La Justicia, de hecho, no es igual para todos

Cabos Sueltos
| 09/febrero/2012
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La Justicia, de hecho, no es igual para todos, lo diga la Constitución o lo diga Su Majestad el Rey. Se acaba de comprobar, de nuevo, cómo funciona la perversa desigualdad de la Justicia. Hace ya tiempo, la derecha se propuso ‘fusilar’ al juez Baltasar Garzón.

Pues bien, ya lo ha conseguido. Muerto el perro, se acabó la rabia. Para el PP era urgente terminar con él cuanto antes. El despliegue para erradicarlo por once años de su carrera judicial ha sido eficazmente llevado a cabo.

El mundo al revés
Han ganado los gansters güartelianos.  Ha sido abatido Elliot Ness/Garzón. En este caso, además, el mundo funciona al revés. El juez que con valentía sí cree en la Justicia ha sido duramente castigado. Los acusados -expertos en eludir a la Justicia por sus presuntos delitos de corrupción- han triunfado.

Camps y sus misteriosos trajes
Recuérdese cómo el nuevo fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce -que ayer elogió sin embargo al fiscal del Supremo Luis Navajas por su defensa en favor de Garzón-, lo primero que ha hecho es impedir que los fiscales  se personen en el recurso contra el veredicto del Jurado Popular en el caso de Francisco Camps y sus misteriosos trajes.  La Justicia conservadora tiene ahora más protección gracias al Gobierno que preside Mariano Rajoy.

El sacrificio injusto
Había que cargarse a Garzón porque los populares necesitaban como fuere limpiar formalmente la mierda de la trama gürtel. Ya la han limpiado. Eso sí con la ayuda de determinados magistrados de la Sala de lo Penal y con el sacrificio injusto del juez español más prestigioso.

Una república bananera
Los tres juicios del Tribunal Supremo contra el juez Garzón han proyectado en los países democráticos una oleada de indignación. La España del PP se parece, merced a tales juicios, a una república bananera. O, digámoslo sin tapujos, se parece en cierto modo también a aquella sórdida España del golpe militar, la guerra civil y los cuarenta años de la paz de los cementerios.

El ominoso pasado
La imagen de la España democrática está siendo, cada día que pasa, cuestionada por la prensa extranjera más acreditada, como Le Monde y New York Times, entre otros. En menos de dos meses, Rajoy y sus ministros  intentan que regresemos por el túnel del tiempo hasta llegar al ominoso pasado.

Patadón y tentetieso
La euforia de destacados y destacadas dirigentes del PP, tras saberse la vesania judicial montada  contra Garzón, confirma que a este Gobierno tan presuntamente patriota le importa una higa la España  de las libertades. A Rajoy le gusta más la del patadón y tente tieso, con jueces mayoritarios salidos de la caverna. Y es que, como queda dicho, la Justicia, de hecho, no es igual para todos.

Enric Sopena es director de ELPLURAL.COM

http://www.elplural.com/2012/02/09/la-justicia-de-hecho-no-es-igual-para-todos/

El ‘New York Times’: “Procesar a Garzón es una ofensa a la justicia y a la historia”

UN JUEZ ANTE LA JUSTICIA

El diario publica hoy un duro editorial contra el Supremo, al que reclama la absolución del juez

El juez Baltasar Garzón, en Madrid. / SERGIO BARRENCHEA (EFE)

La verdad a juicio en España. Así se titula el editorial que el prestigioso diario estadounidense The New York Times publica hoy en defensa del juez Baltasar Garzón. “España es ahora una democracia viva, pero el juicio contra Baltasar Garzón iniciado la pasada semana [el de la memoria histórica] es un preocupante eco del pensamiento totalitario de la era de Franco”, asegura la cabecera para quien el juez estaba amparado por el derecho internacional cuando estableció que ante crímenes contra la humanidad no podían aplicarse leyes de amnistía. “Miles de fosas siguen cerradas”, recuerda el diario.

Para The New York Times, el Tribunal Supremo “nunca debió haber aceptado este caso”, abierto, recuerdan, tras la denuncia de “dos grupos de extrema derecha”.

El diario llama también la atención sobre el hecho de que en España, “donde los procesos contra magistrados son poco frecuentes”, un solo juez tenga tres causas abiertas, lo que “podría frenar la independencia judicial”.

“El juez Garzón se hizo famoso por sus procesos contra los terroristas vascos, torturadores argentinos, el dictador chileno Augusto Pinochet y políticos españoles. Sus poderosos enemigos ahora ven la oportunidad de terminar con su carrera. El juez Garzón es a veces innegablemente ambicioso, pero procesarle por excavar en los crímenes de la era franquista es una ofensa a la justicia y a la historia. El Tribunal Supremo debe absolverle”, concluye el periódico

http://politica.elpais.com/politica/2012/02/05/actualidad/1328451036_306475.html

 

Garzón y la Transición

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
Ilustración de Mikel Jaso

Una de las concepciones más extendidas en los círculos políticos y mediáticos de mayor influencia y difusión en España es que la Transición de la dictadura a la democracia fue modélica. Liderada por el monarca, tal Transición dio como resultado –según esta versión– una democracia homologable a cualquier otra democracia existente en Europa, lo cual se consiguió sin mayores convulsiones en las instituciones políticas, económicas, financieras y mediáticas del país. El supuesto éxito de tal proceso explica que se haya querido incluso exportar este modelo de Transición a otras dictaduras que estaban bajo presión para que se transformaran en sistemas democráticos. Varias veces, el ministro de Asuntos Exteriores ha sugerido a dictaduras en declive, y a sus opositores democráticos, que tomaran la Transición española como punto de referencia.

La misma concepción que valora la Transición española como modélica (elemento fundamental de la sabiduría convencional existente en el país sobre aquel proceso), también considera ejemplar el compromiso adquirido por las fuerzas políticas mayoritarias de no hurgar en el pasado. Es decir, olvidarse de las enormes violaciones de los derechos humanos, predominantemente realizadas por las fuerzas golpistas en contra de un sistema democrático, olvido que se defendía y continúa defendiéndose como necesario para construir el futuro. Parte de este objetivo asumía que los definidos como los dos bandos del conflicto civil eran igualmente responsables de lo acaecido y que, por lo tanto, era mejor cerrar cuentas y olvidarse de lo ocurrido. De esta concepción deriva la Ley de Amnistía, en que todas las violaciones quedaron amnistiadas, ley que se considera determinante para que ocurriera la Transición, supuestamente modélica. Hay que señalar que, aun cuando las derechas fueron las que promovieron esta versión de la Transición, muchos elementos importantes fueron también asumidos por grandes sectores de las izquierdas, lo cual contribuyó a que tal percepción se reprodujera casi como un dogma.

Tal dogma, sin embargo se basó en una falsedad. La Transición no fue modélica como tampoco lo fue la democracia que estableció. Fue un proceso realizado bajo el dominio de las fuerzas conservadoras y por los aparatos heredados del régimen anterior, liderados por la monarquía, y claramente enquistados en el Estado español. No fue una Transición pactada entre iguales: antes al contrario. Las izquierdas acababan de salir de la cárcel o de la clandestinidad y del exilio.

Su peso procedía de las enormes movilizaciones de la clase trabajadora y otros elementos de las clases populares que presionaron para que terminara aquel régimen. De ahí que, aun cuando el dictador murió en la cama, la dictadura muriera en la calle. No obstante, las izquierdas no tenían el poder ni para romper con aquel Estado ni para negociar en bases de igualdad, dando lugar al enorme sesgo conservador que existe, no sólo en las estructuras del Estado, sino también en las instituciones financieras, económicas, culturales y mediáticas del país. Es este poder el que explica las enormes insuficiencias del Estado del bienestar español, que 33 años después de terminar la dictadura todavía tiene el gasto público social más bajo de la UE-15. La democracia incompleta ha conducido a un bienestar claramente insuficiente.

No hay un indicador mejor de lo inmodélica que fue la Transición y de las enormes limitaciones que tiene la democracia española que lo que ocurrirá esta próxima semana. El Tribunal Supremo juzgará al único juez que se ha atrevido a exigir al Estado que encuentre a los desaparecidos durante la brutal represión de los golpistas sublevados contra las fuerzas democráticas, honrándolos, a la vez que denunciando a los responsables. Esta situación cubre de vergüenza a toda España.

¿Cómo puede España presentarse como una sociedad democrática cuando ocurre este hecho que culmina un proceso que reproduce una de las mayores injusticias que ha ocurrido en el siglo XX en Europa? España es el país donde ha habido un número mayor de desaparecidos por causas políticas en Europa sin que se haya hecho nada sobre ello. Y cuando se quiere hacer algo, el Estado (nada menos que el Tribunal Supremo) quiere cerrar el caso y castigar al juez que osó mirar bajo la alfombra e intentar hacer algo de limpieza, reconociendo además a aquellos que fueron asesinados por su compromiso con la democracia. La comparación de lo que está ocurriendo en España con lo sucedido en otros países que sufrieron dictaduras fascistas o fascistoides semejantes es un indicador más del enorme subdesarrollo democrático de este país. En ningún otro país ha habido la ocultación de esta enorme represión, dejando indefensos a las víctimas y a sus familias, que no pueden ni siquiera honrar a sus muertos (que son los muertos de todos los demócratas) por no saber dónde se encuentran. El contraste entre el comportamiento del Estado español hacia las víctimas del terrorismo de ETA y el de las víctimas de las fuerzas golpistas y del Estado terrorista es bochornoso (no hay otra manera de definirlo).

Esta situación es indignante y vergonzosa. El Tribunal Supremo no es consciente del enorme desprestigio que el enjuiciamiento de Garzón por el caso de los desaparecidos significa para la Justicia española y para el Estado español. En el programa de humor de mayor audiencia en Estados Unidos se señalaba que, en la misma manera que Bolivia, sin mar, tiene Ministerio de Marina, España tenía Ministerio de Justicia. ¿No se dan cuenta de la vergüenza que están originando los miembros del Tribunal Supremo con su comportamiento, en el ámbito internacional? Por mera coherencia democrática debería haber manifestaciones a lo largo del territorio español en protesta por el insulto que el enjuiciamiento de Garzón supone a todas las fuerzas democráticas de España y del mundo.

http://blogs.publico.es/dominiopublico/4598/garzon-y-la-transicion/

 

Lo que las togas no tapan

Por El Gran Wyoming

Comienzan los juicios contra el juez Garzón y la afición se divide. Los que son críticos con él destacan otros procesos del pasado con los que no están de acuerdo, pero cabría apuntar que no son aquellas supuestas irregularidades procesales las que le llevan al banquillo.

A mí no me cabe duda de que está siendo víctima de una persecución ideológica por parte de la judicatura. Le esperan tres procesos y lo irregular es que en ninguno de ellos existe acusación de la Fiscalía. Le han negado testigos y recusaciones, dándose la esperpéntica circunstancia de que alguno de los magistrados que tienen que juzgarle con “imparcialidad” le acusa en otro proceso donde, además, actuó de asesor de la acusación particular para que la demanda prosperara. ¡Ay, qué risa!

En fin, que en un país donde un juez que llama putas a las madres solteras, maricones a los homosexuales que deciden casarse, que veja a sus empleadas, es condenado a pagar 3.000 euros; donde un juez de Marbella que recibía sobornos a cambio de archivar casos es apartado temporalmente; donde se ha puesto en el Constitucional (a instancias del PP) a un magistrado relacionado con la represión del franquismo, que portaba pistola y la sacó en una riña de tráfico; que en ese mismo país, la Justicia pida 17 y 20 años de inhabilitación a Garzón por una cuestión de interpretación de la ley, huele muy mal.

Ante el lío que se ha armado, algunos exigen respeto por la Justicia. Yo lo tengo, y creo que más que algunos encargados de administrarla que nos obligan a vivir esta bochornosa farsa sectaria.

http://blogs.publico.es/asuntosycuestiones/536/lo-que-las-togas-no-tapan/

Fusilaron a Garzón contra las tapias de la democracia

Arturo González

Puntadas sin hilo

16 ene 2012

El primer juicio contra el juez Garzón, por autorización de escuchas a detenidos, comienza mañana-hoy, y el próximo lunes comenzará el de los crímenes del franquismo, salvo que antes haya sentencia condenatoria en el primero, en cuyo caso el juicio del franquismo quedaría diluido al no ser ya competente el Tribunal Supremo.

El 12 de abril del pasado año publiqué en este blog un artículo en relación al juez Garzón, que reproduzco por considerarlo válido y vigente:

Un amigo y prestigiosísimo jurista me explicó, al principio de los tres expedientes incoados al juez Garzón, que el de las escuchas telefónicas, que es el que se va a juzgar en primer lugar, era el más peligroso y conflictivo para el juez. No quiso pasar de ahí, por no conocer los contenidos del sumario.

Opinar, pues, resulta temerario para quienes tampoco conocemos los fundamentos del caso más que por las informaciones más o menos exactas de prensa, y en un asunto de dificultad extrema en la interpretación del Código Penal en el delito que se le imputa, que, como muy bien saben, es el de prevaricación, es decir, dictar a sabiendas resoluciones injustas.

Deberíamos, por tanto, separar meridianamente este juicio de los otros dos que tiene el juez pendientes ante el mismo Tribunal Supremo por el mal llamado “investigación del franquismo”, y por cohecho con cobros indebidos con motivo de los cursos que impartió en la Universidad de Nueva York.

Tampoco debería influirnos la enorme adhesión y agradecimiento que tiene Garzón por parte de una buena mayoría, creo, de los españoles por su lucha trascendental contra el terrorismo de ETA.

Ni dejarnos llevar por los comentarios inadecuados de quienes descalifican al juez por haber figurado en las listas del PSOE por Madrid. Esto sí que es inadmisible y desestabilizador. Garzón tenía todo el derecho a su aventura política, y a su regreso a su función de juez una vez acabada ésta. Como tantos jueces de uno y otro signo ideológico lo han hecho. Acusarlo de venganza es una ignominia de quien cometa tal acusación.

Así, solo se le puede enjuiciar, tanto por el tribunal como por los medios de comunicación, por sus actuaciones y decisiones en el asunto de las escuchas telefónicas a abogados con sus clientes en prisión autorizadas por él.

Con el asentimiento del Ministerio Fiscal, cuestión no baladí, aunque no imperativa para el tribunal. El Ministerio Fiscal representa al Estado y a nosotros ciudadanos. Claro que si, como siempre, las oscuras y sórdidas fuerzas comienzan por decir que el Fiscal está bajo la sumisión del Gobierno mal entendemos qué es la legalidad. Todos nos consideramos honestos en nuestra profesión, pero, por lo visto, el Ministerio Fiscal no lo es. Eso sí que es un ejercicio de deshonestidad.

También avaló las escuchas en instancia superior el juez Pedreira, instructor en la Audiencia del caso Gürtel, origen de este conflicto. A Pedreira todavía no lo han acusado de nada.

Es evidente, por tanto, que un delito como el de prevaricación que está sometido a contradicción y criterios diferentes no puede constituir tal figura delictiva.

Por otra parte, ¿qué interés podría tener Garzón en este asunto para dictar una resolución injusta que no fuera, con arreglo a su interpretación del Derecho, posibilitar el descubrimiento de irregularidades y delitos cometidos por los encarcelados y sus abogados, alguno de ellos imputado? Pudo equivocarse, lo que daría pie a los pertinentes recursos, pero no a una prevaricación.

No pensemos ni por un momento en la sombra de la duda política y la presión de algún partido político, como ustedes recordarán. El Tribunal Supremo tiene el mismo derecho que reclamamos para el Ministerio Fiscal, a que creamos en su objetividad en la interpretación de las normas y las pruebas. No creamos en este asunto, el menos politizado de los tres, en la vesania o prevaricación del propio Tribunal Supremo, ni en sus ansias de represalia por envidia.

Y por encima del Tribunal Supremo estará el Tribunal Constitucional y, en su día, el Tribunal de Estrasburgo, preocupación profesional máxima de nuestros magistrados.

Yo, por mi parte, creo que Garzón es inocente, y así lo deseo. Pero no me atrevo a vaticinar el resultado.

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Hay un dato muy negativo y poco esperanzador para Garzón: el Tribunal ha denegado que declare el magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira, que es quien lleva el caso Gürtel y que prorrogó y avaló la decisión de Garzón de autorizar las escuchas.

No obstante, y al menos en lo sentimental, yo me adhiero con firmeza a la maravillosa, rotunda y explícita sentencia pronunciada por el lector Arlekín, de la que me permito participar:  ‘Fusilaron a Garzón contra las tapias de la democracia’.  Ésta sí que es una verdadera sentencia. Todo un compendio social y sociológico recriminatorio de fundamentos de hecho y de derecho de la justicia del pueblo.   Y es que si lo condenan, cientos de miles de españoles creerán que las balas con las que lo fusilaron contra las tapias de la democracia fueron la envidia, la venganza y las intrigas políticas.

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Gota del día: ¿Por qué casi todos los políticos dicen que Fraga era un hombre de Estado?  ¿Cómo puede ser un hombre de Estado alguien que dijo ‘La mejor parte del país fue la que se alzó el 18 de julio’,  ‘La homosexualidad es una anomalía, son los que lo hacen al revés’, ‘La calle es mía’, ‘Franco fue un gran hombre’, ‘La legalización del Partido Comunista es un verdadero golpe de Estado’, que dio la mano y saludó efusivamente a un maniquí en unos grandes almacenes, sumamente autoritario, o que ‘Yo solo pido perdón ante Dios y mi confesor’.  ¿Por qué tenemos que respetarlo?     ¿Qué es un hombre de Estado?

http://blogs.publico.es/arturo-gonzalez/2012/01/16/fusilaron-a-garzon-contra-las-tapias-de-la-democracia/

 

Caso Garzón: “Está en juicio el grado de democratización de España”, dice un diario japones

14 de Marzo de 2011

El Yomiuri Shimbun considera que un posible juicio a Baltasar Garzón por investigar los crímenes del Franquismo supondría en sí mismo un proceso al propio Tribunal Supremo y a la madurez de la democracia en España”. En el texto también valora la Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007.

El Tribunal Supremo
(Foto: Flickr/Alejandro Blanco)

El artículo de opinión está firmado por Tsuruhara Tetsuya y recuerda que “este mes se espera que el Tribunal Supremo determine si abrirá un proceso en contra del Magistrado Garzón. El magistrado Carlos Jiménez comenta al respecto que ‘el Tribunal Supremo está intentando eximir de responsabilidades a la dictadura a través de la exclusión de Garzón”. “La Comunidad internacional está expectante ante el interrogante de si el Tribunal Supremo encarará de manera frontal los crímenes de Franco”.

Yomiuri Shimbun considera que “en realidad está en juicio el mismo Tribunal Supremo”. El movimiento de recuperación de la memoria histórica, comenzado por los familiares de las víctimas de la dictadura, ha abierto la vía para que el antiguo régimen sea juzgado. Ahora, lo que está a prueba es la madurez de la democracia en España”.

El artículo también ofrece diferentes valoraciones sobre la Ley de Memoria Histórica: “El Gobierno de izquierda del PSOE estableció en el año 2007 la ‘Ley de Memoria Histórica’ como una medida para asistir la búsqueda de las fosas. El especialista en leyes Raúl Digón señala que este despertar después del olvido es ‘una evidencia de que se ha enraizado la democracia’. El escritor de vanguardia Jordi Punti también afirma al respecto que ‘si se dejan sin juzgar los crímenes de la dictadura, persistirá el odio y el miedo. Yo considero que si las generaciones jóvenes no miran de frente el pasado, no podrán avanzar con esperanza hacia el futuro’.”

http://www.radiocable.com/garzon-japon873.html

El Supremo cree que los magistrados que juzgarán a Garzón pueden estar ‘contaminados’

El TS tramita la recusación de cinco magistrados, que resolverá la Sala del 61

03/02/2011

Baltasar Garzón.

Baltasar Garzón.

PUBLICO, ELOY ALONSO

El Tribunal Supremo ha admitido parcialmente a trámite las recusaciones presentadas por Baltasar Garzón contra cinco magistrados de la Sala de lo Penal del Alto Tribunal, a los que acusa de falta de imparcialidad en la causa por su investigación de los crímenes del franquismo.

Así se señala en el auto dado a conocer este jueves por el instructor de las recusaciones, el magistrado Julián Sánchez Melgar, que ha estimado parcialmente la petición de Garzón para no ser juzgado por Juan Saavedra Ruiz, Adolfo Prego, Joaquín Giménez García, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo.

Sánchez Melgar ha decidido admitirla parcialmente a trámite porque considera que puede existir algún tipo de contaminación en los magistrados que van a formar en principio la sala que juzgará a Garzón, según explicaron a Servimedia fuentes del Alto Tribunal.

La contaminación podría haberse producido por la participación de los cinco magistrados recusados en aspectos puntuales de la fase de instrucción, en concreto en tres autos dictados por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

El juez desestima que los magistrados hubiesen mostrado un interés indirecto en la causa

Garzón presentó el pasado 17 de diciembre un escrito de 44 folios ante el Alto Tribunal con el que recusó, además de a Saavedra, a los magistrados de la Sala de lo Penal Adolfo Prego, Joaquín Giménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo.

El juez, suspendido cautelarmente, aseguraba en el escrito que estos magistrados no pueden participar en el juicio que se celebrará contra él por “haber mostrado un interés indirecto en la causa” y por “haber participado en la instrucción”.

El instructor admite a trámite las recusaciones por este segundo motivo, mientras que desestima el primero de los argumentos, en el que Garzón aseguraba que los magistrados habían mostrado un interés indirecto en la causa. Esta es la misma postura que defendió la Fiscalía en el informe que presentó la semana pasada sobre las recusaciones.

El magistrado Sánchez Melgar ha dado diez días a las partes -la defensa de Garzón, la Fiscalía y la acusación ejercida por Manos Limpias y Libertad e Identidad- para que presenten las pruebas que consideren oportunas. Una vez transcurrido este plazo, el incidente de recusación será elevado a la Sala del 61, el órgano especial del Alto Tribunal que se encargará de resolver definitivamente el caso y decidirá si aparta o no a los cinco magistrados.

Garzón se encuentra a las puertas de ser juzgado por su investiación de los crímenes del franquismo, una causa en la que Manos Limpias y Libertad e Identidad piden 20 años de inhabilitación para él, al acusarle de un delito de prevaricación. El único trámite que quedaba pendiente era que el Alto Tribunal señalase fecha para la celebración del juicio.

Garzón exige en Valencia que se cumpla la Ley de Memoria

El juez Baltasar Garzón recordó ayer en Paterna (Valencia) que “la Ley de Memoria Histórica está para todos”

SERGI TARÍN PATERNA (VALENCIA) 25/01/2011

El juez Baltasar Garzón recordó ayer en Paterna (Valencia) que “la Ley de Memoria Histórica está para todos” y no sólo para que la cumplan los alcaldes de izquierdas. El magistrado se felicitó así de la actitud del regidor de la localidad, Lorenzo Agustí, al que la militancia en el Partido Popular no le ha impedido atender la petición de un vecino que quiere buscar los restos de un familiar en la fosa común del cementerio que acoge los restos de 3.000 fusilados. “Las víctimas”, añadió, “no tienen que suplicar por un derecho que es universal”. Una actitud que contrasta con la de la alcaldesa de Valencia, la también conservadora Rita Barberá, que ha apelado a un dictamen del Consell Consultiu de la Generalitat presidida por Francisco Camps para negarse a aplicar la ley en su municipio y defender la preservación de los símbolos de la dictadura.

Garzón, que acudió a Paterna a recoger el premio que le concedió una asociación y pronunciar una conferencia, declaró a su llegada que se alegra de la decisión de la fiscalía de unirse a sus abogados en la recusación de cinco magistrados del Tribunal Supremo en el caso que se sigue contra él en relación con la investigación sobre los crímenes del franquismo.

A preguntas de los periodistas, el juez señaló que, si fuera hoy, volvería a hacer lo que hizo cuando decidió investigar las atrocidades cometidas durante la dictadura.

¿Es la justicia, complaciente con la derecha y durísima con la izquierda?

El Plural / Artículos de opinión

  • ENRIC SOPENA, 11/09/2010

Cabos sueltos

El Mundo, a lo suyo ahora, que es rematar a Baltasar Garzón. Ayer, editorial mundial a propósito –según decía el titular– de “un auto judicial demoledor contra Garzón”. La portada era exultante para los objetivos de Pedro J. Ramírez y, por supuesto, para el PP: “La Guardia Civil investiga las cuentas y sociedades de Garzón”, como si el magistrado de la Audiencia Nacional fuera un constructor enriquecido ilegalmente o un alto cargo político de alguna trama de corrupción con vínculos peperos, que hay muchas y diversas.

José María Izquierdo, periodista lúcido y honorable colega, incluye en su Blog de El País una acertada descripción de El Mundo. Sostiene Izquierdo que el periódico de Unidad Editorial está “acostumbrado a medio retorcer y medio tergiversar cualquier cosa, animada o inanimada, que se le ponga por delante y no le cuadre a su insigne director. Y es que resulta muy conveniente intentar convertir al juez de las fosas del franquismo en un vulgar chorizo. Sobre el escarnio de la expulsión, el robo del honor”.

Quintanilla de Onésimo
El juez instructor del Tribunal Supremo es Manuel Marchena, Izquierdo evoca lo que fue publicado el 14 de marzo en El País: “En medios judiciales y en el propio Supremo no pasó inadvertido un encuentro celebrado días antes en Quintanilla de Onésimo (Valladolid) [localidad icono de José María Aznar López], en el que coincidieron magistrados del Supremo afines al PP con algún destacado defensor de imputados en la trama Gürtel en unas jornadas de estudio patrocinadas por una editorial jurídica. El evento (…) fue organizado por el ex ministro de Justicia José María Michavila, y al mismo asistieron los magistrados del Supremo Manuel Merchena y Julián Sánchez Melgar, los de la Audiencia Nacional Enrique López (…) y Eloy Velasco (…)”

Suculento obsequio
Sabemos, fehacientemente, que Marchena es afín al PP. ¿Puede asombrar que alguien en la órbita de la derecha, por muy juez imparcial que afirme ser, se resista a llevarle como suculento obsequio –bendecido por el Gran Ramírez– la cabeza de Garzón a Mariano Rajoy, a Francisco Camps, a José Joaquín Ripoll y, entre otros memorables personajes, a Jaume Matas o a Carlos Fabra?

Lo que sí asombra
Lo que sí asombra, lo que sí irrita, lo que sí provoca vergüenza ajena es que, en bien poco tiempo, Garzón esté siendo objeto de gravísimas acusaciones por parte –nada más y nada menos– que del Tribunal Supremo. A Garzón lo han procesado ya por tres causas distintas. Hay órdenes de que se lleven a cabo investigaciones efectuadas por la Guardia Civil acerca de los dineros que pudiera haberse quedado el juez juzgado. Y, en cambio, mientras tanto, transcurren los meses y los años y los presuntos implicados o los imputados del caso Gürtel, por ejemplo, se ríen en público de los informes policiales, como hace constantemente Camps. La justicia –salvo valerosos fiscales y jueces– calla, no dice nada, frena los sumarios y favorece objetivamente a los intereses del PP. También a los de CiU debido a solventes derivadas del caso Millet, según Hacienda.

Bochornoso
¿Estamos ante una justicia que es complaciente con la derecha y durísima con la izquierda? Todo parece indicar que es así. A Garzón lo quieren crucificar a toda velocidad. En cambio, Camps se prepara para seguir siendo presidente de la Generalitat. Bochornoso.

Enric Sopena es director de El Plural

http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=50537

Garzón a los jóvenes: “Rebelaos contra la impunidad”

El Plural / Política

“Hay que mirar hacia el futuro con honestidad y decisión”

ELPLURAL.COM

El juez Baltasar Garzón ha advertido, en la clausura de unos cursos de verano en el Escorial, que democracia e impunidad son “términos incompatibles” y ha instado a los jóvenes a rebelarse contra esta.

Según informa Europa Press, el juez ha declarado que cuando la ausencia de castigo está establecida, “nadie” es capaz de sostener que “mirar hacia atrás” significa “quiebra” del sistema, pues si así fuera, evidenciaría que “no tenemos una verdadera democracia”.

Plantar cara a la impunidad
El juez ha recordado que la cuestión del olvido es “muy grave, sobre todo, cuando se trata de olvidos impuestos” y, a su vez, ha pedido a las generaciones más jóvenes de la sociedad a “rebelarse”, a “plantar cara” y a “mirar hacia el futuro con honestidad y decisión”.

“Que los discursos justificadores del pasado no triunfen”
“Si a la peste le ponemos nombre y apellidos: terrorismo, crímenes contra la humanidad, genocidios o corrupción, a cada uno nos toca ser honesto al hacer nuestro oficio, cuando nos dejan hacerlo, y en todo caso conseguir que esos grandes discursos justificadores del pasado no triunfen”, ha argumentado.

“A veces nos olvidamos de los valores porque no venden”
Según el magistrado, las víctimas enaltecen el lugar donde fueron enterradas “por el solo hecho de estar allí” y ha opinado que deben ser los que acabaron con sus vidas los que, en su opinión, tienen que sentir “indignidad” por lo que hicieron. Garzón concluyó diciendo que “a veces nos olvidamos de los valores, de la ética, de la responsabilidad y de la dignidad, esas cosas que para algunos están en desuso porque no venden”.

http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=49445