«La violencia invisible es la más peligrosa porque está aceptada socialmente»

Angélica Cuenca, durante la conferencia organizada por el Aula de Cultura de SUR.
Angélica Cuenca, durante la conferencia organizada por el Aula de Cultura de SUR. / Álvaro Cabrera
  • La psicóloga Angélica Cuenca analiza el maltrato en parejas adolescentes durante una charla organizada por el Aula de Cultura de SUR

Si el 30% de los jóvenes justifica la violencia y las adolescentes no se sienten representadas cuando se habla de estas agresiones de género, algo falla en la sociedad. «La violencia invisible es la más peligrosa porque está aceptada socialmente». La psicóloga Angélica Cuenca, que ayer ofreció en el Aula de Cultura de SUR la conferencia ‘Violencia invisible en parejas adolescentes’, advirtió sobre la complicación que supone luchar contra ella porque «no se detecta, se tolera y está inmersa en la cultura».

Cerca de un centenar de personas acudieron hasta la Sociedad Económica Amigos del País para asistir a la charla. Esta experta estableció tres tipos de vertientes: la psicológica, la sexual y la social. «Todo el mundo tiene asociada la violencia de género a la física, pero hay otras mucho más peligrosas», resumió. Cuenca, que en diferentes ocasiones se dirigió a los numerosos adolescentes presentes en la sala, dijo que también es preocupante que las chicas sean controladas por sus parejas, que les fuercen a darles las contraseñas de las redes sociales o que las obliguen a mantener relaciones sexuales.

Sobre este último punto, la psicóloga se detuvo especialmente porque «la sexual es la más naturalizada de todas». Y para ello comenzó recordando el ejemplo de una violación que se puede ver en una de las películas de la saga Torrente. «A los chicos les da risa y se lo toman a broma, cuando se trata de un hecho realmente serio». En este sentido, argumentó que el 99% de las adolescentes han sufrido este tipo de violencia a lo largo de su vida pese a que sólo el 6,3% de las chicas aseguran sentirse presionadas para mantener relaciones. «A las mujeres nos educan con el miedo a que nos violen; pero las mayoría de las agresiones se dan en el ámbito de la pareja; es lo que yo llamo la violación por confianza».

Escupen a las chicas

Esta experta en violencia de género lamentó que en la actualidad comienzan a darse casos de adolescentes que incluso «escupen a las chicas como símbolo de menosprecio» y que ellas no siempre lo ven como algo ofensivo. «Hay que tener en cuenta que la violencia siempre va en aumento; una vez que se instala siempre va a más en frecuencia y en brutalidad». Empieza con el control y las limitaciones a salir con los amigos, continúa con las amenazas y termina con la violencia sexual y la física. Llegados a este punto, el problema se vuelve aún mayor por lo complicado que resulta escapar de esta repetición de insultos y agresiones. Y más cuando las mujeres llevan interiormente asimilado lo que se conoce como la ley del dominio –«desde pequeñas tenemos arraigado el sentimiento de culpa»– y la ley del agrado –«hay que agradar por encima de todo, ser servicial, educada y dulce»–.

Por eso reconoció que escapar de una situación así es muy complicado, aunque no imposible. «El proceso de la violencia va desgastando; la mujer no deja a su agresor porque no tiene capacidad para salir;está achicharrada», resumió. Ypor ello consideró clave la formación continua en todos los ámbitos, desde el escolar hasta el familiar: «Debería ser tan importante como las matemáticas».

http://www.diariosur.es/malaga-capital/201502/17/violencia-invisible-peligrosa-porque-20150216234736.html

Más allá del aborto en México: cárcel, exilio y amenazas de muerte

El aborto en México (con la honrosa excepción del Distrito Federal) es un agujero negro. Por este motivo han sido encarceladas al menos 157 mujeres en los últimos años. La mayoría sigue en prisión.

Este año, la Corte Suprema se pronunció por primera vez sobre uno de los casos y ordenó la liberación inmediata de Adriana Manzanares, una indígena del estado de Guerrero que llevaba más de 7 años presa.

Antes de llegar a la cárcel, Adriana fue golpeada por su familia y lapidada por su pueblo. Al salir, vive como una exiliada por miedo a regresar a su comunidad. Su mayor apoyo es una defensora de derechos de la mujer amenazada de muerte por su trabajo.

“No quiero recordar más todo eso. Fue un infierno. No sé cómo pude vivir así”. Adriana mira al infinito y luego fija los ojos en sus hijos que juegan en la calle frente a ella a cientos de kilómetros de donde nacieron, la comunidad indígena de Camalote, en las montañas de Guerrero (centro oeste del país), un lugar donde la violencia intrafamiliar y contra las mujeres es la norma.

Su hija mayor, Aracelia, tiene 12 años. “Es muy callada, apenas sale de casa”. Adriana teme que también haya vivido la violencia en sus carnes durante los 7 años 9 meses y 3 días que quedó al cuidado de sus abuelos, el tiempo que ella pasó en la cárcel por un aborto eufemísticamente llamado “homicidio en grado de parentesco” y que, en realidad, fue un parto prematuro en el que el feto nació muerto.

Marco Antonio, su otro hijo, de 10 años, es un torbellino. Ya aguanta los zapatos aunque solo hace dos meses que los usa. No sabe leer ni escribir y en varias ocasiones se escapó de casa de sus abuelos y se fue a la ciudad cercana. “Quería buscarme, me dice. Nunca ponía atención en la escuela porque se la pasaba pensando en mí, es lo que repite”.

“No les conozco, no sé cómo hacer con ellos”, confesaba semanas después de que la Suprema Corte de Justicia de México ordenara su inmediata liberación porque su juicio no fue justo y se violaron sus derechos más básicos, una constante en muchas mujeres acusadas de delitos relacionados con abortos y que son pobres e indígenas, explica la directora de Las Libres, Verónica Cruz, una de sus abogadas.

Es la primera vez que el máximo tribunal se pronuncia sobre un tema como este y para Cruz, es todo un logro aunque tras la libertad la vida no es fácil.

“Tengo que empezar de cero”, añade Adriana que sueña con poner un pequeño comedor para ganarse la vida. El gobierno de Guerrero, a modo de compensación, le ha dado una casa, lejos de su pueblo, y le ha prometido ayudas para la escuela de los niños y para iniciar el negocio pero, aún así, ella denuncia que en ese estado “no hay justicia”. Sus únicos incondicionales, son las organizaciones sociales.

Muchas incertidumbres rondan su cabeza pero una cosa que tiene clara: no quiere ni puede volver a pisar Camalote, un lugar hundido en la “ignorancia” donde “la gente piensa que no tiene derechos, pero sí los tenemos”, dice. Estuvo allí justo después de lograr su libertad el 22 de enero, pero solo unas horas, para recoger a sus hijos que, sorprendentemente, aunque la dejaron de ver con 5 y 3 años, se fueron con ella sin pensárselo dos veces.

Su comunidad natal, le trae demasiados recuerdos. Ahí comenzó su infierno en 2006, cuando su familia se enteró de que estaba embarazada de su tercer hijo, fuera del matrimonio.  Su marido, del que no sabía nada desde que emigró a EEUU, regresó y durante un mes la sometió a palizas constantes antes de ‘devolverla’ a su padre, que hizo lo mismo.  De nada valió su denuncia. “Nadie me hizo caso”, lamenta.  Sus abogados creen que esos meses de golpes posiblemente provocaron el parto prematuro. El feto nació muerto y a Adriana le entró el pánico. Conocía las tradiciones de los suyos.

Su propio padre la acusó de adulterio y homicidio ante las autoridades comunales que la enjuiciaron. La condena fue lapidarla, escupirla y entregarla a la justicia ordinaria. Adriana no quiere recordar los detalles. Duele demasiado.  “Y luego llegó la violencia institucional, también brutal, porque la justicia nacional hizo caso a la comunitaria sin ningún tipo de investigación y violando sus derechos más básicos”, explica  Verónica Cruz.

Adriana entonces solo hablaba tlapaneco. “El español lo aprendí en la cárcel, donde terminé secundaria”, cuenta. Nadie se preocupó de facilitarle un traductor para explicarle de qué se la acusaba.  Sus abogados defensores de oficio no la defendían. La prueba de cargo fue un análisis realizado al feto para saber si respiró antes de morir que no es científico ni concluyente. “Hasta la Suprema Corte lo consideró primitivo”, dice Cruz. Pero la condena fue contundente: 27 años de prisión, luego reducidos a 22 años, de los que cumplió más de siete. “Se las juzga basándose en prejuicios morales de género y no en pruebas científicas y se ensañan con ellas por ser mujeres, indígenas y pobres”, asegura la directora de Las Libres, que ya ha conseguido sacar a varias.

PROTEGIDA POR UNA AMENAZADA

A kilómetros de su tierra, nada más salir de la cárcel Adriana compartió ‘exilio’ con una de las culpables de su puesta en libertad, Silvia Castillo, directora del Instituto Guerrerense de Derechos Humanos y vínculo entre Adriana y Las Libres. Al margen de sus hijos y de un tercer pequeño que tuvo en la cárcel y ahora vive con sus abuelos paternos, Silvia es su única familia. “En todo ese tiempo mi madre solo vino a verme 3 veces al reclusorio porque no tenía dinero ni hablaba español. Ya me acostumbré a estar fuera de ella”, dice con su peculiar castellano. “Mi papá fue una vez y le dije que no quería volver a verle nunca más”.

En el pequeño departamento que Adriana y Silvia compartieron durante meses, la paradoja no podía ser mayor. La protectora de la indígena era una mujer que también huye. Esta vez no de las tradiciones de un pueblo sino de las amenazas de muerte suscitadas  por su trabajo como defensora de mujeres.  “Quieren desarticularnos porque no nos callamos, porque denunciamos impunidad donde la hay y hay mucha”, explica Castillo.

Juntas hacen planes y hablan de sus hijos. La primera preocupada porque el niño pega a su hermana, repitiendo el rol del hombre que ha visto en su familia. La segunda sin saber cómo lidiar con los comentarios de la maestra de su hija de 13 años que uno de los primeros días la llamó para avisarla de que “la niña aterraba a sus compañeros con sus historias ‘inventadas’”. “Cuando la pregunté qué les contaba me dijo que los casos de violencia que habíamos tratado en el centro de derechos humanos y que ella escuchaba porque siempre estaba conmigo”.

Silvia conoció a Adriana en 2009. La activista llevaba años denunciando feminicidios y violencia de género y defendiendo el aborto, máxime en casos de violación. “Guerrero permite el aborto en esa circunstancia pero aunque lo dice la ley, en la práctica se niega ese derecho”. “Nosotras vimos que 5.000 mujeres al año llegaban a urgencias por abortos que se habían complicado y que se presentaban unas 2.700 demandas de violaciones al año”. Hay muchas más pero la mayoría no se denuncian.  Según Castillo, en ningún caso se facilitó el acceso a una interrupción del embarazo y las denuncias se quedaban generalmente en papel mojado. “Ese es uno de los motivos por el que llevamos años enfrentándonos con las autoridades”.

Cuando Silvia llegó a la prisión de Chilpancingo, rastreaba a mujeres que hubieran sido encarceladas por  aborto. Encontró a Adriana y logró convencerla para que Las Libres y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) llevaran su defensa si no quería pudrirse entre rejas porque sus abogados no hacían nada.  “Pero en 2012 todo se complicó”.

Silvia tuvo que esconderse por amenazas de muerte, no vinculadas al caso de Adriana en concreto sino a todo su trabajo como defensora de derechos humanos. “Mi casa llevaba varios días vigilada cuando recibí mensajes en el celular que me avisaban que matarían a mi hija y me entró el pánico. En Guerrero no se andan con tonterías”. Los datos lo confirman. Meses antes habían matado a  Fabiola Osorio, compañera de batallas, y según un informe de 2013  entre diciembre de 2010 y diciembre de 2011, 11 defensoras de derechos humanos fueron asesinadas la mayoría de ellas de Chihuahua y Guerrero.

La situación para Adriana también se complicaba por esas fechas porque, según cuenta Silvia,  el reclusorio se llenó de presas vinculadas al crimen organizado y tomaron el control de la cárcel. “Había que pagar hasta por el agua”, apunta la indígena.

Finalmente, el pronunciamiento de la Corte Suprema llegó en enero, una sentencia que Las Libres confían que siente un procedente para el futuro. Como ya contamos en Periodismo Humano, este colectivo logró en 2010 la liberación de las primeras nueve mujeres en Guanajuato (condenadas a más de 30 años por abortos espontáneos, en algunos casos, fruto de violaciones). Luego han sacado de prisión a otras seis. Pero quedan muchas más.

“Según datos oficiales, que nos han proporcionado las procuradurías de cada Estado, del 2007 al 2012 se ha encarcelado a 157 mujeres por delitos relacionados con aborto en todo el país”, asegura Verónica Cruz. La gran mayoría siguen en prisión y los estados con mayor incidencia son Baja California, Yucatán y Michoacán. “Entre todos esos caso seguro que hay muchas injusticias como las que ya hemos visto, porque se ataca a las mujeres que están en una situación de mayor marginalidad e indefensión”.

Ahora, sin embargo, es tiempo de celebraciones. Adriana viajaba por primera vez a Guanajuato para la presentación del  documental “Las Libres: la historia después de…” de Gustavo Montaña que cuenta cómo mujeres como ella, maltratadas por la justicia mexicana, intentan rehacer sus vidas. “No me gustó verme ahí, en la pantalla, porque quiero olvidarlo todo pero si ayuda a que no vuelva a pasar… está bien”.

Artículo relacionado:

El delito de ser mujer, pobre y estar embarazada

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“Nunca entenderán que un hombre pueda amar a otro hombre”

En India las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo están penalizadas. Los homosexuales son repudiados incluso por sus familias.

ELENA DEL ESTAL Nueva Delhi 04/07/2014

Dos hombres en Agra, en el estado de Uttar Pradesh (India). P. L.

Dos hombres en Agra, en el estado de Uttar Pradesh (India). P. L.

Salir del armario es todo un reto en India. Tras haber vivido un periodo de aclamada libertad (en 2009 el Tribunal Superior de Delhi derogó una ley del Imperio Británico que criminalizaba la homosexualidad), el pasado mes de diciembre el Tribunal Supremo revocó esta decisión y volvió a penalizar las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo. Pero a pesar de luchar contra una ley que les criminaliza, una sociedad que les margina y una cultura que les estigmatiza, muchas personas homosexuales en India tienen que enfrentarse también a la lucha que más les duele: su propia familia.

Ranjit sabe muy bien lo que esto significa. Hace algo más de dos años se atrevió a confesar a su familia lo que ya sabía desde su adolescencia: que es gay, que le gustan los hombres. “Al principio dudé mucho, temía su reacción, pero comprendí que no podía seguir ocultando a mi familia lo que soy”, cuenta este chico originario del estado sureño de Tamil Nadu que pide usar un seudónimo. Había pasado los últimos cinco años estudiando en Europa, volviendo a India sólo en visitas esporádicas. “Allí era feliz porque no tenía que esconder mis sentimientos, mi forma de ser, de actuar”. Fue a la vuelta que encontró el valor suficiente para confesarle a su familia su condición sexual. Con una feminidad muy evidente, a veces piensa que su familia siempre lo sospechó pero nunca quiso admitirlo. “Es cierto que en India los hombres heterosexuales son más afeminados que en Europa. Igual simplemente pensaban que era un hombre afeminado, pero jamás podrían imaginarse que fuese gay”, comenta.

Pero lo es, y su familia nunca aceptó este hecho. “Durante mi adolescencia sufrí muchísimo —dice mientras se toca las cicatrices de las heridas que se hizo a sí mismo, aún visibles en su muñeca izquierda— pero después comprendí que lo que más daño me hacía era pretender ser lo que no soy, por eso se lo conté”, confiesa. Aunque sabía que les disgustaría, en el fondo tenía la esperanza de que acabasen aceptándolo tal cual es. “Al fin y al cabo soy su hijo ¿no?”. Pero no fue así, y hubo un castigo por su confesión. “Pensaban que si me dejaban de enviar dinero cambiaría de opinión. Pero, ¿cómo voy a cambiar? Creen que ser gay es una elección, no comprenden que la homosexualidad no es algo que se pueda ‘dejar de ser'”.

Ranjit: “Creen que ser gay es una elección, no comprenden que la homosexualidad no es algo que se pueda ‘dejar de ser'”

De aquella última discusión han pasado más de dos años. No han vuelto a hablar ni se han vuelto a ver desde entonces. Sólo mantiene contacto esporádico con su hermana menor, que intenta mediar entre ellos, sin éxito. “Ella es la única que me entiende y que me acepta, aunque también está enfadada porque si mis padres no recuperan el dinero con mi boda ella no podrá casarse”.

El matrimonio en India, ese gran evento vital. Basado aun en una fuerte tradición, la familia de la novia es quien debe pagar la boda y una dote a la familia del marido, que será quien se haga cargo de la esposa cuando se casen. Sólo con el dinero de la boda de Ranjit, sus padres podrían costear la de su hermana menor. “Pero casarme con una mujer es algo inconcebible, no sólo por mí, ¿es que acaso la felicidad de mi supuesta esposa tampoco importa?”, comenta indignado.

Un estudio realizado por la ONG The Humsafar Trust revelaba en 2009 que al menos el 27% de los hombres gays entre 24 y 25 años están casados. Una cifra que se dispara hasta llegar al 70% en las grandes capitales y al 82% en ciudades más pequeñas cuando se superan los 30 años de edad. Quien no encuentra el valor suficiente para confesarse a su familia tiene que tomar el camino de en medio. “El ostracismo social es el miedo más grande”, decía Nitin Karani, miembro de The Humsafar Trust. “El concepto de no casarse es ajeno para muchos hombres homosexuales y aceptan hacerlo porque tienen miedo a ser tratados como parias”, decía a los medios locales el activista gay cuando salieron los resultados de la encuesta.

Es el caso de Akhil, un joven bisexual de Delhi, cuya familia ha planeado su boda para el año que viene. “Ellos han elegido a la que será mi futura mujer y en parte no me importa porque aunque me gustan los hombres también me gustan las mujeres”, cuenta a Público en un bar de ambiente de la capital. Tiene muy claro que jamás le dirá a su mujer que también se acuesta con hombres.

El problema al que se enfrenta Ranjit no es aislado. “Me atrevería a firmar que un 90% de los homosexuales en India tenemos que ocultar que lo somos”, explica Mayuke, un joven de Delhi que tampoco se ha atrevido todavía a confesarse a su familia y amigos. Vivir lo que él mismo llama una “doble vida” es común en un país donde la población sigue arraigada en una fuerte cultura conservadora. “El sexo es un tema tabú en las familias, un chico hetero tampoco le cuenta a sus padres si tiene relaciones sexuales o no, así que la dificultad es mayor para los homosexuales”, dice Arka, un chico gay originario del noreste del país.

Mi hijo es gay

Esta preocupación se ha llevado también al cine, que suele dejar de lado temas tan delicados como éste. Dos películas sobresalen en la industria india. I am es la historia de una joven lesbiana que nunca se atrevió a confesar a su familia que le gustaban las mujeres. Su directora, Sonali Gulati, explica que el film es su manera de reconciliarse con su madre ya muerta, a través de la experiencia de jóvenes indios que sí se atrevieron a salir del armario con sus familias.

Mi hijo es gay, una frase que no es fácil de asimilar para muchos padres en India, da título a la cinta del director indio Lokesh. Un proyecto arriesgado no sólo por la historia que narra, sino porque además es la primera película india sobre temática LGBT financiada a través de crowdfunding. “Tenía el deber de hacer una película que hablase de la necesidad que tiene la sociedad india de aceptar a la gente tal cual es”, explicaba el director del film, aun en rodaje. “Si alguien quiere salir del armario, esperemos que esta película se lo haga más fácil”, contaba a la prensa local Nakshatra Bagwe, el actor que encarna el papel de hijo gay que se confiesa a su madre.

Fácil, precisamente el adjetivo que con menos frecuencia puede usarse para definir la realidad a la que se enfrentan las personas homosexuales que quieren sincerarse con su familia en India. “A veces pienso cómo se puede ser tan estúpido y abandonar a tu hijo por ser como es, pero otras veces no les culpo, es su cultura y simplemente nunca serán capaces de entender que un hombre pueda ser feliz amando a otro hombre”, admite Ranjit.

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http://www.publico.es/531888/nunca-entenderan-que-un-hombre-pueda-amar-a-otro-hombre?src=lmFn&pos=7

Solidaridad con las 17 mujeres presas por abortar en El Salvador

Post on 17/06/2014 by Carmen Castro

Abortar en El Salvador se paga con la vida propia y también con la cárcel; entre 30 y 40 años es la condena que recae sobre alguna de las 17 mujeres presas actualmente. La Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico  y organizaciones feministas de El Salvador llaman a una campaña de solidaridad internacional con las 17 mujeres presas por abortar en El Salvador.

Esta campaña denuncia la crueldad con que algunas legislaciones en el mundo someten a las mujeres, vistas como meras incubadoras sin derecho a decidir sobre sus vidas ni sus cuerpos. La legislación más cruel de las existentes es la de El Salvador, que penaliza el aborto de manera absoluta, prohibiéndolo aún cuando es necesario para salvar la vida de la mujer e imponiendo severas sanciones penales para las mujeres y los médicos. Bajo las leyes actuales en El Salvador, cualquier persona que realice un aborto con el consentimiento de la mujer o una mujer que se auto-induce o que consiente para que otra persona le induzca su aborto puede ser encarcelada  hasta por ocho años. En la práctica, muchas de mujeres terminan siendo procesadas y condenadas por homicidio agravado que se castiga  hasta con 40 años de prisión.

El 1 de Abril de 2014, la Agrupación Ciudadana por la despenalización del Aborto y organizaciones feministas de El Salvador presentaron ante la Asamblea Legislativa 17 solicitudes de indulto, una por cada una de las mujeres que fueron perseguidas, acusadas y condenadas, sin contar con el apoyo legal apropiado para ser escuchadas y defenderse adecuadamente. Todas ellas fueron acusadas por personal de salud pública cuando llegaron desangrándose en busca de ayuda médica, por presentar complicaciones médicas por un aborto espontáneo; y fueron denunciadas, acusadas y procesadas inicialmente por aborto, pero luego les cambiaron el delito condenándolas por homicidio agravado, lo que es permitido por la ley nacional. Aún siguen presas.

Como dice el comunicado de la Plataforma Feminista por el Derecho al Aborto de Euskalherria, lo que está en juego es el uso que los gobiernos hacen sobre el cuerpo de las mujeres como moneda de cambio con los sectores más ultra católicos y patriarcales de la sociedad.

La campaña de solidaridad internacional reclama la libertad para las 17 mujeres presas por abortar en El Salvador para que puedan continuar con sus vidas.

Puedes sumarte a la campaña ‘Una Flor para las 17′ para que su vida no se marchite’ de diferentes formas:

  • Acudiendo hoy, 17 de Junio de 2014, a alguna de las concentraciones convocadas en muchas ciudades ante las embajadas y consulados de El Salvador con la finalidad de pedir al Congreso salvadoreño el indulto para las 17 mujeres.
  • Enviando tu foto con una flor y tu nombre al correo unaflorporlas17@gmail.com
  • Difundiendo en las redes sociales la campaña internacional; y si tienes perfil en twitter, puedes utilizar las siguientes etiquetas: #17J #LibertadAlas17 #17MujeresCondenadas
  • #ElSalvador #AbortoLibre #FeminismoenRed súmate y haz RT

Solidaridad_Las17_ElSalvador

http://singenerodedudas.com/blog/solidaridad-con-las-17-mujeres-presas-por-abortar-en-el-salvador/

El rey abdica: ¡Fuera los borbones! ¡Viva la República! ¡Felipe: si quieres ser jefe de estado, preséntate a las elecciones!

por Kaos. Tercera República

Lunes, 02 de Junio de 2014

Es el momento de deshacerse de una institución anacrónica y antidemocrática, establecida por el criminal régimen franquista como garantía de continuidad del sistema de dominación del capital en el Estado Español. Convocatorias en todo el Estado español para exigir REFERENDUM YA!

ABOLICION DE LA MONARQUIA YA!

Desde que se ha conocido la noticia de la renuncia del rey han surgido varias convocatorias para exigir un referéndum en el que se decida la forma de Gobierno y la posible coronación del sucesor de Juan Carlos I. Las convocatorias son a las 20h y de momento están confirmadas las de Barcelona (20 horas en Plaza de Catalunya) Bilbao (20 horas, Arriaga) Madrid (20 horas, Puerta del Sol) Granada (20 horas, plaza del Carmen) y Málaga (20 horas, Plaza de la Constitución). :   Plaza España 20h,   Delegación Gobierno 20h y  Subdelegación Gobierno, 20h.

 


Zarzuela quiere coronar a Felipe VI a la carrera

El príncipe Felipe será proclamado rey de España, bajo el nombre de Felipe VI, en un plazo de “4 a 6 semanas”, es decir, antes de mediados de julio, han informado fuentes del Palacio de la Zarzuela. El calendario concreto lo establecerá el Gobierno, que este mismo martes celebrará un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar la ley orgánica que regulará este proceso de abdicación.

La proclamación de Felipe VI se hará “sin fastos” en una sesión solemne de las Cortes, donde reside la soberanía nacional. No está previsto por tanto invitar a otras Familias Reales ni a dirigentes internacionales al acto. Una vez proclamado rey, Felipe VI establecerá su hoja de ruta, que incluirá, entre otras cosas, qué papel reservará a su padre, al que previsiblemente le asignará unas funciones y, por tanto, una asignación de los presupuestos de la Casa del Rey para retribuir esas labores, según las fuentes consultadas.

Lo que está claro es que Juan Carlos seguirá viviendo en el complejo de la Zarzuela, al igual que los nuevos Reyes. La vivienda actual de Felipe y  Letizia está situada en el mismo complejo, pero separada de lo que es el Palacio de la Zarzuela. Ni unos ni otros tienen intención de cambiar su domicilio actual.

Leonor será la nueva princesa de Asturias La infanta Leonor, hoy segunda en la línea de sucesión al trono, pasará automáticamente a ser considerada heredera de la Corona desde la proclamación de su padre como rey. Tal y como establece el artículo 57.2 de la Constitución, tendrá la dignidad de princesa de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España. Cuando cumpla 18 años, Leonor tendráque jurar la Constitución en las Cortes, como hizo su padre.

Mejor abdicar con el apoyo de la mayoría

¿Y por qué el Rey eligió este momento preciso para abdicar? Según las fuentes consultadas, Juan Carlos I se planteó seriamente la abdicación tras cumplir en enero pasado 76 años.

Tras consultarlo con el Príncipe, los distintos jefes de la Casa del Rey, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, decide que el momento “oportuno” para abdicar sería tras las elecciones europeas y antes del verano, porque en septiembre el desafío soberanista en Catalunya volverá a la primera línea de las prioridades del Gobierno.

Juan Carlos es consciente de que es más fácil abdicar ahora que cuenta con el apoyo de los dos partidos mayoritarios, y hacerlo mientras Rubalcaba se mantenga al frente de la secretaría general del PSOE, puesto que mantendrá hasta el próximo 27 de julio.

http://www.publico.es/politica/524675/zarzuela-quiere-coronar-a-felipe-vi-a-la-carrera

 

 


La agonía del régimen del 78
¿Abdicación? Desgraciadamente, lo han entendido todo

El anuncio real es una respuesta del régimen a la ruptura electoral y al ciclo de movilizaciones sociales. Pero no significa su derrota, dice el autor.

 

El régimen del 78 se ha erosionado a marchas forzadas y todas sus instituciones están debilitadas, como confirman las encuestas del CIS: partidos, sindicatos, jueces, medios de comunicación o monarquía (en Abril de 2013 se desplomó hasta el 3,89 de valoración). Los escándalos de corrupción de la Infanta Cristina y Urdangarín o las salidas de tono de Juan Carlos lo han puesto más fácil pero, estrictamente hablando, todo eso ya sucedía antes. Antes del 15M, ningún juez les habría juzgado (sólo hay que ver las presiones al juez Castro) ni ningún medio de comunicación se habría hecho eco. Y es que la llegada de los ‘indignados’ hizo a (algunos) jueces más valientes y obligó a los medios a informar. En ese contexto de crisis institucional, el rey Juan Carlos (y Rubalcaba) ha dejado de ser funcional y su presencia era más un lastre que una ayuda al proyecto de las élites y del FMI o el BCE. Con limitado apoyo social y frágil salud, no podía ser un revulsivo. Aunque, ¿es su abdicación una derrota del régimen? Rotundamente no: Es una reacción al asedio a las castas del 78, un movimiento en un tablero de ajedrez ante una (esperada) creciente ola de movilizaciones.

¿Es su abdicación una derrota del régimen? Rotundamente no: Es una reacción al asedio a las castas del 78¿Por qué ahora? Nada volverá a ser lo mismo

Rajoy ha anunciado que la decisión fue tomada en enero. Quiso decir: ‘la decisión lleva planificándose desde enero’, porque la realidad es que el 25 de mayo ha precipitado los acontecimientos y ha activado su plan de emergencia. No es casual que fuera el propio presidente quien anunciara la abdicación. Que la mayoría social (ya existente) pretenda ser mayoría electoral también en las instituciones es un motivo de preocupación para las elites. Pero lo que a la casta más les preocupa es que se ha abierto un nuevo ciclo de movilización, con consecuencias impredecibles. Lo decía Madrilonia hace un mes. La irrupción de una candidatura rupturista el 25M podría romper la resignación instalada a nivel social y abrir un nuevo ciclo. La reacción de los medios de comunicación con furibundos ataques dirigidos a Pablo Iglesias y Podemos (“Dinamita antisistema” tituló el periódico La Nueva España su especial sobre este movimiento) revelan su nerviosismo. Los círculos de Podemos se han multiplicado (su reciente asamblea en Valencia reunió a un millar de personas), Izquierda Unida saldrá reactivada con Alberto Garzón, la movilización social crecerá al acercarse las elecciones generales, municipales y autonómicas, y activistas como Ada Colau darán el paso a lo institucional. Es decir, las cosas podían ponerse más feas para el régimen del 78. ¿Podría en ese contexto haberse realizado una sucesión monárquica pactada? No. Sin embargo, a día de hoy Rajoy sabe que las protestas sociales exigiendo un referéndum (que no se realizará, porque desangraría nuevamente al PSOE), no evitarán la sucesión. En un año y con poder institucional, ¿quién sabe? Por ello, se lleva a cabo un cambio en el juego de tronos ahora que se puede y se controlan las instituciones.

Repliegue u ofensiva: las estrategias de las élites pre y post-25M

La estrategia pre-25M era replegarse y aguantar el chaparrón, como si nada estuviera pasando. Lo había dicho el activista asturiano Emilio León tras la derrota en las movilizaciones mineras de 2012: la pugna no era por la represión sino por la depresión. Por eso Rajoy no cedió con los mineros, ni con los funcionarios, ni con la PAH, ni con el 15M. ‘Ya se cansarán, no hay alternativa’, decía. Mientras, pseudo-regeneracionistas como Rosa Díez o Albert Rivera (el político con mayor apoyo mediático) recogían el descontento ante PP y PSOE. El 25M rompe eso y la estrategia de repliegue ya no es posible. A partir de ahora, cada día con TVs de plasma, corrupción y Rubalcabas abrían el espacio político a las fuerzas rupturistas en las instituciones, que demostraron que ‘sí se puede’. La ventana de oportunidad es aquí clave: Si quedaran 4 años para las siguientes elecciones, el régimen optaría por el desgaste progresivo a esas formaciones y el ataque sutil en los mass-media, para hacer virar la opinión pública. Pero las élites están asustadas: en 1 año habrá un nuevo ciclo electoral y Pablo Iglesias o Ada Colau son más influyentes en las redes sociales que el propio presidente del Gobierno.

Escrache de la PAH en demanda de alquileres sociales frente a la residencia de la presidenta de Sareb, Belén Romana, en la calle madrileña de La Masó. /DisoPress

Por ello, la nueva estrategia post-15M sólo puede ser de ofensiva: de hacer que todo cambie para que nada cambie. Anunciarán una segunda Transición, en la que hemos de esperar cambios y reformas (descafeinadas) negadas desde el 15 de Mayo de 2011. Es más, se pretende que Felipe ayude a las elites a salir del callejón sin salida en el que están metidas y a llevar a cabo el proyecto de la troika en un clima de (esperadas) crecientes movilizaciones. Los liderazgos jóvenes se cotizan al alza y Felipe no será una excepción. Alertaba el periodista Iñigo Errazkin en 2013 que nos dirigíamos a una “sucesión pactada, con un Rey emérito en la sombra con Viagra de los presupuestos del Estado y su hijo en su lugar, como hijo del que salvó España”, opinión que compartía con Chato Galante, querellante en Argentina contra el franquismo, que señalaba que “la sucesión pretende cerrar la crisis de un régimen que no se ha renovado desde el franquismo”. ¿Ayudará Felipe a sostener el (neo) régimen del 78? Le va su reinado en ello o será recordado como ‘Felipe el breve’. Lo decía un tertuliano hoy en TVE respondiendo a cuál era su principal reto: “Mantenerse como rey”, contestó. Juan Carlos, por otra parte, será parte de una nueva ola de propaganda, que acallará el cambio tectónico que vivimos el 25M, como ya se hizo con Suárez y el 22M.

Los liderazgos jóvenes se cotizan al alza y Felipe no será una excepción Los cambios que veremos

La dimisión de Rubalcaba (que dijo a Rajoy “no quiero dimitir pero tampoco puedo continuar”) y el cambio de liderazgo en el PSOE (Chacón, Madina o Susana Díaz –o algún potencial outsider-) han de entenderse en esas claves. Rubalcaba, por mucho que el PP le sostuvo en esta campaña, sólo servía para una estrategia de repliegue, de evitar cambios, pero no para una de ofensiva. Ya no era útil y el PSOE elegirá su candidato/a para presidente/a por primarias abiertas (con gran apoyo mediático). Pero sostendrán a la Corona, porque la crisis de la Monarquía es “la crisis del sistema” y PP y PSOE “la necesitan y se necesitan mutuamente”, recordaba Errazkin. Ante la ‘renovación’ socialista, Podemos, IU o los movimientos sociales tienen que rearmarse ¡y rápido! Y lo están haciendo. Paralelamente, se fomentará la estrategia del miedo (“nosotros –el PP- o el caos”), aunque ello se podría llevar por delante al PSOE (y a IU), como sucedió en Grecia con el PASOK y el KKE. Es una incógnita el rol que tendrá Albert Rivera, que saltará a Madrid, pero que necesita a UPyD para ser influyente.

Rajoy hará reformas y en su último año dará un perfil social (y liberal) a su gobierno. Bajará impuestos a clases medias y empresarios, implementará medidas económicas populistas, presentará mejoras en las cifras macroeconómicas (los beneficios de las empresas del IBEX35 llevan ya dos años mejorando, a nuestra costa) y en las del paro (a costa de empleos más precarios, emigración forzosa y desempleados no inscritos en el INEM). Pero el gallego, un presidente que evita comparecer ante la prensa, tendrá dificultades para rentabilizar ese empuje. Por otra parte, el referéndum de autodeterminación catalán añadirá inestabilidad. El líder del PP, aún sonriente por el fiasco de VOX, intentará centrar el debate político en la cuestión nacional (para que no se hable de economía), esperando dejar a las izquierdas fuera de juego. Y si eso no es suficiente, si el caso Bárcenas le explota, si con Catalunya no gana votos, o si se estrella en municipales y autonómicas, Rajoy aún tiene un as en la manga: ceder la candidatura a las generales a un perfil más joven como Soraya Sáenz de Santamaría, Monago o Feijóo. Ser una marioneta del poder económico tiene sus ventajas: Hará lo que tenga que hacer para que sostener al régimen del 78. Hoy hemos visto el primer paso. Nada fue lo mismo tras la toma de las plazas el 15M de 2011 y nada volverá a ser lo mismo tras el 25M de 2014. Estemos preparados, porque como decía Miquel Martí i Pol: “tot està per fer y tot és possible”.

Fuente: Diagonal

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/89025-el-rey-abdica-%C2%A1fuera-los-borbones-

Movilh enfrentará en Tribunales a Jacqueline Van Rysselberghe

El movimiento anunció que presentará un recurso de protección contra la senadora electa UDI y su colega Víctor Pérez.

“Deberán demostrar por qué los padres homosexuales son un peligro para sus hijos”, afirman.

Publicado: 11:24 | Autor: Cooperativa.cl
"¿Qué culpa tiene un niño de que lo adopte una pareja homosexual?", dijo hace pocos días la ex intendenta.

“¿Qué culpa tiene un niño de que lo adopte una pareja homosexual?”, dijo hace pocos días la ex intendenta.

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) afirmó que parlamentarios de la UDI “han desatado una homofobia sangrante en los últimos días” mediante “odiosas declaraciones que no miden los negativos efectos que tienen en la dignidad y honra de personas y familias con una orientación sexual o una identidad de género diferente”.

“La semana anterior vimos cómo los senadores UDI Víctor Pérez y Jacqueline van Rysselberghe se oponían a la adopción por parte de parejas del mismo sexo por considerarlas un peligro para los niños, mientras esta semana hicieron lo suyo los diputados María Angélica Cristi, Arturo Squella e Iván Moreira“, dijo el Movilh en un comunicado.

El próximo lunes 24 de febrero presentaremos en la Corte de Apelaciones de Santiago un recurso de protección contra los senadores Pérez y Van Rysselberghe. En tribunales deberán demostrar por qué los padres homosexuales son un peligro para sus hijos, como antojadiza y ofensivamente dicen. A la par evaluaremos con abogados si hacer extensivo el recurso a otros parlamentarios UDI”, anunció el organismo.

“En paralelo haremos desde marzo en el Senado todas las gestiones necesarias para que nuestras más de 30 indicaciones al proyecto de ley AVP sean aprobadas, incluidas en primer lugar la que aseguren no discriminación en la crianza o tuición de menores”, señaló.

  “Odio extremo”

El movimiento expresó además su repudio frente a declaraciones de Cristi en la Revista Ya de El Mercurio, donde comentó: “Ahora seguramente se votará el matrimonio homosexual y hasta podría permitírseles que adopten… Una aberración, porque un niño necesita padres de ambos sexos“, y a partir del “concepto de igualdad de género (…) se debilita a la familia, hay baja natalidad, se defienden los derechos homosexuales, más niños sufren” y “hay más abandono“.

En tanto, Squella comentó en su cuenta de Twitter que es “lamentable que se insista en la aprobación del AVP” y argumentó que “la relevancia jurídica del matrimonio está en que de esa unión puedan nacer y formarse nuevos ciudadanos“. También señaló que “no todo puede ser definido por ley. Ej. ¿Si la ley despenalizara el homicidio, pasaría a ser bueno matar?”.

En tanto, Iván Moreira dijo en CNN Chile que prefería el AVP sobre el matrimonio igualitario “por ser un mal menor”, enumeró el Movilh.

“Vemos así como autoridades tratan a personas de ser peligrosas para los niños y de aberrantes, mientras que las leyes que buscan la igualdad para la diversidad sexual , son calificadas de mal menor o comparadas con la despenalización del homicidio. Esta violencia verbal, que incita y justifica el actuar de quienes atacan físicamente a las personas con orientación sexual e identidad de género diversa, debe cesar“, advirtió la organización.

“Estos parlamentarios han mostrado un odio y una falta de respeto extremo, que violenta especialmente a hijo e hijas de parejas del mismo sexo. La liviandad, la falta de respeto al prójimo, que llega al extremo de ofender a niños y niñas, no está altura de un país civilizado. La libertad de expresión no tiene nada que ver con la incitación al odio y ya es tiempo que la sociedad vaya entendiendo las diferencias entre una y otra, no tolerando bajo ningún punto de vista la violencia verbal o física que denigra a personas sólo por ser diferentes a una mayoría”, agregó.

http://www.gaypress.es/browse?source_url=http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/udi/movilh-enfrentara-en-tribunales-a-jacqueline-van-rysselberghe/2014-02-19/105829.html

 

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“Yo quería sexo, pero no así”

Lo que iba a ser un encuentro deseado, se convierte en una agresión sexual. Esa situación es más frecuente que el estereotipo de violación por parte de un desconocido en la calle, pero para las mujeres es más difícil de identificar como un delito contra su libertad sexual. La culpa, la vergüenza de exponer su sexualidad y el miedo a que no las crean hace que pocas denuncien e incluso lo cuenten.

,25/11/2012

Haber salido a ligar o haber bebido alimentan el sentimiento de culpa de las víctimas./ thisisnotaninvitationtorapeme.co.uk

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La ‘primera vez’ de Blanca fue una violación, pero le costó años reconocerla como tal. Tenía 17 años y ligó con un compañero de clase en una fiesta de fin de curso. El chico le gustaba, y se sentía preparada para tener sexo con él. Pero en un momento dado su actitud le desagradó, y le pidió que parara. Él, lejos de atender sus ‘no’, la empotró contra la pared, le tapó la boca y la forzó. Ella respiró hondo e intentó relajarse para no sufrir lesiones. Se lo contó a sus amigas sin darle mayor importancia: que había tomado dos cervezas y se dejó hacer. Después de nueve años y dos relaciones de pareja marcadas por las humillaciones y los abusos, fortalecida por la terapia y el contacto con el feminismo, Blanca se reconoció como una mujer violada y lloró por primera vez.

Cuando escuchamos la palabra ‘violación’, nos imaginamos una escena muy distinta: una joven camina sola de noche, un desconocido la asalta y la fuerza brutalmente. “Las agresiones sexuales que no se asimilan a ese imaginario de violaciones de película se normalizan, se las considera ‘otra cosa’, o se culpa a la víctima (que le provocó, que no dijo que no con la suficiente insistencia…)”, alerta la psicóloga especialista en violencia de género, Norma Vázquez. El ‘ligoteo’ es uno de los contextos en los que más agresiones sexuales se dan, apunta, pero a las mujeres les cuesta identificarlas como tales, puesto que ellas querían en un primer momento trabar relación o mantener un intercambio sexual.

Agresores conocidos

Vázquez dirige la consultaría Sortzen, responsable del estudio ‘Agresiones sexuales. Cómo se viven, cómo se entienden y cómo se atienden’, publicado por la Dirección de Atención a Víctimas de Violencia de Género del Gobierno vasco, que revela que la mayoría de agresiones sexuales reportadas en 2009 ocurrieron de noche, pero la mitad tuvieron lugar en un domicilio (no se precisa si en el del agresor o de la víctima). La edad de la mayoría de las víctimas y de los agresores era de 26 a 35 años. El 60% de los agresores emplearon la violencia física, pero sólo el 9% amenazaron con un arma blanca.

En Bizkaia, en el 86% de los casos había relación previa entre la víctima y el desconocido; cifra que se queda en el 53% en Gipuzkoa, mientras que en Álava todos los agresores eran desconocidos. “Los datos nos muestran las características de las agresiones sexuales que se denuncian, no de las que ocurren”, se matiza en el informe.

En Castilla y León, la Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Violencia de Género, Adavas, confirma que, según sus datos, tan sólo son 12-15% de todos los delitos sexuales son asaltos de desconocidos. En la mayoría de casos, “el agresor sexual se prevale de la cercanía con la víctima para perpetrar sus ataques: la propia pareja o ex pareja, o los familiares, cuidadores en el caso de menores, en los que la víctima no denuncia porque piensa que no le van a creer”, explica Manuela Torres , abogada de Adavas.

El límite del consentimiento

Lo que le ocurrió a Blanca es, según el informe del Gobierno vasco, uno de los casos más habituales: una mujer conoce a un hombre con el que le apetece tener un encuentro, en un momento se siente a disgusto o no le gusta el rumbo que toma la situación, y él la presiona o fuerza a seguir.

Para la realización del estudio se contó con los testimonios de alrededor de 70 mujeres a través de grupos de discusión. Muchas reconocieron no tener claro qué se puede considerar como agresión sexual. Por ejemplo, la mayoría no identificaban como tal que el hombre se niegue a usar preservativo. En el informe se alerta de que la actitud masculina tan extendida y normalizada de insistir y presionar para tener sexo, hace que las mujeres acepten esa conducta “como algo consustancial a salir de fiesta”.

Norma Vázquez responde que el límite es “la coacción: si hay presiones, si el hombre no ha respetado el ‘no’ de la mujer”. Pero reconoce que, a menudo, cuando el agresor es conocido, la línea que separa una relación consentida de una forzada es difusa. “Hay mujeres que empiezan diciendo que no, pero que ceden por la presión, el chantaje, o por evitar males menores, como el miedo a la violencia física. Esas mismas mujeres a menudo no lo consideran violencia, porque se quedan con que finalmente aceptaron o con que ellas lo buscaron”.

La psicóloga lamenta que la sociedad no entienda por qué una mujer no se opone con firmeza a una relación sexual no deseada, y que la pregunta sea esa en vez de cuestionar por qué muchos hombres siguen sin aceptar la primera negativa. “Decir que no, mantenerlo y defenderlo cuesta”, recuerda.

Vergüenza y culpa

“Sentí culpa y vergüenza”, relata Blanca. “Porque yo había decidido que quería tener relaciones, yo había decidido que quería irme con ese chico. Hasta le había dejado que me bajase las bragas. Sentía que yo me lo había buscado y que no tenía derecho a echarme atrás en el último momento. Me sentía tonta”, reconoce.

Haber bebido, haber salido de casa con ganas de un revolcón o no haber sabido dar un ‘no’ contundente son algunos de los elementos por los que las víctimas se sienten responsables de lo que les ocurrió, destaca la psicóloga. Si la sociedad transmite a las mujeres que son ellas las que tienen que protegerse y limitarse para no ser agredidas, cuando esto ocurre, su primera reflexión no apela al agresor (¿por qué ha agredido?) sino a la víctima (¿por qué se metió en esa situación?).

Incluso las participantes del estudio que afirmaron no vivir la agresión con culpa, admitieron que sentían que habían dado pie a ello. Por ello, uno de los ejes principales en la atención que brinda Adavas en Castilla y León a las víctimas de agresiones sexuales es transmitirles “que no han tenido la culpa de lo que les ha sucedido y que una agresión comienza cuando se transgrede la barrera del no y se daña así la libertad sexual de una persona”, señala la abogada de la asociación.

Pero una vez superado el sentimiento de culpa, persiste el miedo a ser juzgadas. Las participantes en el estudio del Gobierno vasco opinaron que la sociedad y la justicia tienden a señalar a las mujeres más que a los agresores. Un caso claro que se citó en los grupos de discusión fue el asesinato (homicidio, según la condena) de Nagore Laffage en las fiestas de San Fermín a manos de un psiquiatra del hospital en el que trabajaba, José Diego Yllanes. Pese a que el caso conmocionó a la ciudadanía vasca y navarra, dos preguntas flotaron en el aire en todo momento. ¿Si no quería sexo, para qué subió a casa de Yllanes? ¿Y qué hizo ella para que un tipo tan respetable se volviera loco y la asesinase?

Cuesta denunciar

De las más de 70 mujeres entrevistadas para el estudio, Norma Vázquez destaca que ninguna había denunciado las agresiones sexuales sufridas: “Nos decían cosas como: ‘Yo no me veo explicando al fiscal, al juez, a la médica… que sólo quería un magreo, o que él se puso violento y me dio miedo, o que no supe decir que no a tiempo’. Denunciar lo que está en el limbo de ‘yo sí quería pero no tanto’ es dificilísimo. Es la pescadilla que se muerde la cola: se denuncian las agresiones que más cumplen con el estereotipo de asalto con violencia”.

Blanca admite que si hubiera sufrido esa agresión ahora, tampoco hubiera denunciado. “¿Qué pruebas presentaría? Traté de relajarme en vez de oponer resistencia, por lo que no me desgarró la vagina, no me golpeó ni me rompió la ropa. ¿Por qué me iban a creer?”.

Conseguir pruebas es mucho más complicado cuando no se trata de un asalto con violencia por parte de un desconocido, reconoce Torres, pero señala que existe múltiple jurisprudencia de que en esos casos el testimonio único de la víctima puede ser tenido en cuenta como prueba suficiente, “ya que de lo contrario la mayoría caería en la más absoluta impunidad”. Pero para ello hay que cumplir ciertos requisitos: que no exista interés espurio para denunciar o una enemistad previa, que el testimonio de la víctima sea verosímil y coherente.

Pero según Vázquez, uno de los principales motivos por los que se descarta interponer una denuncia es porque “sienten que tienen que exponer su sexualidad, admitir ante diferentes personas que iban a acostarse con un desconocido y que cuando les dio mal rollo no pudieron parar la situación”. Y esto no ocurre sólo con las jóvenes, sino que las mujeres mayores “también salen de marcha, también se quieren enrollar con gente”, y eso es difícil de contar en un juzgado. Por ello, la psicóloga defiende la importancia de denunciar para romper con la impunidad, pero entiende que “el desgaste y la exposición que supone el proceso” las frene, y por ello reclama centrar las respuestas institucionales y sociales en brindar acompañamiento a las víctimas.

La abogada de Adavas confirma que “si la víctima cuenta con apoyo profesional especializada desde el inicio, la respuesta penal suele ser adecuada al daño ocasionado”. Como prueba, señala que el 73% del total de agresiones sexuales denunciadas por la asociación entre 2010 y 2011 terminaron en una sentencia condenatoria; menos del 10% de los agresores fueron absueltos, y en el resto de los casos no se llegó a juicio, generalmente por falta de pruebas. Eso sí, en 2010-2011 una media del 40% no quiso interponer denuncia, sobre todo por miedo a que no les crean. La abogada considera que, incluso cuando han pasado años desde la agresión (pone como ejemplo los abusos sexuales en la infancia), conviene denunciar si la persona lo desea, “porque ayuda a superar el episodio, porque el abusador debe tomar conciencia de lo que hizo, y puede servir de protección tanto a la víctima como a otras posibles víctimas”.

La asociación brinda asistencia gratuita las 24 horas del día a través de un servicio de emergencias, en coordinación con las demás instituciones. Se trata de una atención integral con perspectiva de género por parte de un equipo formado por psicóloga, abogada, trabajadora social, musicoterapeuta para menores y voluntariado, cuya prioridad es que la víctima supere el trauma, que no sienta culpa y que se sienta apoyada y comprendida en la toma de decisiones. Además, la organización realiza actividades de sensibilización y denuncia, bajo la premisa de que debe haber “una respuesta social adecuada y proporcionada ante los ataques contra la libertad sexual, sin llegar a la alarma social”.

 

http://www.eldiario.es/sociedad/queria-sexo_0_72093264.html

Violencia en el presente de las mujeres, y ¿en las mujeres del futuro?

Berta Cao
24/11/2013
Uno de los carteles elaborados con motivo del Dia Contra la Violencia de Género, el próximo 25 de noviembre. / CCOO

Uno de los carteles elaborados con motivo del Dia Contra la Violencia de Género, el próximo 25 de noviembre. / CCOO

 

Un reciente estudio, publicado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, señala sin ambages la necesidad de invertir en políticas de educación ciudadana, o cívica, o social, pero en una educación que, en definitiva, intervenga en los procesos de construcción de la identidad para evitar que se perpetúe la cadena de la violencia, para romper los vicios y arquetipos que se mantienen entre la adolescencia y la juventud. En La evolución de la adolescencia española sobre la igualdad la igualdad y la prevención de la violencia de género, el estudio mencionado, se ha entrevistado a 8.125 personas, estudiantes de secundaria y formación profesional. El resultado ofrece datos espeluznantes:

 El 73% relacionan los celos con el amor (se lo han oído decir a sus padres).

 El 31% consideran que un hombre con actitudes agresivas es más atractivo.

 El 28’8% se sienten o han sentido excesivamente controladas por sus novios.

 El 26% creen que la violencia en el ámbito familiar debe quedarse ahí (en el ámbito de lo privado, de lo silenciado, de lo invisible).

 El 22% de las entrevistadas reconoce que su pareja la ha insultado y que ha querido aislar de sus amistades.

Y a todo ello tenemos que añadir las nuevas formas de violencia detectadas en estas edades: el ciberacoso, que no se queda en un control exhaustivo a través del móvil y el whatsapp, sino que avanza con el sexting (envío de imágenes u otros contenidos eróticos a través de teléfonos móviles o internet, así como las extorsiones u otras coacciones derivadas de dichos contenidos) y el grooming, acoso sexual de menores a través de la red y, sobre todo, en las redes sociales.

Si bien estas nuevas formas de violencia que sufren las adolescentes y jóvenes no son exclusivas de nuestro país, como no lo es -lo hemos comprobado nuevamente este año-, la violencia de género y sus múltiples formas, desde la violación y asesinato de la joven india a finales de 2013, que conmocionó a India y al mundo, hasta el francés ‘No toques a mi puta’, el manifiesto de los 343 salouds.

No, en España no tenemos 343 cabrones que firmen un manifiesto a favor de la prostitución. Nos vamos conformando con libros, folletos y otras publicaciones que indiquen el camino a la mujer virtuosa, más cercana al pasado que al presente,  como el “Cásate y sé sumisa”, de la moralista evangelizadora Constaza Miriano. Editado por el Arzobispado de Granada, “Cásate y sé sumisa” recuerda las indicaciones de los libros de escolares para maestras y bachilleres de la Sección Femenina, que nos moldeaban y cercenaban para aceptar todo tipo de tropelías de un marido/macho que ya debería haber desaparecido. Pero no, sigue entre nosotras y entre ellos, protagonizando las noticias más luctuosas, como el último caso -conocido- de exacerbación del machismo, horas antes de esta celebración del Día Internacional contra la Violencia de Género, el 25 de Noviembre. Un caso que reproduce todas las malas prácticas que atraviesa la atención a las mujeres víctimas de esta monstruosidad.

Primero, la culpabilización de la víctima (“La tenía que matar, me hacía la vida imposible”). La víctima había interpuesto 11 denuncias en los últimos seis años y había orden de alejamiento. Habrá alguien con tanta maldad y desprecio hacia las mujeres para creer que la víctima se lo había buscado. ¿Quién ha tenido una vida –al menos estos últimos años- imposible de vivir?

Segundo, la falta de cobertura y atención a las víctimas. ¿Dónde estaba el cordón de seguridad del alejamiento? ¿Dónde estaban los efectivos de protección a las víctimas de la Guardia Civil y la Policía municipal? ¿Alguien pedirá un informe sobre la falta de atención y cobertura a las mujeres víctimas con órdenes de alejamiento? ¿Se depurará alguna responsabilidad? ¿Se están aplicando recortes en los presupuestos destinados a la atención a las víctimas? A nivel del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en los presupuestos para 2014 la partida destinada contra la violencia se reduce un 1,5%, que se suman a la reducción del 6,8% en 2013.

No está muy claro de dónde van a salir los 1.500 millones –de euros, claro-, que el Gobierno ha dicho que destinará a la Estrategia Nacional contra la Violencia de Género 2013-2016, aprobada en julio de este año y que pretende hacer frente a esta lacra sin fin, que no disminuye por mucho que se frenen las cifras, y ya estamos en el tercer aspecto en el que apreciamos malas prácticas para afrontar la VG. La misma falsedad del año pasado, del anterior, y de todos los anteriores. La mujer asesinada este pasado sábado, día 23, es la enésima. Ya da igual que sea la cuarenta y tantas, la cincuenta y tantas… Son cientos de mujeres asesinadas en estos últimos años, sólo en este país. Mujeres que han sido torturadas hasta la muerte, y su única culpa fue establecer una relación afectiva con un maltratador.

A lo largo de este año hemos visto, en las características de las víctimas, que no importa la edad. Desde una adolescente de 14 años asesinada por su exnovio, hasta una anciana de 84, asesinada por su marido. No la procedencia, ni el nivel socioeconómico. Y sí, un número excesivamente elevado de hijos/hija (6) que, como en el caso de las mujeres asesinadas, seguiría siendo demasiado alto aunque hubiera sido sólo 1.

Mientras, seguimos escuchando discursos a favor de la custodia compartida, que desde el Ministerio de Justicia pretenden imponer y que, aunque haga una salvedad en los casos de violencia de género, es difícil siquiera imaginar que nuestros tribunales y juzgados la tengan en cuenta y no generen un problema, si cabe mayor, a las mujeres.

(*) Berta Cao es consultora de género y Máster en Género y Políticas de Igualdad.

http://www.cuartopoder.es/invitados/violencia-en-el-presente-de-las-mujeres-y-en-las-mujeres-del-futuro/2127

Violencia sexual en la República Democrática del Congo (RDC)

Imagine un orfanato de 300 niños abandonados por haber sido fruto de violaciones sexuales. Ahora imagine una aldea donde solo en el último año fueron violados 11 bebés de entre seis meses y un año y 59 infantes de entre uno y tres años.

La historia de la violencia sexual en los conflictos es tan antigua como la guerra misma. No distingue fronteras, condición étnica, religión ni edad.

La población de la República Democrática del Congo (RDC) conoce demasiado bien el sufrimiento de la violencia sexual. Según un informe del Ministerio de Género, solo en 2012 se reportaron 15.654 casos, un aumento de 52 por ciento en relación a 2011.

De estos delitos, 98 por ciento se perpetraron contra mujeres. En las zonas congoleñas de conflicto, la edad promedio de las sobrevivientes es menor a 21 años, y un tercio tienen entre 12 y 17 años. El año pasado, 82 por ciento de todas las víctimas no habían completado la escuela primaria.

Estos no son solo números. Se trata de niños concebidos en violaciones y abandonados, y también de mujeres y niñas que día a día soportan las secuelas físicas y emocionales de semejante agresión, y de hombres y niños que sufren en silencio la vergüenza y el estigma asociados a este delito.

Todos los sobrevivientes deben recibir la atención necesaria, y todos los actores involucrados deben unir fuerzas para permitir que reconstruyan sus vidas y evitar que estos hechos se repitan.

No fue este conflicto el que creó el flagelo de la violencia sexual que hoy enfrentamos en la RDC. Las raíces, en especial la desigualdad de las mujeres y el abuso de poder, han estado ahí durante siglos.

En la RDC y en todo el mundo, la violencia de género es el abuso más prevalente, pero menos reportado, de los derechos humanos.

El conflicto genera inseguridad y un entorno de impunidad, lo que a su vez exacerba la violencia sexual preexistente.

Para erradicar efectivamente la violencia sexual en los conflictos debemos redoblar la promoción de los derechos femeninos como derechos humanos, y crear mecanismos viables que pongan fin a la impunidad y envíen un potente mensaje de que este abuso de poder, extremo y dominante, no se tolerará. Debemos hablar fuerte y claro: se juzgará y se castigará.

La violencia sexual en situaciones de guerra, como la que vive el oriente de la RDC, presenta desafíos únicos. Según el último informe del secretario general (de la Organización de las Naciones Unidas, ONU) solo en esa parte del país operan más de 44 grupos armados, algunos procedentes de países vecinos.

Casi todos estos grupos han estado implicados en delitos sexuales. También se acusa a efectivos de las Fuerzas Armadas y de la policía. En este contexto, resulta particularmente complejo atraer a una amplia variedad de actores estatales y no estatales para garantizar que las violaciones no se usen como arma de guerra.

Los costos económicos y humanos de estos delitos y de otras formas de agresión de género son tremendos: incluyen la pérdida de vidas y sustentos, el rechazo de familias y comunidades y graves consecuencias para la salud reproductiva y mental, incluso con riesgo de muerte.

Pero la violencia sexual no es inevitable.

El gobierno de la RDC ha reconocido estas consecuencias y ha tomado medidas para modificar el discurso público ante este problema. En 2006 aprobó una ley que amplió la definición de violencia sexual y promovió sanciones más severas para los perpetradores.

En 2009, el país desarrolló la Estrategia Nacional sobre Violencia de Género, y en marzo de este año el gobierno y la ONU firmaron un comunicado conjunto, exponiendo las acciones concretas que las autoridades adoptarían para erradicar estos delitos.

Todos estos son pasos en la dirección correcta, pero es necesario hacer mucho más. Las leyes tienen que aplicarse, y se debe juzgar y condenar a los agresores.

Hacer que impere la ley en un territorio inmenso donde el derecho consuetudinario es, en muchos lugares, la única autoridad reconocida, representa un enorme desafío para las instituciones y los actores concernidos en el combate a la impunidad.

Sin embargo, la RDC no está sola en esta lucha. El sistema de la ONU, que incluye las fuerzas de mantenimiento de la paz, también tiene una responsabilidad directa en apoyar y facilitar las iniciativas nacionales.

Asumimos esta misión conjunta para la RDC para profundizar el compromiso político, potenciando la participación de las instituciones democráticas, los dirigentes políticos y la sociedad civil.

Nuestro objetivo es que los compromisos asumidos y el trabajo hecho por el gobierno y la ONU marquen una diferencia en las vidas de mujeres, niñas, niños y hombres que viven con temor cada día.

Nos comprometemos a trabajar hacia la eliminación de la violencia sexual en la RDC.

Para lograr avances significativos, necesitamos el apoyo de la comunidad internacional, de todo el sistema de la ONU y del gobierno. También abogamos por una mayor atención de los donantes en los servicios básicos para los sobrevivientes, que incluyan educación, atención de salud, refugio, sustento y otras acciones psicosociales.

La violencia sexual en la RDC dista de haber terminado, pero trabajando juntos podemos poner fin a lo que durante mucho tiempo constituyó el mayor silencio de la historia, y escribir su capítulo final.

Eliminar la violencia de género y empoderar a mujeres y niñas constituyen la esencia de los cambios que este país debe adoptar para alcanzar la paz y el desarrollo.

http://periodismohumano.com/sociedad/discriminacion/violencia-sexual-en-la-rdc.html

“Cuantos más frenos ponemos a una inmigración normalizada, más se refuerzan las redes de trata”

Mujer

Conferencia de la investigadora Helena Maleno en el marco de la jornada de sensibilización organizada en Gijón por Fundación Amaranta, que trabaja con mujeres víctimas de trata o en situación de exclusión.

Estamos atravesando una época muy dura en la frontera sur donde se encuentran muchas mujeres y menores víctimas de trata y explotación sexual, también muchos niños que vienen de Guinea Bissau y Conakry como correos de la droga y que están en CETIS en Ceuta y Melilla como si fueran mayores de edad.

Dentro de estas personas que están atravesando a Ceuta y que el otro día fueron deportadas, devueltas, por Policía Nacional y Guardia Civil, había una chica víctima de trata que quería pedir protección y que no pudo porque la Policía Nacional no tuvo el momento de escucharla. Fue cogida por los marroquíes y después la encontraron en la frontera de Oujda donde fue violada sistemáticamente.

Hay que entender que la trata se ha convertido en una oportunidad para migrar en los países de origen. Es complicado para nosotros entenderlo. Pero cuando hemos reforzado las fronteras cada vez más en países donde existía la libertad de circulación desde hace mucho tiempo como es la zona de la CEDEAO, estamos viendo cómo la UE ha puesto entre Senegal y Mali 45 puntos de radar, de control   (…) Cuantos más frenos ponemos a una inmigración controlada y normalizada,  cada vez más las redes de trata se refuerzan y se presentan en los países de origen como una oportunidad, como una garantía y seguridad para migrar. Esta es la paradoja de esta política migratoria que los países de la UE venden como lucha contra las mafias.

Estos perfiles de mujeres vienen de países en guerra, están buscando una mejora de las condiciones económicas, son colectivos en alta situación de pobreza, con una gran tasa de analfabetismo, mujeres que encuentran en las redes de la trata una formar para migrar pero que en realidad vienen buscando acceso a derechos: vienen huyendo de matrimonios forzados, de violencia en su país de origen y que paradójicamente ven en esa red de trata una forma de huir de esa violencia.

“Es muy complejo trabajar con las mujeres nigerianas, camerunesas” nos dicen muchas veces. Y lo es porque hay que entender los contextos de origen donde la trata es endémica, donde el PIB de esa zona son las mujeres, la riqueza de la zona es que las mujeres salgan fuera. Entonces toda la colectividad participa en la trata. Las familias lo normalizan, te explican que tienen siete hijas y van a sacrificar a dos, dos se van a ir, es el futuro de la comunidad. Entonces la trata empieza a visibilizarse como algo que trae beneficios para la comunidad.

Así comenzó Helena Maleno que podéis seguir viendo a continuación.

http://periodismohumano.com/mujer/