Nicolás Sánchez-Albornoz: “Hay que desacralizar el Valle de los Caídos y sacar de ahí los restos de Franco”

ENTREVISTA AL HISTORIADOR QUE PROTAGONIZÓ LA FUGA MÁS FAMOSA DE CUELGAMUROS| Publicado: 16/1/2015
Sato Díaz *Nicolás_Sánchez_Albornoz_entrevista

Nicolás Sánchez-Albornoz (Madrid, 1926) es una de esas personas cuya historia personal es un reflejo de la historia colectiva de este país. Ahora que se cumplen 75 años del inicio de la construcción del Valle de los Caídos, conocer la opinión de quien en agosto de 1948 protagonizó una fuga junto a su compañero Manuel Lamana, huyendo del destacamento penal de Cuelgamuros, donde cumplía condena realizando trabajos forzados por participar en un intento de reconstrucción de la Federación Universitaria Escolar, es imprescindible. Además, Sánchez-Albornoz tiene la capacidad de interpretar la actualidad que se le presupone a un especialista en historia económica de España y en la social de América Latina. Tras escapar de su cautiverio, se exilió en Argentina y luego en Nueva York. En ambos lugares fue profesor universitario. También se le ha concedido el grado de doctor honoris causa en las universidades Autónoma de Barcelona o Carlos III de Madrid, entre otras. El que fue el primer director del Instituto Cervantes, recogió en Cárceles y exilios (Anagrama, 2012) sus memorias de lo que vivió entre 1936 y 1975. También ha escrito numerosos artículos.

En el prólogo de Cárceles y exilios dice: “la cara que el país luce en la actualidad es más amable que en el pasado, a pesar de los oscuros forúnculos que la afean”. ¿Cuáles son esos forúnculos?

– El Gobierno actual es un forúnculo mayúsculo, pero hay más. Por ejemplo, el problema de la Iglesia no está resuelto. Se podría hacer una lista muy larga de forúnculos.

Mucha gente está calificando el momento actual como un periodo de cambio. ¿Cree que pronto será la cara del país más amable?

– Nunca se sabe cuál será el resultado. Lo que se puede decir es que es difícil que sea más fea.

La guerra y el franquismo supusieron un retroceso económico, social, político y cultural para España. ¿Se ha superado ya o se mantiene todavía ese retraso?

– La Segunda República supuso unos avances muy importantes y el Franquismo supuso un retraso. Después, en el orden social han habido una serie de cambios que han hecho que España vuelva a la línea de la República: la ley del divorcio, la convivencia entre ciudadanos… Todo eso se ha recuperado. Pero siguen habiendo una serie de grupos a los que les parecen mal los cambios sociales que se han producido espontáneamente. El hecho de que haya más matrimonios civiles que eclesiásticos es motivo de resentimiento para personajes como Rouco Varela. Hay un núcleo de resistencia muy fuerte que pone en peligro lo conseguido y la convivencia. En el orden económico, la Segunda República intentó un reparto del bienestar de las clases menesterosas, pero el Franquismo fue una marcha atrás. Después ha habido un esfuerzo para elevar el nivel de bienestar de la gente. Eso es por influencia de que estamos en Europa, pero hay una serie de gobernantes a los que les incomoda esto y están dañando a la Sanidad y a la Educación. Todo lo que representa el bienestar lo quieren echar para atrás. Eso no es único de España, ha habido una corriente en todo el mundo para romper el bienestar y abrir una brecha entre la gente con mucho dinero y los pobres y la clase media.

Este año se cumple el 75 aniversario del inicio de la construcción del Valle de los Caídos (1940). ¿Ha conseguido olvidar aquellos meses de 1948 en los que estuvo cautivo en Cuelgamuros?

“Cuelgamuros fue un observatorio de cómo funcionaba el sistema. Pude ver toda la corrupción de los funcionarios en la alimentación de los presos

– Recuerdo perfectamente todo lo que vi en el Valle de los Caídos en los pocos meses que estuve. Recuerdo nombres y anécdotas y eso me ha permitido escribirlo. Lo que pasa es que mi experiencia es limitada y nunca he querido exagerar. Estuve cuatro meses y en el mejor destacamento de los tres, el que construía el monasterio, y con unas condiciones accidentales muy favorables, pues yo estaba en una oficina en vez de poniendo ladrillos. Aquello fue un observatorio para ver lo que pasaba y para ver cómo funcionaba el sistema. Pude ver toda la corrupción sobre la alimentación de los presos.

¿Cómo era esa corrupción?

– El sistema, por lo menos en mi época, era que las compañías arrendaban al Estado los presos por 10 pesetas y 50 céntimos por día. El Estado depositaba 50 céntimos en una cartilla que el trabajador preso iba acumulando y que cuando salía libre se le pagaba. La propaganda de Franco decía que el Estado era previsor y creaba un fondo para que los liberados cobraran dinero al salir. ¿Pero qué cantidad era esa? Poca, para volver a su pueblo y poco más. Tras quitar esos 50 céntimos, quedaban 10 pesetas. El presupuesto de la alimentación del preso era de cinco pesetas al día. El Estado hacía pagar al preso su alimentación y quedaban cinco pesetas de beneficio, que se pueden atribuir a financiar a los guardianes, a la Guardia Civil… Era un sistema por el cual mantener a toda esa población presa no costaba dinero al Estado, que podía permitirse el lujo de tener a decenas de miles de personas haciendo trabajos forzados. La corrupción venía en la alimentación de los presos. Las cinco pesetas por día para alimentar a los presos iban al Estado, que compraba la comida. Venían los camiones, pero lo que yo veía era que se volvían llenos. Hacían el paripé de bajar galones de aceite o lentejas, pero se volvían llenos. El estraperlo de esa época venía de lo que los funcionarios robaban a los presos. El funcionario podía hacerlo porque sus compañeros no le denunciaban y los jefes también estaban pringados. Era una corrupción vertical, como los sindicatos. Esto era generalizado, esto lo tenían que saber el ministro y Franco, porque era la forma de comprar lealtades. El régimen conseguía lealtades por la persecución y represión, pero también dando a su propia gente esos beneficios que llegaban de la corrupción.

¿Hemos heredado ese sistema corrupto?

– Es que esta gente corrupta se ha formado así. Cree que el mundo funciona y debe funcionar de esa manera.

No existen cifras oficiales de la gente que murió en el Valle…

– En el periodo que yo estuve no me consta que hubiera muertos, pero sí recuerdo comentarios de las explosiones. Las explosiones durante la construcción existían. Lo de los 14 muertos que figuran es una cifra muy reducida, pero que ha sido reconocida por la propia Fundación Francisco Franco. A mi modo de ver, es una cifra mínima, pero bien está que reconozcan esa cifra. Lo que la gente no computa es todos los que quedaron heridos por el trabajo, que eran trasladados a hospitales, y, sobre todo, a todos los que barrenaban la piedra, porque eso levanta mucho polvo y tiene un efecto nocivo para los pulmones. Todos los muertos que ha habido después no se computan, pero también son víctimas del monumento.

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Durante los cuatro meses en los que estuvo preso en el Valle de los Caídos, ¿fue víctima de torturas o las vio?

– No. No traía a cuenta. Se les llevaba a Carabanchel o a la Jefatura de Policía. Cuando nos fugamos Manuel Lamana y yo, había un tercer compañero, Ignacio Faure, a quien le faltaban 15 días para cumplir la condena, por lo que nos parecía absurdo hacerle participar en una fuga y que se jugara la vida. Pero, por otro lado, se nos planteó el problema de que nuestro compañero no lo supiera. Entonces, fuimos en el último momento y se lo contamos. Cuando nos fugamos, lo primero que hicieron fue llevarle a interrogatorios, que no fueron nada suaves. Él no cantó. Aguantó y hubo malos tratos, pero no en Cuelgamuros, sino en la Puerta del Sol. En vez de 15 días tardó tres meses en que le pusieran en libertad, pero salió. Luego lo vi una vez, era un arquitecto muy famoso y marchó a México, donde se desarrolló su carrera.

La ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007 por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, dicta que “el Valle de los Caídos se rige por normas aplicables a lugares de culto y religiosos”, así como que “se prohíben los actos políticos que exalten el Franquismo y la Guerra Civil”. Además, mediante dicha ley se pretende honrar a todas las personas fallecidas en la contienda y la represión posterior. ¿Qué se ha llevado a la práctica de esto?

– Parto de una discrepancia: el monumento se ha creado como un monumento religioso para dar un culto a los muertos del Franquismo, en especial a Franco y a Primo de Rivera. Se ha convertido en un lugar sagrado, y la ley reconoce ese carácter sagrado, donde se prohíben los actos políticos. Yo creo que hay que desacralizar el Valle de los Caídos. Tiene que abandonarse ese carácter sagrado y renegociar con la Iglesia, porque allí no puede darse el culto, es un monumento a un acto político y tiene que tratarse como algo político. Yo dije en un artículo que había que poner un urinario encima de la tumba de Franco y cuando se discutió en el Consejo de Ministros la ley de Memoria Histórica, hicieron referencia a eso. “Hay alguien que incluso quiere poner un urinario…”, dijeron. (Risas) Eso que dije es una barbaridad, pero de vez en cuando hay que decir barbaridades. Lo que no puede ser es un lugar sagrado y la ley lo reconoce implícitamente. Ante lo que es una expresión de un acto político hecha por Franco y con el agravante del trabajo forzado de los presos políticos, la Iglesia tendría que ser la primera que dijera que eso no puede ser un sitio de culto.

Según usted, ¿en qué se debería convertir el Valle de los Caídos?

– Primero, lo desacralizamos. Luego ya tendremos tiempo de meditar si se mantiene, de qué forma se mantiene, si se destruye o si se deja que la naturaleza lo destruya. Algo que ya está pasando, se está agrietando. De momento, yo, a parte de la solución del urinario, no tengo otra solución. El problema es que quedarán una gran cantidad de huesos, de los dos bandos, de Franco, pero también fusilados. Ahí está el problema, eso está lleno de cadáveres. Se complicará la solución. Pero lo primero es desacralizarlo y sacar de ahí a Franco. También a Primo de Rivera.

“Se le dice a nieta: – Ahí tiene [los restos de Franco], haga lo que le dé le gana. Y a Primo de Rivera, a Jerez de la Frontera. Todo con normalidad

Y, ¿a dónde nos llevamos el cadáver de Franco?

– Se le dice a la nieta: “ahí lo tiene, haga lo que le dé la gana”. Y a Primo de Rivera, a Jerez de la Frontera. Todo con normalidad.

Los guías turísticos del Valle todavía no explican quién lo construyó…

– Eso es problema de Patrimonio Nacional, vende toda clase de folletos pero no dice la verdad.

Patrimonio Nacional, que fue administrado por socialistas, ¿porque no introdujeron la verdad?

– Son de esas herencias de las que no nos hemos deshecho y para las que no ha habido ningún esfuerzo por deshacerse de ellas.

¿Sigue sin visitar el Valle de los Caídos?

– ¿Para qué? No lo visito, hay muchas fotografías.

¿Lo ha visto desde la carretera?

– Sí, la cruz esa.

¿Qué sentimientos le produce el verlo?

– El mismo sentimiento que me producen la cantidad de cruces que hay por el mundo levantadas en entornos físicos bonitos. El valle de Cuelgamuros es bonito, pero lo estropearon.

“La memoria no se circunscribe al pasado, sino que es garante de futuro”, dice usted en el mismo libro. ¿Qué es lo más inmediato que hay que solucionar de aquel tiempo?

– Aquí hay algo referencial. ¿Cómo podemos presumir de que tenemos un sistema democrático homologable al resto de Europa cuando tenemos todavía todos los restos del Franquismo, como Cuelgamuros? En Italia o en Alemania sería impensable tener un monumento de esas dimensiones a Mussolini o Hitler. ¿Cómo se puede explicar a nuestros vecinos que somos europeos cuando permitimos estas cosas? Es la antidemocracia. En Alemania, cuando los grupos nazis se manifiestan, se les cortan las alas…

Durante su exilio, cuando pensaba en volver a España, ¿se la imaginaba igual que se la encontró?

– Al volver, en 1976, por fuerza tenía que encontrar que España era mejor que la que había dejado. La España de mi juventud es la de Cuelgamuros. Yo estaba enterado y podía tener el deseo de que las cosas eran distintas, pero al volver me encuentro una España mejor que la de los años 40. Y una España en marcha, en la que cabían todos los deseos y esperanzas. Íbamos a mejor, pero no hemos logrado tanto como se podría haber hecho.

Hoy también hay mucha gente, muy preparada, que tiene que irse fuera de España, como usted. ¿Qué les diría?

Eso es muy triste. Lo que se demuestra es que España económicamente y socialmente ha estado siempre atrasada con respecto al resto de Europa. Con la entrada de España en Europa se dio una gran oportunidad para dar un salto adelante y ponerse a un nivel comparable con el resto. Algo se ha hecho, evidentemente, el PIB, los ingresos, el modo de vida… todo eso ha progresado, pero no se han aprovechado las condiciones favorables para un crecimiento sólido y sostenible. Se han gastado los recursos y las oportunidades para consolidar ese avance. Aznar se gastó el dinero en fuegos artificiales, en el ladrillo, en las radiales. Todo eso ha sido un despilfarro que ha impedido la consolidación de los progresos. Esas imbecilidades nos han llevado a que ahora no haya empleo y la gente se tenga que ir. Eso es criminal y eso no se dice lo suficiente.

(*) Sato Díaz es periodista.

http://www.cuartopoder.es/invitados/2015/01/16/nicolas-sanchez-albornoz-hay-que-desacralizar-el-valle-de-los-caidos-y-sacar-de-ahi-los-restos-de-franco/4268

El impostor y la memoria democrática

Javier Cercas, a partir del caso Enric Marco, critica la industrialización de la memoria y la aproximación sentimentaloide al pasado.

Negar como hace el escritor que exista la memoria histórica significa dar por bueno el relato del pasado que el Estado construyó y difundió entre los años sesenta y ochenta.

Las críticas del libro de Cercas pueden servir para que, diez años después, asociaciones e instituciones superen los errores de la aproximación emocional al pasado.

Dos víctimas del franquismo felices al ser escuchadas en la Audiencia Nacional

Protesta frente a la Audiencia Nacional en mayo de 2014, cuando la jueza Servini tomó declaración a dos víctimas de la dictadura franquista junto al juez Fernando Andreu.

Javier Cercas acaba de presentar su nueva obra titulada El impostor. El escritor reconstruye la historia real de Enric Marco, el impostor que se hizo pasar por deportado a los campos nazis, al mismo tiempo que hace un repaso devastador de lo que él llama “la industria de la memoria” en nuestro país y una crítica a su historia reciente. En las entrevistas en las que se ha prodigado ya lanzaba las ideas que sustentan el libro: “La memoria histórica no existe, solo existe la memoria individual”. “La memoria histórica se ha vuelto una industria”.

Cercas estudia el caso Marco y lo aprovecha magistralmente para cargar contra una determinada forma de construir lo que él nombra “la llamada memoria histórica”, aunque no queda claro si hace referencia a la memoria democrática o a una determinada forma de reconstruir la memoria histórica. En todo caso, acierta en la crítica a ciertas aproximaciones emocionales y sentimentaloides al pasado reciente que hacen más mal que bien a nuestra cultura democrática.

Cercas aprovecha el caso Marco porque los que debieron extraer lecciones de aquel escándalo no lo han hecho en los casi diez años pasados desde que estalló. Lo que pasó en 2005 fue una gran oportunidad para modernizar la cultura de la memoria en España, para sacarla del gheto de la clandestinidad y del empeño de algunas asociaciones de víctimas por patrimonializarla. Fue una gran ocasión para europeizar la cultura de la memoria en España, tan dañada por una dictadura que sí elaboró su propio relato: el de la Cruzada y el de los XXV Años de Paz, el de las culpas compartidas y los errores moralmente equivalentes de dictadura y República.

Cercas relata muy bien cómo se gestó el escándalo. Explica la entrada de Enric Marco en Amical y el ambiente dentro y fuera de la asociación, que permitió que el engaño triunfase. Explica también lo que sucedió después, cómo muchas asociaciones, en lugar de abrirse, continuaron cultivando una cultura cerrada, resistencialista y patrimonializadora de la memoria de las víctimas. En muchos casos, las personas al frente de estas asociaciones no detectaron la necesidad de cambio ni los errores cometidos. Tras el escándalo, continuó algo que también denuncia Cercas en el libro y que los que estudiamos la deportación hemos vivido: la sacralización del testigo, a la que añadiría la del familiar del testigo, y la aproximación acrítica y sentimental al pasado.

Por todo ello, la crítica de Cercas es oportuna y útil. Pero no para descartar la petición de políticas de memoria, sino por lo contrario. El relato del escritor y su análisis debiera ayudar a que, diez años después, se sustituya la concepción comercial de la memoria histórica por la defensa de la justicia, de la verdad, de la reparación y el desarrollo de una memoria democrática en nuestro país.

Porque la memoria colectiva, contra el parecer de Cercas, sí existe. O al menos existe de la misma manera que la memoria individual: como metáfora. Los neurólogos desconocen el mecanismo de lo que llamamos memoria. Ignoran todavía cómo funciona la transmisión de impulsos que permite hacer referencias a experiencias del pasado. La memoria del ser humano es por ello una metáfora referida a esos desconocidos mecanismos. Y al igual que el individuo hace referencias al pasado, también los sistemas sociales -la sociedad en su conjunto, la política o el derecho- construyen relatos que hacen referencias al pasado. Es lo que llamamos memoria histórica. La memoria democrática es la que reivindica la lucha antifascista y por las libertades. Desgraciadamente en España existe memoria histórica del Estado, mas todavía no tenemos memoria democrática o esta es muy precaria.

Y es que Cercas, tan crítico con el concepto, hizo mucho por construir una determinada manera de referenciar el pasado de la guerra civil con su primera novela: la que ve errores moralmente equivalentes y no ve las diferencias entre el gobierno legítimo de un Estado tocado de muerte por los golpistas y unos fascistas que tenían un programa de eliminación física del enemigo. En el nuevo libro el autor, en un imaginado (¿?) diálogo con Marco, reconoce que Soldados de Salamina jugó una función en lo que algunos llamamos hace años el “boom del Franquismo” o “historia en migajas del Franquismo”. Cercas, por tanto. participa de esa reconstrucción colectiva del pasado. O mejor dicho: participa de una determinada forma de reconstruir el pasado que hunde las raíces en los años sesenta, cuando Manuel Fraga y otros impulsaron la campaña de los “XXV Años de paz” que permitiría cambiar el discurso legitimador del régimen. Este discurso que todavía pervive es el de las culpas compartidas, el de la guerra entre hermanos en la que todos cometieron errores. Cercas participa de ella al equiparar moralmente al miliciano Miralles y al falangista Sánchez Mazas en su novela Soldados de Salamina.

Con su última obra, Cercas equipara todo el memorialismo a la industria de la memoria, aunque reivindica, sin llamarlas por su nombre, la necesidad de acabar con la vergüenza de los miles de cadáveres en las cunetas. Pero la memoria no es solamente Enric Marco y Amical de Mauthausen. De hecho, Cercas se refiere a esta organización como “la asociación de deportados”, cuando sabe perfectamente que es solamente una entre varias asociaciones de deportados, al lado de la FEDIP francesa o Triangle Blau o Amical Ravensbrück, escisiones estas últimas del Amical de Mauthausen. De hecho, el escritor cita solamente en una ocasión a una deportada, Neus Català, quien ya decía hace años lo que se descubrió en 2005: que Marco nunca había estado en un campo de concentración.

Cercas critica la sacralización del testigo, pero la propuesta que hace de sustituir testigo por historiador obvia que este último, por muy riguroso que sea, también está “inventando” el pasado desde sus anteojos culturales e ideológicos. Eso lo sabemos los que, como Cercas, vivimos y trabajamos en este momento en Cataluña.Además, pese a no ser sagrado, el testigo sí es necesario: como señalaba Ferriol Soria recientemente,el testigo, aunque no tiene la verdad, sí posee una de las verdades que, al lado de la histórica, la jurídica o la factual, también es importante a la hora de actualizar el relato del pasado.

Es necesario diferenciar entre esa llamada industria de la memoria -que en muchos casos ha intentado generar una cultura democrática que es muy precaria en España- de las demandas de derechos. Cuando se reclama reconocimiento y ayuda, también financiera, por parte de asociaciones o individuos, se están defendiendo derechos todavía vigentes y no realizados en nuestro Estado democrático de derecho. Eso hacían asociaciones y personas en los años setenta. Se dejó de hacer, dice Cercas, porque la vida en libertad hizo que se olvidasen estas reclamaciones. El escritor niega que hubiese un pacto de silencio, pero obvia el candado que entre 1981 y 1982 se echó en España para evitar la profundización en la joven democracia. Al cerrarse la vía de la justicia, la verdad y la reparación, se evitó que el incipiente discurso de la memoria democrática sustituyese al de los XXV Años de Paz.

Lo que Margalida Capellà llamó “la revuelta de los nietos” hizo resurgir la reivindicación memorialística veinte años después. Eso sin duda ha generado excesos o incluso falsedades como las de Marco, lo que hace que la denuncia de Cercas sea justa y pueda ser utilísima para separar el grano de la paja y conseguir desenmascarar no solamente a los Enric Marco que puedan seguir viviendo, sino también la impostura de unas elites españolas que, como Rodolfo Martín Villa, se inventaron en los años setenta y ochenta un pasado de liberales y demócratas de toda la vida. También la mentira de un Estado español que ahora pretende rescatar un falso pasado de país ajeno a la Segunda Guerra Mundial y salvador de judíos.

En resumen, me atrevería a decir que la crítica de Cercas a la industria de la memoria debe ser utilizada, pero precisamente para defender con más ahínco una memoria democrática en nuestro país. Porque, como la realidad se empeña en recordarnos constantemente, sin memoria democrática no puede haber una verdadera, moderna y europea cultura democrática. La alternativa es seguir con la inercia de la memoria histórica que comenzó a elaborarse en los sesenta, que continuó en los ochenta y que ahora esgrimen los defensores del pacto de 1978. Esa alternativa es la que continúa manteniendo miles de cadáveres en las cunetas y defendiendo a los franquistas que la justicia argentina reclama y que aquí dan lecciones de democracia.

http://www.eldiario.es/contrapoder/Javier_Cercas-memoria_historica-memoria_democratica_6_325527455.html

Ver también:

No hay más preguntas, señor Cercas

Así se torturaba durante el franquismo: los testimonios recopilados por la juez Servini

LOS CRÍMENES DE LA DICTADURA

MANUEL ÁNGEL MENéNDEZ | Publicado: 14/11/2014

Pozo Polio, noviembre de 1989, Gerardo Iglesias, en primer plano, tras dejar la Secretaría General del PCE y reincorporarse a su trabajo en la mina. José Luis Cereijido/ Efe.

‘Me negué a redimir pena por trabajo’“Si por mí fuera, tú serías de los que no salen vivos de la DGS“… “Di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón”… “Le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana”“Le mostraron un cadáver más grande que un recién nacido”.

Son algunos de los testimonios con los que la juez argentina María Servini de Cubría ha conmocionado los cimientos del Estado español solicitando a la Interpol la detención de importantes franquistas -entre ellos, algunos de los ministros aún vivos de Franco, como Utrera Molina, el suegro de Ruiz-Gallardón-, o ministros del primer gobierno del rey, como Rodolfo Martín Villa, o policías de infausto recuerdo, como Billy el Niño o Martínez Torres. Los testimonios en los que se ha basado la juez de la causa argentina contra el franquismo son terribles: entre ellos se encuentra el del exsecretario general del PCE, Gerardo Iglesias, que figura como denunciante.

Con ser llamativos estos nombres, no es lo más contundente de la causa; en los 286 folios del Auto de la juez se citan tales testimonios que ponen los pelos de punta a cualquiera. A modo de ejemplo, por las torturas a Gerardo Iglesias, quien ya en democracia fuera diputado y secretario general del PCE en sustitución de Santiago Carrillo, la juez argentina ha pedido a la Interpol la detención del entonces policía Pascual Honrado de la Fuente. La juez da credibilidad en su Auto a la querella de Iglesias, que es especialmente dura:

“A la edad de 17 años, en 1963, fue detenido por la Brigada Político Social de Oviedo, bajo las órdenes de Claudio Ramos Tejedor. Se le acusaba de incitar a la huelga. Permaneció detenido en la comisaría 78 horas, siendo brutalmente torturado (psíquica y físicamente) por varios miembros de la brigada mencionada. Se destacaron en las torturas el policía Pascual Honrado de la Fuente y el propio inspector Claudio Ramos Tejedor. Desde ese momento fue objeto de una implacable persecución: despidos de puestos de trabajo, citaciones constantes a comparecer en comisarías y cuarteles, (a las que no se presentaba para eludir a la tortura), viéndose obligado a pasar a la clandestinidad, con la consiguiente pérdida de trabajo…”.

Sigue el Auto de la juez: “El 26 de enero de 1967 fue detenido nuevamente por la Brigada Político Social y torturado entre otros por Pascual Honrado de la Fuente y Claudio Ramos Tejedor, ya mencionados y un tal “Palacios”. Ingresó en la Prisión Provincial de Oviedo el 30 de enero del mismo año y fue puesto a disposición del Tribunal de Orden Público, que lo condenó a cuatro años de prisión, esta pena la cumplió en su integridad y se negó a redimir pena por trabajo“.

Los ‘otros’, lo que no salían vivos de la DGS

Aunque muy significativa, la declaración de Gerardo Iglesias ante la juez Servini no es la más dura ni la peor. “Si por mí fuera, tú serías de los que no salen vivos de la Dirección General de Seguridad”: eso es, por ejemplo, lo que el policía Ricardo Algar Barrón le reconoció al antifranquista José María Galante Serrano, en su cuarta detención en la DGS:

“Si por mi fuera, tú serías de los que no salen vivos de la Dirección General de Seguridad

“En mi segunda detención, entre los policías que me torturaron se encuentran Ricardo Algar Barrón y Celso Galván Abascal; a ambos los cito entre los miembros de la BPS [Brigada Político-Social] que denuncio al final de mi declaración. Además, el primero de ellos participó en malos tratos y vejaciones durante mi tercera detención y, en la cuarta, fue uno de los policías que me tomó declaración, mediante la cual me hizo saber que me tenía un odio particular y que, si por él fuera, yo sería de los que no salen vivos de la DGS…”.

Esa declaración figura en la página 204 de las 286 de las que consta el Auto de la juez María Romilda Servini de Cubría, titular del Juzgado Criminal y Corrección Federal número 1 de Argentina, por el que ha procesado y pedido a la Interpol la detención internacional de 20 cargos franquistas. Ni que decir tiene que los antiguos policías Ricardo Algar y Celso Galván figuran en la petición de extradición de la juez argentina, pero hay otros más, y he aquí un extracto de los testimonios que la juez también relata en su Auto.

“Di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón…”

Alfredo Rodríguez Bonilla y Francisca Villar relatan hechos especialmente inhumanos. Por las torturas que a ambos se les infringieron en la Dirección General de Seguridad de la Puerta del Sol de Madrid el 20 de febrero de 1975, la juez argentina ha procesado al policía Jesús González Reglero. He aquí el testimonio de los querellantes, que figura en el Auto de la juez, al que cuartopoder.es ha tenido acceso:

“En ese momento nos agarraron por el pelo (Francisca lo llevaba especialmente largo en esa época), y a mí me llevaron por un pasillo que comunicaba a distintos despachos. Según iban amenazando por el pasillo, los policías que se encontraban ahí me golpearon e insultaban, no puedo recordar el número ya que intentaba, con las limitaciones que da estar esposado, protegerme la cara (…) En una de las mesas se encontraba sentado el Inspector José Ignacio Giralte González y en la otra el Inspector Jesús González Reglero, este último con la cadena con la que fui detenido, sonriendo y haciéndola girar, supongo que intentando amedrentarme. De pie se encontraba Antonio González Pacheco y otros dos miembros de la Brigada que no soy capaz de recordar”.

“Me decían que bajara la cara y cada vez que lo hacía me golpeaban
en la misma

Sigue el testimonio: “El Inspector que daba las órdenes ¿Sainz? [sic], mandó que me quitaran las esposas y que me situara a cierta distancia de la pared (calculo que a unos 60 centímetros) y con las piernas abiertas, los brazos apoyados sobre la misma y la cabeza hacia abajo. Una vez situado en esa posición me golpeó en un costado que me derribó… Me volvieron a levantar y me obligaron a ponerme en la misma posición, a partir de ese momento a cada lado se puso un policía (José Ignacio Giralte González y Jesús González Reglero) [sic], y me decían que bajara la cara, cada vez que lo hacía me golpeaban en la misma, por la espalda recibí golpes incluidos los que me propinaban con las propias cadenas con las que fui detenido y patadas en la entrepierna“.

Así de contundente finaliza el Auto de la juez: “Según que me iban golpeando, me decían ‘di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón, etc.’. A medida que la sesión de tortura se prolongaba, iba perdiendo resistencia y me caía al suelo con mayor frecuencia. En una de esas caídas, uno de los policías (ya era incapaz de reconocer cual), se dirigió a ¿Sainz? advirtiéndole del estado en que me encontraba, entonces me levantó del suelo me empujó contra la pared, me golpeó en los riñones y dijo que a partir de entonces me golpearan en la espalda, estómago o en la cabeza. Lo que duró la sesión lo desconozco ya que estuve noqueado durante un tiempo. El siguiente recuerdo que tengo es en la enfermería de la DGS…”.

Estos hechos son similares a los que, supuestamente, el policía Félix Criado Sanz le practicaría a Jon Etxabe Garitacelaya, detenido el 11 de abril de 1969, que pasó 7 días en comisaría y sería “salvajemente torturado” en Zamora con “golpes a mansalva, la rueda, la rana…”. Criado Sanz está procesado por la juez Servini.

Martínez Torres, el ‘policía antiterrorista’ de Felipe González

Es evidente que la democracia ‘reconvirtió’ a los franquistas, les ‘perdonó’ sus faltas y los utilizó para otros fines. Fue el caso del policía Jesús Martínez Torres, que fue Comisario General de Información en el Gobierno socialista de Felipe González, pero a quien la juez Servini de Cubría ha pedido su detención a la Interpol por haber participado, según el Auto, en las torturas supuestamente infringidas muchos años antes a José Aznar Cortijo. He aquí su testimonio:

“Al llegar a comisaría comenzaron las torturas, que el querellante recuerda como ejecutadas por bestias inhumanas

“En su segunda detención, lo metieron en el coche y en el suelo del mismo se pusieron a patearlo en la espalda y en las piernas mientras que las esposas se le clavaban en la espalda y piernas. Que al llegar a la comisaría comenzaron las torturas, que el querellante recuerda como ejecutadas por bestias inhumanas, los golpeaban por todo el cuerpo; al comenzar la tarde le aplicaban “el quirófano” que consistía en que lo tiraban boca arriba en un escalón con la cabeza hacia afuera y le deban golpes en la cara cuando caía hacia abajo por el cansancio, y los volvían a levantar sujetado del pelo; lo agarraban del pelo y de las piernas y le tiraban de un lado a otro”.

En el auto se lee también que “los interrogatorios en los sucesivos días eran de golpes entre dos o tres y aquí sí recuerdo a uno que luego lo ascendieron, se llamaba Jesús Martínez Torres, joven que lo habían traído a Zaragoza en compañía de otro también joven y rubio que también participaba con saña en los interrogatorios, ayudado por el Legionario”.

“Le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana”

El caso del antiguo policía Atilano del Valle Oter parece especialmente llamativo: está imputado en esta causa por, supuestamente, haber disparado y arrojado por la ventana a Miguel Jiménez Hinojosa, tras su detención en un piso de Barcelona el 24 de abril de 1971. He aquí las “Constancias probatorias” que incluye la juez Servini en su Auto:

“El 24 de abril de 1971, con 23 años, es detenido por segunda vez en un piso de Barcelona por los funcionarios de la Sexta Brigada Regional de Investigación Social, Atilano del Valle Oter y Francisco Rodríguez Álvarez, quienes le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana. Es trasladado a la Clínica San Jorge, donde recibe los primeros auxilios. En vista de la gravedad de las heridas es evacuado al Hospital Clínico de Barcelona, donde le diagnostican conmoción cerebral con posible fractura de la base del cráneo, fractura de pelvis, rotura hepática, contusiones y heridas varias de pronóstico muy grave. Un consejo de guerra lo condena a 16 años, tras lo cual recorre las cárceles franquistas de Barcelona, Soria, Segovia y Jaén, durante 5 años, 6 meses y 4 días, y sale en libertad en octubre de 1976. Desde hace 20 años está jubilado por incapacidad permanente total con el hígado trasplantado…”.

Puig Antich, Vitoria y los últimos fusilados del franquismo

El exministro franquista y posteriormente del Gobierno de UCD Rodolfo Martín Villa en una imagen reciente. / Efe

La juez argentina también ha pedido la detención de Antonio Carro Martínez, ministro de la presidencia entre 1974 y 1975: le imputa “haber convalidado con su firma la sentencia de muerte por garrote vil de Salvador Puig Antich y la de los últimos fusilamientos del régimen franquista el 27 de septiembre de 1975″. Esas últimas ejecuciones se llevaron a cabo en Madrid, Barcelona y Burgos y los ejecutados fueron José Humberto Baena Alonso, José Luís Sánchez Bravo Sollas, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui Echeverría. Junto a Carro, la juez imputa a otros exministros de Franco, como José García Hernández, Fernando Suarez González y José María Sánchez-Ventura Pascual. A Martín Villa, como se ha dicho, le imputa los hechos de Vitoria, de marzo de 1976.

Robo de niños: “Le mostraron un cadáver más grande que un recién nacido”

En su largo Auto, la juez María Servini ha imputado también al médico Abelardo García Balague por su supuesta participación en la posible sustracción del bebé de Adela Carrasco Martínez, quien ingresó en el Hospital Municipal de la Línea de la Concepción (Cádiz) el 5 de noviembre de 1967. La juez dice que a la parturienta le aplicaron la técnica sin dolor, “por la que se duerme a la madre en el momento del parto”. El resto lo explica así la juez:

“La matrona del parto fue Marina Martín Manuel. Luego del parto le informaron que el bebé nació muerto, pero como Sara Carrasco Martínez manifestó haberlo escuchado llorar le dijeron que nació con vida y después falleció. La abuela de la denunciante fue a la morgue a ver el bebé -al cual una monja bautizó como Jesús Díaz Carrasco– y le mostraron un cadáver de un bebé más grande que un recién nacido. En el año 2006 la denunciante concurre al cementerio San José de la línea de la Concepción (Cádiz) donde supuestamente se encontraba la tumba y le informaron que el bebé no había sido enterrado allí. Asimismo, afirmó que tenía la sospecha de que ella misma, nacida el 26 de septiembre del año 1962, tenía un hermano o hermana gemela de la cual no habría ningún registro, ya que en la partida de nacimiento donde se indica el sexo del bebé decía H-V pudiendo tratarse de Hembra y Varón, el cual le habría sido sustraído a la madre”.

http://www.cuartopoder.es/enlegitimadefensa/2014/11/14/asi-se-torturaba-durante-el-franquismo-los-testimonios-recopilados-por-la-juez-servini/

Argentina – Orden de detención contra el exministro Martín Villa y otros 19 imputados por crímenes del franquismo

La jueza argentina María Servini de Cubría ha emitido la orden de detención y extradición contra 8 exministros franquistas, un excapitán, siete expolicías, dos antiguos jueces, un ginecólogo y un abogado.

La magistrada acusa al exministro Utrera Molina de convalidar con su firma la sentencia de muerte de Puig Antich y a Martín Villa por la matanza de Vitoria de 1976

“Es un gran avance hacia el fin de la impunidad del franquismo”, señala a eldiario.es el abogado Carlos Slepoy, uno de los impulsores de la querella argentina

DOCUMENTO: Consulta la resolución de la jueza Servini

Una quincena de ministros que formaron parte de sucesivos gobiernos de la democracia en España integran la Fundación España Constitucional, un foro de reflexion y debate público sobre asustos de relevancia politica,económica y social que se ha presentado hoy en valencia.En la imagen de I a D, los exministros, Pio Cabanillas, Martin Villa, Eduardo Serra y Marcelino Oreja . EFE/ Juan Carlos Cárdenas

Rodolfo Martin Villa, Eduardo Serra y Marcelino Oreja en Valencia. EFE/ Juan Carlos Cárdenas

más INFO

En una exhaustiva resolución de 286 páginas a la que ha tenido acceso eldiario.es la jueza argentina María Servini ordena la detención y extradición de veinte personas vinculadas con la represión y crímenes del franquismo. Entre ellos hay ocho exministros franquistas, así como exjueces o expolicías a los que la magistrada quiere tomar declaración indagatoria en el marco de la única causa penal en el mundo que investiga los crímenes del franquismo.

En el auto la jueza Servini de Cubría señala que “lo que se investigan son hechos atroces de lesa humanidad”, como la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich, el proceso de Burgos de 1970, los sucesos de Vitoria en marzo de 1976, asesinatos, torturas y represión.

La magistrada recuerda en el auto que los delitos de los que se les acusa constituyen crímenes de lesa humanidad y por tanto son imprescriptibles. Es decir, “sus responsables están sujetos a persecución gracias a la jurisdicción universal”.

Ocho exministros

A Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales entre 1975 y 1976, se le piden responsabilidades por la muerte en Vitoria en marzo de 1976 de cinco trabajadores durante una acción de represión policial en la que también hubo 150 heridos de bala.

A Utrera Molina -suegro de Alberto Ruiz Gallardón-, ministro de la Vivienda en 1973 y ministro secretario general del Movimiento en 1974-75 se le acusa por su responsabilidad en la pena de muerte de Salvador Puig Antich, último ejecutado a garrote vil en España.

También está incluido Fernando Suárez, ministro de Trabajo y vicepresidente del gobierno en 1975: La justicia argentina pide su detención por su responsabilidad en la pena de muerte de los cinco últimos fusilados por la dictadura franquista en 1975.

Al exministro de la Presidencia Antonio Carro le acusa de convalidar la sentencia de muerte de Puig Antich y de los últimos fusilamientos del régimen franquista en septiembre de 1975 en Madrid, Burgos y Barcelona.

También se solicita el arresto de otros cuatro exministros:

 Licinio de la Fuente, ministro de Trabajo (1969-1975) y vicepresidente (1974-1975); Antonio Barrera, ministro de Hacienda (1973-1974), ya fallecido; José María Sánchez Ventura Pascual, ministro de Justicia (1975); Alfonso Osorio García, ministro de la Presidencia (1975-1977) y vicepresidente del Gobierno (1976-77).

Además se solicita el arresto del excapitán de la antigua Policía Armada Jesús Quintana Saracíbar, acusado de asaltar la Iglesia San Francisco de Asís en Vitoria, donde murieron cinco trabajadores en la carga policial.

También figuran siete expolicías: Jesús González Reglero, Ricardo Algar Barrón, Félix Criado Sanz, Pascual Honrado de la Fuente, Jesús Martínez Torres, Benjamín Solsona Cortés, y Atilano del Valle Oter, por torturas en diversos lugares.

A ellos se suma Carlos Rey González, miembro del Consejo de Guerra que juzgó a Salvador Puig Antich -y actualmente abogado que ha ejercido como defensor de la líder del PP catalán Alicia Sánchez Camacho-, los entonces jueces Antonio Troncoso de Castro y Jesús Cejas Mohedano, y el ginecólogo Abelardo García Balaguer. Este último está denunciado por el caso de Flor Díaz Carrasco, quien busca a su hermano desaparecido en el Hospital Municipal de la Línea de la Concepción el 6 de noviembre de 1967, donde García trabajaba como ginecólogo.

“Que haya jueces españoles dispuestos a investigar”

En declaraciones a eldiario.es el abogado Carlos Slepoy, uno de los impulsores de la querella argentina, ha destacado la importancia de este : “Es un paso más que se suma a otros llevados a cabo por comisiones de derechos humanos de Naciones Unidas. Esperamos que haya una resolución por parte del Gobierno y de la Justicia española, que sean sensibles a este clamor de cada vez más sectores. Cada vez hay más denunciantes, la querella avanza y confiamos en que haya jueces españoles que asuman la tarea de investigar estos crímenes contra la humanidad”, ha señalado.

Slepoy ha querido destacar que esta orden es “producto del esfuerzo de mucha gente que ha viajado a Argentina para declarar ante la jueza o ha logrado que se lleven a cabo declaraciones por videoconferencia”.

Los procesos de extradición pasarán por la Audiencia Nacional y será previsiblemente el Gobierno el que tenga la última palabra. “Es probable que se dicte una decisión similar a la adoptada ante la solicitud de extradición de Billy el Niño y el capitán Muñecas”, indica Slepoy, en referencia a la decisión de la Audiencia Nacional de no entregar a aquellos acusados a la jueza por considerar que sus delitos habían prescrito. “Pero eso abunda en la impunidad del franquismo en un momento en el que se suman pasos, pruebas y denunciantes para acabar con esa impunidad e investigar de una vez tales crímenes de lesa humanidad”, añade el letrado.

La querella argentina

La causa contra los crímenes del franquismo arrancó en Argentina el 14 de abril de 2010, aniversario de la Segunda República, a raíz de una querella presentada por familiares de víctimas del franquismo: Darío Rivas, de 94 años, e Inés García Holgado. A ellos se han ido sumando más querellas de familias de represaliados. En la actualidad ya hay más de 150 querellantes.

La jueza Servini de Cubría ha pedido a España la exhumación de cadáveres de víctimas que yacen en una fosa común en el cementerio de Guadalajara, para comprobar por análisis de ADN si allí están los restos del padre de una de las querellantes, Ascensión Mendieta Ibarra, quien con 88 años ha viajado a Argentina para rogarle a la magistrada que le ayude a encontrar los restos de su padre antes de morir.

En España aún hay más de 100.000 desaparecidos víctimas de la dictadura franquista.

http://www.eldiario.es/sociedad/exministro-Martin-Villa-imputados-franquismo_0_319519072.html

España:Naciones Unidas crítica con el poder judicial español

Familiares de víctimas del franquismo. Protesta en Pamplona. 26 de enero de 2012. © AP Photo/Alvaro Barrientos

  • Amnistía Internacional participará hoy 10 de septiembre en el diálogo interactivo con el Relator Especial en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, donde presentará las preocupaciones de la organización.
  • Amnistía Internacional, junto a la Asociación Española por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Asociación Pro Derechos Humanos de España y Rights International Spain se dirigieron a diversas autoridades españolas demandando que cumpla con las recomendaciones de los mecanismos de Naciones Unidas

El Estado español no ha cumplido y continúa sin cumplir con sus obligaciones internacionales sobre desapariciones forzadas, y promoción de la verdad, justicia y reparación de crímenes cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo. Esta es una de las principales conclusiones de los informes publicados recientemente por el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias y el Relator Especial para la Promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de no Repetición publicados recientemente.

Ambos mecanismos de Naciones Unidas han coincidido en sus críticas al Poder Judicial; el Relator asegura que es la institución del Estado donde existen los mayores déficits en el tratamiento de las violaciones de derechos humanos cometidas durante esa época.

Por su parte, el Grupo de trabajo destaca que “la combinación de un marco legislativo deficiente, una judicatura que no ha interpretado la ley a la luz del derecho internacional de los derechos humanos, fiscales que no han impulsado las investigaciones y la presencia de la Ley de Amnistía y en particular, la interpretación judicial dada a dicha Ley, han creado un patrón de impunidad para los casos de desapariciones forzadas ocurridos durante la Guerra Civil y la dictadura”.

Igualmente alertan de que en la actualidad no existe ninguna investigación judicial efectiva sobre desapariciones forzadas, y observa cómo jueces, fiscales o policía no están presentes en las exhumaciones, lo que es considerado una omisión grave de parte de las autoridades judiciales.

En relación a la sentencia del Tribunal Supremo 101/2012, en la que se concluye sobre la imposibilidad de investigar los crímenes de derecho internacional cometidos durante la guerra civil y el franquismo, el Grupo de trabajo constata que a partir de dicha sentencia “prácticamente ningún juez inició, continuó o profundizó, ni ningún fiscal impulsó investigación alguna sobre desapariciones forzadas. Si bien esta situación ya existía con anterioridad, las decisiones del Tribunal Supremo dieron nuevos argumentos a los jueces inferiores para no avanzar en las causas judiciales”.

Las organizaciones firmantes se han hecho eco de además las siguientes preocupaciones expresada por los mecanismos de Naciones Unidas:

  • Falta de tipificación de la desaparición forzada en el Código Penal español, tal y como establece el derecho internacional.
  • La Ley de Amnistía 46/1977. Una vez más los mecanismos de Naciones Unidas alertan de que la ley de Amnistía es incompatible con las obligaciones internacionales adquiridas por España; asimismo destacan que no hay impedimentos en el sistema judicial para revisar o anular las disposiciones de la Ley que fueran incompatibles con las obligaciones internacionales.
  • Jurisdicción universal y cooperación judicial con otros Estados. Ambos mecanismos se han referido, por un lado, a la reforma de la jurisdicción universal, y a las preocupaciones en torno a la no siempre adecuada colaboración por parte de España con la justicia de otros estados; en particular la argentina, donde se encuentra abierta una investigación por los crímenes de derecho internacional cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo.

“Hemos pedido a las autoridades españolas que investiguen las violaciones de derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y el franquismo y que adopten medidas inmediatas para aplicar plenamente las recomendaciones de los mecanismos de Naciones Unidas sobre desaparición forzada y verdad, justicia y reparación para las víctimas de violaciones de derechos humanos en el pasado”, señaló Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España.

Información de contexto
En las últimas semanas, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias y el Relator Especial para la promoción de la Verdad, la Justicia, la Reparación y las Garantías de no Repetición han presentado informes relativos a sus visitas realizadas a España en septiembre de 2013 y enero-febrero de 2014, respectivamente. Dichos informes serán presentados al Consejo de Derechos Humanos durante su 27ª período de sesiones los días 10 y 12 de septiembre.

http://amnistiainternacional.periodismohumano.com/2014/09/10/espananaciones-unidas-critica-con-el-poder-judicial-espanol/

El Gobierno ante la ONU: “Las víctimas de la dictadura han conseguido su objetivo, que es consolidar la democracia”

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica califica de lamentable la respuesta española en Ginebra
 

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha calificado de lamentable la respuesta del Gobierno español ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, cuando en la tarde del día 10 el relator especial para la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff, ha leído el informe elaborado sobre España tras su visita, el pasado mes de marzo. La representante española ha despachado el tema afirmando que “las víctimas de la dictadura ya han conseguido sus objetivos que son consolidar la democracia”.

“Se trata de una enorme falta de respeto a las miles de familias que buscan a sus desaparecidos”, asegura con indignación en un comunicado la ARMH. En su informe, Pablo de Greiff enumera “los numerosos incumplimientos que el Gobierno de España hace de sus compromisos internacionales y en especial de los que afectan a las víctimas de la dictadura franquista”.

“Las víctimas ya han conseguido reparación”
Tras la lectura del informe, a primera hora de la tarde se ha producido esta respuesta de Ana María Menéndez, miembro de la Representación Permanente de España ante la Oficina de Naciones Unidas y Organismos Internacionales en Ginebra. “Ha tachado de impreciso el informe de De Greiff y ha asegurado que las víctimas de la guerra civil y de la dictadura ya han conseguido la reparación que precisaban”, denuncia la Asociación.

Querían una democracia
Para el Gobierno esa reparación consiste, continúa la ARMH, “en tener una democracia. Se trata de algo que se contradice con las miles de peticiones de ayuda, de víctimas de la dictadura franquista, que ha recibido la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica desde el año 2000”.

¿El relator se reunió con quien no debía?
“Además, la representante del Gobierno, asegura que el relator especial es posible que no se haya reunido con los colectivos adecuados, sembrando dudas sobre la representatividad de las numerosas víctimas que se encontraron con el Relator.Menéndez, ha centrado parte de su debate en defender la vigencia de la Ley de Amnistía”, añaden.

“Insulto  hacia cien mil desaparecidos”
Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), consideran “un insulto que una representante de nuestro Gobierno considere satisfactoria la desaparición de 114.226 hombres y mujeres cuyos cadáveres siguen en fosas de cunetas y caminos”.

El Gobierno no consultó
“También resulta lamentable que para elaborar su respuesta al informe el Gobierno de España no se haya puesto en contacto con los afectados y envíe a una representante que en algún momento parecía hablar en nombre de las víctimas cuando aseguraba que ya tienen la reparación que tienen”, critican.

Lamentable actitud
Piensa además la Asociación que la representante de España ante un organismo humanitario de la ONU, “ha cometido la lamentable actitud de considerar que el Estado español no tiene una tarea pendiente con respecto a las víctimas de la dictadura”.

El delito más grave contra la persona
“Resulta lamentable ver que en una democracia como la española, delitos de lesa humanidad, que no pueden prescribir por ninguna ley de amnistía, son archivados sin llevar a cabo la más mínima atención a los familiares que han sufrido los delitos más graves que se pueden cometer contra un ser humano: detenerlo ilegalmente, torturarlo, asesinarlo y esconder su cadáver”, ha manifestado Emilio Silva, presidente de la ARMH.

Discriminación política
Desde esta entidad se remitirá una pregunta por registro a la Representante Permanente de España “para denunciar la discriminación que hace el Gobierno de España de unas víctimas de la violencia con respecto a otras. En ese sentido el informe de De Greiff señala que en una democracia no puede existir una discriminación política a víctimas de delitos tan graves”.

¿Y las víctimas de otros delitos?
 “Queremos saber si a partir de ahora el Gobierno tiene previsto decirles a las víctimas de otros delitos que no van a acceder a la verdad, a la justicia y a la reparación porque tienen que conformarse con vivir en democracia”, añadió Silva

Desprecio hacia los Derechos Humanos
La ARMH recuerda  que ha exhumado más de 200 fosas desde el año 2000, y que acudió a reclamar la intervención de la ONU en 2002. En esa línea afirma que seguirá denunciando en todos los ámbitos internacionales “el desprecio del Gobierno de España a los Derechos Humanos y el maltrato a las víctimas de la dictadura que mueren cada día sin conocer el paradero de sus seres queridos y sin haber podido darles una sepultura digna”.

http://www.elplural.com/2014/09/10/el-gobierno-ante-la-onu-las-victimas-de-la-dictadura-han-conseguido-su-objetivo-que-es-consolidar-la-democracia/

La memoria histórica que no gusta a la Iglesia

Los historiadores Francisco Espinosa y José María García publican ‘Por la religión y por la patria’, un ensayo que analiza el papel de la jerarquía católica en el golpe de Estado franquista y detalla los excesos por parte del clero

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 27/07/2014

Imposición a Franco en 1954 de la Orden Suprema de Cristo.EFE

Imposición a Franco en 1954 de la Orden Suprema de Cristo.EFE

La Iglesia católica española nunca ha rehuido la memoria histórica. Al menos la propia. De hecho, la jerarquía eclesiástica ha dedicado un gran esfuerzo a honrar la memoria de sus mártires. Los fondos Biblioteca Nacional son prueba del afán de los religiosos en este aspecto. En concreto, cabe la pena resaltarlo una y otra vez, entre 1936 y 1939 fueron asesinados en España 6.629 religiosos, según la investigación del obispo Antonio Montero en la Historia de la persecución religiosa en España. Una cifra más que importante pero que, no obstante, sirvió para desmentir la propia propaganda franquista, que hablaba de 16.750 asesinatos.

La otra memoria histórica, la de los vencidos y la de los supuestos herejes ha gustado menos en la jerarquía católica, que continúa sin permitir el libre acceso de investigadores e historiadores a los archivos y expedientes personales de la época. Por ello, a día de hoy, continúan siendo necesarios libros como Por la religión y por la patria (Crítica), que acaban de publicar los historiadores Francisco Espinosa y José María García Márquez y que trata de poner luz en un asunto silenciado desde púlpitos, pasillos y despachos.

Entre 1936 y 1939 fueron asesinados en España 6.629 religiosos

“A nivel histórico ya es conocido que la Iglesia participó gustosamente en ‘la cruzada’. Este libro, en cambio, permitirá al lector encontrar historias reales de curas en la Guerra Civil detallando en qué medida participaron, cómo lo hicieron y recopilando toda una serie de historias personales diferentes”, señala a Público Francisco Espinosa, coautor del ensayo.

La obra busca, como señala el historiador Ángel Viñas en una reseña de su blog, mostrar al lector “la otra cara de la moneda” de la represión religiosa; “la participación activa, indecorosa, vil, de numerosos clérigos en el asesinato y persecución que efectuaron los militares, la Guardia Civil, la Policía, la Falange y las demás fuerzas en una operación destinada a sembrar el terror en los territorios bajo control de los sublevados y a liquidar físicamente a la anti-España”.

En esta búsqueda, los autores establecen una tipología de las diferentes formas en la que los sacerdotes participaron en la Guerra Civil. Así, se dan ejemplos de aquellos curas que participaron directamente en la ‘caza del rojo’; de los que dieron falso testimonio sobre el comportamiento de izquierdistas de cara a los consejos de guerra; los que alentaron desde los púlpitos y los micrófonos de radio a los que cometían barbaridades; y también da buena cuenta de otro grupo de religiosos que no dudaron en defender a la República y que también fueron castigados por las fuerzas sublevadas.”En el libro se acredita que la Iglesia española colaboró con el fascismo y que formó parte importante de la represión de muy diferentes maneras. Hay un mosaico enorme que hemos podido documentar aunque sin duda alguna su papel más relevante fue su masiva intervención en la elaboración de informes sobre sus fieles”, explica a este medio José María García Márquez, que afirma que la Iglesia actuó como una “verdadera policía político-social”.

El Padre Vicente: “Le cazaste”

La obra busca mostrar al lector la otra cara de la represión religiosa

Entre los numerosos casos documentados en la obra se encuentra el caso del navarro Padre Vicente, un capellán castrense de la Legión que fue descrito por el británico Peter Kemp como “el hombre más arrojado y sanguinario” que vio jamás en España. Kemp era un joven tory de ideas ultraconservadoras que luchó junto a los requetés y la legión y decidió publicar sus experiencias en 1937. El historiador inglés Southworth recuperó el relato de este combatiente que en su obra aludía al deseo de sangre del capellán, quien le apremiaba “con sus gritos a que disparara” contra los republicanos y cómo, aún después de alejarse de su lado, escuchaba al cura decir: “¡No le dejes que se escape! ¡No le dejes que se escape! ¡Dispara, hombre, dispara! ¡Le cazaste!”.

“Es consolador ver cómo mueren muchos”

La obra recoge también el caso del jesuita Bernabé Copado, que fue capellán militar con la Columna Redondo, que adopta el nombre de su líder, “un fanático militar carlista que había dejado el ejército acogiéndose a la generosa Ley Azaña”. Al cura pertenecen estas palabras que se recogen en la obra Con la Columna Redondo. Combates y conquistas. Crónica de güera (1937):”Es consolador ver cómo mueren muchos, mejor dicho, la totalidad. Todos se confiesan y algunas de las muertes han sido edificantes y sobremanera consoladoras. En Cortegana fueron fusilados en una noche seis, entre ellos estaba un médico, muchacho de veintiséis años, que hacía once meses se había casado y tenía un hijo de cinco días. Cuando llegamos al lugar del fusilamiento a las dos de la madrugada, los seis me abrazaron; recibieron de nuevo la absolución y el médico, en nombre de los demás, me dijo que morían consolados y con la esperanza de que habíamos de hacer una España grande, ya que los políticos y ellos la habían destrozado, y que por esto ofrecían sus vidas y su sangre”.

El obispo de Madrid-Alcalá: Eijo Garay

“Habíamos de hacer una España grande”

El 26 de junio de 1923 Eijo Garay fue nombrado obispo de Madrid-Alcalá y permanecería en el cargo durante cuarenta años. Suyas son estas palabras que se publicaron en la revista Martín Códax: “Dios está entre nosotros. Dios está con Falange. Y la Falange, que ayuda en los frentes a ganar la guerra y prodiga en la retaguardia la caridad cristiana, salvará a España”. También se conoce de este obispo la contestación que dio a cuatro esposas de condenados a muerte en 1941 cuando éstas le pidieron clemencia.
“Muy señoras mías: En contestación a su carta, pidiéndome que intervenga a favor de sus familiares condenados a dar cuenta a Dios de sus culpas, siento mucho manifestar a ustedes, que no me es posible hacer otra cosa en su favor que rogar a Dios Nuestro Señor que les dé lo que más le convenga…”, contestó el religioso.

“Muerto el animal, muerta la rabia”

La obra recoge el siguiente pasaje de las memorias de Jesús Pueyo Maisterra, de Uncastillo (Zaragoza). “Otros de los sucesos más horribles, que tuvimos que presenciar, fue el fusilamiento de Basilia Casaus, que tenía 19 años y que estaba embarazada de gemelos, según el médico le faltaban entre una o dos semanas para dar a luz. Teniendo en cuenta el pronóstico del médico, la Guardia Civil aceptó esperar para fusilarla. También la Falange decidió esperar. Pero su primo, que era sacerdote, se negó a prorrogar la sentencia y en contra de la decisión del médico Don Jesús, de la Guardia Civil y de la Falange, dijo: ‘Hay que fusilarla, muerto el animal, muerta la rabia’, y fue fusilado frente al castillo de Sádaba”.

“Un día de verdadero gozo para la cristiandad”

En el capítulo Un país poblado de curas fascistas se recoge el discurso radiofónico del padre Carballo: “Ayer, día de la Asunción, se celebraron en todos los frentes y todas las ciudades reconquistadas a los ‘rojos’ solemnes misas de gloria a la religión civilizadora de nuestra patria. Nuestro glorioso ejército, la guardia civil, los requetés y las centurias falangistas, así como toda la población fiel a España, se postró fervorosamente, besando el crucifijo y llorando de emoción por la próxima caída de Madrid, después de destruir a su paso la impiedad moscovita, cuyos prisioneros, momentos antes de ser fusilados por nuestros bravos legionarios de África, besaron los símbolos sacrosantos de la religión entre protestas de arrepentimiento.

“¡Dispara, hombre, dispara! ¡Le cazaste!” Recemos todos por la salvación de España contra el poder extranjero de las logias que no conocen la piedad y el amor. Ayer tuve la satisfacción de ver con mis propios ojos los efectos del bombardeo de los aeródromos de Cuatro Vientos y de Getafe y cómo bajaban los ‘rojos’ con camiones y los llenaban de cadáveres. Ayer fue un día de verdadero gozo para la cristiandad caritativa y generosa”.

El cura bueno que no lo es tanto

La obra de Espinosa y García Márquez incluye un capítulo dedicado a desmontar mitos sobre algunos religiosos y sus supuestas bondades durante la Guerra Civil, que las investigaciones posteriores han permitido poner en evidencia. Este es el caso del arzobispo de Zaragoza Arzobispo Rigoberto Doménech, quien tiene una calle a su nombre en Zaragoza. Su nombre aparece en las memorias del médico Pablo Uriel, que estuvo en la prisión militar de San Gregorio.

Según rezan sus memorias, un sacerdote, el padre Gómez, intentó mediar por Leonardo Navarro, un joven de Izquierda Republicana recluido en la mencionada prisión. El religioso habló primero con los militares sin éxito alguno y después se dirigió a su arzobispo, Rigoberto Doménech, quien un tanto molesto le dijo que “si el rigor de la represión era excesivo, esa era una cuestión en la que ellos no podían intervenir” y que “de ningún modo debía el sacerdote discutir con esas autoridades la legitimidad de su conducta en la represión”.

“Dios está entre nosotros. Dios está con Falange.

El joven Leonardo Navarro fue finalmente asesinado y el padre Gómez fue detenido después de varios sermones que fueron considerados poco acordes con el Nuevo Orden, según señala la obra.

El historiador Julián Casanova en La Iglesia de Franco (Editorial Crítica) también recoge unas declaraciones de este religioso, apenas un mes después del inicio del conflicto: “La violencia no se hace en servicio de la anarquía, sino lícitamente en beneficio del orden, la Patria y la Religión”.

Contra los maestros

El cura de Nierva (Segovia) escribió el siguiente informe sobre el maestro Mariano Domínguez, asesinado en agosto de 1936: “Nunca cumplió con sus deberes cristianos, en la labor en la escuela antirreligiosa y antipatriótica en grado supremo, poseía ideas avanzadas y pertenecía a grupos políticas de extrema izquierda, todo ello comprobadísimo y desgraciadamente palpable en el pueblo y en los niños, y por documentos escritos de su puño y letra, algunos de ellos obran en mi poder, era suscriptor de El Liberal y en su biblioteca y en la de la escuela había un gran número de libros perversos contra la moralidad y contra la Patria”.

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Felipe VI o el caos

PROCLAMACIÓN DE FELIPE VI

JAVIER PéREZ DE ALBéNIZ | 19/6/2014

Un miembro del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) vigila desde la azotea del Congreso.

Un miembro del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) vigila desde la azotea del Congreso. / Paco Campos (Efe)

 

Mientras usted lee este post 120 tiradores de élite se encuentran apostados, empuñando rifles de precisión, en las azoteas de las calles de Madrid. Pertenecen a los GEO. Ya sabe, el Grupo Especial de Operaciones, especialistas del gatillo que presumen de poner la bala donde ponen el ojo: aseguran hacer blanco a más de un kilómetros de distancia. ¿Vuelve ETA a las andadas? ¿Nos invade definitivamente el moro? No, tranquilos. Se corona un rey, y los escopeteros simplemente “velan por su seguridad durante la ceremonia de proclamación”.

 

Políticos, empresarios y medios de comunicación se esfuerzan en transmitir un mensaje: Felipe VI o el caos. Por eso, para evitar la anarquía, el saqueo de tiendas, la quema de iglesias y la violación de ancianas, Madrid es hoy una ciudad blindada. Por tierra, mar, aire e incluso por el subsuelo. El tráfico aéreo está cerrado. El Ministerio de Interior ha elevado la alerta anti terrorista del nivel 2 al nivel 3, ni más ni menos. Más de 25 perros policía, unidades caninas, olfatean desde las seis de la mañana la zona del recorrido real, buscando explosivos y quién sabe si alguna china perdida.

La alcaldesa Ana Botella ha pedido a los madrileños “patriotismo” en un bando demencial, de esos que forjan republicanos: “Os animo a testimoniar en nombre de toda España nuestro pleno respaldo a nuestros nuevos reyes con vuestra presencia en todas las calles y plazas, que serán testigos de los actos de la proclamación, así como a adornar vuestros balcones con la enseña nacional, para ofrecer, con esta sencilla prueba de patriotismo, nuestra plena confianza en el porvenir de nuestra nación en esa jornada memorable”. Como guinda a su parrafada, por cierto muy mal escrita, Botella ha repartido 120.000 banderas de España entre los vecinos. Espontaneidad y austeridad. Banderas que no tenían que ser devueltas, y hubiesen servido para seguir haciendo patria si La Roja hubiese pasado de ronda ¡No olvide que han sido pagadas con dinero de los ciudadanos! Incluso de los republicanos…

Mientras escribo este texto me llega una alerta telefónica. Es un informe que acaba de publicar la Fundación Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) sobre “Pobreza en un periodo de crisis económica”. Y es que el 22% de la población española es pobre.  Me gustaría comentar este tema, pero no lo voy a hacer. Sería demagógico y populista, ¿verdad? Recuerde que el problema de la desigualdad no entra nunca en la agenda política. Además, resultaría miserable por mi parte quitar protagonismo a la corona en su gran día con cuatro datos que no van a ningún sitio. Que si las diferencias entre comunidades en el nivel de pobreza se han duplicado durante la crisis, que si el porcentaje de pobres ha subido un 16,2% entre 2007 y 2012, que si el paro de larga duración ha crecido un 565%, que si en los últimos tres años los servicios sociales han perdido 56.700 puestos de trabajo….

Minucias. Hoy es el gran día de la Monarquía. Salvas militares a cascoporro. Ondearán banderas rojigualdas a cientos y de proporciones descomunales. El himno será interpretados por la Guardia Real. Vivas al rey y a España. La policía impedirá la exhibición de banderas u otros símbolos republicanos en las proximidades del recorrido: consideran que es una provocación hacia las personas que asistan al desfile. Felipe VI y Letizia recorrerán el centro de Madrid en un Roll Royce cubierto. ¿Tirarán caramelos al populacho, como sus colegas magos? Juan Carlos verá la ceremonia por televisión tras conocer que será nombrado capitán general en la reserva, es decir, que a sus 76 no podrá ser movilizado pero nunca será jubilado. Siempre tendrá un plato de rancho en un cuartel. La Fundación Francisco Franco le despidió en Twitter“Último día de reinado de Juan Carlos de Borbón, sucesor de Franco”. Ana Botella, mientras, a lo suyo: “El pueblo de Madrid, en su condición de ‘muy antigua, noble y coronada’ Villa y Corte, ha forjado estrechos vínculos con la corona”.

Todo parecía indicar que la proclamación de Felipe VI daría repelús. Hoy sabemos que también da miedo, con todos esos chuchos olisqueadores, y esos policías de élite, y esos helicópteros, y esos francotiradores letales, sueltos por la calles de Madrid. Pero es por nuestro bien. El riesgo de caos, de destrucción del sistema, de desgobierno y vandalismo, en caso de que algo falle, de que el pueblo no responda con suficiente sumisión, de que los súbditos no muevan como es debido las banderitas al paso del Rolls, es alto, altísimo.

http://www.cuartopoder.es/telematon/felipe-vi-o-el-caos/6014

El rey abdica: ¡Fuera los borbones! ¡Viva la República! ¡Felipe: si quieres ser jefe de estado, preséntate a las elecciones!

por Kaos. Tercera República

Lunes, 02 de Junio de 2014

Es el momento de deshacerse de una institución anacrónica y antidemocrática, establecida por el criminal régimen franquista como garantía de continuidad del sistema de dominación del capital en el Estado Español. Convocatorias en todo el Estado español para exigir REFERENDUM YA!

ABOLICION DE LA MONARQUIA YA!

Desde que se ha conocido la noticia de la renuncia del rey han surgido varias convocatorias para exigir un referéndum en el que se decida la forma de Gobierno y la posible coronación del sucesor de Juan Carlos I. Las convocatorias son a las 20h y de momento están confirmadas las de Barcelona (20 horas en Plaza de Catalunya) Bilbao (20 horas, Arriaga) Madrid (20 horas, Puerta del Sol) Granada (20 horas, plaza del Carmen) y Málaga (20 horas, Plaza de la Constitución). :   Plaza España 20h,   Delegación Gobierno 20h y  Subdelegación Gobierno, 20h.

 


Zarzuela quiere coronar a Felipe VI a la carrera

El príncipe Felipe será proclamado rey de España, bajo el nombre de Felipe VI, en un plazo de “4 a 6 semanas”, es decir, antes de mediados de julio, han informado fuentes del Palacio de la Zarzuela. El calendario concreto lo establecerá el Gobierno, que este mismo martes celebrará un Consejo de Ministros extraordinario para aprobar la ley orgánica que regulará este proceso de abdicación.

La proclamación de Felipe VI se hará “sin fastos” en una sesión solemne de las Cortes, donde reside la soberanía nacional. No está previsto por tanto invitar a otras Familias Reales ni a dirigentes internacionales al acto. Una vez proclamado rey, Felipe VI establecerá su hoja de ruta, que incluirá, entre otras cosas, qué papel reservará a su padre, al que previsiblemente le asignará unas funciones y, por tanto, una asignación de los presupuestos de la Casa del Rey para retribuir esas labores, según las fuentes consultadas.

Lo que está claro es que Juan Carlos seguirá viviendo en el complejo de la Zarzuela, al igual que los nuevos Reyes. La vivienda actual de Felipe y  Letizia está situada en el mismo complejo, pero separada de lo que es el Palacio de la Zarzuela. Ni unos ni otros tienen intención de cambiar su domicilio actual.

Leonor será la nueva princesa de Asturias La infanta Leonor, hoy segunda en la línea de sucesión al trono, pasará automáticamente a ser considerada heredera de la Corona desde la proclamación de su padre como rey. Tal y como establece el artículo 57.2 de la Constitución, tendrá la dignidad de princesa de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España. Cuando cumpla 18 años, Leonor tendráque jurar la Constitución en las Cortes, como hizo su padre.

Mejor abdicar con el apoyo de la mayoría

¿Y por qué el Rey eligió este momento preciso para abdicar? Según las fuentes consultadas, Juan Carlos I se planteó seriamente la abdicación tras cumplir en enero pasado 76 años.

Tras consultarlo con el Príncipe, los distintos jefes de la Casa del Rey, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, decide que el momento “oportuno” para abdicar sería tras las elecciones europeas y antes del verano, porque en septiembre el desafío soberanista en Catalunya volverá a la primera línea de las prioridades del Gobierno.

Juan Carlos es consciente de que es más fácil abdicar ahora que cuenta con el apoyo de los dos partidos mayoritarios, y hacerlo mientras Rubalcaba se mantenga al frente de la secretaría general del PSOE, puesto que mantendrá hasta el próximo 27 de julio.

http://www.publico.es/politica/524675/zarzuela-quiere-coronar-a-felipe-vi-a-la-carrera

 

 


La agonía del régimen del 78
¿Abdicación? Desgraciadamente, lo han entendido todo

El anuncio real es una respuesta del régimen a la ruptura electoral y al ciclo de movilizaciones sociales. Pero no significa su derrota, dice el autor.

 

El régimen del 78 se ha erosionado a marchas forzadas y todas sus instituciones están debilitadas, como confirman las encuestas del CIS: partidos, sindicatos, jueces, medios de comunicación o monarquía (en Abril de 2013 se desplomó hasta el 3,89 de valoración). Los escándalos de corrupción de la Infanta Cristina y Urdangarín o las salidas de tono de Juan Carlos lo han puesto más fácil pero, estrictamente hablando, todo eso ya sucedía antes. Antes del 15M, ningún juez les habría juzgado (sólo hay que ver las presiones al juez Castro) ni ningún medio de comunicación se habría hecho eco. Y es que la llegada de los ‘indignados’ hizo a (algunos) jueces más valientes y obligó a los medios a informar. En ese contexto de crisis institucional, el rey Juan Carlos (y Rubalcaba) ha dejado de ser funcional y su presencia era más un lastre que una ayuda al proyecto de las élites y del FMI o el BCE. Con limitado apoyo social y frágil salud, no podía ser un revulsivo. Aunque, ¿es su abdicación una derrota del régimen? Rotundamente no: Es una reacción al asedio a las castas del 78, un movimiento en un tablero de ajedrez ante una (esperada) creciente ola de movilizaciones.

¿Es su abdicación una derrota del régimen? Rotundamente no: Es una reacción al asedio a las castas del 78¿Por qué ahora? Nada volverá a ser lo mismo

Rajoy ha anunciado que la decisión fue tomada en enero. Quiso decir: ‘la decisión lleva planificándose desde enero’, porque la realidad es que el 25 de mayo ha precipitado los acontecimientos y ha activado su plan de emergencia. No es casual que fuera el propio presidente quien anunciara la abdicación. Que la mayoría social (ya existente) pretenda ser mayoría electoral también en las instituciones es un motivo de preocupación para las elites. Pero lo que a la casta más les preocupa es que se ha abierto un nuevo ciclo de movilización, con consecuencias impredecibles. Lo decía Madrilonia hace un mes. La irrupción de una candidatura rupturista el 25M podría romper la resignación instalada a nivel social y abrir un nuevo ciclo. La reacción de los medios de comunicación con furibundos ataques dirigidos a Pablo Iglesias y Podemos (“Dinamita antisistema” tituló el periódico La Nueva España su especial sobre este movimiento) revelan su nerviosismo. Los círculos de Podemos se han multiplicado (su reciente asamblea en Valencia reunió a un millar de personas), Izquierda Unida saldrá reactivada con Alberto Garzón, la movilización social crecerá al acercarse las elecciones generales, municipales y autonómicas, y activistas como Ada Colau darán el paso a lo institucional. Es decir, las cosas podían ponerse más feas para el régimen del 78. ¿Podría en ese contexto haberse realizado una sucesión monárquica pactada? No. Sin embargo, a día de hoy Rajoy sabe que las protestas sociales exigiendo un referéndum (que no se realizará, porque desangraría nuevamente al PSOE), no evitarán la sucesión. En un año y con poder institucional, ¿quién sabe? Por ello, se lleva a cabo un cambio en el juego de tronos ahora que se puede y se controlan las instituciones.

Repliegue u ofensiva: las estrategias de las élites pre y post-25M

La estrategia pre-25M era replegarse y aguantar el chaparrón, como si nada estuviera pasando. Lo había dicho el activista asturiano Emilio León tras la derrota en las movilizaciones mineras de 2012: la pugna no era por la represión sino por la depresión. Por eso Rajoy no cedió con los mineros, ni con los funcionarios, ni con la PAH, ni con el 15M. ‘Ya se cansarán, no hay alternativa’, decía. Mientras, pseudo-regeneracionistas como Rosa Díez o Albert Rivera (el político con mayor apoyo mediático) recogían el descontento ante PP y PSOE. El 25M rompe eso y la estrategia de repliegue ya no es posible. A partir de ahora, cada día con TVs de plasma, corrupción y Rubalcabas abrían el espacio político a las fuerzas rupturistas en las instituciones, que demostraron que ‘sí se puede’. La ventana de oportunidad es aquí clave: Si quedaran 4 años para las siguientes elecciones, el régimen optaría por el desgaste progresivo a esas formaciones y el ataque sutil en los mass-media, para hacer virar la opinión pública. Pero las élites están asustadas: en 1 año habrá un nuevo ciclo electoral y Pablo Iglesias o Ada Colau son más influyentes en las redes sociales que el propio presidente del Gobierno.

Escrache de la PAH en demanda de alquileres sociales frente a la residencia de la presidenta de Sareb, Belén Romana, en la calle madrileña de La Masó. /DisoPress

Por ello, la nueva estrategia post-15M sólo puede ser de ofensiva: de hacer que todo cambie para que nada cambie. Anunciarán una segunda Transición, en la que hemos de esperar cambios y reformas (descafeinadas) negadas desde el 15 de Mayo de 2011. Es más, se pretende que Felipe ayude a las elites a salir del callejón sin salida en el que están metidas y a llevar a cabo el proyecto de la troika en un clima de (esperadas) crecientes movilizaciones. Los liderazgos jóvenes se cotizan al alza y Felipe no será una excepción. Alertaba el periodista Iñigo Errazkin en 2013 que nos dirigíamos a una “sucesión pactada, con un Rey emérito en la sombra con Viagra de los presupuestos del Estado y su hijo en su lugar, como hijo del que salvó España”, opinión que compartía con Chato Galante, querellante en Argentina contra el franquismo, que señalaba que “la sucesión pretende cerrar la crisis de un régimen que no se ha renovado desde el franquismo”. ¿Ayudará Felipe a sostener el (neo) régimen del 78? Le va su reinado en ello o será recordado como ‘Felipe el breve’. Lo decía un tertuliano hoy en TVE respondiendo a cuál era su principal reto: “Mantenerse como rey”, contestó. Juan Carlos, por otra parte, será parte de una nueva ola de propaganda, que acallará el cambio tectónico que vivimos el 25M, como ya se hizo con Suárez y el 22M.

Los liderazgos jóvenes se cotizan al alza y Felipe no será una excepción Los cambios que veremos

La dimisión de Rubalcaba (que dijo a Rajoy “no quiero dimitir pero tampoco puedo continuar”) y el cambio de liderazgo en el PSOE (Chacón, Madina o Susana Díaz –o algún potencial outsider-) han de entenderse en esas claves. Rubalcaba, por mucho que el PP le sostuvo en esta campaña, sólo servía para una estrategia de repliegue, de evitar cambios, pero no para una de ofensiva. Ya no era útil y el PSOE elegirá su candidato/a para presidente/a por primarias abiertas (con gran apoyo mediático). Pero sostendrán a la Corona, porque la crisis de la Monarquía es “la crisis del sistema” y PP y PSOE “la necesitan y se necesitan mutuamente”, recordaba Errazkin. Ante la ‘renovación’ socialista, Podemos, IU o los movimientos sociales tienen que rearmarse ¡y rápido! Y lo están haciendo. Paralelamente, se fomentará la estrategia del miedo (“nosotros –el PP- o el caos”), aunque ello se podría llevar por delante al PSOE (y a IU), como sucedió en Grecia con el PASOK y el KKE. Es una incógnita el rol que tendrá Albert Rivera, que saltará a Madrid, pero que necesita a UPyD para ser influyente.

Rajoy hará reformas y en su último año dará un perfil social (y liberal) a su gobierno. Bajará impuestos a clases medias y empresarios, implementará medidas económicas populistas, presentará mejoras en las cifras macroeconómicas (los beneficios de las empresas del IBEX35 llevan ya dos años mejorando, a nuestra costa) y en las del paro (a costa de empleos más precarios, emigración forzosa y desempleados no inscritos en el INEM). Pero el gallego, un presidente que evita comparecer ante la prensa, tendrá dificultades para rentabilizar ese empuje. Por otra parte, el referéndum de autodeterminación catalán añadirá inestabilidad. El líder del PP, aún sonriente por el fiasco de VOX, intentará centrar el debate político en la cuestión nacional (para que no se hable de economía), esperando dejar a las izquierdas fuera de juego. Y si eso no es suficiente, si el caso Bárcenas le explota, si con Catalunya no gana votos, o si se estrella en municipales y autonómicas, Rajoy aún tiene un as en la manga: ceder la candidatura a las generales a un perfil más joven como Soraya Sáenz de Santamaría, Monago o Feijóo. Ser una marioneta del poder económico tiene sus ventajas: Hará lo que tenga que hacer para que sostener al régimen del 78. Hoy hemos visto el primer paso. Nada fue lo mismo tras la toma de las plazas el 15M de 2011 y nada volverá a ser lo mismo tras el 25M de 2014. Estemos preparados, porque como decía Miquel Martí i Pol: “tot està per fer y tot és possible”.

Fuente: Diagonal

http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/89025-el-rey-abdica-%C2%A1fuera-los-borbones-

MEMORIA HISTÓRICA / LA JUSTICIA UNIVERSAL ARGENTINA LLEGA A LA AUDIENCIA NACIONAL

A través de Cuarto poder

Testimonios del horror franquista que ha escuchado la juez Servini: “Le clavaron varillas de paraguas en los oídos”

MANUEL ÁNGEL MENéNDEZ | 29/5/2014 08:16

José Alvarez Alonso, segundo por la izquierda, detenido y torturado tras la Guerra Civil, en el Batallón de Trabajadores con otros compañeros.

Sancho Álvarez Alonso nunca pudo recibir la manta que su hermana Teresa le llevó en 1940 a “El Chalet”, la casa de indianos de Grado (Asturias) reconvertida en prisión de odio y de muerte: “A Sancho se lo han llevado de ‘paseo’”, pudieron oír de labios de otros condenados. Todos sabían que de esos ‘paseos’ ya no se volvía: los ‘paseíllos’ falangistas acababan siempre frente a una tapia, y los ‘paseados’, en una fosa sin identificar en los caminos. Es uno de los horrorosos testimonios que la juez argentina María Servini ha escuchado de sus protagonistas, o de sus familiares.

A sus 93 años Teresa Álvarez Alonso mantiene la entereza y el recuerdo vivo del pasado más ominoso que se ha vivido en la historia de España: su abuelo paterno, su padre y dos hermanos mayores de Teresa fueron represaliados por el régimen franquista en la pequeña localidad asturiana de Bayo (Concejo de Grado). El abuelo, Evaristo Álvarez Iglesias, con 77 años, fue juzgado en consejo de guerra el 4 de noviembre de 1938 (inmediatamente tras la toma de Asturias por las tropas traidoras de Franco) y condenado a la isla de San Simón, en Redondela (Pontevedra), de donde nunca volvería. Algunos dijeron que murió famélico en prisión y que sus restos los tiraron al mar. Otros dicen que sí, que murió de hambre, pero que está enterrado de forma anónima en Vigo.

Nadie conoce la historia con exactitud, pero conocimiento y justicia poética -ya no cabe otra, al menos en este caso- es lo que busca Teresa, y eso, justamente, es lo que esta asturiana con coraje le ha pedido a la juez María Servini de Cubría, que instruye en Argentina la causa de los crímenes del franquismo y que desde el 18 de mayo está recorriendo el País Vasco, Andalucía y ahora Madrid para recoger testimonios de víctimas que por su avanzada edad no pueden desplazarse a Argentina para declarar.

María Servini, con la colaboración inestimable del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, ha tomado declaración a Teresa y a Faustina Romeral, de 90 años, también represaliada, también víctima. Sus testimonios son desgarradores.

Hambre, frío y muerte

Francisco Álvarez Miranda, represaliado por el franquismo tras la Guerra Civil, en la boda de una sobrina.

Teresa Álvarez Alonso nació en Asturias en 1921, el año del desastre de Annual. En 1934, siendo una zagala de apenas 13 años vio pasar la sombra sangrienta de la revolución de Asturias; dos años después, con 15, el levantamiento de los perjuros y el inicio de la Guerra Civil; en 1938, con la toma de Asturias por las tropas rebeldes, la prisión y luego muerte de su abuelo, Evaristo, en tierras pontevedresas, y finalmente en 1940, con 19 años, la tortura y prisión de su padre, Francisco Álvarez Miranda, los trabajos en un batallón disciplinario franquista de su hermano José Álvarez Alonso y la desaparición de su otro hermano, Sancho, al que los falangistas le dieron el ‘paseíllo’.

“Ninguno había militado en ningún partido. Creemos que hubo una delación, no sé si por maldad o por qué, de unos vecinos. Pero nunca supimos por qué se los llevaron”, dice Teresa a cuartopoder.es. Vivían en una casa familiar y las tierras que labraban estaban arrendadas a un marqués. La delación, por lo tanto, no pudo ser para quedarse con sus bienes. Tuvo que ser, más bien, por odios miserables, por miserables rencillas.

“Primero se llevaron al abuelo Evaristo, con 77 años, pero luego, el mismo día que terminó la guerra (1 de abril de 1939), el coronel Antonio Uría, de la fábrica de armas de La Vega, en Oviedo, vino con una columna gallega a por mi padre y a por mi hermano José. Querían llevarse también a mi otro hermano, Sancho, pero no lo encontraron porque no había regresado aún del trabajo. Se lo llevaron al día siguiente, el 2 de abril”.

¿Qué ocurrió luego? Los hechos fueron dramáticos: “A mi padre, Francisco, le torturaron en el hórreo: le metieron varillas de paraguas en los oídos y le dejaron sordo. Luego, a él, y a mi hermano José, les llevaron primero a Grado para interrogarles; después, a la cárcel de Algodonera, en Gijón, y finalmente, a la prisión de San Marcos, en León, donde les torturaron a ambos. Como mi padre no les servía para trabajos forzados, lo dejaron libre, porque no había hecho nada; pero mi hermano José, aunque tampoco hizo nada, se lo llevaron a un Batallón de Trabajadores en Barcelona. Fueron 28 meses de trabajos forzados y luego a hacer la mili. Cuando se licenció, mi hermano José se fue a Argentina, donde murió muchos años después”.

Dramática historia la de Francisco y José, pero salvaron la vida. No pudo decir lo mismo el otro hermano, Sancho, a quien se lo llevaron el 2 de abril de 1939. “A mi hermano Sancho se lo llevaron a Grado y lo encerraron en la casa de un indiano que habían convertido en prisión. Un día fuimos a llevarle una manta, porque hacía mucho frío, pero desde unos ventanucos que daban al sótano escuchamos a otros prisioneros que decían: ‘A Sancho le han dado el paseo’. Nunca le volvimos a ver”.

Las otras víctimas cuya historia investiga la justicia argentina

Puede que la historia de Teresa sea arquetípica de lo que pasó en los años más ominosos de la historia de España, pero la juez María Servini ha recibido también de labios de otros protagonistas todo un muestrario del horror del que fue capaz el régimen franquista.

No menos lamentable es la historia de Faustina Romeral Cervantes, de 90 años: fueron represaliados su padre, su madre y ella misma, que fue detenida junto con sus padres cuando tenía 15 años. Mataron a su padre, y a su madre la condenaron a prisión. Faustina fue liberada, pero quedó sola y despojada de su casa. Luego, ella misma sufrió prisión entre 1947 y 1953.

Estos han sido los últimos testimonios escuchados en vivo por la juez Servini en la Audiencia Nacional, junto con el juez Jerónimo Andréu, pero desde el 18 de mayo, esta juez argentina -a la que no afecta la eliminación de la ‘justicia universal’ que ha declarado el aún ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón– ha oído otras historias igual de espeluznantes en Andalucía y País Vasco.

Por ejemplo, las de Julen Kalzada Ugarte y su hermana Luisa, en Euskadi. O la de Félix Padín, de 97 años, miliciano anarcosindicalista internado en campos de concentración de Miranda de Ebro. O la de la andaluza Antonia Parra, nacida dos meses después del asesinato de su padre, Antonio Parra Ortega, cuyos restos se encuentran supuestamente en la fosa del cementerio de Marchena. O la del sevillano F. M. C., de 90 años, que tenía 14 en septiembre de 1936, cuando asesinaron a su padre, Manuel Marín Rodríguez, en las tapias del cementerio de Sevilla: dejó viuda y seis hijos, y su esposa estaba embarazada del séptimo.

O, en fin, del también andaluz F. R. N., de 87 años, que tenía 10 cuando asesinaron a su abuelo Francisco de Paula Nodal Avala, de 63 años, y a su tío materno Antonio Nodal Pulido, en Carmona, por aplicación de bando de guerra. Sus cuerpos se encuentran en distintas fosas comunes en Carmona y el Viso del Alcor, en Sevilla.

 es del batallón de trabajo donde tuvieron a uno de los represaliados.