Más culpables y otros daños colaterales

Lidia Falcón
09 ene 2015

En recuerdo y homenaje a los compañeros asesinados en Charlie Hebdo

Son unos monstruos los que han asesinado a los periodistas y el policía en la sede del semanario Charlie Hebdo (por cierto, ¿no había ninguna mujer en el consejo de redacción de la revista?). Son unos monstruos formados en las horribles enseñanzas de los fundamentalistas islámicos y no hay palabras para describir la conmoción, la tristeza y el espanto que nos embarga. Pero lo más terrible es que estas eran unas muertes anunciadas.

Y no sólo porque los periodistas de la publicación estaban condenados  por los ayatolás desde hacía tiempo y tanto el Ministerio del Interior francés como la policía lo sabían perfectamente, por eso disfrutaban de “protección” permanente, sino porque a partir de 1979 el “Occidente” democrático ha incubado, alentado y financiado a los  talibanes, los muyahidines, los ayatolás o las madrasas (escuelas) integristas, creando un movimiento islámico destructor de toda civilización que ahora no pueden controlar.

Afganistán fue la última trinchera, la última confrontación bélica de la Guerra Fría. La guerra de Occidente contra ese país comenzó en 1978, cuando se produjo la Revolución de Saur, que hizo de Afganistán un Estado Socialista gobernado por el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA). Fue entonces cuando el gobierno de Estados Unidos inició la operación Ciclón en el contexto de la Guerra Fría, suministrando armas y una amplia financiación a los rebeldes islámicos muyahidines que desestabilizaron el país hasta tal punto que menos de un año después el Consejo Revolucionario solicitó la intervención del Ejército Soviético. Las fuerzas soviéticas intentaron, en los diez años que duró su presencia en el país, modernizar una sociedad que comenzaba a evolucionar hacia la igualdad social, económica y sexual. Pero ni el gobierno de Estados Unidos ni el del Reino Unido, con el apoyo explícito de los demás gobiernos europeos, iba a permitir que en la frontera de Pakistán, donde estaban instalados los misiles de largo alcance de la OTAN,  se instaurase un gobierno socialista. La intervención soviética indujo inmediatamente a rebelarse a los guerrilleros muyahidines. EEUU, Israel, Pakistán y Arabia Saudí financiaron y armaron a las más salvajes tribus afganas contra el gobierno soviético. Que la mayoría de la población afgana no estaba contra el poder soviético lo demuestra el hecho de que a pesar de la ingente cantidad de recursos que invirtieron esos países en alentar la sublevación popular no se produjo en diez años ningún brote de la misma. Es bueno leer la novela del escritor estadounidense de origen afgano Khaled Hosseini, Mil Soles Espléndidos, donde describe el avance pacífico que habían experimentado las mujeres y los trabajadores bajo la protección soviética y el horror que se implanta más tarde con la dictadura de los talibanes.

Pero la derrota de las tropas soviéticas no concluyó la guerra. Ni en Afganistán ni en el resto del mundo. Era preciso acabar con todos los países socialistas. El desastre de Yugoslavia vino más tarde. Y los gobiernos democráticos de las potencias occidentales que se felicitaron por la caída del Muro de Berlín y auguraron el “fin de la historia” no fueron tan listos para comprender y predecir que habían incubado los nidos de mil serpientes. Pero tampoco creo que les importe mucho. En realidad, de los desastres de la guerra las oligarquías, a las que sirven esos gobiernos, que controlan los negocios del armamento y de la reconstrucción siempre salen ganando. Organizaron las invasiones de Afganistán e Irak y han dejado esos países destrozados, después de un millón de muertos, y a las tribus más salvajes enfrentadas entre sí. Las primaveras árabes se convirtieron en el caos egipcio y en las guerras de Libia y de Siria, promovidas por los mismos poderes estadounidenses, para cortar todo avance de los movimientos obreros de esos países. Siempre está antes alimentar el monstruo fanático religioso que permitir la instauración del socialismo.

De ese modo, desde la década de los noventa, comenzó el horror que estamos sufriendo. Todos. Los cristianos y los musulmanes, los ciudadanos de países occidentales y los de los países orientales. Mucho más sufrimiento es el de los países africanos como Nigeria o Yemen y por supuesto Afganistán, cuyo tormento es inacabable, e Irak, Irán, Libia, Siria. Se trata de aniquilar cualquier  movimiento socialista, de hundir el posible poderío de naciones no alineadas con Israel y Estados Unidos, y de abandonar a su suerte a las desgraciadas poblaciones de esos países, especialmente a las mujeres.

Ellas son las principales afectadas, dado el odio que sienten esos fanáticos contra las mujeres, que, en todo caso, para el Departamento de Estado de EEUU y los demás compinches europeos no constituyen más que daños colaterales.

Nunca en el último siglo, incluso desde finales del XIX, las mujeres musulmanas han sido tan maltratadas, tan despreciadas, tan humilladas, tan odiadas por sus propios hombres: padres, maridos, hijos, hermanos, compatriotas. Un corresponsal español en la guerra de Afganistán comentaba: “Estos hombres no tienen madre, ni esposa, ni amantes, ni hermanas, ni hijas, ni amigas. Únicamente enemigas”.

En los años setenta, cuando Vietnam estaba a punto de derrotar al imperio americano y las revoluciones socialistas se sucedían, en Marruecos, en Argelia, en Egipto, en Irak, en Irán, en Siria, en Libia, en Afganistán, la mayoría de las mujeres vestían faldas cortas, llevaban los cabellos al aire y ocupaban muchos puestos de trabajo. Es patético verlas ahora envueltas en largas túnicas, tapándose el pelo y hasta la cara como si fueran leprosas y apartadas de todo escenario público. En Siria, en Jordania ninguna mujer es dependienta de comercio, hasta la ropa interior de señora la venden los hombres.

La derrota de los intentos socialistas ha conllevado la masacre de las mujeres, que aumenta día a día. Las normas del más salvaje patriarcado se han impuesto. En el norte de Nigeria se las lapida por adulterio y los asesinos del Estado Islámico secuestran niñas por centenares para adjudicárselas como esposas a los combatientes;  en Arabia Saudí  no tienen consideración de ciudadanas y por tanto no pueden conducir automóviles ni trabajar; se las persigue en Irán como apestadas por no llevar velo o vestir trajes “poco decentes”; se las casa a los diez años en Yemen, y en todo oriente, incluyendo Pakistán y Bangladesh, se impone la poligamia y el matrimonio eventual, una manera de llamar los islamistas a la esclavitud sexual. Se las mutila sexualmente, se las vende como ganado, se las mata por cualquier motivo: en India para cobrar la dote de otra esposa. Hace unos días, en Yemen, un padre había acusado de adulterio a su hija de DIEZ años, y para averiguar quién era su amante la torturó durante horas, hasta que como la niña lo negaba le pegó dos tiros en la cabeza. Las asociaciones de Derechos Humanos, la ONU y organizaciones feministas explican que la miseria, los desplazamientos de población ocasionados por las guerras, los campamentos de refugiados donde se hacinan en condiciones infrahumanas millones de huidos de sus países natales han hecho proliferar la venta de niñas y muchachas para la prostitución y el trabajo esclavo, las violaciones, los raptos y la explotación más inhumana.

La lucha que el Movimiento Feminista ha desarrollado, ¡con tanto esfuerzo!, durante más de doscientos años ha fracasado trágicamente en esas áreas del planeta. Hasta en la que fue avanzada Turquía, ese presidente Erdogan que los gobernantes occidentales veneran llamándole islamista moderado, porque es el principal aliado de la OTAN en la zona,  está imponiendo cada vez más las normas musulmanas. Afirmaba incluso hace poco que la principal tarea de  las mujeres era la maternidad, y que no deben de reírse en público.  Las mujeres del Medio Oriente y de India, Pakistán,  Bangladesh y los países africanos, donde triunfa el fundamentalismo islámico, están abandonadas a su maldita suerte en las manos de los criminales de sus hombres. Esos que no tienen ni madre, ni amigas, ni hermanas, ni amantes, ni hijas, sino únicamente enemigas.

Pero ningún gobierno de los países democráticos considera que hay que defenderlas,  como se hizo contra el apartheid con la población de raza negra en el caso de Sudáfrica, estableciendo las sanciones que utilizan contra otros países cuando les conviene apropiarse de su petróleo o de su gas, o intentan acabar con el régimen socialista como en Cuba.

El triunfo del islamismo sobre los movimientos socialistas significa, entre otros horrores, la masacre de las mujeres. Y las guerras que se suceden en varios continentes. Esas guerras que desencadenaron los gobernantes de los principales países “democráticos” occidentales, para defender sus intereses económicos, porque se desarrollan lejos de sus metrópolis —ya no quieren enfrentarse entre sí para que se repitan los bombardeos sobre Berlín,  París y Londres—  y que ahora van a dirimirse en sus propios territorios.

Pero para  los gobernantes que dirigen los países al servicio del capital está bien, porque con el auge del terrorismo no solo eliminan a enemigos molestos como los políticos de izquierda, los dirigentes sindicales, las activistas feministas, sino que provocan el rechazo a los musulmanes en sus propios países. El atentado contra Charlie Hebdo atizará los odios populares contra los inmigrantes, dará argumentos al FN en Francia y a los nazis en otros países europeos para ganar más votos, facilitará el giro a la ultra derecha a los partidos de derecha que son llamados de centro, enconará las rivalidades entre los trabajadores de la misma región y del mismo pueblo y permitirá acentuar la represión contra todo movimiento en defensa de los derechos humanos. El terrorismo, como decía Lenin, da argumentos al poder para arrasar las organizaciones de izquierda de todo tipo: vecinales, sindicales, de mujeres, de estudiantes. La represión se desencadenará con enorme fiereza y los cuerpos de policía y  la judicatura tendrán carta blanca para detener indiscriminadamente, torturar y condenar a toda persona no ya sospechosa, sino simplemente indeseable en la moderna y blanca Francia, y esa ofensiva será acogida con agrado por la mayoría de la población que odia lo extranjero. Hay que saber, para los que claman contra la islamización del país, que Francia tiene sesenta millones de habitantes y únicamente cinco son musulmanes.

Lo peor de todo es que aunque los culpables son más que los fanáticos del Estado Islámico, las víctimas no son ni el presidente de los Estados Unidos ni el del gobierno del Reino Unido ni el de la República francesa. Sino las mujeres, los trabajadores, los pueblos  y los periodistas, inmolados en las hogueras de los incendios que han provocado los que cada día presumen de defender los valores democráticos.

http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2015/01/09/mas-culpables-y-otros-danos-colaterales/

Francia continúa desalojos de la comunidad gitana pese a las críticas europeas

por Kaos. Antifascismo

Sábado, 28 de Septiembre de 2013

 

La policía francesa desmanteló hoy otro campamento de gitanos en el norte del país, a pesar de las críticas internas y a nivel europeo hacia la política del gobierno contra los miembros de esa comunidad.

 

Fuente: Prensa Latina

En el asentamiento, ubicado en el centro de la ciudad de Roubaix, vivían unas 100 personas, muchas de las cuales serán repatriadas a Rumanía el 1 de octubre, informaron medios de prensa locales.

Según organizaciones defensoras de los derechos de los roms, como se les conoce aquí, sólo en la primera mitad de este año fueron desalojados más de 10 mil miembros de esa etnia.

En un coloquio organizado hoy en la Asamblea Nacional, el Defensor de los Derechos, Dominique Baudis, acusó al gobierno de no respetar sus propias leyes. A pesar de la aprobación de una circular en agosto de 2012 que regula los desalojos, muchos desahucios se producen sin decisión judicial previa, dijo Baudis. Añadió que en otros casos no se cumple el plazo de tres meses entre la emisión de una orden y el desmantelamiento, tiempo necesario para hacer un diagnóstico de las poblaciones y darles una opción de alojamiento.

El tema de la situación de los gitanos salió a la luz nuevamente esta semana a raíz de las polémicas declaraciones del ministro del Interior, Manuel Valls, contra esa comunidad. Según Valls, los campamentos de roms deben ser desmantelados y sus habitantes expulsados hacia sus países de origen porque “generan mendicidad y delincuencia” y “tienen modos de vida extremadamente diferentes” de los franceses.

La ministra de Vivienda Cécile Duflot, del partido Europa Ecología Los Verdes, acusó a Valls de transgredir las reglas de la República al afirmar que hay categorías de población incapaces de integrarse debido a su origen.

Las críticas al ministro rebasaron el ámbito local y provocaron airadas reacciones en algunos organismos regionales. La Comisaria Europea de Justicia, Viviane Reding, condenó que la situación de esa minoría sea utilizada en Francia con fines electorales, en referencia a los comicios municipales de marzo próximo. Según Reding existe un presupuesto en la Unión Europea para ayudar a la integración de los roms, y sin embargo, ese dinero no se utiliza.

Este viernes el Defensor de los Derechos en Francia demandó a Reding reunir a todos los responsables encargados de la lucha contra la discriminación para establecer una estrategia común.

Con una población estimada en alrededor de 12 millones de personas, los gitanos son ciudadanos europeos y, aunque por ley tienen derecho a la libre movilidad, en la práctica son expulsados de muchos países y no tienen acceso a la salud ni a la educación.

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=1899891&Itemid=1

El uranio, verdadero motivo de la intervención de Francia en Malí

Lunes, enero 14, 2013, 18:16

La aviación francesa lleva a cabo ataques en Malí desde hace tres días contra grupos armados tuareg, a los que cataloga de “terroristas” e “islamistas radicales” .

Tras una reunión en el palacio del Elíseo, el ministro galo de Defensa, Jean-Yves Le Drian, explicó que aunque los ataques contra los grupos armados han dado “resultados extremadamente tangibles” en el norte y la situación avanza “favorablemente”, está aún lejos de ser controlada.

“Esta mañana tomaron Diabali después de un combate importante y de la resistencia del Ejército de Mali, que estaba insuficientemente dotado en ese momento”, añadió en una entrevista concedida posteriormente a la cadena BFM, donde recordó que los ataques aéreos persisten con el objetivo de recuperarla.

Según fuentes francesas, la llamada “Operación Cerval” ha logrado ya la recuperación de la ciudad de Konna, en el centro del país, y la destrucción de campos de entrenamiento y depósitos cerca de Gao, en la zona norte, bajo control rebelde desde mediados de 2012.

Unos 500 militares se suman al despliegue francés en todos los frentes abiertos, que según las fuentes se reforzará “en función de la situación”, y que medios como el periódico “Le Monde” avanzan que podría llegar a los 2.500 soldados en los próximos días.

Francia se ha colocado en la primera línea de fuego de un conflicto en el que hasta la fecha el apoyo de occidente es logístico y político.

El uranio, el verdadero motivo

Los medios de comunicación de masas censuran los verdaderos motivos intervencionistas de Francia y los países occidentales en el país africano.

Para empezar, resulta incorrecto hablar sobre los insurgentes como un grupo homogéneo. Hay distintos grupos e intereses. Entre los grupos armados que luchan por el control de la región están los tuareg, los islamistas radicales y grupos vinculados a Al Qaeda.

Los tuareg no son simplemente una tribu nómada, entre ellos hay hasta 6.000 personas que lucharon en Libia apoyando al coronel Muammar Al Gaddafi en 2011 durante la intervención militar occidental en ese país.

El conflicto en Malí de hecho es una consecuencia de los acontecimientos libios, cuando Occidente, y sobre todo Francia, acabaron con el frágil equilibrio en la región y ahora están “cosechando los frutos”.

Un hecho de suma importancia que no se nombra en los informativos occidentales es que en las zonas tuareg de Malí, Níger y Libia existen importantes reservas de uranio.

En el norte de Níger, país vecino de Malí, transnacionales francesas operan en dos grandes minas de uranio (Arlit y Akouta) situadas a los alrededores de la ciudad industrial de Arlit, situada en la región de Agadez.

Los yacimientos estratégicos de uranio en Malí son un elemento importante en el conflicto y explican en parte el interés de las fuerzas occidentales en la región.

Estados Unidos está preocupado por la posibilidad de que los tuareg accedan a este metal radiactivo.

Si los rebeldes establecen su control sobre los yacimientos, empezarán a buscar maneras de vender uranio, en primer lugar a Irán. Esa evolución de la situación no le gustaría a EEUU ni a sus socios de la OTAN.

Por ello, los próximos pasos que dará occidente será el despliegue, a través de Naciones Unidas, de tropas de la OTAN para un supuesto mantenimiento de la paz.

LibreRed

http://www.librered.net/?p=23850

Hollande sube impuestos a ricos y empresas para limitar el déficit al 3%

El presidente francés propone reducir el gasto en Infraestructuras y Defensa e incrementarlo en Educación, empleo y asuntos sociales

EFE París 28/09/2012

El presidente francés François Hollande. REUTERS

El presidente francés François Hollande. REUTERS
El Gobierno francés aprobó hoy lo que denominó “Presupuestos de combate”, una expresión con la que el primer ministro, Jean-Marc Ayrault, dijo al país que el reto es poner coto a la deuda y reducir el déficit al 3 % del PIB en 2013.

Para ello, el Ejecutivo socialista rubricó incrementos de impuestos y recortes de gastos públicos que ya se califican de históricos, valorados en unos 30.000 millones de euros, en un proyecto de ley que deberá pasar por el filtro del Parlamento.

El Gobierno socialista francés ha insistido en que las medidas contenidas en el proyecto afectarán sobre todo a los franceses con más ingresos y a las grandes empresas, y que el esfuerzo fiscal que se exige a los ciudadanos afectará nada o casi nada a los que tienen menos ingresos.

Todo ello con el trasfondo de un creciente índice de paro, que en el pasado mes de agosto superó ya los 3 millones de desempleados, y con las alarmantes consecuencias de la caída de la competitividad comparativa de la industria francesa en relación con la de otros países, como la vecina Alemania.

Y justo el día en que las estadísticas oficiales confirmaron que el segundo trimestre de este año fue el tercero consecutivo con la economía sin crecer y que la deuda pública alcanza ya el 91 % del PIB y se sitúa en los 1,83 billones de euros. El proyecto de Presupuesto confirma que el objetivo de crecimiento en 2013 es del 0,8 % del PIB y admite que este año solo se alcanzará el 0,3 %.

El Gobierno francés reducirá las ventajas a las grandes empresas

Los 30.000 millones de esfuerzo suplementario de ajuste se reparte en tercios de la manera siguiente: 10.000 millones en aumentos de contribuciones fiscales para los hogares, otros 10.000 millones en más impuestos para las empresas o reducción de las ventajas con las que contaban, y 10.000 millones más procedentes del recorte del gasto público.

Unos 6.200 millones procederán del incremento de impuestos para los hogares con mayores ingresos; aquí se incluye la creación de un nuevo tramo impositivo del 45 % para las rentas superiores a 150.000 euros y el ya famoso del 75 % para quienes ganen más de un millón (unas dos mil personas en total).

El objetivo del Gobierno es recuperar la progresividad perdida en los últimos años, de manera que paguen más quienes más renta perciben; el diario Les Echos destacó hoy que en Francia solo el 6,5 % de los ingresos del Estado proceden del impuesto sobre la renta, muy por debajo del 20 % de media de la Unión Europea.

Los 10.000 millones de ingresos vía impuestos que procedan de las empresas afectarán esencialmente a las grandes, puesto que el Gobierno pretende que las pymes reciban un tratamiento diferenciado que les permitan sostener el empleo.

Medida importante en este ámbito es la modificación de un mecanismo que permitía a los grandes grupos proceder a la cesión de filiales sin pagar plusvalías: por este concepto, según el vespertino Le Monde, se recaudarán 2.000 millones de euros en 2013.

En lo que afecta al gasto público, habrá supresiones y recortes en casi todas las partidas, aunque se preservarán las destinadas a la educación, la sanidad, la justicia y los gastos sociales.

Incremento en partidas de tipo social

La educación es ámbito prioritario y el Gobierno pretende contratar a 43.500 nuevos profesores en dos fases, con el objetivo de alcanzar la meta prometida de 60.000 nuevos docentes; en Interior se prevé crear 480 nuevos puestos de policías y gendarmes y acabar con la no sustitución de los jubilados, lo que significará en la práctica crear varios miles de plazas suplementarias.

En empleo y asuntos sociales las partidas en realidad se incrementan en un 1,7 % y en un 5,1 %, respectivamente.

Infraestructuras y Defensa serán campos en los que se aplicarán recortes Por el lado del recorte, el Estado aplicará reducciones en proyectos de infraestructuras -retraso de la conexión ferroviaria de alta velocidad por el corredor atlántico hacia la frontera española- la congelación de los sueldos de la función pública (para cinco millones de empleados) o la venta de embajadas.

En Defensa, el objetivo es el de retrasar parte de los 22.000 millones que estaba previsto gastar en 2013 en nuevas compras (armamento incluido) y en cultura se dejarán de lado proyectos que fueron aprobados durante la presidencia del jefe del Estado anterior, Nicolas Sarkozy, como la Maison de l’Histoire de France.

En total, la administración adelgazará en 12.298 empleos en ministerios “no prioritarios” con el fin de favorecer la creación de otros cerca de 11.000 en la Educación, la Justicia y la Policía.

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http://www.publico.es/internacional/443103/hollande-sube-impuestos-a-ricos-y-empresas-para-limitar-el-deficit-al-3

El ejemplo de François Hollande

Detalles, 21/agosto/2012
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Cuando ya han transcurrido más de nueve mes desde que el PP alcanzó su gran victoria electoral del pasado 20 de noviembre, el único balance posible del Gobierno presidido por Mariano Rajoy solo puede resumirse en dos frases: por una parte, incumplimiento prácticamente completo de sus promesas y compromisos electorales, y por la otra recortes drásticos y discriminatorios en políticas sociales, sobre todo en materia de sanidad, educación, cultura y fiscalidad. Un balance global claramente negativo, que sigue no solo sin dar respuesta a los graves problemas económicos de España sino que los agrava. Y todo ello con la excusa, una y mil veces reiterada, de que “no hay alternativa”.

No obstante, en tan solo dos meses, en Francia, el Gobierno socialista presidido por François Hollande ha tomado una serie de medidas políticas, económicas, fiscales y sociales muy distintas y que ponen en evidencia que sí existen alternativas progresistas ante la crisis que padecemos. Medidas que comportan importantes reducciones en el gasto público sino que tienen también un evidente signo de ejemplo. Baste citar solo algunas de estas medidas adoptadas por Hollande en sus dos primeros meses de mandato presidencial:

–      Supresión de los 2,3 millones de euros destinados a la financiación de exclusivos centros escolares privados propiedad de la iglesia católica, con los que ha puesto en marcha 4.500 nuevas plazas públicas en jardines de infancia y otras 3.700 plazas más en escuelas públicas.

–      Reducción en un 25% de los sueldos de todos los funcionarios del Gobierno, en un 32% de todos los parlamentarios y en un 40% de todos los funcionarios públicos con ingresos superiores a los 800.000 euros anuales, con un ahorro de cerca de 4 millones que se destina a ofrecer un salario mensual básico a las madres solteras en situación de precariedad.

–      Establecimiento de un tipo impositivo del 75% en la tributación de todas las familias cuyos ingresos anuales son superiores a los 5 millones de euros, lo que permite la contratación de cerca de 60.000 licenciados hasta ahora en paro de de más de 12.000 nuevos profesores en la educación pública.

–      Obligación de todos los bancos de que se definan con acciones que les reportan beneficios económicos o les supongan pagar tarifas adicionales de intereses.

–      Establecimiento del bono-cultura presidencial, que contribuye a la creación de empleo en el sector cultural en los actuales tiempos de crisis

–      Supresión de los coches oficiales, que ha subastado, destinando el dinero obtenido a satisfacer las necesidades más urgentes de los centros urbanos con suburbios muy deteriorados.

–      Abolición también de los llamados “vehículos de empresa”, con un ahorro de 345 millones de euros que hace posible la puesta en marcha de 175 institutos de investigación científica.

Estas y muchas otras medidas similares adoptadas en solo un par de meses en Francia por el nuevo Gobierno socialista presidido por François Hollande demuestran con claridad que sí existen alternativas progresistas a la política antisocial y regresiva que en España venimos padeciendo desde el acceso de Mariano Rajoy a la presidencia del Gobierno. Unas medidas progresistas y de izquierdas, propias de una alternativa socialdemócrata, que los socialistas de nuestro país deberían explicar y presentar ante la ciudadanía como su propia alternativa política.

Jordi García-Soler es periodista y analista político

http://www.elplural.com/2012/08/21/el-ejemplo-de-francois-hollande/

Alternativas a los recortes antisociales del Gobierno

Juan Cejudo
JUAN CEJUDO | 09/julio/2012
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Parece que casi todo el mundo está de acuerdo en que, dada la situación en que nos han dejado el país las entidades financieras y los políticos, se hacen necesarios los recortes.

Hasta ahora el Gobierno del Sr. Rajoy nada más que está apretando las tuercas a los sectores populares, a quienes tienen las rentas más bajas, dejando intactas las de las grandes fortunas. Sin embargo en Francia, el Sr. Hollande,  ha suspendido la subida del IVA prevista por Sarkozy y ha tomado una serie de medidas encaminadas a subir los impuestos a quienes tienen las rentas más altas.

¡Ojalá tuviéramos un Hollande en España!

Son muchas las voces que se vienen rebelando contra estas medidas que toma nuestro gobierno. No sólo son los sindicatos, el Movimiento 15M y otros muchos colectivos con sus movilizaciones en toda España.

También se han pronunciado eminentes economistas y técnicos muy cualificados, como los mismos inspectores de Hacienda quienes proponen la implantación de un nuevo impuesto de Sociedades del 35%, con el que se podría conseguir unos 14.000 millones de euros de ingresos, superior a la cantidad que se pretende conseguir con la subida del IVA, con la rebaja de los sueldos de los funcionarios en un 5% o con la congelación de las pensiones. Medidas todas ellas impopulares y que recaerían una vez más sobre las maltrechas economías de los que menos poder adquisitivo tienen.

Otro capítulo muy importante de medidas a tomar, sería  conseguir que, a quienes han defraudado al fisco, se les persiga y se les juzgue y que devuelvan lo defraudado, no que se le perdone con sólo un 10% de lo defraudado, o incluso menos como últimamente se está diciendo. Se calcula en unos 90.000 millones el fraude  fiscal en España cada año. Mientras, el gobierno suprime plazas de inspectores de Hacienda que son quienes podrían luchar contra ese fraude fiscal.

Otro: evitar esas indemnizaciones y sueldos multimillonarios de consejeros y directivos de entidades bancarias que son un escándalo nacional. Se ha escrito que 16 empleados de 9 entidades financieras han cobrado 113 millones de euros de indemnización. ¿No es esto  escandaloso, mientras los pensionistas tenemos que pagar el 10% de las medicinas y tenemos que hacer de banqueros para el Estado anticipándole nuestro dinero, aunque nos lo devuelvan a los seis meses?

Otro: igual que se han suprimido las mancomunidades en toda España, ¿por qué no suprimir también el Senado? ¿Para qué sirve? Es un gasto innecesario como está el país. Sería suficiente tener una sola cámara. Y no se diga que es que eso está en la constitución y habría que cambiarla. Ya ha quedado claro que, cuando interesa a los dos grandes partidos, la constitución se cambia en 15 días. Lo que pasa es que a ninguno de ellos le interesa porque tendrían que enfrentarse a muchos de los que se benefician de esos grandes sueldos en los dos partidos.

Recortemos los sueldos de los políticos. No pueden  estar cobrando 3.996 euros cuando el salario mínimo está en 624 y además cotizar sólo siete años para obtener derecho a una pensión de jubilación, según las informaciones que circulan por Internet.

Hay que luchar a muerte contra la corrupción de los políticos. En la página web www.wiki.nolesvotes.org, se contabilizan hasta 306 casos de corrupción (mayormente entre políticos del PP y PSOE) en toda España por sobornos, especulaciones inmobiliarias, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos etc…

No se puede consentir que el presidente del CGPJ cobre 130.000 euros y los vocales 112.000. Me ha parecido muy bien la propuesta del ministro de Justicia de ahora  para que los vocales no tengan dedicación plena, sino que sólo cobren las dietas.

No se pueden seguir cometiendo los errores del pasado: aeropuertos que se construyen y no se utilizan por no haber aviones. Estaciones de AVE que se construyen sin apenas pasajeros, pabellones deportivos y megaproyectos construidos sólo por megalomanías de los políticos de turno….

Y desde luego, es un descaro que los bancos en tiempos de bonanza hayan repartido beneficios entre sus accionistas y cuando vienen años de pérdidas, tenemos que pagar todos los ciudadanos, incluso pensionistas y parados, para que ellos saneen sus cuentas. Cuando hay ganancias, ganan ellos, cuando hay pérdidas, pagamos todos los ciudadanos…Esto, señores, es un escándalo.

También me parece un escándalo que nuestros expresidentes cobren unas pensiones de 80000 euros, mientras cobran también en la empresa privada cantidades fabulosas como consejeros de Gas natural o Endesa o que otros políticos cobren del Estado y también como asesores de empresas públicas…

Hay que recortar… recortemos todas estas cosas que son un verdadero escándalo para todos los ciudadanos.

Por eso, está bien que haya recortes. Pero no que se les recorte a los de siempre, a los de abajo.

Habría que poner una tasa a las transacciones financieras, como hace años vienen demandando algunos colectivos. Una reforma fiscal a fondo para que paguen más los que más ganan y dejar ya tranquilos de una vez a los que menos tienen.

Ya no se les puede exprimir más como pretende seguir haciendo sin piedad el gobierno del Sr. Rajoy.

Lo vuelvo a repetir: hace falta un Hollande para España.

Juan Cejudo, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares

http://www.elplural.com/2012/07/09/alternativas-a-los-recortes-antisociales-del-gobierno/

Hollande: “La austeridad no puede ser una fatalidad”

Los primeros sondeos reflejan una victoria del candidato socialista con el 51,7% de los votos frente a un 48,3% de Sarkozy

El candidato socialista, François Hollande, saluda a sus simpatizantes antes de realizar el discurso de la victoria en Tulle. / FRED DUFOUR (AFP)

La izquierda europea ha renacido este 6 de mayo en Francia. Según los sondeos a pie de urna, François Hollande, de 57 años, se perfila como claro ganador de las presidenciales francesas y obtendría la victoria, con el 51,9% de los votos. El presidente saliente Nicolas Sarkozy sumaría un 48,1% y la abstención se calcula en un 19%. El anunciado triunfo de Hollande, un hombre flemático y tocado por el don de la ironía pero sin la menor experiencia de gobierno, abre una nueva etapa política tanto en Francia como en Europa, y pone fin al agitado reinado de Nicolas Sarkozy, que durante estos últimos cinco años ha presidido el país con su peculiar estilo, entre el personalismo y la hiperactividad. El ya expresidente pidió a los suyos dar buen ejemplo en la derrota y les comunicó que había llamado a Hollande para desearle suerte para afrontar unos tiempos que serán difíciles. François Hollande, por su parte, afirmó en Tulle: “Los más jóvenes no habían conocido una victoria así. Estoy orgulloso de haber devuelto la esperanza. Siento la emoción de la dignidad y responsabilidad. El cambio que os propongo empieza ahora”.

Cientos de seguidores socialistas han comenzado a concentrarse a las seis de la tarde frente a la sede socialista en la calle Solferino de París y en la plaza de la Bastilla, donde Hollande tiene previsto celebrar su triunfo. En los dos lugares el ambiente era de euforia y alegría. En Solferino había mucha gente, rostros de optimismo y gran confianza. La gente cantaba la Marsellesa, gritaba “Sarkozy lárgate”, y apelando al eslogan de la UMP: “2012, la Francia fuerte es la Francia de izquierda”, informa Ana Teruel. Justo después, en La Bastilla, un padre le decía a su hija: “Le hemos vencido”.

Con el triunfo de Hollande, el Partido Socialista regresa al Elíseo tras 17 años de presidencias conservadoras, y su líder se convierte en el segundo presidente socialista de la Quinta República, tras François Mitterrand.

Nicolas Sarkozy, que ha pasado el día en el Elíseo, ha llegado ya a la Mutualité, desde donde se dirigirá a sus simpatizantes, que se han concentrado a las siete de la tarde. Según Le Monde, el presidente ha decidido adelantar su alocución.

La victoria de Hollande tiene un claro componente europeo: supondrá el final del directorio conocido como Merkozy, la (falsa) simbiosis entre la canciller Angela Merkel y Sarkozy que ha guiado el timón europeo durante el último lustro poniendo todo el acento en la austeridad.

El resultado debe ser leído como un triunfo personal de Hollande, que tras 11 años como primer secretario del Partido Socialista y más de dos preparando su candidatura presidencial, ha sido el primer político europeo que ha rechazado la línea de rigor fiscal sin crecimiento impuesta por Bruselas. Después de su victoria en el primer turno, Merkel y Mario Draghi comenzaron a asumir sus tesis. Su llegada al Elíseo implicará un cambio de rumbo en el mapa político europeo, dominado abrumadoramente por los conservadores, que mantienen el poder en 22 de los 27 países de la Unión Europea.

El presidente in pectore ha pasado la jornada en Tulle, el pueblo de la Corrèze (centro sur del país) del que es alcalde. Tras pronunciar su discurso, Hollande regresará a París con la idea de sumarse a la fiesta socialista en la plaza de la Bastilla.

El resultado será recordado en el futuro como el triunfo de la sensatez y la moderación frente al extremismo y el populismo, ya que el perdedor, Nicolas Sarkozy, decidió jugarse la reelección a todo o nada abrazando las tesis de la extrema derecha.

Ante la imposibilidad de defender su estilo y su gestión durante la crisis, que le convirtieron en el presidente más impopular de los últimos 60 años, el líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) hizo suyas muchas de las ideas del Frente Nacional, que en el primer turno había obtenido su mejor resultado histórico con un 17,9% de los votos.

Sarkozy puso todo el acento en las fronteras, el proteccionismo y la inmigración, pero no consiguió hacer olvidar el rechazo que más del 60% de los franceses sentían hacia su presidente, que pasa así a engrosar las nutridas filas de los gobernantes europeos, de todos los signos políticos, que han pagado con su salida del poder la crisis económica. Ahora la derecha francesa tiene por delante una difícil tarea de recomposición de cara a las legislativas del 10 y el 17 de junio. Sarkozy ha anunciado que no liderará su partido, la UMP, en ese trance.

Sin perder su calma proverbial, Hollande se aprestaba a telefonear a la canciller Angela Merkel, según desveló a mediodía su asesor especial Jean-Marc Ayrault, alcalde de Nantes y posible futuro primer ministro. “La clave ahora será recuperar a Europa, reorientarla hacia el crecimiento, la competitividad y la protección”, declaró a los periodistas Ayrault.

Revelan un documento que prueba que Gadafi financió la campaña de Sarkozy

Un documento de los servicios secretos libios prueba que el exdictador libio Muamar el Gadafi financió la campaña presidencial de Nicolas Sarkozy en 2007, según revela hoy el medio digital de investigación “Mediapart.fr”.
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nuevatribuna.es | EFE | Actualizado 28 Abril 2012
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Procedente de los archivos de los servicios secretos y sacado a la luz por ex altos cargos del régimen libio actualmente en la clandestinidad, el documento recoge la luz verde del Gobierno de Gadafi para financiar con 50 millones de euros a la campaña de Sarkozy, según “Mediapart.fr“.

El documento data del 10 de diciembre de 2006 y en el mismo el responsable de los servicios secretos libios del momento, Moussa Koussa, autoriza al director del gabinete de Gadafi, Bachir Saleh, a efectuar el pago.

En el texto, Koussa se refiere a reuniones preparatorias con Brice Hortefeux, entonces secretario de Estado de Colectividades Territoriales, hombre próximo a Sarkozy y director de la campaña que le llevó a la presidencia francesa en 2007.

Además, el responsable del espionaje libio habla de Ziad Takieddine, empresario francolibanés implicado en Francia en otros casos de financiación ilegal de partidos.

Según la traducción del documento, Koussa da su luz verde a las “instrucciones” para “la aprobación de apoyar la campaña electoral del candidato a las elecciones presidenciales Nicolas Sarkozy por un monto de 50 millones de euros“.

Confirmamos el acuerdo de principio“, indica el texto que se refiere a una reunión mantenida el 6 de octubre de 2006 con Hortefeux y Takieddine, en el transcurso de la cual “se acordó el monto y el modo de pago”.

Poco antes del inicio de la intervención internacional en Libia que acabó con el régimen de Gadafi, el dictador libio amenazó a Sarkozy, impulsor de la ofensiva, con sacar a la luz documentos que probaban que había financiado su campaña en 2007.

Sarkozy consideró esas acusaciones “grotescas”. En marzo pasado, el diario “Libération” también afirmó que la venta de un sistema de espionaje por internet a Libia pude servir para financiar la campaña de Sarkozy.

http://www.nuevatribuna.es/articulo/mundo/2012-04-28/revelan-que-gadafi-financio-la-campana-de-sarkozy/2012042819282200954.html

Francia, ¿Liberté, Egalité et Fraternité? Lo dudo.

Sidiki Doumbia, deportado cuando iba a trabajar

FÁTIMA VALCARCEL

Bamako (Malí)18/03/2012

Sidiki Doumbia, invitado por una ONG francesa, había viajado el martes pasado desde Bamako hasta Francia con la intención de cubrir los últimos días del Foro Mundial del Agua (WWC, en sus siglas en inglés), que se ha celebrado esta semana en Marsella. Pero Sidiki no llegó a pasar la frontera. No pudo ejercer su trabajo. No pudo abrazar a sus tíos. “Los papeles están correctos”, afirmaron los policías, “pero con el dinero que llevas encima no puedes sobrevivir tanto tiempo”

Tomo uno de los últimos ejemplares de Les Echos para corroborar un dato y reparo en el lema que aparece en la portada: « Je ne suis pas d’accord avec ce que vous dites, mais je me battrai jusqu’au bout pour que vous puissiez le dire. » (Yo no estoy de acuerdo con lo que dices pero pelearé hasta el final para que lo puedas decir.) La frase es de Voltaire, pensador francés de la Ilustración, de la razón.

Ayer, sábado 17 de marzo, el diario cumplía 23 años de vida. Es decir, en 1989 los miembros de la cooperativa Jamana, que entre otras editan esta publicación, lanzaban su primer número con la cita de un europeo que todavía gobierna su cabecera.

Pero Sidiki no llegó a pasar la frontera. No pudo ejercer su trabajo. No pudo abrazar a sus tíos. “Los papeles están correctos”, afirmaron los policías, “pero con el dinero que llevas encima no puedes sobrevivir tanto tiempo, le dijeron.

Pero ayer no fue para mí un día de celebraciones. Ayer uno de mis compañeros me contó cómo había tenido que regresar a Malí, sin poder realizar el trabajo que había ido a desarrollar a Francia. La policía del aeropuerto de Orly, en París, había decidido deportarle.

Sidiki Doumbia, invitado por una ONG francesa, había viajado el martes pasado desde Bamako hasta el país galo con la intención de cubrir los últimos días del Foro Mundial del Agua (WWC, en sus siglas en inglés), que se ha celebrado esta semana en Marsella. Desde aquí, incluso habíamos concertado una entrevista con el presidente del WWC, Loïc Fauchon, gracias a que casualmente él había colaborado conmigo en una ocasión. Por su parte, el consulado francés había expedido el visado de trabajo de Sidiki, sin problemas. Todo estaba en regla. Todo previsto.

En el área de llegadas de Orly, le esperaba impaciente su tío. Desde que él y su mujer se habían instalado en Francia, hará unos 15 años, todavía no habían recibido la visita de ningún familiar. La maleta de Sidiki iba cargada de regalos que su madre había preparado para su tía. De haber ido todo como debía, la misma maleta -o tal vez otra- habría vuelto repleta de regalos que la tía seguramente habría preparado para la madre, para todos.

Pero Sidiki no llegó a pasar la frontera. No pudo ejercer su trabajo. No pudo abrazar a sus tíos. “Los papeles están correctos”, afirmaron los policías, “pero con el dinero que llevas encima no puedes sobrevivir tanto tiempo”. “La ONG se va a encargar de todo y afuera me espera mi tío, con quien tengo previsto pasar los últimos días”, les explicó Sidiki. “No necesito más que lo que traigo”, precisó. “No obstante, si es una cuestión de dinero, dejen que pase mi tío y él traerá la cantidad que estimen conveniente”.

Se negaron. El tío tampoco podía cruzar la frontera a la inversa. Se negaron. Las gestiones diplomáticas que, entre tanto, se estaban realizando en Bamako, tampoco eran suficientes. Los policías de Orly barajaban solamente dos opciones: que el presidente de la República de Malí, Amadou Toumani Touré (ATT), se ocupara directamente del asunto o que se comprara otro billete de avión, se marchara a Malí a por el dinero y regresara después a París. Así podría entrar tranquilamente.

Sidiki no entendía nada. Llegó a pensar que eran los franceses quienes no entendían nada. “¡Cómo si el jefe de Estado de mi país no tuviera otros problemas más importantes que resolver que este!”, les contestó desde el estado de impotencia en el que se encuentran las personas que viven una situación tan surreal, que solo pueden llegar a asimilar cuando la pesadilla ha terminado.

“Ni aunque me pagaran por quedarme, querría vivir aquí”, me contó que les había intentado explicar. “¡Qué se queden con su país!”, exclamó con una medio sonrisa mientras miraba al infinito al terminar de narrarme lo ocurrido. “En fin, lo tomaré como parte del aprendizaje de la vida”, concluyó. “Me ha dolido, pero no deja de ser una enseñanza más…”.

Yo le miré perpleja. Era la primera vez que Sidiki viajaba a Europa. Había dormido muy poco estos días para poder prepararse bien. Le apasionan los temas relacionados con la agricultura. Además, sus tíos no tienen hijos y se habían emocionado al pensar que disfrutarían, aunque tan solo fuera durante dos días, de su pequeño… 1 Sin embargo, pese a que habían matado su ilusión y la de sus tíos, Sidiki todavía tenía fuerzas para quedarse con el valor de la experiencia…

Nunca hasta hoy me había fijado en el lema de Les Echos. Tan global. Tan para todos los que creemos en la libertad de expresión. En los derechos humanos.

Muchas veces, antes de hoy, me he preguntado si alguna vez ha reinado la luz en Occidente. Muchas veces, antes de hoy, me he planteado si el punto en el que nos encontramos actualmente debería de pasar a la historia como el de la sinrazón. Si ya sufrimos sus consecuencias… Si seremos capaces de aprender de la experiencia…

1: Así es en Malí la familia. Tu primo mayor no es tu primo, es tu hermano mayor. Igual que tu prima mayor no es tu prima sino tu hermana mayor. Lo mismo sucede con los pequeños. Hoy, por primera vez en mi vida, me he parado a pensar en la importancia que siempre se ha dado en mi casa al concepto de primo hermano… Y en cómo tanto significante como significado se desvanecen en España…

2: A principios de 2009, vivían en Francia unos 120.000 malienses. En ese momento, y por cuarta vez, el presidente de Malí, Amadou Toumani Touré (ATT), se negó a firmar un acuerdo bilateral con el gobierno de Nicolás Sarkozy que, principalmente, determinaba que Francia concedería anualmente 1.500 permisos de residencia y de trabajo a ciudadanos malienses, a cambio de poder expulsar del país a unos 30.000 malienses sin papeles, a lo largo de ese año.

La nueva política defendida por el ministro de Inmigración francés, Brice Hortefeux, como “la gestión concertada de flujos migratorios y de desarrollo solidario”, no se había dirigido únicamente a este país de África. Para entonces otros países como Senegal, Gabón, Benín, Congo, Túnez, Islas Mauricio o Cabo Verde ya habían cerrado sus respectivos acuerdos.

La presión de la diáspora maliense en Francia y el volumen de remesas que envían los malienses a su país se consideraron dos de los motivos principales de la no cesión de Malí ante la insistencia francesa.

Según datos consultados, las remesas de los malienses que viven en el exterior superaron el 25% de los ingresos presupuestarios en 2009.

http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=2690