Así se torturaba durante el franquismo: los testimonios recopilados por la juez Servini

LOS CRÍMENES DE LA DICTADURA

MANUEL ÁNGEL MENéNDEZ | Publicado: 14/11/2014

Pozo Polio, noviembre de 1989, Gerardo Iglesias, en primer plano, tras dejar la Secretaría General del PCE y reincorporarse a su trabajo en la mina. José Luis Cereijido/ Efe.

‘Me negué a redimir pena por trabajo’“Si por mí fuera, tú serías de los que no salen vivos de la DGS“… “Di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón”… “Le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana”“Le mostraron un cadáver más grande que un recién nacido”.

Son algunos de los testimonios con los que la juez argentina María Servini de Cubría ha conmocionado los cimientos del Estado español solicitando a la Interpol la detención de importantes franquistas -entre ellos, algunos de los ministros aún vivos de Franco, como Utrera Molina, el suegro de Ruiz-Gallardón-, o ministros del primer gobierno del rey, como Rodolfo Martín Villa, o policías de infausto recuerdo, como Billy el Niño o Martínez Torres. Los testimonios en los que se ha basado la juez de la causa argentina contra el franquismo son terribles: entre ellos se encuentra el del exsecretario general del PCE, Gerardo Iglesias, que figura como denunciante.

Con ser llamativos estos nombres, no es lo más contundente de la causa; en los 286 folios del Auto de la juez se citan tales testimonios que ponen los pelos de punta a cualquiera. A modo de ejemplo, por las torturas a Gerardo Iglesias, quien ya en democracia fuera diputado y secretario general del PCE en sustitución de Santiago Carrillo, la juez argentina ha pedido a la Interpol la detención del entonces policía Pascual Honrado de la Fuente. La juez da credibilidad en su Auto a la querella de Iglesias, que es especialmente dura:

“A la edad de 17 años, en 1963, fue detenido por la Brigada Político Social de Oviedo, bajo las órdenes de Claudio Ramos Tejedor. Se le acusaba de incitar a la huelga. Permaneció detenido en la comisaría 78 horas, siendo brutalmente torturado (psíquica y físicamente) por varios miembros de la brigada mencionada. Se destacaron en las torturas el policía Pascual Honrado de la Fuente y el propio inspector Claudio Ramos Tejedor. Desde ese momento fue objeto de una implacable persecución: despidos de puestos de trabajo, citaciones constantes a comparecer en comisarías y cuarteles, (a las que no se presentaba para eludir a la tortura), viéndose obligado a pasar a la clandestinidad, con la consiguiente pérdida de trabajo…”.

Sigue el Auto de la juez: “El 26 de enero de 1967 fue detenido nuevamente por la Brigada Político Social y torturado entre otros por Pascual Honrado de la Fuente y Claudio Ramos Tejedor, ya mencionados y un tal “Palacios”. Ingresó en la Prisión Provincial de Oviedo el 30 de enero del mismo año y fue puesto a disposición del Tribunal de Orden Público, que lo condenó a cuatro años de prisión, esta pena la cumplió en su integridad y se negó a redimir pena por trabajo“.

Los ‘otros’, lo que no salían vivos de la DGS

Aunque muy significativa, la declaración de Gerardo Iglesias ante la juez Servini no es la más dura ni la peor. “Si por mí fuera, tú serías de los que no salen vivos de la Dirección General de Seguridad”: eso es, por ejemplo, lo que el policía Ricardo Algar Barrón le reconoció al antifranquista José María Galante Serrano, en su cuarta detención en la DGS:

“Si por mi fuera, tú serías de los que no salen vivos de la Dirección General de Seguridad

“En mi segunda detención, entre los policías que me torturaron se encuentran Ricardo Algar Barrón y Celso Galván Abascal; a ambos los cito entre los miembros de la BPS [Brigada Político-Social] que denuncio al final de mi declaración. Además, el primero de ellos participó en malos tratos y vejaciones durante mi tercera detención y, en la cuarta, fue uno de los policías que me tomó declaración, mediante la cual me hizo saber que me tenía un odio particular y que, si por él fuera, yo sería de los que no salen vivos de la DGS…”.

Esa declaración figura en la página 204 de las 286 de las que consta el Auto de la juez María Romilda Servini de Cubría, titular del Juzgado Criminal y Corrección Federal número 1 de Argentina, por el que ha procesado y pedido a la Interpol la detención internacional de 20 cargos franquistas. Ni que decir tiene que los antiguos policías Ricardo Algar y Celso Galván figuran en la petición de extradición de la juez argentina, pero hay otros más, y he aquí un extracto de los testimonios que la juez también relata en su Auto.

“Di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón…”

Alfredo Rodríguez Bonilla y Francisca Villar relatan hechos especialmente inhumanos. Por las torturas que a ambos se les infringieron en la Dirección General de Seguridad de la Puerta del Sol de Madrid el 20 de febrero de 1975, la juez argentina ha procesado al policía Jesús González Reglero. He aquí el testimonio de los querellantes, que figura en el Auto de la juez, al que cuartopoder.es ha tenido acceso:

“En ese momento nos agarraron por el pelo (Francisca lo llevaba especialmente largo en esa época), y a mí me llevaron por un pasillo que comunicaba a distintos despachos. Según iban amenazando por el pasillo, los policías que se encontraban ahí me golpearon e insultaban, no puedo recordar el número ya que intentaba, con las limitaciones que da estar esposado, protegerme la cara (…) En una de las mesas se encontraba sentado el Inspector José Ignacio Giralte González y en la otra el Inspector Jesús González Reglero, este último con la cadena con la que fui detenido, sonriendo y haciéndola girar, supongo que intentando amedrentarme. De pie se encontraba Antonio González Pacheco y otros dos miembros de la Brigada que no soy capaz de recordar”.

“Me decían que bajara la cara y cada vez que lo hacía me golpeaban
en la misma

Sigue el testimonio: “El Inspector que daba las órdenes ¿Sainz? [sic], mandó que me quitaran las esposas y que me situara a cierta distancia de la pared (calculo que a unos 60 centímetros) y con las piernas abiertas, los brazos apoyados sobre la misma y la cabeza hacia abajo. Una vez situado en esa posición me golpeó en un costado que me derribó… Me volvieron a levantar y me obligaron a ponerme en la misma posición, a partir de ese momento a cada lado se puso un policía (José Ignacio Giralte González y Jesús González Reglero) [sic], y me decían que bajara la cara, cada vez que lo hacía me golpeaban en la misma, por la espalda recibí golpes incluidos los que me propinaban con las propias cadenas con las que fui detenido y patadas en la entrepierna“.

Así de contundente finaliza el Auto de la juez: “Según que me iban golpeando, me decían ‘di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón, etc.’. A medida que la sesión de tortura se prolongaba, iba perdiendo resistencia y me caía al suelo con mayor frecuencia. En una de esas caídas, uno de los policías (ya era incapaz de reconocer cual), se dirigió a ¿Sainz? advirtiéndole del estado en que me encontraba, entonces me levantó del suelo me empujó contra la pared, me golpeó en los riñones y dijo que a partir de entonces me golpearan en la espalda, estómago o en la cabeza. Lo que duró la sesión lo desconozco ya que estuve noqueado durante un tiempo. El siguiente recuerdo que tengo es en la enfermería de la DGS…”.

Estos hechos son similares a los que, supuestamente, el policía Félix Criado Sanz le practicaría a Jon Etxabe Garitacelaya, detenido el 11 de abril de 1969, que pasó 7 días en comisaría y sería “salvajemente torturado” en Zamora con “golpes a mansalva, la rueda, la rana…”. Criado Sanz está procesado por la juez Servini.

Martínez Torres, el ‘policía antiterrorista’ de Felipe González

Es evidente que la democracia ‘reconvirtió’ a los franquistas, les ‘perdonó’ sus faltas y los utilizó para otros fines. Fue el caso del policía Jesús Martínez Torres, que fue Comisario General de Información en el Gobierno socialista de Felipe González, pero a quien la juez Servini de Cubría ha pedido su detención a la Interpol por haber participado, según el Auto, en las torturas supuestamente infringidas muchos años antes a José Aznar Cortijo. He aquí su testimonio:

“Al llegar a comisaría comenzaron las torturas, que el querellante recuerda como ejecutadas por bestias inhumanas

“En su segunda detención, lo metieron en el coche y en el suelo del mismo se pusieron a patearlo en la espalda y en las piernas mientras que las esposas se le clavaban en la espalda y piernas. Que al llegar a la comisaría comenzaron las torturas, que el querellante recuerda como ejecutadas por bestias inhumanas, los golpeaban por todo el cuerpo; al comenzar la tarde le aplicaban “el quirófano” que consistía en que lo tiraban boca arriba en un escalón con la cabeza hacia afuera y le deban golpes en la cara cuando caía hacia abajo por el cansancio, y los volvían a levantar sujetado del pelo; lo agarraban del pelo y de las piernas y le tiraban de un lado a otro”.

En el auto se lee también que “los interrogatorios en los sucesivos días eran de golpes entre dos o tres y aquí sí recuerdo a uno que luego lo ascendieron, se llamaba Jesús Martínez Torres, joven que lo habían traído a Zaragoza en compañía de otro también joven y rubio que también participaba con saña en los interrogatorios, ayudado por el Legionario”.

“Le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana”

El caso del antiguo policía Atilano del Valle Oter parece especialmente llamativo: está imputado en esta causa por, supuestamente, haber disparado y arrojado por la ventana a Miguel Jiménez Hinojosa, tras su detención en un piso de Barcelona el 24 de abril de 1971. He aquí las “Constancias probatorias” que incluye la juez Servini en su Auto:

“El 24 de abril de 1971, con 23 años, es detenido por segunda vez en un piso de Barcelona por los funcionarios de la Sexta Brigada Regional de Investigación Social, Atilano del Valle Oter y Francisco Rodríguez Álvarez, quienes le disparan a bocajarro y lo tiran por la ventana. Es trasladado a la Clínica San Jorge, donde recibe los primeros auxilios. En vista de la gravedad de las heridas es evacuado al Hospital Clínico de Barcelona, donde le diagnostican conmoción cerebral con posible fractura de la base del cráneo, fractura de pelvis, rotura hepática, contusiones y heridas varias de pronóstico muy grave. Un consejo de guerra lo condena a 16 años, tras lo cual recorre las cárceles franquistas de Barcelona, Soria, Segovia y Jaén, durante 5 años, 6 meses y 4 días, y sale en libertad en octubre de 1976. Desde hace 20 años está jubilado por incapacidad permanente total con el hígado trasplantado…”.

Puig Antich, Vitoria y los últimos fusilados del franquismo

El exministro franquista y posteriormente del Gobierno de UCD Rodolfo Martín Villa en una imagen reciente. / Efe

La juez argentina también ha pedido la detención de Antonio Carro Martínez, ministro de la presidencia entre 1974 y 1975: le imputa “haber convalidado con su firma la sentencia de muerte por garrote vil de Salvador Puig Antich y la de los últimos fusilamientos del régimen franquista el 27 de septiembre de 1975″. Esas últimas ejecuciones se llevaron a cabo en Madrid, Barcelona y Burgos y los ejecutados fueron José Humberto Baena Alonso, José Luís Sánchez Bravo Sollas, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui Echeverría. Junto a Carro, la juez imputa a otros exministros de Franco, como José García Hernández, Fernando Suarez González y José María Sánchez-Ventura Pascual. A Martín Villa, como se ha dicho, le imputa los hechos de Vitoria, de marzo de 1976.

Robo de niños: “Le mostraron un cadáver más grande que un recién nacido”

En su largo Auto, la juez María Servini ha imputado también al médico Abelardo García Balague por su supuesta participación en la posible sustracción del bebé de Adela Carrasco Martínez, quien ingresó en el Hospital Municipal de la Línea de la Concepción (Cádiz) el 5 de noviembre de 1967. La juez dice que a la parturienta le aplicaron la técnica sin dolor, “por la que se duerme a la madre en el momento del parto”. El resto lo explica así la juez:

“La matrona del parto fue Marina Martín Manuel. Luego del parto le informaron que el bebé nació muerto, pero como Sara Carrasco Martínez manifestó haberlo escuchado llorar le dijeron que nació con vida y después falleció. La abuela de la denunciante fue a la morgue a ver el bebé -al cual una monja bautizó como Jesús Díaz Carrasco– y le mostraron un cadáver de un bebé más grande que un recién nacido. En el año 2006 la denunciante concurre al cementerio San José de la línea de la Concepción (Cádiz) donde supuestamente se encontraba la tumba y le informaron que el bebé no había sido enterrado allí. Asimismo, afirmó que tenía la sospecha de que ella misma, nacida el 26 de septiembre del año 1962, tenía un hermano o hermana gemela de la cual no habría ningún registro, ya que en la partida de nacimiento donde se indica el sexo del bebé decía H-V pudiendo tratarse de Hembra y Varón, el cual le habría sido sustraído a la madre”.

http://www.cuartopoder.es/enlegitimadefensa/2014/11/14/asi-se-torturaba-durante-el-franquismo-los-testimonios-recopilados-por-la-juez-servini/

Las fuerzas antidemocráticas del estado español contra la libertad de expresión en las redes sociales

por Kaos. Represión y criminalización

Jueves, 15 de Mayo de 2014

El Gran Inquisidor te vigila... El Gran Inquisidor te vigila…

Desatada campaña de criminalización contra usuarios de las redes sociales con el objetivo de recortar, una vez más, los derechos y libertades fundamentales, cambiándolos por represión. Los totalitarios, siempre dispuestos a ello, han visto en el asesinato de Isabel Carrasco una oportunidad de oro…

El Gobierno estudiará cómo “poner coto” a la libertad de expresión en las redes sociales

Agencias/Kaosenlared

Justicia e Interior trabajan a raíz de los comentarios publicados en los últimos días en relación al asesinato de Isabel Carrasco. La matan dos militantes del PP y el gobierno aprovecha para perseguir, reprimir y recortar libertades a la izquierda. Lo propio de cualquier gobierno totalitario, claro está. Y acompañado, como no podía ser de otra manera, por sus esbirros en la caverna mediática.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha avanzado hoy que su departamento y el Ministerio de Justicia van a estudiar conjuntamente cómo “poner coto” a la libertad de expresión en las redes sociales. El Gran Inquisidor, miembro del OPUS, Fernández Díaz, suma así a Gallardón a su campaña totalitaria y censora contra la libertad de expresión en las redes sociales. Lo paradójico del asunto es, como ya es conocido, que todo esto viene en relación al asesinato de una política del PP, partido al que pertenecen ambos Ministerios de la inquisición, a manos de, supuestamente, dos militantes del propio Partido Popular.

La matan ellos, la derecha, y el gobierno, en cambio, centra su estrategia en reprimir y perseguir en las redes sociales a quienes, desde la izquierda, no comulgan con el pensamiento único que estos señores nacional-católicos pretende implantar mediante el uso de todos los elementos represivos, policiales, judiciales y, en fin, al estado mismo, para la defensa de sus propios intereses ideológicos, políticos y personales.

Por supuesto, el gobierno cuenta con el apoyo de sus esbirros en la caverna mediática, quienes, a las órdenes de la estrategia represiva diseñada desde Moncloa, no han tardado en salir a pedir el recorte de tales derechos y libertades fundamentales, mezclando demagógicamente el uso de la libertad de expresión en las redes sociales con el terrorismo y otros asuntos similares, tal y como ayer mismo hiciera el Ministro al comparar los mensajes de estos días en relación al asesinato de Carrasco con el “yihadismo”. Una prueba evidente es la portada de hoy del diario ABC.

Todo ello, además, poco más de una semana después de que se llevase a cabo la conocida como “Operación Araña”, en la que estas mismas fuerzas antidemocráticas del estado ya consiguieron generar todo un espectáculo mediático con la detención y procesamiento judicial de más de 20 personas, acusadas de “enaltecimiento del terrorismos”, “humillación a las víctimas”, y otros supuestos delitos similares, mientras no han movido, ni moverán, un solo dedo para actuar contra aquellos que llaman a pegarle “seis tiros en la cabeza a Sánchez Gordillo”, amenazan de muerte casi a diario a Willy Toledo o Pilar Manjón, llenan las redes con mensajes que hacen apología del asesinato de migrantes o del exterminio, que piden fusilar a los participantes en las marchas del 22-M, humillan sistemáticamente a las víctimas del franquismo o tantas otras cosas del estilo.

Porque no, el fondo de todo esto no es judicial, no. No es judicial, sino político, y no es penal, sino ideológico. No se trata de controlar las redes sociales, sino de reprimir la disidencia política y, en la medida de los posible, tomar al asalto el control de las redes sociales, uno de los pocos espacios de comunicación de masas que no está hoy en día plenamente a su servicio ideológico y de clase. Eso es muy peligroso para ellos, no pueden permitirlo. Y no hablamos, claro, del PP, sino de los poderes fácticos que gobiernan el estado en la sombra (banqueros, grandes empresarios y otros capitalistas del estilo), para los cuales el PP sirve de simple manijero y gestor de sus intereses, como también lo hacen el PSOE, CiU, UPyD, y tantos otros. Además de, por supuesto, toda la inmensidad de medios en radio, televisión, prensa escrita e internet que controlan al 100%. La libertad de expresión no puede ser otra que la libertad del dueño de la imprenta, ya se sabe.

En declaraciones en los pasillos del Congreso, pues, Fernández Díaz se refería así al debate abierto tras los comentarios insultantes publicados en los últimos días en las redes sociales a raíz del asesinato de la Diputación de León, Isabel Carrasco, y ha avanzado que estudiarán instrumentos legales “adicionales” para perseguir esos delitos.

Fernández Díaz ha considerado que ese tipo de conductas que incitan al odio y a la comisión del delito “son susceptibles de ser consideradas como tales” y deben ser perseguidas, por lo que no descarta reforzar la ley para ello si es necesario.

“Si los instrumentos legales actuales no son suficientes, vamos a estudiar la manera de abordar instrumentos legales adicionales que permitan hacer compatible la libertad de expresión y el derecho a la información con el derecho a los ciudadanos a la intimidad, el honor y a su seguridad”, ha recalcado.

Fernández Díaz no tiene constancia de si la Fiscalía ha abierto una investigación sobre esta actuación en las redes sociales, aunque ha recordado la reciente operación dirigida por la Audiencia Nacional que llevó a la detención de 21 personas por apología del terrorismo y humillación a las víctimas. “No es la primera vez que hemos actuado ni va a ser la última que actuemos”, ha advertido.

El titular de Interior ha dejado claro que quien establece los límites de lo que es delito son las autoridades judiciales, pero sí considera que debe abrirse una reflexión frente a actitudes que, a su juicio, deben tener un “reproche penal” o administrativo, al igual que lo tienen la incitación al odio, la violencia o xenofobia en el deporte.

En este sentido, ha hecho hincapié en que el ciberdelito y la cibercriminalidad es uno de los mayores retos y amenazas a los que hay que hacer frente y tienen también esa proyección, en la que “bajo el antifaz” o el disfraz del anonimato que dan las redes sociales, se hacen comentarios peligrosos que incitan al odio y a la comisión de delitos y pueden traer después “consecuencias drásticas para todos”.

Así, ha lamentado, se ha visto en el caso del asesinato de Carrasco, en el que “cuando todavía estaba el cadáver en el suelo” ya había comentarios en las redes que producen “repugnancia” y un rechazo absoluto. Una situación que, según el ministro, debe llevar a actuar con responsabilidad, ya que “es mejor prevenir que curar”.

El ministro de Interior insiste en anunciar “instrumentos legales adicionales” para evitar “la apología del delito” en las redes sociales

 

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció hoy que su departamento, conjuntamente con el de Justicia, estudia “instrumentos legales adicionales” para perseguir las conductas que “hacen apología del delito y del odio”.

Fernández Díaz se expresó en estos términos en los pasillos del Congreso de los Diputados, preguntado por si el Gobierno cambiará la normativa que regula los comentarios en las redes sociales después de que se publicaran textos ofensivos por el asesinato de la presidenta de la Diputación y del PP de León, Isabel Carrasco.

“Esas conductas si hacen apología del delito y del odio deben ser perseguidas y nosotros las vamos a perseguir. Y si los instrumentos legales actuales no son suficientes, vamos a estudiar la manera de abordar instrumentos legales adicionales”, avanzó.

El ministro del Interior adelantó que el Ministerio del Interior y el de Justicia van a “trabajar conjuntamente” para ver que “en el marco de nuestro Estado de Derecho, como es evidente sin limitar la libertad de expresión, qué se puede hacer para poner coto a esta situación”. Fernández Díaz denunció, además, que esos comentarios en la medida que hacen apología del delito e incitan al odio, “después pueden traer consecuencias trágicas para todos y más vale en estos casos prevenir que curar”. “Nos conviene a todos”, dijo.

El ministro del Interior, que reconoció que no le “consta” que la Fiscalía haya abierto diligencias, insistió en que ordenó a la Policía que “abra una investigación” en este sentido y recordó que la Guardia Civil detuvo a 21 personas que en las redes sociales estaban haciendo apología del terrorismo de ETA y humillando a las víctimas.
“No es la primera vez que hemos actuado ni va a ser la última que actuemos”, advirtió Fernández Díaz para incidir en que “la última palabra la tiene la autoridad judicial”, pero asegurar que la Policía tiene la labor de perseguir de oficio conductas que sean delictivas.
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Crónica negra de la campaña electoral

Hay que ser español antes que persona

Por JUAN CARLOS ESCUDIER

Madrid 15/05/2014

Ser de extrema derecha no es tan fácil como parece. De entrada hay que elegir en qué grupúsculo militar y la cosa no es sencilla. En Cataluña se puede ser de la Plataforma de Anglada y no complicarse, pero es cruzar el Ebro y el lío está asegurado. Está Democracia Nacional, España 2000, el Movimiento Social Republicano y el Movimiento Católico Español, por poner unos cuantos ejemplos. Se puede empezar en la Asociación Cultural Rey Sisebuto por pura fonética y acabar en Alianza Nacional fusión mediante. O en Falange Española de las Jons y terminar en Falange Auténtica o en La Falange, centrifugado en sucesivas escisiones por ver quién es más ultraderechista.

A estas elecciones se presenta la España en Marcha, que es el no va más del patriotismo, y que agrupa a La Falange, la Alianza Nacional y el Movimiento Católico Español, apoyados todos ellos por el autodenominado Nudo Patriótico Español, el sindicato TNS (Trabajadores Nacional Sindicalistas) y hasta por un diario digital llamado lógicamente Patriotas.es. Uno de sus mayores activos es llevar en sus listas a varios de los valientes que la liaron parda en Blanquerna, la delegación de la Generalitat en Madrid, para boicotear la celebración de la Diada al grito de “No nos engañan, Cataluña es España”. Es una acción de la que se sienten especialmente orgullosos.

La ultraderecha patria hace esfuerzos por unirse y ganar músculo pese a la feroz competencia del PP

Animada por las buenas expectativas de sus colegas europeos, la ultraderecha patria hace esfuerzos por unirse y ganar músculo pese a la feroz competencia del PP, que cuando se pone a jugar de extremo no hay quien le gane. No cree en el sufragio universal, que es un invento nefasto de la Revolución francesa, y si va a las elecciones es para establecer “cabezas de puente en territorio enemigo”. Es antisistema. Dice estar contra el capitalismo salvaje y contra el marxismo. Y trata incluso de modernizarse, aunque sea evitando mencionar a toda costa el nombre de Franco, cuyo recuerdo se limita a algún bigote de la época que se empeña en seguir posado en el labio de un par de nostálgicos.

Este miércoles presentaban en el centro cultural Buenavista de Madrid a su cabeza de lista, Jesús Muñoz, que es el jefe de prensa del sindicato TNS y que, según parece, da de muerte en sus intervenciones radiofónicas en la Inter, la emisora de Intereconomía. No se le vio. Muñoz se recuperaba de una operación quirúrgica y, para que no se dijera que no estaba presente junto a sus camaradas, protagonizó una inusual alocución telefónica, que era como oírle por la radio pero con más ambiente, por eso de las banderas con el águila que colgaban de las paredes.

Peña: “No podemos permitir que nos pase lo que a Estados Unidos, donde los blancos son minoría” 

Muñoz, al que la propaganda de los suyos define como “un español comprometido con los problemas sociales que estamos sufriendo por la pérdida de soberanía”, hizo una declaración del europeísmo que le anima, que es el modelo de Carlos I de España y V de Alemania. “No nos sentimos europeos de esa Europa que nos dice que liberemos terroristas y violadores y perdemos el culo para hacerlo, ni de ese travesti de Eurovisión”, dijo mientras denunciaba que la representante española cantara en inglés, siendo el español “la lengua más bella” que parió Babel. Le faltó quizás introducir ahí uno de los grandes lemas de su sindicato: “Hay que ser español antes que persona”.

El enfermo no dejó títere con cabeza. Arremetió contra los traidores y los corruptos de la “autocrisis”, contra el rescate a la banca y la invasión bárbara de la inmigración, y denunció el paro, el aborto y “la golfería de los sindicatos chaperos”. La dramática situación actual, según explicó, ha conducido al “valiente pueblo español” a transformarse en una “masa informe sin agallas”. Tras su llamamiento a la unidad de los patriotas, se escuchó el primer “arriba España” de la tarde, rápidamente secundado por un público ansioso de levantar la mano.

Como se ha dicho, ser de extrema derecha en España no es sencillo. Requiere ciertas nociones de historia entresacadas de la Enciclopedia Álvarez para no perder comba en los actos públicos. Hay que conocer bien a Don Pelayo y a los Reyes Católicos y estar preparado por si los reyes godos aparecen en escena. Felipe II y el imperio en el que no se ponía el sol es materia obligatoria y, en ocasiones, hasta Alfonso X entra en el examen. Sin embargo, lo más difícil es ser patriota.

José Luis Corral: “La lucha por la patria no es un juego y si Dios nos ha creado en este momento es porque cree en nosotros”  

“Hay que vivirlo, lanzarse al agua”, insistió José Luis Corral, el presidente del Movimiento Católico Español. “La lucha por la patria no es un juego y si Dios nos ha creado en este momento es porque cree en nosotros”, añadió. Su comparación fue gloriosa. Tal y como reseñó la Guerra de la Independencia fue una sucesión de derrotas hasta la victoria final, en la que fue determinante la indomable acción de las guerrillas. Ese el ejemplo a seguir: “Venceremos cuando Dios quiera”. Como no podía ser de otra forma se gritó “arriba España” y un sentido “viva Cristo Rey”.

Lo más grande estaba por llegar. Comparecía en la tribuna Pedro Pablo Peña, jefe de Alianza Nacional, para detallar los principales hitos que les animan, especialmente el de combatir la amenaza de las inmigraciones masivas. “Hay que reclamar el derecho de sangre” toda vez que lo que está en juego es la propia identidad. “No podemos permitir que nos pase lo que a Estados Unidos, donde los blancos son minoría”, añadió. En su opinión, lo que ha de marcar el camino de Europa es el cristianismo, ya que fue la cultura grecorromana y cristiana quien puso sus cimientos. “No admitimos otra”.

“En nuestras filas no caben liberales y demócratas”, añadió un crecido Peña, que rozó la apoteosis con su proclama final: “Queremos abolir la Constitución y la Monarquía”. Arreciaron los aplausos.

Pasaban las nueve y cuarto de la noche cuando se dio por concluido el acto con la concurrencia puesta en pie saludando a la manera fascista las alegres notas del himno nacional. Era la hora convenida porque el empleado del centro que les acogía terminaba su jornada y la extrema derecha, otra cosa no tendrá, pero respeta los horarios. Faltaba sólo la foto de familia con los patriotas más jóvenes y animosos. No llevan camisa nueva sino camisetas y los más elegantes, el tradicional polo de Lacoste. En España empezaba a anochecer.

http://www.publico.es/520890/hay-que-ser-espanol-antes-que-persona

España, vendida al fascismo

La ayuda militar y económica prestada por Alemania e Italia desde los primeros compases de la guerra fue clave para la victoria del ejército de Franco. El Estado español de abril de 1939 debía a Hitler 372 millones de marcos y a Mussolini 6.926 millones de liras

ALEJANDRO TORRÚS Madrid 30/03/2014 08:00 Actualizado: 30/03/2014

Hitler y Franco durante su encuentro en Hendaya.

Hitler y Franco durante su encuentro en Hendaya.

Mito número uno de la Guerra Civil española: el conflicto bélico debe ser interpretado en clave interna y la fecha del golpe de Estado del 18 de julio de 1936 se explica por el asesinato de Calvo Sotelo el 13 de julio del mismo año y la “anarquía” a la que conducía la República. Mentira. La realidad es que la elección del 18 de julio como fecha del golpe se explica por los contratos de compra de armas que los conspiradores monárquicos firmaron con la Italia fascista de Mussolini el 1 de julio mediante los cuales los italianos se comprometieron a entregar a los golpistas 47 aviones de guerra y miles de bombas, ametralladoras y municiones.

“De todos los países que intervinieron en la Guerra Civil el que más recursos invirtió fue, sin duda, Italia, que sin embargo era más débil que Alemania y la Unión Soviética, porque Mussolini consideró que podría influir en la orientación futura de la política española”, explica el historiador Ángel Viñas en la obra 75 años después. Las claves de la Guerra Civil española (Ediciones B) de Mario Amorós, que asegura que la firma de los contratos con la Italia fascista demuestran que “los conspiradores pensaban que el golpe de Estado podía fácilmente derivar en una guerra civil” y que el asesinato de Calvo Sotelo no afectó a la sublevación militar. “La sublevación hubiera estallado igualmente. Todo estaba preparado. Incluso el ‘detalle’ de los aviones”, prosigue Viñas.

“De los países que intervinieron en la guerra el que más recursos invirtió fue, sin duda, Italia”, apunta Viñas

El historiador Ángel Viñas desveló en la obra colectiva Los mitos del 18 de julio (Crítica) los contratos que materializaron la ayuda italiana. Fueron, exactamente, cuatro documentos con sus correspondientes anexos. El primer contrato ascendía a un valor 16.246.750, 55 liras e incluía doce aviones Savoia 81; 10.000 bombas de dos kilogramos; 500 bombas de 50 kilos; 1.500 de 100; y 100 de 250; más carburantes y lubricantes. “Es muy importante destacar que los suministros objeto de este primer contrato debían entregarse durante el mes de julio. Es decir, eran la punta de lanza que había de asegurar el éxito de la sublevación en el curso de las siguientes semanas”, asegura Viñas.

Los tres siguientes contratos recogieron la compra de decenas aviones caza CR 32, hidroaviones Macchi 41, un hidro Savoia 55X, proyectiles perforantes, más motores, ametralladoras, etc. En total, estos cuatro contratos. “El importe final de los contratos romanos ascendió, pues, a la suma de 39.286.876,37 liras (…) En resumen, se trató de un montante de 339 millones de euros. Una cifra nada desdeñable, aunque menos desdeñable era que había que pagar a tocateja, a la entrega del material”, escribe Viñas.

El Duce financia a Falange

La ayuda militar contemplada en estos cuatro contratos descritos no fue la única que Mussolini prestó a los sublevados. Desde junio de 1935 el Duce estuvo transfiriendo 50.000 liras mensuales. La operación -describe José Ángel Asiaín en La financiación de la Guerra Civilespañola (Crítica)– se rodeó del más estricto secreto, hasta tal punto que incluso José Antonio Primo de Rivera iba cada dos meses a París a recoger personalmente los fondos, no utilizando en ningún momento los servicios de los medios italianos en Madrid, ni la valija diplomática.

“En todo caso, parece claro que esa subvención permitió a Primo de Rivera y a los falangistas emanciparse financieramente y que el partido pudiera satisfacer sus necesidades más perentorias sin recurrir a la ayuda de los monárquicos”, escribe José Ángel Asiaín.

Bonos del Tesoro para Mussolini

Una vez acabada la Guerra, el Gobierno de Franco procedió a la negociación de la liquidación de la deuda con el Gobierno italiano. El total del crédito ascendía a 6.926 millones de liras más otros 300 millones que había prestado la banca italiana. El proceso de liquidación no planteó, en cambio, ningún problema, debido a “la generosidad que en todos los momentos las altas jerarquías del Estado italiano”, dice Sánchez Asiaín. “El Gobierno italiano propuso fijar en 5.000 millones de liras la deuda total. El resto quedaba condonado”, escribe el economista, que añade que la devolución del crédito de 300 millones de euros fue objeto de “un acuerdo especial”.

Así, para la devolución de tal cantidad de dinero el Gobierno español debía emitir, y consignar a favor del Gobierno italiano, bonos del Tesoro español no transferibles ni pignorables. El acuerdo fue materializado en el BOE el 5 de febrero de 1942 cuando se estableció que, superadas “las dificultades de orden material para confeccionar los títulos en que se ha de quedar representada la deuda al Gobierno de Italia por suministros especiales durante ‘la guerra española de liberación’ , el ministro de Hacienda emitiría y entregaría a la administración central del Banco de Italia cinco mil bonos del Tesoro español de un millón de liras cada uno.

El resultado de la II Guerra Mundial fue favorable a los intereses de España, al menos, en lo referido a la devolución de la deuda. La notable depreciación de la lira, que se produjo en el período 1942-1967, provocó que el peso de la deuda disminuyera considerablemente, en términos reales, para la España de Franco.

La ayuda de la Alemania de Hitler

Pero sí la ayuda de Italia fue la más importante en términos cuantitativos, la alemana tuvo especial importancia en términos cualitativos. Si bien Mussolini había prestado su ayuda con la intención de influir al máximo en la política española, Ángel Viñas relata que fue Hitler y su III Reich el que fascinó al general Francisco Franco. “En el transcurso de la Guerra Civil la nación que deslumbraría a Franco fue Alemania, no Italia. Por eso, cuando acabó la contienda, Franco gravitó hacia el III Reich a pesar de los roces que había tenido con ellos“, asegura Viñas, que afirma que si bien Franco tomó muchas cosas importantes de la Italia fascista como “los sindicatos verticales” él estaba “fascinado” por los nazis.

“Los golpistas trataron de acercarse desde el primer momento a Alemania en busca de ayuda”

Al contrario que la Italia fascista, la Alemania nazi no tuvo nada que ver con el golpe de Estado de 1936. Los alemanes no intervinieron en España hasta que comenzó la Guerra Civil. Los golpistas trataron de acercarse desde el primer momento a Alemania en busca de ayuda. El proceso oficial de petición de ayuda de los sublevados a Alemania comenzó el 21 de julio, cuando Franco, tratando de llegar a Hitler de la forma más directa y rápida, recibió a Johannes Berbhardt, del que sabía que estaba en condiciones de contactar con facilidad, y sin trámites administrativos, directamente con el propio Hitler.

Entre los motivos por los cuales Hitler aceptó la petición de ayuda de Franco se encuentra, según Sánchez Asiaín, la “simpatía hacia los planteamientos anticomunistas” y la posibilidad de “utilizar el conflicto español como un laboratorio para mejorar las técnicas de los ejércitos alemanes”. Así, Hitler decidió mandar unos JU-52 de transporte cuanto antes a Marruecos para trasladar a las tropas de Franco a la península.

Sin embargo, los motivos políticos no fueron los que más pesaron en la decisión de Hitler. Relata el autor de La financiación de la Guerra Civil española que “pronto quedó claro que la península Ibérica formaba parte de sus objetivos comerciales, y que la riqueza minera era un importante objetivo”. “La intervención alemana en la Guerra Civil española, y el volumen de su ayuda, no puede entenderse sin tener en cuenta la política de aprovisionamiento de materias primas, especialmente de minerales aplicados a las necesidades de guerra”, escribe.

A través de varias empresas, Hitler trazó un “perfecto mecanismo” para explotar la dependencia de Franco de la ayuda militar y económica alemana. La más importante de ellas fue Hisma, que se convirtió en un instrumento decisivo de la influencia alemana cuyo último objetivo “era reducir España a una especie de protectorado alemán”.

372 millones de marcos

Así, una parte considerable de la deuda que España contrajo con Alemania fue pagada por compensación, es decir, con exportaciones españolas a Alemania, sobre todo de minerales. Cabe recordar que en enero de 1939, casi la mitad del comercio exterior de la España de Franco se dirigía a Alemania y que, por otra parte, ha quedado más que demostrado que los alemanes intentaron cobrarse con creces su ayuda, y que para conseguirlo hicieron todo lo que estuvo en sus manos, al menos, hasta su derrota en la II Guerra Mundial.

Una vez terminada la Guerra Mundial, Alemania fijó la deuda de la España de Franco en 372 millones de marcos, incluyendo el coste de la Legión Cóndor, que los alemanes cifraron en 99 millones de marcos. No obstante, la dictadura de Franco y la de Hitler jamás llegaron a un acuerdo para devolver el importe de la deuda aunque sí que encontraron una solución política de entendimiento mutuo para demorar el acuerdo firmado en 1941 que permitía a los alemanes hacer compras en España sin pagar su importe. “Y minerales, aceite y naranjas, entre otras cosas, fueron enviados a Alemania sin generar divisas para la economía española”, concluye Sánchez Asiaín.

http://www.publico.es/politica/511227/espana-vendida-al-fascismo

El PP no es el único culpable

Si no paran la deriva en la que estamos sumidos, va a ser verdad que sólo les interesa su silla, su sueldo, sus dietas y su jugosa pensión que duplica con creces la del resto de los mortales y que sólo precisa 4 años de trabajo

Ninguna mayoría absoluta legitima un cambio de régimen

Cuesta creer que el PP de Rajoy haya llegado a colar una ley tan regresiva como la que ha llamado de Seguridad Ciudadana. No es que no estuviéramos avisados: cinco siglos de derecha española sin regenerar ni pagar ni uno solo de sus atropellos –algunos de desorbitada gravedad– terminan por desembocar en esta locura. Pero no resulta lógico que la cadena de desmanes emprendida por el PP no encuentre contestación efectiva de quienes pueden proporcionarla: políticos, Justicia, todos los estamentos de la vida social.

Sin freno alguno, los dirigentes del PP parecen entregados a una especie de lujuria represora sádica en la que cada miembro del Gobierno envida a ver si supera al anterior. Es el nuevo Código Penal de Gallardón, la reforma laboral de Bañez, la de Mato, la ley Wert, las medidas fiscales de Montoro, el Gobierno en pleno de Rajoy y Sáenz de Santamaría. Y las cacicadas de sus ayuntamientos y Gobiernos autonómicos. Y sus parlamentarios, que se pasaron por el arco del triunfo millón y medio de firmas para una ley justa de desahucios. Y como pregonera Andrea Fabra –la hija del condenado pero poco–, que ya anticipó cuánto nos iban a joder, según sus palabras textuales.

Se da así la paradoja de que uno de los pueblos más castigados pero también más sufridos e incluso sumisos de Europa recibe la consigna adicional de que será duramente penado como se le ocurra protestar. Es que algunos lo hacen. Con extraordinaria mesura, por cierto. El 15M, como anticipo, fue calificado como el movimiento más serio y civilizado de aquellas primaveras de dignidad tan premonitorias, hace 2 años tan sólo. Así lo contaban los medios extranjeros. Asombrados. Porque en el resto del mundo nos conocen, conocen sobre todo cómo se las gasta la derecha local con poder. Se han alarmado ahora mucho. Creen algunos que con esta ley estamos en “camino a la dictadura”. No es previsible que nadie haga nada, sin embargo. Y eso es lo terrible.

Una vez aprobada definitivamente la ley Fernández, ley mordaza, se habrá acabado en España la libertad de expresión y de manifestación, ya muy mermada en la práctica. Mientras sigue la cascada de “reformas” que están dejando lívida la justicia social y la democracia. Dejémonos incluso de rebuscar en herencias y mohos, en la deseducación e infantilidad de la minoría decisiva de la sociedad española, el problema lo tenemos hoy y es hoy cuando hay que afrontarlo. Se ha ido agravando a ritmo creciente y ahora ha puesto el turbo. Sólo es menos grave que lo será mañana y que dentro de otros dos años si el PP continúa a este ritmo. Que en esa idea está.

No es posible que todo siga como si nada ocurriera. Es inconcebible que el PP enlace impunemente las mentiras de la siguiente campaña electoral –que ya ha emprendido– con las de su programa anterior incumplido. No es ni humano seguir engañando a sus fieles y crédulos con una recuperación que hace aguas por todas partes y que sin duda dejará en la cuneta –según costumbre– a los ciudadanos que no sean del muy exclusivo clan. Dos puntos de crecimiento de un año para otro, anuncia Cospedal: ¿por qué no tres millones y medio como los empleos de González Pons?

El PP, sin embargo, no está solo. Si lo estuviera, toda la sociedad lo advertiría con claridad. Y no es ésa su percepción. Porque tampoco es admisible en modo alguno que, por pillar un puesto, dos o doce en los devaluados órganos de lo que un día se llamó Justicia, se contribuya a su degradación. La ley Corcuera fue tumbada por el Tribunal Constitucional; en el actual, tienen de presidente a un militante o exmilitante del PP –aficionado a pronunciarse sobre temas polémicos reafirmando su ideología– al que la mayoría de sus colegas no ve reparo alguno. La separación de poderes, consustancial a la democracia, es una entelequia en España y así se la trata cuando gente como Esperanza Aguirre se asombra de que el Gobierno de su partido no cese magistrados de Tribunales cuyas decisiones no le gustan. Y se engulle como tantas cosas.

La política está fallando estrepitosamente. En apariencia, andan preocupados por la desafección de los ciudadanos. Por eso se disponen a atizar a quien se mueva, para ver si el amor surge de los palos, según costumbre también. Algunos medios se muestran inquietos porque cae el bipartidismo. Y porque no emerge otra fuerza que deje las cosas tan divinamente estables como están. La sociedad desearía otra política, limpia y que resolviera sus problemas. Como debe ser. Y, francamente, si no paran la deriva en la que estamos sumidos, va a ser verdad que sólo les interesa su silla, su sueldo, sus dietas y su jugosa pensión que duplica con creces la del resto de los mortales y que sólo precisa 4 años de trabajo.

Ninguna mayoría absoluta legitima un cambio de régimen. Hay que preguntar a diputados, senadores, jueces, fiscales, algo muy concreto: ¿están de acuerdo o no con estas leyes que promulga el PP? Es hora de plantarse y evidenciar lo que está ocurriendo y ponerle remedio. Dejen la silla, dimitan, hagan algo. Si el PP obra en solitario, que se vea y los ciudadanos aprecien la diferencia. Definir los papeles. Y utilizar los medios democráticos disponibles para resolver el problema. No puede seguir esta apatía, esta apariencia de normalidad, cuando en nada es “normal” que se cercenen valores fundamentales. Hechos, no más palabrería. Lo mismo cabe requerir de la UE, del FMI, del BCE, de nuestra supervisora oficiosa y oficial Alemania y toda la parentela: hemos perdido derechos, presente, futuro, ¿también van a amparar –una vez más– que nos resten libertades democráticas? En temas trascendentales, todo silencio es cómplice.

http://www.eldiario.es/zonacritica/PP-unico-culpable_6_203039708.html

Soy tu padre

03/12/2013

Es extraño pero la aprobación de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana en el Consejo de Ministros, me hizo darme cuenta de que tengo una edad. Casi 40 ya. No soy ningún niño, así que me resulta muy molesto que este gobierno me trate como si lo fuera y como si él fuera mi padre. De pronto, me asqueó la sensación de sentir que unos adultos a los que tengo en muy baja estima intelectual, tuvieran la desfachatez de tratarme con la condescendencia con la que algunos mayores tratan a los pequeños. Y con alivio y mala leche pensé: “Yo ya tengo padre y no tiene la cara de ninguno de estos”.

Perdonen la brusquedad pero me he dejado la paciencia entre las páginas del BOE. Ya basta, hombre, ya basta. Quiénes son estos señoritingos para limitar mis libertades como ciudadano recogidas en la Constitución y protegidas por las leyes. Que tienen mayoría absoluta, dicen. La mayoría absoluta es solo una herramienta, no un arma ni una coartada. Además, que no les ha votado ni el 30% del censo electoral. Relativicen. No son más que unos políticos que pasaban por aquí. Y no son ustedes señores del cortijo, solo son el administrador. Recuérdenlo, que se les olvida lo más obvio.

Recuerden también que no estamos en ninguna dictadura (se supone, aunque ya lo voy dudando), así que dejen de tutelarme como si no fuera capaz de regir mis propios actos. Conozco las leyes, mis derechos, los límites, mi responsabilidad. Sé que hay leyes, Código Penal y multas que se han demostrado eficaces para que en España no haya habido grandes algaradas en las calles a pesar de las miles de manifestaciones. No necesitamos ninguna nueva ley de Seguridad Ciudadana, excepto para protegernos de gobiernos autoritarios como el suyo y de banquerzuelos, financieritos y politicuchos. Para eso sí hace falta una ley de seguridad.

Pero no necesito ninguna ley que me proteja de ciudadanos cívicos como yo. Dejen de protegernos de nosotros mismos. No necesitamos que un gobierno cuide de nuestra seguridad en la calle poniéndonos multas como un padre castiga a su hijo cuando llega a casa tarde. Para eso tenemos a los jueces, para eso ya tuve a unos padres que me educaron bien. Dejen de insultarles. Dejen de insultarme tratándome como si fuera un delincuente.

Ya sé que esta ley solo quiere protegerles a ustedes y a sus perros de presa, pero lo único que van a conseguir es que la gente tranquila perdamos los nervios y las formas. Hasta Alfonso XIII lo comprendió como recoge Josep Pla en “El advenimiento de la República”: “Podría resistir pero la fuerza material no puede emplearse cuando no se tiene la fuerza moral”. Tratan ustedes de imponer por la fuerza lo que no pueden conseguir con razones y cuando se actúa con violencia y sin razón, se cosechan tempestades.

Solo el miedo que una dictadura infunde nos podría provocar la parálisis. Pero ustedes no dan miedo porque son minúsculos, ridículos, patéticos y somos cada vez más los que estamos hartos de que ustedes actúen como un padre autoritario que legisla a golpes y actúa impunemente sin dar nunca explicaciones. Estamos hartos de que crean que somos unos críos que no nos damos cuenta de que Papá Estado maltrata a la Justicia y le mete mano a la Hacienda pública para proteger a infantas, fortunas y demás ladrones privilegiados. Ya no pueden decirnos que “cuando seamos padres, comeremos huevos” porque ya somos padres o podríamos serlo. Y estamos hasta los huevos.

Luego llega mamá Cospedal, con el pelo tan tirante como una institutriz alemana para que le agarre bien la peineta, y como si fuera la madre de España nos dice: “No vamos a consentir que este país quede en manos de los que protestan y no proponen nada”. Pero esta señora quién es para consentir o dejar de consentirnos. Si ni siquiera está en el gobierno. Si no somos sus hijos. Si España no es suya. Señora, háblenos con respeto que tenemos ya una edad.

Ahora solo nos falta que aparezca Rajoy con máscara de Darth Vader y la voz de Constantino Romero diciendo: “Yo soy tu padre”. Pues no, señor, usted no es mi padre. Yo no soy ningún hijo de… este gobierno.

http://www.eldiario.es/zonacritica/padre_6_203389660.html

Beatos y cínicos

 

JOSÉ MARÍA GARCÍA MÁRQUEZ* 14/10/2013

 

Vaya por delante que en mis investigaciones no me he tropezado nunca con ninguno de los religiosos beatificados el pasado 12 de octubre en Tarragona. Y de veras que lo lamento, aunque de todas formas existe un problema operativo: las declaraciones de los testigos en las causas de beatificación son secretas y los historiadores no pueden verlas. De tal forma que sería imposible contrastarlas con otras y con diversas fuentes documentales. Ese secretismo, que sería inadmisible en una disciplina científica como la historia, sigue siendo practicado por la Iglesia católica. Así, por ejemplo, si la Iglesia nos dice que fulanito murió “perdonando a sus verdugos”, tendremos que utilizar la “fe” para creerlo, pues no podremos contrastar al testigo que supuestamente presenció la muerte del beato y, por tanto, contradecir o negar su testimonio. Es una práctica vieja esta del secretismo en la Iglesia. Siempre les ha ido bien con ella y no tienen, por tanto, que cambiarla.

Además, esas cosas para la Iglesia son terrenales y es cuestión de darles tiempo. A veces, incluso, consideran que deben de reconocer algo y entonces no tienen inconveniente en confesar ciertos errores de la Iglesia, como ocurrió con Galileo. El problema, claro, es que cuando llegó esta confesión de la mano del papa Wojtyla, Galileo llevaba más de tres siglos muerto y, no obstante, la comisión que creo el mismo papa determinó que la postura de la Iglesia había sido la correcta y que Galileo anduvo equivocado, postura que el siguiente papa Ratzinger ratificó íntegramente. Y eso en el caso de Galileo. No sabemos que habría hecho el papa Francisco que, en otro gran ejercicio de fe para los contrarios, nos dice ahora que nunca ha sido de derecha.

En nuestro país tampoco la Iglesia fue nunca de derecha durante la Segunda República y la dictadura. Es cierto. Su posición se situó en la extrema derecha y así continuó durante años hasta que la descomposición de su gran aliado, el franquismo, le hizo adoptar precipitadamente posturas más acordes con los tiempos que se avecinaban. Como decía el historiador Ricard Vynes: la Iglesia no colaboró con el franquismo, la Iglesia formó parte del franquismo. La beligerancia de la Iglesia la colocó con claridad junto a los militares golpistas y terratenientes y, como ellos, recibió la violenta contestación de la exacerbación popular desatada por el golpe. No había ninguna diferencia en la fe de los militares golpistas, los falangistas, requetés o patronos y terratenientes con los religiosos. ¿Y estos serán llamados mártires y aquellos simplemente muertos? Fueron más, muchos más aquellos que los religiosos muertos. ¿Por qué después de conspirar unidos, de combatir unidos a la República, ese interés en diferenciar sus muertos de otros?

Como les decía, no he podido investigar esos religiosos beatificados en Tarragona, no es el ámbito territorial en el que desarrollo mi trabajo, pero sí he tropezado con otros casos de religiosos muertos, incluso algunos de ellos también beatos.

Constantina, por ejemplo, fue el pueblo sevillano donde más se atentó contra la vida de religiosos. De los catorce religiosos que murieron en la provincia de Sevilla (menos de los que los franquistas mataron en el País Vasco), tres fueron asesinados en aquel pueblo. El problema es cómo explicar por qué dos sacerdotes más (uno de ellos especialmente querido en el pueblo por su amistad con los pobres) y las religiosas del convento de la Doctrina Cristiana, fueron respetados sin que nadie atentara contra ellos. ¿Es que la fe de los tres primeros era distinta de los demás? No. Por supuesto que no. La “persecución” no se llevó a cabo contra la Iglesia o contra la fe, sino contra algunos miembros de la Iglesia, que es bastante diferente. En Morón de la Frontera, después del golpe, se llevó a cabo la detención de más de treinta derechistas y entre ellos tres salesianos. Un cuarto no fue molestado, al igual que los otros ocho religiosos que había en el pueblo y tampoco sufrieron agresión física alguna las monjas Jerónimas del convento de Santa María, las Concepcionistas del convento de San Juan de Dios y las monjas de la Caridad del Hospital Municipal. ¿Se estaba persiguiendo la “fe” de los tres salesianos detenidos únicamente? ¿Y el resto? ¿Eran descreídos, quizá? Las medias verdades siempre suelen terminar en grandes mentiras. Pero hay más.

Dos de los salesianos que resultaron muertos (el tercero sobrevivió) fueron declarados mártires de la fe en la masiva beatificación de 2007. Pero no murieron por su fe, ni mucho menos, incluso uno de ellos, el salesiano José Blanco Salgado, estuvo disparando contra los trabajadores desde el cuartel de la Guardia Civil (es obvio que pese a lo que diga el papa Francisco, no es muy imitable este mártir). Su muerte fue miserablemente provocada por el teniente de la Guardia Civil José Chamizo para intentar él mismo salvarse con los suyos, obligando a un grupo a salir del cuartel para poder escapar a fuego limpio por otra calle. ¿Dónde están los testimonios de la beatificación de estas personas? Me gustaría verlos, porque la información de la que disponemos (publicada y documentada) no guarda relación alguna con el martirio de estos hombres. Y estos casos en absoluto pueden negar que otros religiosos hayan sido asesinados por el mero hecho de serlo, pero evidencian la forma en que se han llevado a cabo los masivos procedimientos de beatificación. Los crímenes cometidos contra religiosos, como contra cualquier persona, fueron abominables, pero hay que saber medir el alcance y la utilización de todos ellos. Los debates tienen que ser claros, públicos y documentados, lo demás es historia sagrada, no historia.

Por cierto, todavía la Iglesia de Morón tiene pendiente una deuda, una gran deuda con los cuatrocientos cuarenta vecinos muertos y ochenta y cinco en paradero desconocido identificados que ocasionaron los sublevados. Total, algunos dirán que qué son 525 víctimas moronenses comparadas con la inmensidad del océano. Pues yo les diré lo que son: tres más que los 522 beatos del 12 de octubre, y estamos hablando solamente de un pueblo andaluz, con beatos y todo, donde la Iglesia sigue en silencio. ¿Olvido? ¿Cinismo? Será sencillamente que necesitan más de tres siglos como con Galileo. Y dicho sea de paso, ¿qué hace un ministro de justicia en un acto como ese cuando el gobierno que representa no cumple una Ley como la de Memoria Histórica? ¿No quedamos que es un acto exclusivamente “religioso” como dice la Conferencia Episcopal?

¿Para cuándo la Iglesia arrodillada ante las víctimas de la sublevación y la dictadura? Señor Rouco ¿está usted ahí?

*Investigador e historiador

http://www.publico.es/474646/beatos-y-cinicos

 

Vuelve el fascismo, promovido desde el PP

El tablero global

Carlos Enrique Bayo

 

 

11 oct 2013

A nuestro ministro del Interior le parece que “no hay que generar alarma social” ni cuando los neonazis atacan la delegación de la Generalitat en Madrid y causan cinco heridos. Pero un escalofrío está recorriendo la espina dorsal de Europa porque, una vez más, y otra vez en medio de una gravísima crisis económica y de valores, la ultraderecha escala desenfrenada hacia el poder político… incluso en Francia, donde algunas encuestas ya colocan en primer lugar para las próximas elecciones europeas al Frente Nacional de Marine Le Pen.

 

En cambio, Jorge Fernández Díaz sostuvo tras el asalto al Centro Cultural Blanquerna que ese auge neofascista “no responde a la realidad”. Como es costumbre con las declaraciones de los ministros del PP (que parecen vivir en una realidad aparte) inmediatamente después (incluso antes) los hechos han desmentido rotundamente sus afirmaciones… quizá fundadas en una cierta incapacidad para distinguir el fascismo de la política neoliberal de su propio partido.

 

Previamente, en agosto, el líder de las juventudes del PP de Xátiva, Xesco Sáez, apareció haciendo el saludo fascista en su perfil de Facebook y no sólo no fue sancionado sino que incluso recibió el respaldo de las Nuevas Generaciones de otras localidades. Así que poco puede extrañar que la nueva campaña en vídeo lanzada ahora por los conservadores #SomValencians incluya un vídeo en el que aparecen militantes de los ultraderechistas España 2000 y Grup d´Acció Valencianista.

 

Nada más comenzar los calores del verano, el Gobierno de Rajoy empezó a retratarse: primero, la televisión pública de todos los españoles, RTVE, utilizó el apelativo “caudillo” para referirse al dictador fascista; y después del interregno de agosto, el Ejecutivo avaló que se siga llamando “Generalísimo” a Francisco Franco, como se hace en el Museo del Ejército del Alcázar de Toledo, por “estrictos criterios museográficos”. Todo ello para mantener las tesis del politólogo franquista Juan Linz al servicio de la Guerra Fría, como explicaba magistralmente en Público hace poco el profesor Vicenç Navarro.

 

Infunde espanto que todo esto ocurra en nuestro país –no sólo impunemente para los promotores de la ideología fascista, sino bajo el amparo del partido en el poder– mientras el resto del mundo civilizado trata de contener el resurgir de ese ideario tan querido por los actuales dirigentes del Partido Popular. Cuando la Justicia argentina dicta orden internacional de arresto contra torturadores del franquismo por crímenes de lesa humanidad, la Fiscalía española se niega a cumplir los compromisos jurídicos internacionales de España, aduciendo el indefendible argumento de que “hace mucho tiempo” que ocurrieron esas monstruosidades imprescriptibles. Cuando la mismísima ONU exige a España que acabe con la “impunidad en los casos de desapariciones forzadas ocurridas durante la Guerra Civil y la dictadura”, nuestro ministro de Exteriores responde que “estudiará con cuidado” el asunto, y vuelve a enterrar esa aberración en un cajón, como si 130.000 desaparecidos y decenas de miles de niños robados fueran peccata minuta. Igual que el Gobierno español ha hecho cada vez que la comunidad internacional le ha exigido que repudie la barbarie fascista del franquismo.

 

No hay interlocutor alemán, francés, británico, estadounidense, italiano, nórdico… que no muestre su horror e incredulidad cuando se entera de que España es el único país del mundo donde se niega toda reparación, cualquier tipo de justicia, incluso el mero consuelo de dar entierro digno a sus familiares fusilados o torturados hasta la muerte por una dictadura filonazi, a las víctimas de esa monstruosidad franquista que hoy sigue defendiendo el PP. Las instituciones jurídicas continuadoras de ese régimen dictatorial, mal llamadas hoy “Administración de Justicia”, cercenan todo intento de hacer verdadera justicia e incluso inhabilitan a los jueces que se rebelan ante tamaña injusticia, insensibles e indiferentes al escándalo internacional que eso provoca. Como bien dijo Baltasar Garzón a la juez argentina María Servini, “en España no hay ninguna posibilidad de investigar el franquismo”.

 

No sólo eso, sino que las autoridades del PP están exaltando hasta el propio nazismo, como han hecho en un mercadillo amparado por el ayuntamiento en el colegio público Príncipes de Asturias de Quijorna (comunidad de Madrid), justificando que “la exposición no está pensada para fijarse en las cruces gamadas, sino en símbolos militares”. Es decir, los miembros del Partido Popular equiparan a todo Ejército con el significado de la parafernalia hitleriana. Lo asombroso es que Alemania –más todavía Israel– se sientan a gusto colaborando con semejante Gobierno negacionista del fascismo franquista y colaboracionista con los neonazis españoles.

 

Por todo ello, la Historia condenará a este PP neofascista, pero también a los gobernantes de otros países que le son cómplices.

http://blogs.publico.es/eltableroglobal/vuelve-el-fascismo-promovido-desde-el-pp/627?src=lmvn

Mis muertos, tus muertos. Nuestros muertos

Leire Diez Castro | Teniente Alcalde de Vega de Pas (Cantabria)
nuevatribuna.es | 25 Agosto 2013 – 11:42 h.
 

Estaba claro que la gripe aviar era perjudicial para la salud pero de lo que nadie nos advirtió fue de la “crisis avícola” que convierte gaviotas en aguiluchos. Y de esas mezclas de especies que se hacen buscando cosas raras salió esa rara avis entre gaviota y cabeza sin neuronas pero con pollo, el “gavioaguilucho” que muchos de éstos que se llaman Nuevas Generaciones (NNGG) y acusan una degeneración neuronal incompatible con la democracia, padecen y exhiben sin pudor.

La degeneración llega a tal punto que algunos de estos “mozos” lamentan la muerte de Franco como si ésta se hubiera producido ayer por la tarde.

Y, claro, de padres gatos, hijos michinos. De tiparracos que aplauden en un pleno municipal las ejecuciones de Franco sin que a sus compañeros de bancada les sangraran oídos y ojos, a herederos del régimen que se mofan de estafados de preferentes o jalean banderas fascistas.

En esta espiral por ser el más bobo, el menos demócrata y el más ancestro de los homínidos no reparan gastos. Si unos se fotografían con banderas del aguilucho los otros levantan la mano y los “listos de la clase” arremeten contra los muertos y sus familias. Para el PP y NNGG son travesuras.

Para mí son delitos que debieran estar castigados con la misma cárcel que castiga a la izquierda abertzale si esto es de verdad un estado de derecho (en minúsculas pequeñas). Sí, cárcel para quien comete los mismos delitos. El tiempo no mitiga el dolor de las víctimas que llevan llorando decenios a sus familiares asesinados y enterrados en cal viva en las cunetas de las carreteras. Por mucho que intenten pisar con sus cochazos su memoria, no lo lograrán porque ésta no se puede comprar el dinero. Porque, aunque lo intenten, jamás podrán mercantilizar con el dolor verdadero de no poder haber ni dado digna sepultura a quien perdió su vida peleando por la libertad que ultrajan estos hijos de aguilucho convertidos en gaviota.

Porque todos los muertos no son iguales para el PP y les molesta profundamente que para los “rojos” sí lo sean. Y es que una servidora no atisba a ver la diferencia entre el tiro en la nuca en nombre de ETA o de Franco como tampoco sé qué separa a los que enaltecen la labor de ETA y los que jalean los fusilamientos franquistas. Y eso sólo puede suceder por un déficit en la convivencia democrática y el respeto a los Derechos Humanos (sí, en mayúscula). Apliquemos la medicina que tanto ha recetado el PP tantas veces a la izquierda abertzale: hasta que aprendan a convivir con las reglas democráticas y dejen de enaltecer la violencia fascista, que sean ilegalizados.

Hay buena gente en el PP, lo sé, pero mientras callen ante estos tipos, estarán otorgando. Y yo, la verdad, me movería –y mucho- para salir de esta foto.

Y ¿saben de lo que me siento verdaderamente orgullosa? De que jamás he visto a nadie de Juventudes Socialistas alegrarse de los asesinatos. Ni de ETA, GAL, o de aberración semejante. Ni a nadie del PSOE teniendo que justificar semejantes actitudes. Eso nos separa, la sensibilidad.

 La ciudadanía quiere compromisos. Entre otras cosas, me comprometo a luchar contra el fascismo.

Porque los muertos duelen. Todos.

http://www.nuevatribuna.es/opinion/leire-diez-castro/mis-muertos-tus-muertos-nuestros-muertos/20130825112530095814.html

¡El nazismo es cosa muy seria, Sra. Cospedal!

De Búscame en el ciclo de la vida

 

Carta de un nieto de deportado a María Dolores de Cospedal .

Desde la Amical Mauthausen y otros campos, queremos expresar nuestro malestar e indignación por las palabras de la señora María Dolores de Cospedal, que consideramos una banalización del horror nazi y un desprecio hacia los millones de víctimas de los campos de concentración y exterminio del III Reich y todos sus familiares, muchos de los cuales forman parte de esta organización. Pedimos una rectificación inmediata a la secretaria del general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, sin excusas, dado que sus palabras son tan graves que en muchos países son consideradas un delito y perseguidas por la justicia.

Nosotros, deportados, deportadas, hijos, hijas, nietos y nietas, que hemos vivido directa o indirectamente lo que es de verdad la barbarie nazi, no podemos tolerar que se siga menoscabando los millones de muertos, ni el sufrimiento de los que pudieron sobrevivir a los campos de concentración para poder explicarlo al mundo. No podemos permanecer callados cuando se falta a la memoria de aquellos que fueron cerrados, torturados, anulados y exterminados por motivos políticos, religiosos, étnicos o de tendencia sexual. 

Las declaraciones de la señora Cospedal comparando los “escraches” de la PAH con el nazismo, sólo se pueden entender por ignorancia o por mala fe. Si es por ignorancia, y resulta que la secretaria general del partido que gobierna España no tiene ni idea de lo que significó el régimen nazi, desde la Amical estaremos encantados de invitarla a que nos acompañe a una de las visitas que periódicamente realizamos con varios grupos de estudiantes a los campos de concentración de Mauthausen o Buchendwald. Así aprenderá lo que representó el nazismo y, además, será toda una novedad ver a alguien del gobierno español acompañando los deportados y sus familiares en una visita a los campos.

Si, por el contrario, resulta ser que las declaraciones de la señora Cospedal son producto de la mala fe, le pediríamos que dimitiera inmediatamente de sus cargos, porque entendemos que en una sociedad democrática y en un supuesto estado de derecho, no es aceptable que un cargo político y público de su relevancia se dedique a banalizar el nazismo, sólo para atacar a un grupo de personas que se han organizado para defenderse ante los abusos y la injusticia del gobierno y las élites financieras. 

Nuestra total solidaridad con la PAH y con los movimientos sociales que día a día hacen frente y dicen basta a los abusos de un sistema político y económico que cada día se demuestra más inhumano. 

Enric Garriga, 
nieto de Marcel·lí Garriga, deportado a Buchenwald