Rompamos el silencio sobre lo que sucede en España

 

“Empiecen a cubrir el desarrollo que España conduce hacia una democracia autoritaria”, escribe la dramaturga y directora Astrid Menasanch Tobieson en una carta abierta para los periodistas suecos y que ha tenido repercusión en los medios suecos y las redes sociales.

Les escribo con un sentimiento de conmoción e indignación. Les escribo a base de que quiero a muchas personas que se encuentran en lugar geográfico específico, España, que dentro de unos días emprenderá el camino desde una democracia abierta hacia una (pseudo) democracia fascista y autoritaria. Les escribo a base de lo sucedido en Kärrtorp, Estocolmo (en donde un grupo de choque fascista atacó a una manifestación pacifica anti-racista hace unos días) y lo que sucede ahora en España, lo veo como una misma cosa: el avance del fascismo y la indiferencia de la sociedad ante todo lo que sucede.

Este viernes (20 de diciembre) el gobierno de España aprobará una ley cuya meta es acabar con las protestas y las manifestaciones. El método: conseguir el silencio a través del miedo. Les pido ahora vuestra ayuda, les pido que cubran esto.

Este sábado pasado en Madrid se organizó una de las 6000 manifestaciones que España ha visto el ultimo año. Lo vuelvo a decir: una de seis mil. Los últimos dos años la red de protección social en España se ha desmantelado. Intento de privatizar los hospitales, el derecho laboral ha sido transformado desde la base, una gran cantidad de gente ha sido despedida de sus trabajos, muchas familias han sido desahuciadas de sus hogares, los teatros se han privatizado y en las escuelas la educación para la ciudadanía se ha suspendido. Este viernes (20 de diciembre) el gobierno además aprobó la nueva ley de (anti) aborto.

Lo que se ha dicho ser una crisis económica es, y desde el principio ha sido, ante todo una crisis democrática en donde la represión es, ha sido y con la ayuda de la ley será la principal herramienta para obstaculizar la libertad de expresión. La cobertura mediática en Suecia sobre la situación en España ha sido escasa y el análisis desde un punto de vista social ha sido inexistente. Como si lo uno no estuviera conectado con lo otro. Pero lo están. La manifestación este sábado pasado se convocó fuera del congreso de Madrid, con el propósito de protestar en contra una nueva propuesta de ley, La Ley de Seguridad Ciudadana. Esta ley contiene 55 artículos que toma represalias en contra del manifestante según una escala clara en donde un ciudadano será penalizado con multas de 100 a 600 000 euros por 55 actos diferentes. Una tercera parte se consideran como infracciones muy graves, la mitad graves y el resto se consideran como infracciones leves.

¿Las infracciones? Para empezar, todas las manifestaciones no comunicadas delante del congreso u otro edificio estatal, como la que se convocó este sábado en Madrid, serán prohibidas y penalizadas con hasta 30 000 euros por participante. Esto se pondrá en practica cuando varias personas en un sitio se consideren como un grupo.

La prohibición en contra de manifestaciones no comunicadas también se aplicará sobre las redes sociales. Juntarse como grupo en internet en torno a una opinión será sancionado con 30 000 euros. Convocar un grupo, en redes sociales o en otro lugar publico, en torno a símbolos y banderas será prohibido, 30 000 euros de multa. Si en una manifestación se participa encapuchado o con el rostro cubierto, 30 000 euros. Negarse a identificarse delante de un policía, 30 000 euros. Impedirle a un policía ejercer su cargo, 30 000 euros, lo cual en la práctica significa que las protestas sentadas como las que comenzaron el movimiento 15-M en España, serán estrictamente prohibidas. Deshonrar la bandera Española, 30 000 euros. Lo repito, 30 000 euros.

Hacer un dibujo satírico, por ejemplo con un político como motivo, estará prohibido por falta de respeto. Usar pancartas con críticas escritas hacia la nación España, 30 000 mil euros. Filmar o fotografiar a un policía en servicio, 30 000 euros. Y como estos, muchos mas. En todos los casos será suficiente con el testimonio de un policía o agente de seguridad para multar al ciudadano, lo cual sucederá sin ningún proceso jurídico.

Uno puede preguntarse entonces, se enfrenta España a un movimiento de protestas violentas? Pues no. El jefe de policía Ignacio Casidó ha comentado La Ley de Seguridad Ciudadana, diciendo claramente que las 6000 manifestaciones han sido parte del movimiento de protestas mas pacífico de la historia de España (El País).

Entonces, ¿a quienes se dirige la supuesta protección ciudadana que plantea la nueva ley? Difícilmente a los que protestan en contra de la represión.

No hace mucho tiempo que España fue una dictadura. No hace mucho tiempo que hubo una guerra civil. Todos los debates son políticos. Dar espacio a un suceso es un acto político. No hacerlo, no cubrirlo, es un acto político. El silencio es, en alto grado, un acto político. La decisión de mantenerse en silencio se queda en el cuerpo en las memorias en generaciones.   Esta ley neofascista que a partir del viernes será aprobada, no está desconectada del fascismo creciente en Suecia. Ni tampoco nosotros, como seres humanos, estamos desconectados el uno del otro.

Me dirijo sobre todo a todos los periodistas, columnistas y editoriales en Suecia. Vosotros que tenéis el espacio mediático. Les pido, desde lo mas profundo de mi alma, de romper el silencio sobre el régimen que esta creciendo en España. Les pido que comiencen a informar. Les pido que cubran el derecho de la libertad de expresión en las sociedades donde el fascismo, a través del miedo, se apodera del poder, el espacio y de la posibilidad de definir los problemas. Tanto en España como en Kärrtorp (Suecia). Les pido que nos ayuden con sus textos, informativos y aportes al debate, les pido que contengan un análisis agudo y profundo. ¡Cubran! ¡Cubran todo!

http://periodismohumano.com/sociedad/rompamos-el-silencio-sobre-lo-que-sucede-en-espana.html

El Gobierno de España está derivando al autoritarismo y vulnerando la Constitución

por Carmen Alemany

Viernes, 17 de Agosto de 2012
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El Gobierno de España se está saltando a la torera la Constitución. Está limitando los derechos y libertades fundamentales recogidos en la Carta Magna. Después de hacer un repaso artículo por artículo, son más los artículos que vulnera que los que cumple…

Veamos unos cuantos ejemplos:

– Convocar movilizaciones por Internet llevará a la cárcel a sus promotores. Además, se está limitando la libertad de expresión también de los funcionarios mediante circulares con coacciones y amenazas a los que protesten sobre los recortes.

Se vulnera el art. 20 (“Se reconocen y protegen los derechos: – A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.). Se vulnera, asimismo, el artículo 21. “Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes”.

El artículo 21 no establece salvedades al derecho de reunión, y es muy claro con respecto a las salvedades del derecho de manifestación.

– Sostenimiento de los gastos públicos: Se vulnera el artículo 31.- “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”.

Se elimina una paga extra a los funcionarios, con lo que recae sobre ellos más responsabilidad en el sostenimiento de los gastos públicos. Los defraudadores pueden acogerse a una amnistía fiscal. La tributación de las SICAV es de un 1%, mientras que cualquier asalariado paga bastante más en proporción.

– Distribución del gasto público: Se vulnera una vez más el art. 31: “El gasto público realizará una asignación equitativa de los recursos públicos, y su programación y ejecución responderán a los criterios de eficiencia y economía”.

No se está realizando una asignación equitativa de los recursos públicos. Subvenciones a partidos y sindicatos, asesores y políticos con prebendas injustas mientras se recorta la sanidad y la educación. Se está recortando prioritariamente a los más vulnerables, y se está protegiendo a los políticamente afines.

Privación de derechos preestablecidos y reconocidos: Se vulnera el artículo 33. “Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes”.

A los trabajadores se les priva de parte de su sueldo (paga extra) y de los días de libranza que se dieron para compensar la falta de subida salarial. Se eliminan retribuciones legítimas y derechos legítimos. Mientras tanto, no se eliminan asesores, personal eventual, directores generales, coordinadores, y demás cargos.

– Carácter vinculante de los convenios colectivos: Se vulnera el artículo 37. “La ley garantizará el derecho a la negociación colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, así como la fuerza vinculante de los convenios”.

Nuestros Convenios, supuestamente vinculantes, han quedado en papel mojado. Nuestros derechos han sido anulados de un plumazo y por Decreto. No se ha hecho negociación colectiva en ningún caso.

– Protección a la familia: se vulnera el artículo 39. “Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia” .

Se está desatendiendo a la familia (desempleo masivo, desahucios de su vivienda, recortes en su salud y educación) para proteger a la banca. Cada vez más familias tienen que acudir a la caridad para subsistir.

– Redistribución de la renta. Pleno empleo: Se vulnera el artículo 40. “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial, realizarán una política orientada al pleno empleo”.

No hace falta decir que la distribución de la renta no es equitativa, y que las políticas orientadas al pleno empleo son incompatibles con el abaratamiento del despido y el trabajo en régimen de esclavitud al que nos someten por Decreto.

– Emigrantes: Se vulnera el artículo 42. “El Estado velará especialmente por la salvaguardia de los derechos económicos y sociales de los trabajadores españoles en el extranjero y orientará su política hacia su retorno”.

La política actual está orientada a la emigración masiva. Los jóvenes cualificados huyen de España. Los derechos económicos y sociales de los trabajadores los está destruyendo el propio Gobierno con su legislación antisocial.

– Promoción de la Ciencia. Se vulnera el art. 44. “Los poderes públicos promoverán la ciencia y la investigación científica y técnica en beneficio del interés general”.

Se ha recortado la inversión en I+D. Los investigadores emigran de España. Se financia la Iglesia Católica y no se financia la investigación clínica y médica. Hace nada dijo una Secretaria de Estado que sobran investigadores. Los investigadores huyen de España para poder trabajar.

– Derecho a la vivienda. Se vulnera el artículo 47, y no sólo en un punto o en una frase, sino el artículo completo en toda su extensión. “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. “

Todo el articulo se incumple en su totalidad. No se protege el derecho a la vivienda, se protege el derecho de los banqueros a desahuciar. Se prefiere tener pisos vacíos antes que elaborar una legislación que proteja la vivienda social y pública. La comunidad no ha participado en las plusvalías de la acción urbanística, se han embolsado las ganancias unos cuantos chorizos.

Dependencia. Se vulneran los artículos 49 y 50.

Art. 49.- “Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.

Art. 50.- “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”.

En la situación actual están condenando a los dependientes a la pobreza y a la exclusión social. Se les eliminan las ayudas y se les condena a la miseria.

Estos son sólo algunos ejemplos. La Constitución tiene muchos más artículos. Pero quería dejar de manifiesto que un Gobierno que vulnera la Constitución de su país es un Gobierno ILEGÍTIMO y que está tomando medidas ILEGALES. No sé a qué espera la oposición para plantar cara a esta realidad. No sé a qué espera la ciudadanía para tomar medidas más contundentes. Esto debería acabar con el Gobierno en la cárcel.

Fuente: Carmen Alemany

http://kaosenlared.net/component/k2/item/27846.html

Ver más documentos al respecto

“Salgo a la calle porque me da vergüenza este país”

Personas dependientes, pensionistas, parados, estudiantes… salen a la calle en defensa del Estado del bienestar

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 19/07/2012

 

Bombero manifestándose en Madrid.

Bombero manifestándose en Madrid.EFE

Eran cientos de miles de personas, 800.000 según los sindicatos. Todos ellos con algo en común: son víctimas de lo que consideran una estafa a la ciudadanía. Sus carteles, sus gritos y consignas señalan a un culpable: el Gobierno y los recortes que está imponiendo a la sociedad. Pero tras la muchedumbre, bajo la pancarta elaborada para la ocasión se esconden las historias personales de cada uno. Dependientes, parados, pensionistas, funcionarios, estudiantes… que cada mes tienen que llegar a final de mes. Los ajustes no dan respiro y cada vez quedan menos agujeros en el cinturón.

La historia de Justina Sánchez sirve como ejemplo de cómo una crisis puede acabar con las expectativas de futuro de toda una familia. Justina tiene 69 años. Con el último Gobierno socialista su pensión quedó congelada. Desde que se aprobó la reforma laboral dos de sus tres hijos ha quedado en paro y su única nieta quiere estudiar en la universidad. “No sé si sus padres podrán permitírselo y yo no puedo ayudar en mucho”, reconoce esta mujer. Su escasa pensión está destinada a ayudar a su madre, de 90 años. “Ahora van a por la Ley de Dependencia. No sé cómo nos va a afectar, pero solamente con que me quiten un euro de la ayuda que recibo me complicarán mucho la vida”, reconoce.

Pedro, en silla de ruedas, vive con su madre de 90 años. Tiene miedo a los recortes en dependencia

La incertidumbre sobre qué pasará con la Ley de Dependencia asola a muchos de los presentes en la marcha. Pedro Francisco Maroto, de 57 años, marcha en medio de la multitud en su silla de ruedas motorizada. Lleva con orgullo en el pecho una pegatina de Comisiones Obreras. El simple hecho de manifestarse constituye todo un éxito para Pedro Francisco, quien necesita la ayuda de una cuidadora para poder salir a la calle.

Este hombre vive con su madre, de 94 años, quien está postrada en una cama desde hace varios años. “Ahora mismo nos atiende una cuidadora de la Comunidad de Madrid a los dos, pero tengo mucho miedo”, reconoce Pedro Francisco. El miedo está más que justificado. Cada día en los telediarios ve nuevos recortes y a los ministros amenazar con que la caja está vacía. “Si nos quitan a nuestra cuidadora, ¿qué va a ser de nosotros? ¿Nos dejarán tirados dentro de nuestro piso de apenas 60 metros?”, se pregunta.

La historia que relata y las lágrimas que asoman por sus mejillas llaman la atención de un joven que corre a animar a Pedro. “Me da vergüenza este país. Durante años hemos vivido en otro mundo, una realidad paralela. ¿Nadie sabía lo que estaba pasando? ¿Nadie supuso que podríamos terminar así?”, insiste este joven, cuya situación particular no tiene nada que ver con la de Pedro Francisco, pero que también refleja la realidad de una juventud a la que alguien le robó el futuro.

Marcos Castellanos, así se llama el joven, tiene 27 años. Estudió arquitectura y nunca, “jamás”, ha tenido un contrato laboral en su ramo. “Aunque eso no significa que no haya trabajado”, puntualiza. Según relata Marcos ha trabajado en dos estudios de arquitectura cuando aún era estudiante y se construían pisos por todos los rincones del país. “Nunca me pagaron, pero creía que estaba labrándome un futuro. Me engañaron como a todos”, resume.

“Trabajé gratis un año, pensé que era bueno. Me engañaron”, asegura un joven

Unos cuantos metros más atrás y con cientos de personas de por medio, se encontraba el sindicato de arquitectos bajo su propia pancarta. Muchos pensaron que durante los años de la burbuja inmobiliaria este gremio tuvo de todo. Alexia Maniega, de 34 años, lo niega categóricamente. “Mientras que unos pocos se llenaron los bolsillos, el resto trabajamos como autónomos, con contratos precarios o incluso gratis”, señala Alexia. El Gobierno ha dado pasos al frente para revitalizar el sector de la construcción pero esta joven niega que volver a la construcción sea el camino. “Quieren que volvamos al pasado y ya se ha demostrado ese modelo productivo no funciona”, analiza.

A pocos metros de distancia se encuentra el sindicatos de los trabajadores en el sector de las telecomunicaciones. Soledad Ruiz, de 48 años, resume la situación del sector. “El ERE de telefónica expulsará del mercado laboral a 6.500 empleados. Las empresas cada vez ajustan más en salarios y las multinacionales que hasta el momento ofrecían buenas condiciones están despidiendo a los veteranos y contratando jóvenes a bajo coste. Todo se lo debemos a la reforma laboral”, explica.

Cambio de sistema

Entre los manifestantes destaca un numeroso grupo que viste de policía, aunque no con el uniforme de trabajo. Cientos de ellos se han unido a las marchas que han recorrido España, en Madrid su presencia ha sido más que notable. “Cuando a uno no paran de quitarle lo suyo, hay un momento en el que tiene que decir basta y salir a la calle”, cuenta Fernando Bello, policía municipal de una pequeña localidad de Madrid que no quiere descubrir. Fernando es consciente de que su presencia ha sorprendido a algunos, aunque él asegura que es la tercera vez que sale a la calle a protestar este verano. “Tanto yo como mis compañeros estamos hartos de esta situación. Algo tiene que cambiar”, añade.

Para Juan Romero, desempleado de 40 años, lo que tiene cambiar está claro. “No se trata del Gobierno o de la oposición. Se trata del sistema. El capitalismo ha perdido el respeto al pueblo. Se atreven a todo y con todos. No pintamos nada. Esta tarde y durante todo el verano seguiremos luchando por cambiar las cosas, pero insisto, ya no vale un cambio de Gobierno, porque los mercados seguirán queriendo más carne. Hay que cambiarlo todo”, concluye Romero.

http://www.publico.es/espana/439843/salgo-a-la-calle-porque-me-da-verguenza-este-pais

Represión político-policial

Arturo González
Puntadas sin hilo, 16 jul 2012
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Uno de los mayores deméritos conseguidos en tan breve tiempo por el Gobierno es el miedo a la Policía y a las Fuerzas de Seguridad del Estado que sienten los ciudadanos, bastante aliviado hasta ahora en que reverdecen viejos tiempos.
El diputado señor Duran i Lleida, con su aparente mesura, es un especialista en ofender a los españoles, permanentemente a los andaluces catalogándolos de vagos de barra de bar, y ahora al conjunto de los ciudadanos de España, incluidos los catalanes. Son los privilegios injustificables de la inmunidad parlamentaria.
Este miércoles, su grupo de Convergencia y Unió, presenta en el Congreso de los Diputados una moción para la creación del delito específico de violencia urbana, así como la modificación del Derecho de Reunión y Manifestación, cuya sustanciación supone retrotraernos a la durísima y creíamos que superada legislación franquista. No es temerario decir que CIU y PP son compinches en la propuesta. Por si no es bastante el asedio económico a los ciudadanos, quieren ampliarlo al recorte de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución, desarrollados y practicados hasta ahora con aceptable suerte. La derecha quiere prevenir y reprimir lo que sabe que se les viene encima.
El delito de violencia urbana ya está en el Código y por tanto no es necesario introducirlo. Y si se produjeran daños o lesiones como consecuencia de esa violencia, también están regulados en el Código llamado de la democracia que ahora quieren abatir. Salvo que CIU quiera romper y sobrepasar el universalmente admitido Principio de la Proporcionalidad entre el delito cometido y la pena impuesta. Lo cual sería rotundamente inconstitucional.
También pretenden con la moción el establecimiento de prisión cautelar para esa violencia urbana. Que también iría frontalmente contra el principio constitucional de que la prisión provisional solo se puede acordar en determinadas condiciones, como posibilidad de fuga o de eliminación de pruebas, nunca de plano o a capricho del juez. Por eso fue un escándalo jurídico y social la prisión decretada contra los estudiantes catalanes que se manifestaron hace cuatro meses.
Equiparar la violencia urbana, como pretenden, con la kale borroka supondría dar un sentido político de subversión terrorista a la casi totalidad de incidentes y altercados callejeros que ocurran en España. Si esto cuaja, media España sería terrorista.
Sancionar la multirreincidencia, como quieren, puede llevar a situaciones ajurídicas, como que quien robe varias veces una gallina puede ser condenado a mucha más pena que quien atraca un banco y se lleva millones.
La otra cuestión conexa con la que al parecer están altamente preocupados es con el derecho de reunión y manifestación. Debería bastar para que los proponentes desistiesen recordarles que éste es un derecho clave e inalienable en la democracia y que en modo alguno se puede permitir su restricción. ¿Reunirse y manifestarse contra la guerra de Irak, como se hizo masivamente en España, o contra cualquier guerra puede ser delito? ¿Son delito las múltiples y espontáneas manifestaciones de ayer y hoy mismo de los funcionarios? No se debe confundir el origen con el efecto, porque si producida cualquier manifestación se tiran piedras o rompen escaparates, será lo que tenga sanción penal, pero no el hecho de la reunión o manifestación. Podría llevarnos al absurdo de que un viandante ajeno que se acercase por mera curiosidad a ‘ver’ la manifestación fuese golpeado, detenido y castigado, turistas incluidos.
Y entre las numerosas delicatesen que nos preparan, naturalmente no se han olvidado de prohibir los rostros tapados. Ellos sí los pueden ocultar, pero no quienes se manifiestan. Quieren tenernos fichados a golpe de helicóptero, archivos y cámaras ultrasónicas para saber a quién detienen y a quien dan los palos. Manifestarse será un riesgo. Un uppercut en el corazón de la democracia.
Es decir, todo un catálogo de represión – del que este artículo es botón de muestra -, que nos convierte en ciudadanos asustados y humillados, bajo el repugnante aserto de que el que nada hace nada tiene que temer. ¡Se llaman políticos demócratas y no lo son!

http://blogs.publico.es/arturo-gonzalez/2012/07/16/represion-politico-policial/

Otros artículos

De qué avergonzarse

Arturo González

Puntadas sin hilo, 15 jul 2012

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El señor Rajoy dijo en la precipitada clausura del Congreso del Partido Popular andaluz que no tenían nada de lo que avergonzarse.

Pues ustedes, Gobierno y sus votantes, tienen que avergonzarse de confundir democracia con dictadura.
De haber convertido el Parlamento en una carcasa vacía, en una caja de la risa.
De no cumplir ni una sola de sus promesas.
De haber dictado unas medidas que saben perfectamente que no servirán para nada. De hacer creer que saldremos relativamente pronto de la crisis, cuando, por ejemplo, Japón que nos da clases de gestión, tardó más de 10 años y sin burbujas inmobiliarias ni cifras de paro desorbitantes ni autonomías derrochadoras.
De la villanía de reducir las prestaciones de la sanidad pública, minando grave y subrepticiamente la salud de los españoles, y en especial con la severa disminución de las ayudas a la Dependencia de quienes no pueden valerse física o mentalmente por sí mismos, dejando la Ley en cenizas, algo para lo que el Diccionario no ha sido capar de encontrar una palabra adecuada.
¿No se avergüenzan de la amnistía fiscal, que permite blanquear y legalizar dinero de calcetines y paraísos fiscales, de la droga, del tráfico de armas o humano o de cualquier actividad ilegal en estos tiempos de penuria, de verdad que no se avergüenzan?
De haber desmantelado la educación en tiempo récord con el objeto fóbico Wert, como él mismo se ha definido, estableciendo, además, diferencias entre niños pobres y niños ricos.
De haber dado un golpe de Estado en los medios de comunicación públicos y ponerlos al servicio de su propaganda, como es la destitución de Juan Ramón Lucas y Toni Garrido en Radio Nacional de España. De destruir la credibilidad de estos medios, de poner como jefe de los Informativos de TVE a alguien, Julio Somoano, que hizo virguerías en la Telemadrid de Esperanza Aguirre. De haber roto el acuerdo parlamentario para el nombramiento consensuado del Director General de RTVE.
De no decir nunca la verdad, en contra de lo que presumen.
De haber conseguido que la Policía y los Antidisturbios recuerden tiempos pasados.
De haberle quitado la subsistencia mínima exigible a quienes han tenido la desgracia de haber perdido su trabajo y no encontrar otro.
De no atreverse a tomar medida alguna para que las clases poderosas coadyuven en la salida de la crisis. De cargar la crisis en quienes no la han originado y no sobre quienes la han causado. De ser incapaces o no querer establecer un impuesto a las grandes fortunas.
De tapar y tapar todo lo referente a Bankia, negando Comisiones de investigación, comparecencias que no les convengan y exigencia de responsabilidad alguna.
De mentir diciendo que no bajan las pensiones, pero bajándolas al no compensar la subida del IPC y con los recortes de las prestaciones, en especial los medicamentos.
De mentir también al decir que ustedes, al contrario que los anteriores, no bajan los sueldos a los funcionarios. Pregúntenle ustedes a cualquiera. Y si no, lo hacen las autonomías. Ah, y funcionarios no son solo quienes trabajan en un ministerio o diputación, funcionarios son los médicos, enfermeros, bomberos, policías, guardias civiles, antidisturbios, jueces y oficiales, militares de todo grado, jardineros, enterradores y un extenso etcétera que son lo mollar y el soporte de las estructuras y funcionamiento del Estado.
De la brutal subida de tasas de todo tipo, como si no fueran impuestos y no repercutieran en los bolsillos de quienes tienen que pagarlas.
De infundir miedo a los ciudadanos.
De estar deseando que Europa les diga qué tienen que hacer. De ser unos vulgares mandados.
De repartir culpas y no considerarse ustedes nunca responsables de nada.
De no reconocer, como ha hecho el presidente Obama en televisión en un gesto que le honra, que no ha sabido conectar con las emociones de los ciudadanos norteamericanos. Las emociones de los ciudadanos españoles no cuentan para nada. Sus sufrimientos no son respetados. Todo se resume en el ya para siempre famoso ¡Qué se jodan!, que será la indeleble divisa del Partido Popular.
De no ser decentes políticamente.
De haber llenado España de rabia, tristeza y miseria.
Y puede que los lectores les recuerden algunas cosas más de las que debieran avergonzarse, tan extensa es la lista.

http://blogs.publico.es/arturo-gonzalez/2012/07/15/de-que-avergonzarse/

Fotoperiodistas agredidos en las protestas del 15M denunciarán ante Cifuentes “el aumento de la violencia policial”

ANIVERSARIO DEL 15M

20 de mayo de 2012

Ofelia de Pablo *

Ya son seis los fotoperiodistas que declaran haber sufrido agresiones policiales y obstaculización al desarrollo de su trabajo informativo cuando cubrían las manifestaciones del 15M en Madrid. Ante el aumento del número de acciones de este tipo, los fotoperiodistas afectados y sus compañeros han decidido reunirse para evaluar la situación y tomar medidas junto con las asociaciones profesionales de medios de prensa. La puesta en común de la situación actual ha llevado a los informadores gráficos a solicitar entrevistarse con la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, para expresarle sus quejas por el “aumento de la violencia policial contra los periodistas que les obstaculiza la realización de su trabajo”, declara uno de los asistentes a la reunión de gráficos.

Los afectados por las agresiones se preguntan “si desde la Delegación del Gobierno tienen conocimiento de que las actuaciones policiales están coartando la libertad de prensa de manera sistemática y no de manera aislada” Esta última afirmación, basada en los hechos producidos durante los jornadas de protesta del 15M, “es visible en la complicidad y pasividad que muestran miembros del cuerpo de policía ante el abuso o agresión de otro agente hacia los fotoperiodistas”, declaran los agredidos

Según relatan lo afectados, “en numerosos casos se ha dado el hecho de que un policía antidisturbios agrede a un fotoperiodista y sus compañeros o no le detienen o afirman no haber visto nada” como el caso del fotoperiodista de la agencia alemana LAIF, Javier Zurita. En otros casos, como el del fotógrafo Gabriel Pecot, “los policías nos obstaculizaban todo el rato en la toma de imágenes. En mi caso –añade–, me agarraron fuertemente de un brazo para echarme fuera de la plaza, y me amenazaron verbal y físicamente a pesar de estar correctamente identificado”. Pecot aclara que no solo fue a él: “fue una acción sistemática porque yo miré a mi alrededor y vi a varios compañeros que eran sacados a rastras de la plaza por la policía”. El mismo vio “cómo a Javier Bauluz le pegaban en la cara por preguntar por qué no nos dejaban hacer nuestro trabajo como prensa que somos”

Antonio Navia, fotógrafo de agencias internacionales fue detenido el día 12 mientras ejercía su trabajo durante el desalojo de Sol. Navia fue reducido violentamente e inmovilizado, según relata, “cuando fotografiaba a varios indignados que estaban siendo detenidos por la policía durante el desalojo de la Puerta del Sol”. Antonio afirma que cuando estaba reducido en el suelo “yo les gritaba que era fotoperiodista, que por favor sacaran mi carnet de prensa que lo llevaba en el pantalón, que no podía moverme”, añade Navia. El policía, al final, extrajo el carnet de la cartera del fotógrafo y vio que efectivamente era periodista. “Pues haberlo dicho antes, ahora te vamos a llevar detenido”, le contestó el policía, relata Navia.

Los reporteros trasladarán a la Delegada del Gobierno, en la cita que tendrá lugar la próxima semana, el material gráfico recopilado en el que se muestran claramente estos hechos y exigirán una respuesta ante tales actos. “Queremos comunicar que si no hay libertad de prensa no se puede garantizar el estado de derecho y por lo tanto no se puede garantizar la democracia”, añaden.

Con estas acciones, los informadores esperan que se pueda solucionar una situación que, según afirman, “pone en peligro la libertad de informar vulnerando claramente un derecho fundamental”. Una de las soluciones que aportan los gráficos es exigir a los antidisturbios a llevar el número de identificación visible, algo que por ley es obligatorio, pero que no se cumple, “De esta forma, si los hechos no corresponden a la debida actuación del cuerpo, como en algún momento ha comentado alguno de los jefes de los antidisturbios, se podrá denunciar a ese policía en concreto que no hace bien su trabajo y a los compañeros que lo consienten”, concluyen los agredidos.

(*) Ofelia de Pablo es fotoperiodista.

http://www.cuartopoder.es/invitados/fotoperiodistas-agredidos-en-las-protestas-del-15m-denunciaran-ante-cifuentes-el-aumento-de-la-violencia-policial/648

La historia interminable: Policía española agrede salvajemente a manifestante detenido

por Kaos.

Martes, 15 de Mayo de 2012
La historia interminable o el cuento de nunca acabar, como prefieran. La policía española, una vez más, como cada vez que hay algún tipo de intervención policial contra concentraciones pacíficas, agrede salvajemente a un ciudadano. Además, los tratos degradantes en comisaría siguen presentes.

Como en las peores dictaduras, los ciudadanos del estado español deben temer a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, esos que, supuestamente, deben estar para velar por su seguridad. Sin embargo, una vez más, las imágenes grabadas por ciudadanos en las calles, vuelven a demostrar la realidad de los hechos: en este estado la policía, en especial los agentes de los cuerpos antidisturbios, tienen carta blanca para actuar con toda la violencia que consideren oportuna contra los ciudadanos indefensos, gozando para ello de total impunidad y con el consentimiento, cuando no el mandato, de los jefes policiales, así como de los políticos de turno.

Una vez más, y ya es norma habitual, un policía agrede salvajemente a un ciudadano, esta vez a uno de los detenidos durante los desalojos en Sol, al que el agente golpea brutalmente en la cabeza en, al menos, dos ocasiones, una mediante un puñetazo salvaje, y otra golpeando con la cabeza del detenido contra el furgón policial. Salvajismo y barbarie torturadora en su pura esencia.

Para más inri, el agente, cobarde y desalmado, golpea al chico cuando, piensa él, nadie puede verlo, para que no queden “huellas” de su agresión, y nadie pueda si quiera denunciar su actitud fascista, totalitaria y propia del matón de barrio que debe ser.

Esto, a su vez, nos lleva a pensar en todo lo que esos pobres ciudadanos deben sufrir en las comisarías una vez son trasladados allí tras su detención, esa comisarías, donde, allí sí, nadie puede ver lo que hacen, pues el estado español se niega a poner cámaras de vigilancia en ellas, tal y como le han recomendado decenas de veces diferentes organismos de Derechos humanos, incluída la propia ONU.

Pero saben que si pusieran tales cámaras, estos policías, cuyas manos están acostumbradas al maltrato y los golpes, que actúan ya sistemáticamente de tal manera (como demuestran vez tras vez las imágenes que vemos en las calles con manifestantes y detenidos), se verían en serios problemas, incluídos también, por supuesto, los políticos y los jueces que toleran y no hacen absolutamente nada para acabar con estos maltratos policiales, propios, como decimos, de las peores dictaduras.

La democracia en el estado español es una de las mentiras más gordas jamás inventada. Nunca la ha habido, y nunca la habrá mientras el estado no ponga freno a estas conductas intolerables. Un estado donde sus ciudadanos temen a los agentes de la policía, donde saben que, por el simple hecho de salir a protestar en las calles, pueden acabar siendo maltratados por agentes policiales en la misma calle o cualquier comisaría, jamás podrás ser una democracia. La democracia es otra cosa muy diferente y se basa, antes de nada, en el respeto a los derechos humanos, cosa que en el estado español brilla, y cada vez más, por su ausencia.

Vean el vídeo abajo y juzguen ustedes mismos. Les dejamos, además, el comunicado de la Asamblea de Sol sobre el trato dado a los detenidos de estos días en las comisarías madrileñas:

Las personas detenidas en el desalojo de la Puerta del Sol y calles aledañas en la madrugada del 13 de mayo, han puesto en conocimiento de los abogados y abogadas de la Comisión Legal Sol que les han asistido que han sido objeto de tratos degradantes en dependencias policiales. Entre los hechos narrados cabe destacar que:

1.-Gran parte de las personas detenidas han sido obligadas a permanecer en el patio de la comisaría de Moratalaz, esposadas y mirando cara a la pared, durante varias horas

2.-Una de las personas detenidas ha sido agredida por funcionarios policiales, que le han propinado varias bofetadas en presencia de otros detenidos y detenidas, a los que se ordenó mirar para otro lado

Estos hechos previsiblemente serán puestos en conocimiento del juez de guardia en la mañana de hoy, que tendrá que abrir diligencias con el fin de investigar los hechos y depurar las responsabilidades a que hubiere lugar.

Pese al claro objetivo represor y desmovilizador de estas prácticas, el programa de actividades y talleres previstos para los próximos días por parte del movimiento 15M se mantendrá. Animamos a la ciudadanía a seguir participando de los mismos, denunciando un sistema que antepone intereses económicos y de control social a los derechos fundamentales de las personas. ¡Nos vemos en la plazas!

Comisión Legal Sol

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“Cuando cruzar la calle es ilegal un país se va al garete”

Laura, de 26 años, ha pasado 20 horas en el calabozo tras haber sido detenida en Sol.

Volvía a casa de una discoteca y asegura que no había participado en las concentraciones.

Otras tres personas fueron detenidas y no se habían manifestado, según los abogados del 15-M.

Laura Díaz, detenida este fin de semana en Sol. / ULY MARTÍN

Los tres días de aniversario del 15-M se han saldado, hasta el momento, con 19 detenciones. Indignados que no quisieron seguir las limitaciones horarias fijadas por Delegación de Gobierno, pero también de personas que sencillamente pasaban por allí. “Estás en el sitio equivocado en el momento equivocado”, cuenta Laura Díaz que le dijo un agente tras su detención. Como ella, otros tres detenidos acabaron pasando 20 horas en los calabozos de la comisaría de Moratalaz y no se habían manifestado, según afirman los abogados del 15-M.

En la madrugada del domingo 13 de mayo, Díaz volvía a su casa después de estar bailando con amigos en una discoteca cuando se topó con el cordón policial que rodeaba Sol y aledaños. Esta alicantina de 26 años, periodista free lance que esa noche no estaba trabajando, simpatiza con el movimiento de los indignados. Hace un año participó en las manifestaciones, pero no lo ha hecho en esta ocasión. “Esta vez no he ido a nada, la verdad. Ese día había estado viendo por la tele un programa sobre el aniversario. Me llamaron unos amigos para salir a bailar, me comí un kebab y fui al Ocho y Medio donde pinchaba Mario Vaquerizo. Cuando me cansé, me volví a mi casa”.

Díaz, que vive por la zona de Antón Martín, pretendía atravesar la zona cuando se topó con el cordón policial. “Volvía desde Tribunal e intenté bajar Preciados pero estaba acordonada. Le pregunté al agente, ¿y cómo lo hago? y me mandó a la calle del Carmen, que también estaba cercada. Pregunté de nuevo, un policía se enfadó y me inmovilizó”. El vídeo de cómo un agente la retiene con fuerza contra un muro ha sido muy difundido. Laura recuerda el momento de forma confusa. “Llegó un punto que desconecté, me hacía tanto daño y era tan injustificado… Sólo le pedía que dejara de hacerme daño, yo no estaba oponiendo ningún tipo de resistencia”.

Ya en la lechera, Laura sacó su móvil y escribió en Facebook: “Me han detenido, ni siquiera sé a dónde voy, por favor haced algo”. “Me pareció buena idea avisar a mis amigos antes que a mi madre y que se pusiera histérica”. Una amiga llamó a todas las comisarías y otra contactó a través de Twitter con la comisión de legal del 15-M. En principio Díaz pidió un abogado de oficio, pero luego ha decidido que sean los mismos letrados de los indignados quienes se hagan cargo de su caso. “Supongo que se movilizarán más”, dice.

La alicantina tiene el cuerpo dolorido y moratones en brazos y espalda. Del trato recibido en la comisaría de Moratalaz, dice: “Cada dos horas nos despertaban. Y a una chica le han dado un guantazo y le han partido el labio”. Como el resto de los detenidos, Díaz está acusada de resistencia y desobediencia a agente de la autoridad. “Es el cargo comodín, nos acusan a todos de lo mismo. Yo no he pegado a nadie, no he increpado a ningún policía, tampoco desobedecí. Es muy triste todo. Por reiterativo que parezca es indignante. Cuando cruzar la calle es ilegal un país se va al garete”.

 

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/14/madrid/1337023691_951154.html

“La crisis es un punto de inflexión, nunca se vuelve al antes de la crisis”

Entrevista a Josep Maria Antentas y Esther Vivas a raíz de la publicación de “Planeta indignado. Ocupando el futuro”
Mayo se viene, o mejor dicho, ya esta instalado como un mes bastante noticioso en cuanto a política se refiere, comenzó con la conmemoración del día de los trabajadores, para no tardar en volver a la palestra con el encuentro del Banco Central Europeo en Barcelona y está pronto a conmemorar un año del recordado 15M. Quizás no sea coincidencia entonces que Esther Vivas y Josep Maria Antentas lo hayan elegido para lanzar su segundo libro en colaboración; Planeta Indignado, Ocupando el futuro (Editorial Sequitur), que viene a analizar el impacto de la actual crisis y los alcances del movimiento del 15M. Nos citamos en un café para conversar un poco de los temas que abarcan en su estudio y que desde el próximo 7 de mayo podrá ser adquirido en librerías.

Ayer participaron en la marcha del 1 de mayo anticapitalista ¿cómo vieron este primer día del trabajo del gobierno de Mariano Rajoy?

Josep Maria Antentas: Yo creo que el hecho de que hubiera más gente de lo habitual en las manifestaciones es un reflejo del clima político que hay, lo que era previsible después de la pasada Huelga General. Este 1 de mayo ha sido cómo una fecha de transición y prefigura un mes de mayo en el cual van a haber nuevas luchas sociales, empezando por las que se preparan desde el movimiento del 15M y seguramente también habrá nuevas convocatorias sindicales. Creo, entonces, que esto es reflejo de que la lucha contra el gobierno de Mariano Rajoy ha empezado bastante rápido. Y lo que hemos visto desde la Primavera Valenciana hasta ahora es que rápidamente la reacción a este nuevo gobierno ha comenzado y que éste será un mes en el cual veremos cómo las luchas sociales van a seguir remontando frente a las políticas de recortes anuciados de “cada viernes”.

Esther Vivas: Lo que hemos visto es que desde que emergió el movimiento de los indignados las razones de la indignación han ido a más, a la vez que se han intensificado la ofensiva para recortar derechos económicos, sociales y democráticos y esto ha llegado a un extremo inimaginable hace algún tiempo. Todo esto ha dado más razones a la gente para salir a la calle y movilizarse. Y lo que hemos visto, también, es que estas medidas de privatizaciones han ido acompañadas de medidas que criminalizan a la disidencia política y social, que se basan en la política del miedo. Esto ha quedado patente en la manifestación del 1 de mayo anticapitalista, donde el objetivo del enorme despliegue policial era intimidar y coaccionar: identificando a las personas que acudían la manifestación, preguntándoles por su ideología, etc. Hay dos conceptos claros que me señalaban, uno es el de “respuesta” y el otro es que la gente “no ha tardado en manifestarse ante el nuevo gobierno“. Pero el gobierno tampoco ha tardado en aplicar sus reformas. ¿Cómo puede generarse una opción que no solo actúe como reacción ante las medidas ya tomadas?

Josep Maria Antentas: Tenemos una situación donde la dinámica global del movimiento es una dinámica defensiva frente a una serie de ataques sociales que no tienen parangón en décadas, y hay un intento de defenderse ante este ataque. Pero al mismo vemos que el movimiento tiene una cierta lógica ofensiva que es muy disruptiva. Por ejemplo, cuando se ocupa el rectorado de la universidad para que no se apruebe el presupuesto. Entonces el movimiento se está defendiendo frente a una agresión pero de forma disruptiva. O sea, estamos en una fase irregular donde hay una reacción a un ataque sin precedentes, pero que aún siendo defensiva esta reacción tiene estos elementos de contraofensiva.

Y respecto a estos ataques y viendo la mano de esta administración, ¿qué es lo que se espera al fin de este gobierno?

Esther Vivas: Por un lado, la dinámica que estamos viendo es la de una de creciente intervención por parte del Banco Central Europeo, la Comisión Europea… en lo que son las economías periféricas de la Unión. Desde este modo, vamos a ver qué pasa con el Estado español. Está claro que hay presiones importantes de los llamados mercados, del poder económico y financiero, la Unió Europea, Alemania… y estas presiones van a continuar y van a implicar mayores medidas de recortes.

Al mismo tiempo, estamos viendo la actitud prepotente del gobierno de Mariano Rajoy en la imposición de estas medidas cuando afirma que “viernes tras viernes continuarán habiendo recortes”. Esto nos recuerda a la época del gobierno de Aznar, cuando nos llevó a la guerra de Irak con el 90% de la opinión pública en contra. Y esta prepotencia la vemos, también, en el gobierno catalán, con la política represiva del consejero Felip Puig. Y esta dinámica va a ir a más. Entonces lo que tenemos que ver es cuál será la respuesta social.

Si hace algunos años nos hubieran preguntado por la emergencia de un movimiento como el del 15M no lo hubiéramos imaginado, como tampoco hubiéramos imaginado la envergadura de los recortes que se están llevando a cabo, que llegan incluso a reformar algo que siempre nos han vendido como “intocable” como la constitución para poner techo al déficit público.

Josep Maria Antentas: Estamos en un momento de excepcionalidad histórica en donde lo que está en cuestión es todo un modelo de sociedad. El problema no son sólo los recortes, sino que, tras los mismos, hay una voluntad de cambio en el modelo social donde se quiere que el capital gobierne sin límites y sin freno.

En este sentido la crisis es un punto de inflexión, un antes y un después, y nunca se vuelve al antes de la crisis. Se sale de la crisis en un sentido o en otro. Y ahí están las distintas opciones. La del 15M que apuesta por un cambio de modelo en un sentido solidario y de justicia social y la del capital que apuesta por más desregulación y menos límites para si mismo.

¿Hacia dónde se encamina el Estado español? ¿Hacia uno de corte netamente neoliberal?

Josep Maria Antentas: Todo depende de quién gane en ese choque que estamos viviendo. El capital, por un lado, pretende “latinoamericanizar” Europa, o almenos la Europa mediterránea, en lo que se refiere a la desigualdad, los pocos derechos sociales. La salida a la crisis, pero, no está prefigurada de antemano. Asistimos a un choque entre opciones de sociedad distintas. De momento es el capital el que está avanzando, pero el movimiento es fuerte aunque todavía no ha alcanzado una fortaleza suficiente para provocar un cambio de paradigma. No hay que asumir entonces de forma fatalista que el cambio que propone el capital es inevitable.

Y en ese escenario, ¿en qué puede gravitar la elección francesa?

Esther Vivas: Creo que independientemente de que cambie el gobierno en Francia, la dinámica va a ser la misma. Aquí hemos visto que cuando estaba el gobierno del PSOE y ahora el del PP, más allá de algunas medidas puntuales, las políticas económicas son exactamente las mismas, por ello es necesario plantear alternativas políticas a las actuales. Y éste es también uno de los retos de este ciclo que se abre.

Hoy el descontento se está dando en distintas partes del mundo, la Primavera Árabe, las protestas estudiantiles en Latinoamérica, pero también el capital está organizado globalmente. ¿Cómo evalúan lo que está pasando fuera de las fronteras?

Esther Vivas: Yo creo que hay una perspectiva global de la protesta. Desde mi punto de vista el 15M surge a raíz de todo lo que estábamos viendo en el mundo árabe. Cuando figuras como Ben Alí en Túnez o Mubarak en Egipto cayeron por la presión social, por la movilización popular y la protesta, esto hizo que aquí la gente empezara a plantearse un “nosotros podemos”. La ocupación de la plaza Tahrir se tomó como un referente así como Islandia y las movilizaciones en Grecia. Vemos, así, como el movimiento tenía una perspectiva internacional que quedó claramente puesta de manifiesto en la jornada global del 15 de octubre y que veremos otra vez ahora con las jornadas de protesta del 12 y 15 de mayo. Y hay que avanzar en esta dirección porque, cómo bien dices, el capital es global y las resistencias tiene también que serlo.

Josep Maria Antentas: Hay una estrategia política del poder para justificar una intensificación de la represión y una política de criminalización muy fuerte, donde se disminuye el estado social por un lado y se aumenta el estado policial por otro.

La represión busca el miedo, hacer que la gente no vaya a las manifestaciones porque se va a encontrar con problemas, y crear miedo entre los propios activistas porque se están jugando la piel porque “vamos a ir a por vosotros”. Se intenta separar la opinión pública mayoritaria de los sectores más activistas, pero esto a veces les puede funcionar y otras veces no y puede tener un efecto inverso al deseado. Hasta ahora la represión ha sido tan desproporcionada que ha fracasado en su intento. Por ejemplo, fue tan exagerada la respuesta político-mediática-policial tras los hechos del Parlament de Catalunya, el 15 de junio, que al final la población no se creyó la mentira. La clave es no encerrarse en uno mismo ante el asedio del poder, sino tener una respuesta unitaria y lo más fuerte y amplia posible para evitar que el movimiento se aísle del grueso de la sociedad.

* Entrevista publicada en la revista r@ambla.

+ info: http://esthervivas.com

¿Vendrán por ti, por mí, por todos?

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Hay una estrategia del miedo, para desactivar la movilización social contra el desmantelamiento del Estado social
27/abril/2012
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Apenas tomada posesión del cargo de Consejero de Interior del Gobierno catalán, Felip Puig mostró sus intenciones en una entrevista, prometiendo ir “hasta donde la ley permite, y un poco más”.

A estas alturas de su mandato, pocas dudas caben sobre su fidelidad a esta premisa. El más reciente ejemplo puede hallarse en la decisión de crear un sitio web para fomentar la delación ciudadana, anunciada al calor de los disturbios que en Barcelona empañaron el transcurso de una huelga general seguida, por lo demás, de forma masiva y pacífica.

Son muchas las voces que cuestionan el fondo y la forma de la última decisión de Puig, ya desde el ámbito estrictamente jurídico, como desde otros muchos. No es de extrañar, pues la web que Interior ha pergeñado es de dudosa legalidad, e incluso de dudosa constitucionalidad, ya que puede entenderse que atenta contra los derechos a la intimidad y a la presunción de inocencia. Estas dudas han sido expresadas por portavoces del Colegio de Abogados de Barcelona, de Jueces para la Democracia, así como por numerosos académicos del ámbito del Derecho Penal, preocupados por las implicaciones y consecuencias que tenga, tanto por la escasa o nula utilidad para combatir el delito, como por la vulneración de derechos individuales que supone, como por la agresión que representa para nuestro sistema de derechos y garantías.

Cualquier restricción de estos derechos debe estar legalmente amparada,  motivada, y debe ser proporcional al fin perseguido, lo que no parece suceder en este caso. No es admisible la comparación con los carteles habituales en aeropuertos y edificios oficiales, puesto que en éstos se reproducen fotografías de personas sobre las que penden órdenes de búsqueda y captura, o bien de criminales fugados.

Cabe recordar que en esta web se exhiben fotografías de personas que ni tan siquiera están imputadas, e incluso de algún menor de edad. No queda acreditado en qué condiciones fueron obtenidas las imágenes, ni por quién, difícilmente se pueden contextualizar, y en algunos casos las conductas observadas son de escasa o nula entidad.

Sin embargo, la propia inclusión de las imágenes en el sitio web, al que por cierto se accede pinchando en un banner un tanto sugestivo y alarmista, las sitúa ya en la picota e induce a pensar aquello de “algo habrán hecho”. Por ello, el método tiene algo de inquisitorial, sembrando en primer lugar la sospecha, e imponiendo de entrada una pena de banquillo anticipada, en forma de exposición de su imagen en los medios de comunicación y en la red.

No es casualidad que, incluso para el caso de quienes hayan sido hallados culpables de la comisión de un delito, que no es el caso, nuestra jurisprudencia sea totalmente refractaria a permitir la publicación de listas de delincuentes. ¿Merecen menor protección quienes quizá no hayan cometido delito alguno?

Llegados a este punto, me siento obligado a señalar que la delación es un potente corrosivo social, dado a la utilización desviada por razón de rencillas personales, y muy peligroso para nuestras libertades civiles. Sí ha sido, en cambio, un instrumento muy útil para la dominación social o la eliminación del disidente, en manos de poderes no democráticos –desde el intenso uso que le dio el franquismo o el estalinismo, hasta a la caza de brujas del senador McCarthy, por no buscar más ejemplos–.

Tiene la particular cruzada de Puig contra los que no duda en calificar como guerrilla urbana o antisistema algo de esperpento y mucho de estrategia política.

En primer lugar, no se nos escapa que el Consejero de Interior se ha pasado los diecisiete meses que lleva en el cargo abonando la especie de que en Barcelona había anidado un grupo de unos pocos centenares de profesionales de la violencia que se organizan para actuar en cualquier acto masivo, desde manifestaciones a celebraciones deportivas. La policía los tiene perfectamente identificados, según ha presumido Puig reiteradamente, advirtiendo a renglón seguido que no habría espacio para la impunidad. No me atrevo a preguntar por qué, estando perfectamente identificados estos violentos, no se han podido evitar sus desmanes mediante adecuados dispositivos policiales, que deben garantizar también –aunque a veces el Sr. Puig lo olvide–, el libre ejercicio de los derechos de huelga y manifestación que nos asisten. Pero sí me pregunto para qué se requiere entonces un sitio web como el que ha puesto en marcha.

Sin embargo, quisiera que este árbol no nos impidiera ver el bosque. Es conocido, desde tiempos inmemoriales, que el miedo es el gran aliado del poder. Se sirve de él para conseguir lo que de otro modo sería francamente difícil de obtener. Lo estamos experimentando en cada amenazante disyuntiva que se nos plantea: austeridad o caos, precarización o paro y, en última instancia, como saben bien los estudiantes de Valencia –el enemigo ¿recuerdan?–, conformidad o represión.

Existe, en este sentido, una estrategia del miedo, para desactivar la movilización social contra el desmantelamiento del Estado social, consistente en criminalizar y deslegitimar a quien disiente. Así debemos leer los anuncios de reforma del Código Penal que realiza el Ministro del Interior, Fernández Díaz, que pretende tipificar como atentado a la autoridad hasta la resistencia pasiva. En esta clave debe entenderse el deseo de CiU de regular el derecho de huelga, o las insinuaciones respecto a nuevas regulaciones del derecho de reunión o de manifestación.

De Fernández Díaz hemos oído que “ha habido que forzar el ordenamiento jurídico” para poder acordar prisión provisional para alguno de los detenidos en la última huelga, y de Puig que “ya no vale decir yo pasaba por allí”, y que hay que conseguir “que haya más gente que tenga más miedo al sistema”.

¿A qué viene tanto interés en aparentar mano dura? A lo rentable electoralmente que resulta el populismo punitivo, dirán algunos con razón. También les sirve para tratar de esconder su ineficacia a la hora de proteger unos derechos sin lesionar gravemente los de todos, dirán otros, también con razón. Pero por encima de todo, lo que se quiere con tanto aspaviento es ocultar a toda costa el profundo conflicto social que surge del sufrimiento que se causa a los más, tan sólo para aplacar la obscena codicia de los menos.

Ferran Pedret i Santos es el Secretario de Movimientos Sociales del PSC