha recordado que desde el 12 de junio Israel ha detenido a más de 1.200 palestinos en Cisjordania y Jerusalén Este, sin presentar cargos. Simplemente, ha realizado una detención administrativa que puede prolongarse indefinidamente, sin aportar pruebas incriminatorias. Estos hechos solo pueden calificarse de secuestro. Israel disfruta de una escandalosa impunidad. Solo eso explica que Tizpi Livni, Ministra de Justicia, haya declarado al diario Yediot Aharonot: “¡Venid a buscarme!”, burlándose de la orden –ya revocada- de un tribunal británico, exigiendo su detención para interrogarla por crímenes de guerra en la Franja de Gaza durante la Operación Plomo Fundido (2008-2009). En esa época, Livni –antigua agente del Mossad– ocupaba los cargos de primera viceministra y ministra de Asuntos Exteriores. Hasta ahora el Tzahal ha sufrido 35 bajas. Es un número insignificante que refleja la asimetría de los contendientes, pero que triplica la cifra de 10 caídos durante la Operación Plomo Fundido, cuando 1.400 palestinos perdieron la vida bajo el fuego israelí. El Presidente Barack Obama ha lamentado la muerte de civiles, pero ha defendido el derecho de Israel a protegerse. En un alarde de cinismo, ha aprobado una ayuda de 47 millones de dólares para reconstruir Gaza, mientras continúan fluyendo ingentes cantidades de dinero para mantener en funcionamiento la maquinaría militar israelí.

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ISLAMOFOBIA Y EL RESURGIR DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO

Uno de los crímenes del Tzahal que debería perdurar en la memoria colectiva es el asesinato de un joven palestino desarmado, que fue abatido y rematado ante las cámaras por francotiradores israelíes, mientras buscaba a sus familiares entre los escombros. ¿No es una triste repetición de los disparos del Hauptsturmführer SS Amon Göth desde el balcón de su residencia en el campo de concentración de Plaszow en la Polonia ocupada por la Alemania nazi? ¿Cómo es posible que los países occidentales toleren y no condenen esta masacre? Evidentemente no es tan solo por su subordinación a Estados Unidos ni por el miedo a ser acusados de antisemitas. No es solo por los yacimientos de gas en las aguas territoriales de Gaza, sino también por la profunda islamofobia que se ha propagado en el mundo desde el 11-S, un brutal atentado sin esclarecer que proporcionó la excusa perfecta a Estados Unidos para intervenir en Oriente Medio y proseguir sus planes para reordenar una zona de vital importancia en el suministro de combustibles fósiles. La islamofobia presupone que el Islam es una religión primitiva, irracional, cruel, racista, violenta y sexista. Los deleznables artículos de Michel Houellebecq, Oriana Fallaci y Antonio Elorza, mandarín del diario El País, han contribuido a fomentar esa visión, cuando lo cierto es que tanto en El Corán como en la Biblia hay frases igualmente inaceptables para la sensibilidad contemporánea, así como invitaciones a la compasión, el perdón y la tolerancia. Estados Unidos combatió el panarabismo de inspiración socialista en los años de la Guerra Fría y financió el fundamentalismo islámico, no menos dañino que el fundamentalismo cristiano, aliándose con Arabia Saudí, donde reina el wahabismo, una de las versiones más radicales del Islam. La desintegración de la Unión Soviética le dejó durante un tiempo sin el enemigo que justificaba sus desorbitados gastos militares, pero el 11-S restableció el clima de confrontación que sirve de coartada a su agresivo imperialismo. El Islam se ha convertido en el mejor comodín de la diplomacia norteamericana. Por un lado, se fomenta en la opinión pública el odio a los regímenes musulmanes, minimizando el impacto que causa la muerte de civiles palestinos, afganos o iraquíes en operaciones militares de la OTAN, Israel o Estados Unidos en solitario. Por otro, se promueve la constitución de un califato islámico en Siria e Irak que prepararía la batalla final contra Irán, la llave que permitiría controlar las repúblicas caucásicas limítrofes con Rusia, estrechando el cerco contra el oso ruso, su principal rival. La prestigiosa politóloga iraní Nazanín Armanian no alberga dudas sobre las intenciones de Estados Unidos. En mayo de 2014 Armanian publicaba en su blog Punto y seguido el artículo “La ofensiva simultánea del intrépido Obama contra Rusia y China”, donde afirma: “Ni en sus mejores años de imperialista Washington se había atrevido a actuar como un suicida: mientras planea un enfrentamiento directo con Rusia en Ucrania, Barack Obama visita a sus aliados asiáticos ─Japón, Corea del Sur, Malasia y Filipinas─, en el marco de su política del Regreso a Asia, para contener el avance de China en el mundo. […] El Pentágono planea  aumentar  las operaciones de vigilancia cerca de China, desplegar cazabombarderos y usar misiles para destruir la infraestructura militar del enemigo y enviar un portaaviones al Estrecho de Taiwán.  […] La línea roja autoimpuesta por Moscú de que consideraría el ataque a los ciudadanos rusos en Ucrania como un ataque a la propia Rusia,  puede convertirse en una trampa mortal para Putin. Es justo lo que busca Washington: involucrarle en una larga guerra de desgaste en Ucrania para así tumbar su economía, dañar su peso en las relaciones internacionales (ahora que se había convertido en mediadora de los conflictos como el de Irán y de Siria), parar el proceso de la mejora de sus relaciones con los Estados exsoviéticos, privar  a la Vieja Europa de un sólido socio comercial (y venderle su excedente de gas de esquisto), obligarla a participar en las sanciones económicas contra Moscú e incluso entrar en guerra contra su proveedor de gas, y ¿cómo no?  dar un nuevo protagonismo a la OTAN. El Pentágono va a desplegar más paracaidistas en Polonia, Estonia, Letonia y Lituania,  enviará un  buque de guerra al Mar Negro y en unos meses realizará la maniobra Operación Trident con Ucrania”. Armanian señala que Estados Unidos refuerza su estrategia política con atentados terroristas para desestabilizar a sus adversarios y cita la masacre de Odessa y el atentado en la estación de tren de Xinjiang, la región musulmana de China fronteriza con Afganistán y Pakistán. En ambos casos, los hechos coincidieron con la presencia en Ucrania de John Brennan, ex director de la CIA, y Joe Biden, vicepresidente de los Estados Unidos. No hay que estrujar mucho la imaginación para descubrir que Washington intenta forzar una intervención militar de Rusia. El atentado en Xinjiang se produjo poco después de la gira de Obama por Asia. Esta vez se trataba de desestabilizar una región fronteriza con países controlados por Estados Unidos. Armanian también ha señalado que el secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes en la Cisjordania ocupada solo favorecía a los intereses israelíes y ha cuestionado la existencia de Al Qaeda y la misteriosa ejecución de Osama Bin Laden, al que llama “el Fantasma”. Me he permitido citar a Armanian con tanta extensión por su enorme calidad como analista y porque sus hipótesis sobre operaciones de bandera falsa y terrorismo financiado por Estados Unidos tal vez resultan más creíbles que mis especulaciones. Hace poco, alguien me recriminó que atribuyera al Mossad el secuestro y presunto asesinato de los tres jóvenes judíos en la Cisjordania ocupada, asegurándome que un judío jamás atentaría contra la vida de otro, olvidando que en el atentado contra el Hotel Rey David cometido por el Irgún el 22 de julio de 1946 murieron 17 judíos. En esas fechas, dirigía el Irgún Menájem Beguín, futuro Primer Ministro de Israel y Premio Nobel de la Paz en 1978.

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EL ANTISEMITISMO COMO CORTINA DE HUMO

Mientras escribo este artículo habrán muerto más palestinos y tal vez algún soldado del Tzahal. Hace unos días, Marcos Ricardo Barnatán, judío sefardita nacido en Buenos Aires, visitó mi página en Facebook y calificó de repugnate mi artículo “¿Por qué el Estado de Israel asesina a niños palestinos?”. Buscando algunas de sus declaraciones, descubrí la siguiente perla: “¿España antisemita? Claro que sí: llevó aquí 45 años y he oído todos los eructos antisemitas que se pueda imaginar”. No sé si sufro alucinaciones visuales, pero en su foto de perfil posa con una pulsera con los colores de la bandera española y el escudo constitucional al fondo. Me cuesta trabajo entender esta paradoja, pero le remito a las conocidas palabras de Norman Finkelstein, judío norteamericano hijo de una superviviente de Auschwitz y Majdanek: “No existe nada más despreciable que usar el sufrimiento y el martirio de las víctimas del nazismo para intentar justificar la tortura, la brutalidad, la demolición de hogares que Israel comete diariamente contra los palestinos”. Dicho de otro modo: no hay excusas para justificar el martirio del pueblo palestino, que se produce por una mezcla de colonialismo, racismo e inconfesables intereses económicos y geoestratégicos. Para finalizar añadiré que los países occidentales no se solidarizan con el pueblo palestino porque los intelectuales, los artistas y los escritores hace mucho que renunciaron a cualquier forma de compromiso, más preocupados por los premios y homenajes que por el sufrimiento de sus semejantes. Al igual que los argelinos que luchaban contra Francia por su independencia, los palestinos solo disponen de su coraje para evitar su desaparición como pueblo. Indudablemente, todos somos culpables del genocidio que se está cometiendo ante nuestros ojos. Escribir un artículo no nos descarga de esa responsabilidad.

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RAFAEL NARBONA

Rafael Narbona.es

 

 

‘Pogromo’ palestino y ser mujer bajo el Gran Muro

Nazanín Armanian, 28-07-2014

¡Matad a todas las madres palestinas para que dejen de parir “pequeñas serpientes”!, propone Ayelet Shaked, la diputada israelí, ignorando que las “soluciones finales” nunca lo han sido y que suelen estallar en la cara de sus idearios. Antes de los nazis, en la Rusia de 1880 también se incitó el pogrom «linchamiento» de las familias judías y el expolio de sus bienes. Los palestinos, al igual que los judíos, sobrevivieron a esta y a otras rondas de exterminio, a pesar de esta señora o del rabino Dov Lior, quien ha lanzado una fatwa legitimando la masacre de los palestinos.

Afortunadamente, éstos, al igual que Buko Haram, Taliban o Bin Laden, no representan la ética de millones de personas a las que afirman representar. Si tales barbaridades las hubiera dicho un líder político o religioso palestino contra los israelíes, ahora estaría en uno de los Guantánamos acusado de la incitación al odio y terrorismo, y su tierra arrasada por la aviación de la OTAN en nombre de la civilización.

El triple desafío de la mujer palestina

1. Como nativas de una tierra enfrentada a una agresión imperialista-colonial, ocupada y sometida a una limpieza étnica sistemática, las palestinas, incluso en los tiempos de paz, sufren el bloqueo más largo de la historia, que prohíbe la entrada de los siguientes artículos al gueto en Gaza:

Lentejas, pasta, especias, galletas, dulces y chocolate entre otros alimentos, causando la desnutrición de 4 de cada 5 niños y la mitad de las mujeres; libros, lápices de colores, papel y ordenadores; balones de fútbol e instrumentos musicales; papel higiénico, ropa, vasos, cubiertos, vajilla, nevera, lavadora, bombillas de luz, agujas, sábanas, mantas, zapatos, colchones; cuerdas de pescar , varillas y criaderos de peces; piezas de repuesto para coches y sillas de ruedas, entre otros objetos.

Mientras:
– Demuelen con bulldozer las viviendas: unas 20.000 desde el año 2000. Aplastaron bajo sus máquinas, en el 2003, a Rachel Corrie de 23 años, activista estadounidense del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM) cuando impedía la destrucción de una casa palestina.

– Cometen “Ecocidia”: han arrancado de cuajo 1,4 millones de árboles frutales, entre 2000 y 2006. Han matado y golpeado a decenas de mujeres y hombres campesinos.

– Les cortan la electricidad y el agua durante horas o días, y a través de decenas de puestos de control, les impiden la libre circulación (ver: http://www.palestinalibre.org), dificultándoles acudir a sus trabajos, centros académicos e incluso a hospitales. Según Amnistía Internacional (AI), a Rula Ashtiya, embarazada que de madrugada iba a un ambulatorio para dar a luz acompañada de su marido, le impidieron el paso, siendo obligada a tirarse al suelo y parir delante de ellos mismos. El bebé murió minutos después y sólo entonces le dejaron ir a pie al hospital en Nablus, con su hijo muerto en los brazos. En el caso de Maysoon Saleh Nayef, a punto de dar a luz, su coche fue parado por estos controles y nada más arrancar fue tiroteado por los soldados. Mataron a su marido y a ella la hirieron en un hombro. En estado de shock, la sacaron del coche, le obligaron a quitarse la ropa ¡para cachearla!, y luego la dejaron desnuda tirada en el suelo, negándole además algo para cubrirse. Después, llamaron a una ambulancia —¿para mostrar que no eran tan inhumanos, quizás?—, y ella dio a luz a Fida, su niña huérfana. Maysoon, para colmo, no podía regresar a la casa conyugal, ya que sus suegros le hacían responsable de la muerte de su hijo (más casos en los informes de AI y el articulo “y los gemelos murieron” —And The Twins Died— del periodista israelí Gideon Levy).

Un conjunto de situaciones de terror y malas condiciones de vida que hicieron disparar los abortos involuntarios en Cisjordania en un 58% en 2012.

Con tales restricciones sobre el libre movimiento y la escasez de medios en los hospitales sería un disparate hablar de pruebas de prevención de enfermedades como el cáncer. Jahr de Jan Yunis, de 38 años y madre de cuatro hijos, consiguió viajar a Egipto para el tratamiento del cáncer de mama, pero no le dejaron regresar a Gaza, a su casa, mientras entre el 70% y 75% de sus hermanas israelíes se curan en su mismo país.

Fabricar palestinos enfermos, mutilados, incapaces durante las próximas décadas para defender sus derechos sobre su tierra es una estrategia política. Que quitándole el pan, agua, luz, libros, y seguridad a toda una nación, se tenga la indecencia de preguntar “por qué no hay grandes científicos entre los palestinos mientras decenas de judíos son premios Nobel” es indignante.

2. Como ciudadana discriminada por leyes teocráticas de los gobiernos de Gaza y de Cisjordania: ella necesita un tutor varón para realizar muchas gestiones, como si se tratase de una menor o incapacitada mental; la poligamia y el matrimonio infantil son legales. La falta de oportunidades laborales y un seguro social les arrebata el derecho a emanciparse. Ante las exigencias de las feministas, el Gobierno recién formado de la Unidad Nacional ha incluido a tres mujeres en su gabinete, como un intento de cambiar las leyes. Israel, que pretende impedir un Estado palestino a toda costa, canceló los permisos de viaje de los ministros palestinos entre Cisjordania y Gaza días antes del ataque.

3. Como mujer, por estar sometida a las tradiciones y una cultura profundamente patriarcal que le reducen en el “honor” de la familia, negándole su identidad independiente y el derecho a dirigir su vida. El desempleo masivo de los hombres, que ha destruido el tejido tradicional de la familia perturbando los roles, ha propiciado el trabajo de la mujer fuera del hogar, sin que ello haya supuesto su liberación, ya que se han convertido en mano de obra barata de los colonos judíos que han ocupado sus tierras agrícolas, y encima su propia comunidad les acusa de traidoras. Según el movimiento feminista palestino “Assiwar”, unas 40 mujeres murieron en 2013 a mano de sus familiares varones por este maldito honor. Sin apoyo institucional y con un cultura de resignación y aguante, algunas renuncian a ejercer los pocos derechos que tienen a beneficio de los hombres del grupo a cambio de ser protegidas por ellos, y a otras, las subversivas, se las chantajea, recomendándoles posponer sus reivindicaciones feministas para después de ganar la batalla nacional, si no quieren ser acusadas de antipatrióticas.

Y tres desafíos de la mujer israelí

1. “No en mi nombre” ha sido una de las consignas de cientos de mujeres y hombres judíos que han protestado contra los crímenes cometidos por su Gobierno en los territorios ocupados. Aunque desde 1948 el Movimiento de Mujeres Democráticas, fundado por militantes árabes y judías del Partido Comunista de Israel, y otras organizaciones progresistas habían trabajado en circunstancias muy difíciles por la igualdad de la mujer, las minorías étnicas, la separación entre religión y Estado y una paz justa entre ambos pueblos, las feministas judías empiezan a conocer el sufrimiento palestino tras la primera Intifada en 1987, que es cuando además asumen el arriesgado papel de ser la transmisora de esta realidad a la sociedad israelí sometida, según ellas, a un sofisticado lavado de cerebro. El proyecto “Enlace Jerusalén” o “Mujeres de Negro” han sido parte de esta compleja alianza, que a pesar de la asimetría en la relación —unas son ricas y pertenecen a la nación ocupante, y las otras pobres y colonizadas como pueblo—, sigue adelante con sus altibajos.

2. Como ciudadana de un Estado semiteocrático, que no les considera iguales ante la ley. El Gran Rabinato que controla la Ley de Familia las discrimina por su género: ella, por ejemplo, no conseguirá el divorcio si el esposo se niega a dárselo, condenándole así a ser “agunah” (anclada, encadenada) de forma indefinida, e impidiéndole que se case de nuevo o tener hijos “legítimos”. Éstos serán registrados como bastardos y sólo podrán casarse con personas de una lista. Ellas, al contrario de las musulmanas, no pueden incluir sus condiciones en el contrato matrimonial y librarse de estas normas prehistóricas.

Las israelíes van asestando golpes en la estructura patriarcal-religiosa de su sociedad y toman posición: Dorit Beinisch es presidenta de la Corte Suprema, y el 22% de los parlamentarios son mujeres (en Ruanda el porcentaje es de 64%, y en Pakistán, del 20%), y no todas son como Ayelet Shaked.

3. Como mujer “intocable” y despreciada por los poderosos grupos fundamentalistas. La batalla de las “Rosa Parks” israelíes contra la segregación en algunas líneas de autobuses ha dado “medio resultado”: esta ofensa será ilegal, aunque los conductores pueden pedir a las mujeres que ocupen los asientos traseros. ¡Menuda solución para atajar la mentalidad discriminatoria! Las “Patrullas del recato” de los extremistas Haredi, aunque no llegan a actuar como los Taliban, acosan a las mujeres por su vestimenta e incluso por rezar en voz alta.

La mirada sexual a la mujer que recorre los textos sagrados de las religiones abrahámicas fortalece la estructura patriarcal de la sociedad (ver: De dioses y genitales humanos). Así, el 76% de las judías y el 79% de las árabes israelíes temen un asalto sexual. Entre 2003 y 2010 estas agresiones aumentaron de forma espectacular. El ex presidente del país, Moshe Kasave, está en prisión por violación. Según la Organización Internacional sionista (WIZO), el año pasado, unas 200.000 mujeres fueron víctimas de la violencia de género y 600.000 niños fueron testigos de las agresiones. Y eso que tan sólo se denuncia el 20% de los casos. A diferencia de las palestinas, ellas y sus hijos disponen de numerosos centros de atención y casas de acogida.

Un movimiento feminista de izquierda palestina-israelí es clave para la consecución de la paz. Ellas tienen derecho a estar en la mesa de negociaciones para conseguir una solución que no sea militar, sino progresista y justa.

 

Público.es – Punto y seguido

Otro día de horror] Mueren 66 personas en las últimas horas en Gaza por la ofensiva sionista: 714 palestinos y palestinas asesinadas

Escrito por  Kaos. Solidaridad con Palestina

[Otro día de horror] Mueren 66 personas en las últimas horas en Gaza por la ofensiva sionista: 714 palestinos y palestinas asesinadas Foto: EFE

Más de 66 palestinos y palestinas murieron este miércoles, 16º día de la ofensiva militar israelí contra Gaza, elevándose así a más de 714 las personas palestinas asesinadas en la ofensiva de Israel desde el 8 de julio, según el portavoz de los servicios de emergencia palestinos, Ashraf al Qudra.

En el otro campo han muerto 32 soldados, la mayoría en combate en Gaza, dos civiles en Israel por un obús disparado desde Gaza, y un trabajador extranjero víctima de un obús palestino. Al Qudra señaló 18 personas muertas en ataques a primera hora del jueves. El balance no cesa de agravarse.

Varios niños figuran entre las víctimas de los bombardeos aéreos y artilleros contra los sectores del enclave palestino.

Grupos de derechos humanos indican que más de 80% de los palestinos muertos son civiles, y el Centro de Derechos Humanos de Palestina, con sede en Gaza, indicó que 90 de los muertos son mujeres y 160 niños. La mayoría de las víctimas palestinas son civiles.

Seis palestinos de una misma familia, incluyendo dos niños, murieron la mañana del jueves en un bombardeo israelí al oeste de Jan Yunes, sur de la Franja de Gaza, indicaron los servicios de socorro palestinos.

“Seis miembros de la familia Al Aftal, incluidos una niña de 5 años y un niño de 3 años, murieron”, precisó Ashraf al Qudra, portavoz de los socorristas en la zona.

Con esto, suman 18 los palestinos muertos durante la jornada en bombardeos israelíes.

Grupos de derechos humanos indican que más del 80% de los palestinos muertos son civiles, y el Centro de Derechos Humanos de Palestina, con sede en Gaza, indicó que 90 de los muertos son mujeres y 160 niños.

Según la ONU también, la mayoría de las víctimas palestinas son civiles.

Stefan Dominioni, voluntario de Médicos sin Frontera, informó desde Gaza que muchas organizaciones de ayuda se han retirado de la Franja debido a las condiciones de inseguridad que enfrentan día a día para atender a los cientos de heridos que llegan.

En entrevista con Lo Que Queda del Día, Dominioni, quien se encuentra en el norte de Gaza a cargo de la logística, indicó que actualmente el equipo de Médicos sin Fronteras lo componen cinco personas de distintas nacionalidades: Italia, Nueva Zelanda, Rumania, Australia y Francia.

“Hacemos sólo lo mínimo y con mucha precaución”, explicó respecto a los problemas que enfrentan en medio de un conflicto que ya ha dejado 700 muertos, en su mayoría civiles.

Dominioni explicó que “para poder trabajar en condiciones de inseguridad y con tantos heridos, ellos (los médicos) están muy concentrados en sus trabajo y tratan de no prestar atención a lo que pasa alrededor, sólo a sus pacientes”.

Además señaló que trabajan en lugares que Israel conoce y con el permiso de ellos, por lo que “no somos una meta, no corremos un riesgo directo”.

El voluntario en Gaza informó que al menos un cuarto de los muertos son niños y una mitad son mujeres. La gran mayoría llega “con heridas por explosión o por fuego, traumas, fracturas, los casos más graves mueren a los pocos minutos de llegar” debido a la “intensidad de las lesiones”.

El médico además comentó que muchas organizaciones de ayuda “eligieron salir porque era demasiado peligroso”, y que sólo queda la Cruz Roja y algún otro grupo.

Sin embargo, explicó que por el bloqueo “la mayoría no puede salir”.

“Muchos tuvieron que evacuar de sus casas, ahora están viviendo todas las familias juntas. Por ejemplo, una casa donde vivían nueve ahora hay 40”, comentó.

Respecto a la labor que realizan, detalló que “trabajamos donde hay necesidad, no tomamos parte en las decisiones políticas”, puntualizó.

Kaos en la red

Noam Chomsky, Rigoberta Menchú y otros 62 intelectuales exigen embargo militar a Israel

Escrito por  Kaos. Solidaridad con Palestina

Según destaca el comunicado de los intelectuales, “la capacidad de Israel para poner en marcha este tipo de ataques devastadores con impunidad proviene en gran parte de la vasta cooperación militar internacional y del comercio de armas que Israel mantiene con gobiernos cómplices de todo el mundo.”

La carta fue publicada por el diario ‘The Guardian‘, en donde figuras públicas como la guatemalteca Rigoberta Menchú o el argentino Adolfo Pérez Esquivel, ganadores del Nobel de la Paz, lamentan que Israel haya desatado “una vez más toda la fuerza de su Ejército contra la población palestina”.

Los firmantes de la carta exigen un embargo militar inmediato a Israel por su ofensiva en la Franja de Gaza.

“Hacemos un llamado a las Naciones Unidas y a los gobiernos de todo el mundo a tomar medidas inmediatas para aplicar a Israel un embargo militar integral y legalmente vinculante, similar al impuesto a Sudáfrica durante el apartheid,” señala el comunicado.

Entre los firmantes se encuentra el Premio Nobel de la Paz de la Argentina, Adolfo Pérez Esquivel, así como sus colegas Desmond Tutu, de Sudáfrica, Rigoberta Menchú, de Guatemala, Mairead Maguire, de Irlanda, Jody Williams, de Estados Unidos, y Betty Williams, de Irlanda del Norte.

“Israel ha desatado una vez más toda la fuerza de su ejército contra la población palestina cautiva –arranca el texto–, sobre todo en la sitiada Franja de Gaza, en un acto inhumano e ilegal de agresión militar. El actual ataque de Israel contra Gaza hasta el momento ha matado a muchos civiles inocentes, ha causado cientos de heridos y devastado la infraestructura civil, incluido el sector de la salud, que ya estaba gravemente deteriorado.”

Según destaca el comunicado de los intelectuales, “la capacidad de Israel para poner en marcha este tipo de ataques devastadores con impunidad proviene en gran parte de la vasta cooperación militar internacional y del comercio de armas que Israel mantiene con gobiernos cómplices de todo el mundo.”

También firmaron el texto el músico británico Roger Waters, la escritora estadounidense Alice Walker, el teólogo de la liberación brasileño Frei Betto, el sindicalista sudafricano Zwelinzima Vavi, su colega brasileño Joao Antonio Felicio, el filósofo esloveno Slavoj Zizek, el académico israelí Nurit Peled, el británico ex presidente del PEN Gillian Slovo y la escritora india Gita Hariharan.

“A partir de 2008, EE.UU. comenzó una ayuda militar a Israel que rondará 30 mil millones de dólares, mientras que las ventas militares anuales israelíes al mundo llegan a miles de millones de dólares. En los últimos años, los países europeos han exportado armas a Israel por valor de miles de millones de euros, y la Unión Europea ha financiado a las empresas militares y a las universidades israelíes con becas de investigación en el ámbito militar por un valor de cientos de millones de euros”, señala el comunicado.

Los intelectuales acusaron a los países emergentes de apoyar de palabra a Palestina mientras financian las campañas represivas de Israel. “Las economías emergentes, como India, Brasil y Chile, aumentan rápidamente su comercio y cooperación militar con Israel, a pesar de que afirman apoyar los derechos palestinos.”

Entre los firmantes también aparecen Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la Unesco, de España; Chris Hedges, periodista, Premio Pulitzer 2002, de EE.UU.; Boots Riley, rapero, poeta, productor de artes, de EE.UU.; y Noam Chomsky, filósofo, analista político, de EE.UU.

http://www.kaosenlared.net/secciones/s/derechos-humanos/92601-noam-chomsky,-rigoberta-mench%C3%BA-y-otros-62-intelectuales-exigen-embargo-militar-a-israel

Una farsa y 11 motivos detrás de la agresión israelí a Gaza

Punto y seguido

Nazanín Armanian, 21 jul 2014

 

“¿Qué pasaría si, dentro de una semana, fuesen secuestrados tres jóvenes de 14 años en una de las colonias?”, fue la pregunta-profecía lanzada por Tamir Pardo, jefe del Mossad, una semana antes de la desaparición de los tres jóvenes israelíes en Cisjordania, según publica el diario israelí Haaretz (Mossad chief’s chillingly prescient kidnap prophecy).

¿Insinúa Haaretz que se ha tratado de una guerra de bandera falsa?  ¿Que Netanyahu ha utilizado los 18 días de sufrimiento de los familiares de los chicos dándoles esperanza de encontrarlos vivos, a sabiendas de que estaban muertos, mientras detenía a cientos de activistas palestinos, mataba, mutilaba y dejaba sin hogar a miles de civiles inocentes?

Claro está que la reconstrucción oficial de los hechos es bastante difícil de creer: unos israelíes suben a un coche de matrícula palestina (¿o era israelí?) en Cisjordania, después piden ayuda a través del teléfono móvil,  pero a pesar del protocolo de guerra contra el terror en un país en estado de alerta constante nadie toma en serio su petición de socorro;  después de la detención (y seguramente de la tortura) de unos 600 palestinos “implicados” Israel seguía sin saber de los jóvenes, y no supo el lugar en el que estaban enterrados hasta 18 días después. Tampoco explicaron por qué los secuestradores no pidieron un rescate (como sí hizo Hamas tras capturar al soldado Guilad Schalit en 2006 para liberarlo en 2011 a cambio de cerca de mil hombres, mujeres y niños palestinos detenidos por Israel), o por qué nadie reclamó la autoría del crimen. Dieciocho días ha sido tiempo más que suficiente para acosar a los palestinos, culpar a Hamas sin ninguna investigación, prueba o indicio, y lograr el apoyo de la opinión pública interna y mundial para lo que se había planeado con anterioridad.

Si esta hipótesis se descarta, quedan otros posibles autores: los lobos solitarios, contra los que Hamas lucha, o el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL), que reclamó la autoría del secuestro. Según Edward Snowden, el EIIL fue fundado por el Mossad, EEUU y Reino Unido con el objetivo de crear un avispero que involucre a los estados musulmanes de la región, protegiendo a Israel. En su macabro avance, esta semana lapidaron a dos mujeres sirias.  (ver: 23 observaciones sobre la nueva guerra líquida de EEUU en Irak).

A pesar de que Hamas comete asesinatos contra la población civil israelí, este crimen no lleva su marca. De hecho, los lanzamientos de cohetes se habían reducido a unos cinco por mes en 2013, cuando en 2007 eran cerca de 200. Junto con Al Fatah estaba formando el Estado palestino, y un hecho de tal calibre dañaría severamente su imagen ante los políticos occidentales que habían apoyado la fundación de dicho Estado. Sea como fuere, Netanyahu ha echado mano al Plan Dagan (elaborado en 2001) que prevé el uso de la muerte de civiles israelíes para justificar operaciones militares contra enemigos.

“Netanyahu es un mentiroso”, dijo una vez Nicolas Sarkozy, harto de artimañas y chantajes del político hebreo.  Para encontrar una magnífica descripción gráfica de la realidad distorsionada palestina está el artículo del periodista israelí Noam Sheizaf, titulado Why I object to this military campaign, even as missiles fall on my city.

Los porqués de la actual masacre

Durante los últimos años los distintos gobiernos israelíes han atacado Gaza para conseguir más apoyo de los belicistas en vísperas de elecciones, para preservar una coalición de gobierno, acallar las voces de protesta interna, desviar la atención pública de un escándalo o entrenar a sus tropas en un campo de batalla real, entre otros motivos. La actual agresión busca los siguientes objetivos nacionales, regionales e internacionales:

1. Limar las fricciones políticas de su régimen, además de permitir que un Netanyahu acusado por algunos socios del Gobierno —como el ultraderechista moldavo Avigdor Lieberman, exministro de Asuntos Exteriores— de fracasar en el intento de atacar a Irán,  o de impedir que el Estado palestino ganase legitimidad en la ONU, se presente de nuevo como un hombre duro. Liberman dimitió el 6 de julio por considerar blanda la lluvia de misiles y bombas que caían sobre la franja, forzando así al primer ministro a lanzar la ofensiva terrestre, a cambio de seguir dándole estabilidad a su Gobierno.

2. Impedir la formación de un Estado palestino, debilitando la infraestructura de Hamas, dañando su credibilidad y provocando que surjan nuevas brechas entre Al Fatah y Hamas, para acabar con la unión entre ambas formaciones. Tel Aviv no busca la destrucción de la organización derechista-islámica; la necesita para que siga gestionando el gueto de Gaza, para que impida el caos o que grupos descontrolados tomen protagonismo, y para que sirva de pretexto para atacar a los palestinos cada dos por tres.

3. El objetivo real de la agresión no es Hamas, “el terrorista”, sino el pueblo palestino, como en su día hizo Israel con el Líbano, Irak, Sudán, Libia o Siria.

4. Radicalizar a Hamas y provocar un conflicto interpalestino. Una mala idea, ya que un Hamas debilitado y acorralado no tendría nada que perder en una batalla tan desigual, en una sociedad tan peligrosamente frustrada. Tel Aviv piensa que podrá reinar en un estado de guerra permanente en la zona.

5. Hacer pedagogía del terror, en este caso dirigida a Mahmud Abbas, por atreverse a pedir el reconocimiento de su Estado en la ONU y acercarse a Hamas.

6. Apoderarse de los yacimientos de hidrocarburos en Palestina (ver: Israel detrás del gas de Gaza). En enero pasado, Mahmud Abbas y Putin negociaron la explotación del yacimiento del gas de las aguas de Gaza por Gazprom.

7. Librarse de la presión de Obama y Kerry, que les exigían esfuerzos en el proceso de paz con los palestinos, además de parar los nuevos asentamientos (ver: Israel: Aquí mando yo). Este ataque no sólo significa arruinar el plan de paz estadounidense, sino que además es un claro mensaje a Obama:  sin el apoyo de EEUU Israel es capaz de lanzar destructivas guerras sin que nadie, ni en Occidente ni en Oriente, tenga agallas de impedírselo o de amonestarle.

8. Recibir más ayudas militares de sus socios occidentales: Obama añadió otros 500 millones de dólares a la partida de 30. 000 millones prevista para el periodo 2009-2018, entre otras entregas militares.

9. El temor a que un Estado palestino se acerque a Moscú (como lo están haciendo Cuba y los países exsocialistas de Asia Central), ahora que su pueblo ha sido casi abandonado por los países árabes, Turquía e Irán.

10. Exhibir su poderío en la región, con la complicidad de Egipto, aprovechando la catastrófica situación en la que se encuentran: Libia, Sudán, Siria e Irak agonizan como estados y naciones; el Líbano carece de gobierno; Hizbollah está entretenido en la lucha contra los terroristas en Siria (ver: Siria es una trampa), e Irán se encuentra ocupado con las negociaciones con EEUU sobre el programa nuclear (la prioridad de Teherán es romper las sanciones económicas y dar una imagen más amable y menos radical).

11. Siendo uno de los principales fabricantes mundiales de armas, le interesa probar nuevos artefactos: un gas venenoso en 2001, el fósforo blanco con efectos de napalm en 2009, y el uso de explosivos de metal inerte denso ahora.

Se trata de emplear la guerra para conseguir objetivos que no ha podido lograr desde la política.

Nueva situación, nuevas políticas

A pesar de la propaganda israelí, Gaza/Palestina no es Hamas, una organización de derechas religiosa, con grandes sombras y poca luz en sus acciones sociales y político-militares. Hombres y mujeres laicas, creyentes de diferentes religiones, feministas o pacifistas forman parte de la resistencia palestina (ver: Lenin en Palestina), y teniendo en cuenta los profundos cambios en la zona, trazarán nuevas tácticas y estrategias para conseguir sus objetivos.

El resultado de esta guerra-masacre está siendo un triunfo militar de Israel contra los petardos de Hamas, a la vez que un fracaso estratégico por los crímenes cometidos contra la humanidad; un aumento de los sentimientos antiisraelíes (y antioccidentales) en la región y un duro golpe a Hamas y Al Fatah, que cae como víctima política, acusada con o sin razón de colaboracionista.

Avanza la construcción de un Nuevo Oriente Medio diseñado por el imperialismo estadounidense e Israel, edificado sobre los cuerpos calcinados de cientos de miles de personas, en el que un Gran Israel nacería si consigue hacerse con los territorios, el petróleo y el agua que pertenecen a sus vecinos.

Ante el arrollador poderío de este país y sus socios occidentales, los palestinos no pueden lanzarse a batallas suicidas y emitir declaraciones pasionales propias de políticos aficionados como que “continuará su lucha hasta la última gota de sangre”. En ocasiones, habría que dar un paso atrás para luego dar dos hacia adelante.

http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1798/una-farsa-y-11-motivos-detras-de-la-agresion-israeli-a-gaza/