El año en que el Gobierno español actuó peligrosamente en Ceuta y Melilla

A través de: Periodismo humano

Hace ya un año de la muerte de 15 personas inmigrantes, tras los disparos de la Guardia Civil española de pelotas de goma y gas lacrimógeno, mientras nadaban hacia la playa española de El Tarajal, Ceuta, y todavía no se ha pronunciado la justicia española.

En la valla de Melilla continúan las deportaciones ilegales realizadas por la Guardia Civil por órdenes del Gobierno español, a pesar de la violación de los Derechos Humanos y leyes nacionales, europeas e internacionales denunciada por centenares de organizaciones e instituciones.

En Periodismo Humano llevamos 5 años documentando la violación continua de derechos humanos en Ceuta y Melilla.

Resumen en vídeo de la política del Gobierno español en Melilla.

Por PRODEIN

El Tarajal, historia de una tragedia sin nombres 

 Por Alberto Senante-Amnistía Internacional

Lo sucedido hace un año en la playa ceutí muestra cómo la política de fronteras pone en riesgo a vida de las personas que tratan de alcanzar el sur de Europa.

El Gobierno español ha introducido enmiendas a la Ley de Seguridad Ciudadana con el fin de dar cobertura legal a las ‘devoluciones en caliente’.

Hace un año al menos 15 personas murieron a pocos metros de llegar a la playa de El Tarajal, la orilla española más cercana a la frontera entre Marruecos y Ceuta. Sabemos mucho de lo sucedido aquella mañana, gracias a varios vídeos de la Guardia Civil y al testimonio de algunos de los supervivientes de aquel intento de entrar en España. Pero por ahora la del Tarajal es una historia de números, en la que no se conocen los nombres de sus protagonistas.

Se sabe, por ejemplo, que alrededor de 200 fueron las personas que intentaron entrar en España ese día al amanecer. De ellas, unas 90 alcanzaron las aguas que bañan la zona fronteriza. La causa de las 15 muertes confirmadas fue por ahogamiento, y 23 personas fueron devueltas a Marruecos tras ser interceptados por agentes españoles.

La escena es el mejor ejemplo de las actuales directrices del gobierno español: que no entren. A cualquier precio.

Después de que el ministro del Interior lo negara, categóricamente y repetidas veces, el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez reconoció en su comparencia en el Congreso que se disparó “material antidisturbios” para detener a los inmigrantes. También en esta ocasión conocemos mejor los números que los nombres. Agentes de la Guardia Civil lanzaron un total de 145 pelotas de goma y usaron 5 botes de humo. Sin embargo, sigue sin saberse quien dio la orden de disparar hacia un grupo de 90 personas que se amontonaban en el agua, asediadas además por una patrullera marroquí.

El segundo de Fernández Díaz destacó que ninguno de los inmigrantes que llegaron a la orilla presentó heridas y que solo se les disparó mientras estaban en aguas marroquíes. Pero ¿por qué no  se rescató a las personas que se ahogaban? El ministerio del Interior alegó que no podían entrar en aguas extranjeras. La línea fronteriza no permitió pasar a los posibles rescatadores, pero sí a las pelotas de goma. Quince personas pagaron con su vida esta diferencia de criterio. La escena es el mejor ejemplo de las actuales directrices del gobierno español: que no entren. A cualquier precio.

¿Quiénes eran las personas que murieron aquella mañana? Aunque se cree conocer la identidad de seis de los fallecidos, solo uno fue identificado oficialmente. Y ya parece imposible que puedan saberse. Una vez más, tenemos el número, faltan los nombres.


Todo indica que nos quedaremos sin saber los nombres de los fallecidos a la orilla de El Tarajal, y también los de sus responsables.

Según las imágenes y los testimonios, la mayoría eran hombres jóvenes provenientes de países subsaharianos. Así que podemos adivinar que encontraron la muerte en la última etapa de un camino de meses, o años. Quizás escapaban de un conflicto, puede que otros quisieran reunirse con algún familiar en Europa, o sencillamente huían del hambre.

Alguno de esos 15 hombres fallecidos, o de los 23 que fueron devueltos tras llegar a la orilla, tal vez fue perseguido en su país por sus ideas políticas, o por su etnia, o por su sexualidad. Lo que le hubiera convertido en refugiado y habría obligado a España (según sus propias leyes), a concederle ese estatuto. Pero eso ya no lo sabremos. En la frontera de Ceuta y Melilla se ha instaurado la norma de primero devuelvo (y en este caso, disparo), y así nunca pregunto.

Una tragedia ‘ejemplar’

Lo sucedido el 6 de febrero de 2014 en El Tarajal muestra cómo la política de fronteras española y europea empuja a miles de personas a tomar cada vez más riesgos para cumplir su sueño de mejorar sus vidas, o simplemente de sobrevivir. Se calcula que desde el año 2000 han muerto 22 mil personas tratando de llegar a algún país del sur de Europa. Una cifra que compite, dramáticamente, con la que provocan muchos de los conflictos bélicos que tienen lugar hoy día en el mundo.

Ha pasado un año de esta tragedia ‘ejemplar’, pero nada ha cambiado en la política de fronteras y  apenas sabemos algo más de lo que conocimos en los días posteriores al 6 de febrero. La justicia parece haber ralentizado todo lo posible la investigación y el caso se ha convertido en una patata caliente entre los juzgados de Ceuta y la Audiencia Nacional. Todo indica que nos quedaremos sin saber los nombres de los fallecidos a la orilla de El Tarajal, y también los de sus responsables. 

Bueno, algo sí ha cambiado durante este año. A peor. A través de la ley de Seguridad Ciudadana, el gobierno pretende introducir un cambio en la Ley de Extranjería que permitirá las devoluciones automáticas  y colectivas, de las personas que crucen las fronteras de Ceuta y Melilla. Es decir, se pretende dar apariencia de legalidad a las devoluciones en caliente, un acto contrario a las normas internacionales que España se ha comprometido a respetar. En los próximos días, la enmienda se discutirá en el Senado.

Ninguna ley podrá, por sí sola, detener el drama humanitario de la frontera sur de Europa. Pero desde luego solo respetando la normas del derecho internacional en el trato a migrantes y refugiados evitaremos provocar nuevas tragedias sin nombre en nuestras orillas. Como la ocurrida en la playa de El Tarajal hace ahora un año.

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Recomendamos el reportaje realizado por el fotoperiodista Juan Medina para la agencia Reuters reconstruye la tragedia del Tarajal a través de los testimonios de los supervivientes

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gc ceuta 13 muertos

07.02.2014 ·  ·  Sexta

NUEVO VÍDEO. Inmigrantes recogen los cuerpos de sus compañeros ahogados en Ceuta. El Gobierno español mintió sobre la actuación de la Guardia CIvil en los hechos que terminaron con la muerte de 13 inmigrantes que pretendían entrar a nado por la frontera de Ceuta. Primero dijeron que no habían intervenido, que solo había intervenido la policía marroquí, pero después de ser acusados por testigos de haber disparado con gas lacrimógeno y pelotas de goma contra los inmigrantes que nadaban, reconocieron que sí que habían disparado, pero solo contra inmigrantes en tierra. Además negaron que hubieran devuelto ilegalmente a varios inmigrantes que lograron llegar a territorio español cosa que niegan estos VÍDEOS. _________________________________________________

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Estas son algunas de nuestras historias:

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Seis muertos y cuatro desaparecidos en el naufragio de una patera cerca de Melilla

Por Kaos. Derechos humanos

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Seis personas han muerto y cuatro más están desaparecidas tras el naufragio de una patera con inmigrantes que había salido del norte de Marruecos, en una playa de Nador, cercana a Melilla, y trataba de llegar ilegalmente a las costas españolas, según han informado fuentes oficiales marroquíes y recoge EFE.

Las autoridades locales, citadas por la agencia MAP, aseguraron que la patera transportaba a veinte personas, entre ellas dos barqueros o “pasadores”, de las que diez han sido rescatadas con vida y hospitalizadas en un primer momento, aunque nueve ya han abandonado el Hospital Hassani de Nador.

Estas cifras difieren de las facilitadas por Helena Maleno, activista de la organización Caminando Fronteras, que, citando a familiares de los inmigrantes, asegura en su cuenta de Twitter que en la embarcación viajaban 31 personas, la mayoría de ellos guineanos. Según asegura esta activista, la intención de los migrantes era arribar a las costas de Melilla.

El naufragio se produjo en la conocida como Playa Bocana, distante unos seis kilómetros del puerto de Nador, la ciudad marroquí más cercana a Melilla. Agentes de la Gendarmería Real, la Policía y la Protección Civil han participado en las operaciones de rescate nada más conocerse los hechos.

Desde Melilla no se ha desarrollado ninguna intervención por este naufragio, al tratarse de aguas marroquíes y estar fuera de la competencia de las autoridades españoles, y porque no se ha requerido ayuda por parte de Marruecos, según las fuentes.

http://kaosenlared.net/seis-muertos-y-cuatro-desaparecidos-en-el-naufragio-de-un-patera-cerca-de-melilla/

Marruecos, un largo camino hacia los Derechos Humanos

Una mujer saharaui perdió las falanges de varios dedos durante el enfrentamiento con la Policía

Entre los días 27 y 30 del pasado mes de noviembre se celebró en la ciudad marroquí de Marrakech el Segundo Foro Mundial de los Derechos Humanos. Durante esas cuatro jornadas se sucedieron actos, conferencias y exposiciones que involucraron a toda la localidad. Personal de Naciones Unidas, políticos de todo el mundo, referentes mundiales de los Derechos Humanos, representantes de las ONG y otros activistas se dieron cita para conocer, aprender y por supuesto denunciar la situación en la que viven los hombres y mujeres del Reino de Marruecos y de toda la región. El foro tuvo, como era de esperar, un carácter árabe propio y una serie de elementos trasversales que se repitieron en cada conferencia.

Para muchos,  Marruecos deja bastante que desear en cuanto a la defensa y protección de los derechos humanos. Hoy por hoy, se ve y se conoce como un país infractor de los derechos más básicos de una enorme parte de su población. Entre las vulneraciones que se suelen destacar encabezan la lista la situación de pueblo saharaui la discriminación de los bereberes, el trato desigual que reciben las mujeres y las torturas y tratos inhumanos que sufren muchos ciudadanos, especialmente los que se encuentran en prisión. Ante este aluvión de críticas, la pregunta resultaba obvia: ¿era Marruecos el lugar apropiado para celebrar el II Foro Mundial de Derechos Humanos? Esta cuestión se la plantearon muchos dentro y fuera del país. Cada ponente revisó su agenda una y otra vez antes de confirmar su participación pensando si era o no lo correcto. Lo mismo ocurrió con las organizaciones presentes y no presentes antes de enviar a un representante.

Al final se formaron dos grupos: los que se lanzaron a boicotear el evento promoviendo la abstención y los que decidieron acercarse para intercambiar opiniones y escuchar qué tenían que ofrecer las autoridades marroquíes. Las dos posturas eran legítimas y poderosas. Aquellos que se decantaron por la primera se negaban aplaudir el aparente lavado de cara que el gobierno de Marruecos buscaba frente a toda la comunidad internacional. No estaban por la labor de reconocer como interlocutor legítimo a aquel que precisamente comete tales  crímenes contra la población civil. Otros, sin embargo, optaron por estar presentes, denunciar sobre el terreno esos mismos abusos y tomar nota de la libertad para manifestarse y protestar de las asociaciones asistentes.

En la ceremonia de apertura, el Ministro de Justicia del Reino de Marruecos leyó una carta de Mohammed VI y anunció las medidas a tomar por parte del Gobierno para mejorar su posición en el ranking de respeto a los Derechos Humanos. En su mensaje se revelaron tres grandes iniciativas: la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura, el compromiso de remover las desigualdades legales entre hombres y mujeres y la voluntad de revisar la abolición absoluta de la pena de muerte.

La sala llena con cientos y cientos de trabajadores de ONG locales y extranjeras rompió en aplausos al oír este mensaje. El mismo espíritu se destilaba de las intervenciones de otros miembros del gobierno en las múltiples ponencias de los días siguientes: “Marruecos no es ningún ejemplo a seguir, pero estamos trabajando para mejorar”. Todo este contexto invitaba a dejar una puerta abierta a una verdadera voluntad por cambiar: manifestaciones dentro y fuera del complejo del congreso, extensos turnos de palabra para denunciar libremente la situación de los saharauis, bereberes y mujeres en cada conferencia y una extensa presencia de miembros de la sociedad civil que intercambiaba opiniones y estrechaban lazos.

Las esperanzas que pudieran nacer en cada uno de los espectadores del foro no procedían de las bonitas palabras de los conferenciantes. No. Más bien eran resultado de la contagiosa ilusión de los propios marroquíes que denunciaban la discriminación, el racismo y las torturas para luego aplaudir las promesas de cambios. Ahora bien, toda esa esperanza no debería ser ni ciega, ni infundada, ni ilusa. Marruecos sigue desconociendo los derechos de las comunidades más vulnerables y los avances y mejoras no vienen regalados en una gran conferencia mundial.

La apuesta del monarca es arriesgada para el mismo y su Gobierno. Ahora las ONG  de todo el mundo tienen su mirada puesta más que nunca en ellos, vuelven a casa con expectativas, pero sin reconocimientos. Los verdaderos aplausos no vienen seguidos de un ornamentado discurso. La ovación sincera llegará cuando Marruecos cese las acciones  sistemáticas contra los derechos humanos, persigan las violaciones de los derechos, como el de autodeterminación del Sahara Occidental y detenga la persecución de los saharauis disidentes; cuando los bereberes sean tratados con dignidad; cuando la mujer deje de ser un complemento del hombre y se entable una relación de igual a igual, y, finalmente, cuando los tratos inhumanos desde la tortura hasta la pena de muerte sean totalmente abolidos en la ley y en la calle.

Cuando ese día llegue los que decidieron ir o ausentarse en el Foro Mundial de Derechos Humanos podrán mirar atrás y considerarlo un éxito. Mientras tanto, no será más que un decálogo de bellas propuestas que pretenden mejorar la imagen de un país y que si no se materializan devendrá en frustración y rechazo internacional.

Manuel Miguel Vergara es director Legal de la Fundación Internacional Baltasar Garzón. (FIBGAR)

http://www.elplural.com/2014/12/08/marruecos-un-largo-camino-hacia-los-derechos-humanos/

Por qué y cómo maneja Marruecos la compuerta de la inmigración

La semana pasada, como en otras ocasiones, Marruecos dejó de vigilar las costas y se produjo un auge de llegadas por patera y en las vallas. ¿Por qué?

El estado alauíta intenta mantener el equilibrio entre su papel como “gendarme de Europa” y su alianza con países subsaharianos. Entre medias: los inmigrantes

Unos 200 subsaharianos protagonizan un nuevo intento de entrada a Melilla

Fuerzas marroquíes con un grupo de personas próximos a la valla de Melilla (EFE)

Boukhalef, el barrio tangerino donde vivían la mayor parte de los más de mil subsaharianos que llegaron el lunes y el martes a España en lanchas de juguete, es un horizonte de edificios blancos concebido para realojar a marroquíes que habitaban los mares de chabolas que rodeaban la ciudad. La población del vecindario es humilde y, muchas veces, conservadora. Con los inmigrantes comparten poco más que las dificultades para acceder al transporte en este suburbio situado a 12 kilómetros del centro y no muy lejos de unas playas que se asoman al Estrecho de Gibraltar que se intuye tras el Cabo Espartel.

De estas dos comunidades, la más vulnerable, la inmigrante, ha sido y es objeto de ataques racistas y constantes redadas, en ocasiones dos veces al día, de la policía marroquí, cuyos brutales modos desmienten la nueva política migratoria, en teoría respetuosa de la dignidad humana, anunciada por Mohamed VI en otoño de 2013.

Cuando la semana pasada los barcos de la Gendarmería y de la Marina Real dejaron de patrullar las costas por lo que el ministro marroquí de Interior, Mohamed Hasad, calificó como “disfunciones”, el efecto en Tánger fue como el de una olla exprés a la que se le quita la espita durante un minuto. Boukhalef quedó “vacío”, explica por teléfono Helena Maleno, investigadora de Caminando Fronteras -colectivo que apoya a los subsaharianos en Marruecos y que denuncia de forma constante las vulneraciones de derechos humanos en la frontera-, para luego volver a llenarse en los días posteriores con inmigrantes llegados de Rabat y Casablanca.

La calma duró muy poco: durante la noche del viernes 15 de agosto una turba de marroquíes atacó de nuevo con machetes a los subsaharianos. Cinco resultaron heridos por arma blanca. Según la activista, la policía no hizo nada para evitarlo y abandonó el barrio. Maleno cree que el ataque estuvo planificado, quizás para amedrentar a los subsaharianos y vaciar definitivamente de inmigrantes esta conflictiva barriada, en la que son frecuentes las redadas de la Gendarmería marroquí. En una de estas redadas, en diciembre, un chico camerunés de 16 años, Cedrick Bété, se precipitó al vacío desde un cuarto piso cuando trataba de esconderse de la policía. El colectivo de apoyo a las redes migrantes Caminando Fronteras denunció entonces que el adolescente cayó cuando estaba forcejeando con los agentes.

¿Meras “disfunciones”?

En Marruecos, las fuerzas de seguridad están férreamente controladas por el Majzen, el aparato de poder semifeudal cuya cumbre ocupan el rey, su camarilla y los generales que controlan las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Tras su salida, los inmigrantes explicaron a Maleno que fueron los gendarmes quienes les indicaron que no habría vigilancia durante 48 horas, una voz que pronto corrió por el barrio. No parece probable que este escenario obedezca a una “disfunción” sino más bien a una orden explícita de Rabat.

El intento de vaciar de inmigrantes Boukhalef, considerado un foco de conflicto por las autoridades marroquíes, probablemente buscaba dar un respiro a Marruecos en varios frentes.

Para empezar, porque el discurso de la excepcionalidad de Marruecos, su fachada de país democrático, difícilmente se puede conciliar con las constantes denuncias de asociaciones de derechos humanos y con las portadas, incluso en la prensa marroquí, que dan cuenta de los ataques racistas en este barrio, escenario de buena parte de los abusos policiales y de las tensiones entre comunidades en Tánger. Y Marruecos no es inmune a su imagen pública. Un buen ejemplo tuvo lugar en 2013, cuando tras la publicación de un demoledor informe de MSF y de denuncias de otras asociaciones sobre el trato dispensado a los migrantes, incluso el oficialista Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reconoció abusos en el informe que estuvo en el origen de la nueva política migratoria marroquí. Boukhalef es, en realidad, otra demostración, junto con lo que sucede en Ceuta y Melilla, de que el cambio que el rey anunció a bombo y platillo no está siendo tal.

“En Tánger ha habido muchísima represión y tres asesinatos; las redadas son continuas. Marruecos estaba entre la espada y la pared. Por un lado, Europa exigiéndole que controle la inmigración y, por otro, las ONG que no paraban de denunciar la represión”, explica el expreso político y activista social Boubker Khamlichi.

La presión que soporta Marruecos al haber asumido “una responsabilidad que no le corresponde, la de gendarme de la Unión Europea”, denuncia el profesor universitario y secretario de la Asociación Marroquí de Estudios e Investigación sobre Migraciones (AMERM), Mohamed Khachani, no se ha visto además aliviada por el proceso de regularización de sin papeles que Rabat presentó como el hito de su nueva política.

Esta iniciativa, dirigida a los entre 25.000 y 40.000 sin papeles que viven en el país, no ha tenido los resultados esperados. De acuerdo con datos ofrecidos por Marcel Amiyeto, secretario general del sindicato Organización Democrática de los Trabajadores Inmigrantes (ODT), en una entrevista con el diario Al Bayane, entre el 1 de enero y mediados de junio, 15.600 personas se acogieron al proceso de regularización. Solo 1200 han tenido una respuesta positiva.

“La regularización está siendo un fracaso y el rumor que corre es que una vez que concluya, en diciembre, la Unión Europea quiere que Marruecos expulse a los no regularizados, por lo que los inmigrantes tienen urgencia por cruzar”, recalca Maleno.

África, España y el trasfondo del Sáhara

En el preámbulo de la constitución marroquí, se proclama que Marruecos tiene como uno de sus objetivos la unidad africana, una vocación asumida con entusiasmo por Mohamed VI. En marzo, el soberano efectuó una gira que le llevó a Costa de Marfil, Gabón y Senegal. Un mes antes, había visitado Mali.

El rey no sólo volvió con decenas de acuerdos comerciales y de cooperación en diversas áreas, sino que, en Dakar, Mohamed VI obtuvo una declaración tajante según la cual Senegal reafirmaba su apoyo a la “marroquinidad” del Sáhara Occidental. Muchos de los inmigrantes de Boukhalef son senegaleses. También hay un colectivo importante procedente de Camerún, otro país alineado con Marruecos en la cuestión de la excolonia española.

El profesor Khachani recalca cómo su país está haciendo equilibrios entre el papel de “gendarme” exigido por Europa y su necesidad de quedar bien con sus socios africanos. Si cuando concluya la regularización, Rabat expulsa de forma masiva a sus ciudadanos, estos Estados lo tendrán más difícil para fingir que no sucede nada, como hacen ante los abusos policiales y los ataques racistas a sus inmigrantes en Marruecos. El enfriamiento de la relación de Rabat con esos países africanos podría repercutir negativamente sobre sus intentos de acercarse a la Unión Africana- siempre con el Sáhara en la mente- una organización que abandonó en 1984 en protesta por la aceptación del Frente Polisario como miembro.

En septiembre, el enviado especial del secretario general de Naciones Unidas, Cristopher Ross, tiene previsto iniciar una nueva gira en el Magreb para tratar de desbloquear el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario. En un contexto en el que las relaciones con Francia, su principal valedor, no pasan por su mejor momento, para Marruecos es crucial no sólo recabar todos los apoyos africanos posibles, sino también que Madrid mantenga su tradicional neutralidad -que en la práctica le beneficia- sobre la cuestión. España fue la potencia colonial y su voz tiene peso en Naciones Unidas en lo relativo a esta descolonización inconclusa. ¿La decisión de permitir la salida de subsaharianos ha sido también un aviso de que Marruecos puede abrir el grifo de la inmigración si España presiona por la autodeterminación de los saharauis? La respuesta es otro de los arcanos del Majzen.

La oleada de lanchasde juguete no sólo podría dirigirse a aliviar algo la tensión migratoria en Boukhalef, uno de los focos de conflicto de la región norte de Marruecos, que afecta también a Ceuta y Melilla -los inmigrantes van y vienen entre Tánger y los alrededores de las dos ciudades- sino que además la permisividad marroquí no puede sino ser bien acogida por los países de origen de los subsaharianos cuya importancia para Rabat va en aumento. La decisión de dejar cruzar a más de mil inmigrantes no ha conllevado además reproche público alguno por parte de España, pues el gobierno ha contemporizado esperando que se trate de un episodio aislado, Madrid no ha llamado a consultas al embajador -como sí se hizo en 2001 ante una oleada de pateras algo más reducida- e incluso ha resaltado los “ estrechos contactos” con Rabat.

http://www.eldiario.es/desalambre/Marruecos_0_293620856.html

El Gobierno instala una nueva malla ‘antitrepa’ y alambre de cuchillas en la valla de Melilla

La Delegación del Gobierno ha anunciado los nuevos elementos con los que contará la frontera en un mes: alambre de cuchillas y una malla que imposibilita la introducción de los dedos para escalar

El alambre de cuchillas fue retirado en 2007 ante las graves lesiones que ocasionaba a los inmigrantes que intentaban saltar

Una zapatilla enganchada en la valla de seis metros que separa Marruecos de Melilla. / J. Blasco de Avellaneda
 

La triple valla de seis metros de altura que separa Marruecos de Melilla no era suficiente. La Delegación del Gobierno ha anunciado el inicio de las obras en la frontera: en un plazo aproximado de un mes, seis de sus nueve kilómetros de largo estarán cubiertos con una malla ‘antitrepa’ que “evitará la introducción de los dedos” para escalar en ella, mientras que su zona superior estará coronada por un alambre de cuchillas, un material retirado en 2007 ante las graves heridas causadas a las personas que intentaban atravesarla y acceder a territorio español.

“A lo largo del perímetro se están colocando medidas anti-intrusión, poniendo una malla ‘antitrepa’ que imposibilita la introducción de los dedos en la valla”. Con estas palabras, el delegado del Gobierno en Melilla anunciaba las reformas que ya se están añadiendo en el perímetro fronterizo. Además, las obras conllevan la colocación de una “concertina” o alambre de cuchillas en la zona más alta. De esta forma, El Barkani ha reconocido que la futura estructura será similar a la retirada en 2007, una modificación que pretendía instalar un sistema “menos lesivo y más seguro”. Aquellos cambios incluyeron la colocación de la tercera valla intermedia, inexistente hasta entonces.

Mamadou, de Mali, enseña la herida que se hizo en un intento de salto de la valla de Melilla desde Marruecos./Fotografía: Ángel Navarrete.
Mamadou, de Camerún, enseña la herida que se hizo en un intento de salto de la valla de Melilla desde Marruecos. / Fotografía: Ángel Navarrete.
 

En aquel momento, el responsable de la empresa instaladora, César Sayen, explicó a los medios que la idea principal de la reforma era eliminar  los “elementos lesivos de la valla”, como la concertina, “extremadamente cortante”, que había sido sustituida por unos flejes de acero que impedían apoyar escaleras y aumentaban la inestabilidad de la alambrada a la hora de intentar escalarla, según la información recabada entonces por la agencia Efe. El alambre de cuchillas vuelve seis años después sumándose a las medidas que lo sustituían en 2007.

Según las palabras del delegado, esto es solo un primer paso. El Barkani aseguró este lunes que la colocación de los nuevos elementos no conforman la única medida tomada para blindar aún más la frontera, según recogen los medios locales. No obstante, aún no se ha detallado ninguna otra modificación.

El trabajo de los operarios estará listo en un plazo aproximado de un mes, según el teniente coronel de la Guardia Civil, Ambrosio Martín Villaseñor. Tanto la malla ‘antitrepa’ como la alambrada de cuchillas superior se instalará en seis de los nueve kilómetros de longitud de la valla. “Se situarán en las zonas en las que se ha estudiado que es más necesario”, zanjó el delegado del Gobierno en Melilla.

Expertos científicos y activistas presentan en San Sebastián una investigación sobre las “víctimas” del Sáhara

lainformacion.com, jueves, 05/09/13 – 14:43

 
Expertos científicos y activistas por los derechos humanos presentarán en San Sebastián una investigación llevada a cabo en el Sáhara Occidental que bajo el título ‘La esperanza posible’ busca la “verdad, reparación y justicia” para las “víctimas civiles de la violencia marroquí”.

 

Expertos científicos y activistas por los derechos humanos presentarán en San Sebastián una investigación llevada a cabo en el Sáhara Occidental que bajo el título ‘La esperanza posible’ busca la “verdad, reparación y justicia” para las “víctimas civiles de la violencia marroquí”.

En una rueda de prensa celebrada en la capital guipuzcoana, el diputado de Política Social, Ander Rodríguez, el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre y el presidente de Euskal Fondoa, Imanol Landa, han anunciado la celebración de esta jornada, en representación de los tres organismos responsables de la financiación de este proyecto, que ha sido impulsado por el Instituto de Estudios sobre Desarrollo y Cooperación Internacional Hegoa.

El médico y doctor en Psicología, Carlos Beristain, el director de la Fundación Aranzadi, Paco Etxeberria y la activista saharaui Djimi Elghalia serán quienes den a conocer, por primera vez, las conclusiones de este proyecto de búsqueda de personas desaparecidas en el Sáhara Occidental. Rodríguez ha destacado que “los reveladores resultados de su investigación aportarán descubrimientos con importantes repercusiones jurídicas en términos de Derecho Internacional”.

En este sentido, las tres entidades serán las encargadas de presidir, el próximo martes, una recepción institucional en el Museo San Telmo de San Sebastián, donde este proyecto se expondrá ante diferentes autoridades vascas y saharauis, así como una amplia representación de todo el espectro político, asociaciones en defensa de los derechos humanos, activistas saharauis y profesionales del mundo científico, jurídico, académico y de los medios de comunicación.

Además, el miércoles por la tarde se procederá a la presentación pública de los resultados en un acto abierto a la ciudadanía que se celebrará a partir de las 19.00 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento de San Sebastián. En ambos casos, se proyectará un documental y se ofrecerá una conferencia a cargo de los directores de la investigación, Carlos Beristain y Paco Etxeberria, y de la activista y Djimi Elghalia.

‘LA ESPERANZA POSIBLE’

‘La esperanza Posible’ es una investigación que nace de las demandas de las víctimas saharauis durante 37 años en busca del derecho a la “verdad, justicia y reparación”, y se enmarca dentro del trabajo de investigación del doctor Beristain y Eloísa González ‘El Oasis de la Memoria’.

Este informe, presentado hace alrededor de un año, trata de recuperar la Memoria Histórica y la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental en base a la metodología de las Comisiones de la Verdad y a través de información directa de las personas afectadas. Un total de 261 víctimas relataron en esta investigación graves violaciones de derechos humanos, bombardeos contra la población civil, desapariciones, detenciones arbitrarias y torturas.

Finalmente, han asegurado que este informe “supone un reclamo” a la comunidad internacional, a instituciones como las Naciones Unidas, el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa para hacer del trabajo de derechos humanos “un enfoque central para la búsqueda de salidas políticas al conflicto según la legislación internacional”.

(EuropaPress)

http://noticias.lainformacion.com/salud/investigacion-medica/expertos-cientificos-y-activistas-presentan-en-san-sebastian-una-investigacion-sobre-las-victimas-del-sahara_noKI8JItBD2cPXRFS885o3/

“La caza de inmigrantes se ha desatado en Marruecos”

 

Según denuncia José Palazón, de la asociación melillense PRODEIN: “La persecución y la caza de inmigrantes se ha desatado en Marruecos.

 

“Varias ONG  están recogiendo a niños perdidos durante las redadas policiales por los montes del Rif y entregándolos en comisarías para intentar reunirlos con sus madres a pesar de que muchas de ellas ya han sido deportadas a la tierra desértica de Oujda en la frontera de Argelia”.

“Un bebe de tres meses se quedó sólo dentro de una chabola y las fuerzas marroquíes le prendieron fuego, el niño pudo ser salvado por otros inmigrantes pero con graves quemaduras en un brazo”.

Desde la Asociación Caminando Fronteras denuncian que esta conducta de la policía marroquí es consecuencia de las alianzas y los acuerdos bilaterales con España. “Precisamente está sucediendo esto tras la visita del rey de España a Marruecos. España quiere depurar el norte de Marruecos y así quitarse de encima el problema de la inmigración”, añade. “Muchos deportados son refugiados y según el derecho internacional quienes tienen  status de refugiado no pueden ser deportados”.

Algunos inmigrantes han sido trasladados al centro Mohamed V de Berkán. “No sabemos cuánto tiempo van a estar ahí. Tampoco sabemos si es un centro social o policial”, critica Caminando Fronteras. Otros inmigrantes intentan huir, como es el caso de la refugiada que perdió a su bebé de siete meses por el camino. “El bebé fue encontrado en el bosque por otro inmigrante subsahariano. Ahora están ambos retenidos por la Gendarmería marroquí”, critican desde la asociación, quien exige que el bebé sea devuelto a la madre.

http://periodismohumano.com/migracion/la-caza-de-inmigrantes-se-ha-desatado-en-marruecos.html

 

Náufragos, ahogados, deportados, muertos y apaleados

La suerte de muchos de los inmigrantes en su última etapa del viaje migratorio de Marruecos a Melilla.

Es el caso de una de esta superviviente de un naufragio que no puede parar de llorar, y agotada, termina en el suelo. Acaba de ver el cuerpo sin vida de su marido que se encuentra en el depósito de cadáveres del hospital Hassani de Nador, Marruecos

Mientras, APDH califica de “absolutamente ilegal” la devolución a Marruecos de otra patera llegada el viernes casi al Faro de Melilla, una “expulsión de hecho” el “coger a una persona y echarla, saltándose la Ley a la torera”.

26.05.2013 ·  · Belén Amador (Melilla)

Archivo. Rescate inmigrantes en el Estrecho (AP Photo/Marcos Moreno)

No puede parar de llorar, y agotada, termina en el suelo. Acaba de ver el cuerpo sin vida de su marido que se encuentra en el depósito de cadáveres del hospital Hassani de Nador. Consigue ponerse de pie y tranquilizarse. A su lado un hombre con los brazos en alto,-en posición de oración, tal y como marca la costumbre musulmana-, no deja de rezar. También es familiar del fallecido, y lo despide con una oración. Acompañados en todo momento por la gendarmería marroquí, y tras varias gestiones, han podido darle el último adiós. Consternados, deben mirar hacia adelante, porque han sobrevivido. Son dos de los siete subsaharianos que fueron rescatadas con vida por la Protección Civil marroquí el pasado lunes. Iban en una zodiac, al parecer junto a más de cuarenta personas, que naufragaba por la Mar Chica, una zona costera de ciento quince kilómetros cuadrados, situada en el norte de Marruecos. Esta laguna está situada a los pies de la ciudad de Nador, a pocos kilómetros al sur de Melilla.

Estos siete supervivientes, tres hombres y cuatro mujeres, han sido ingresados provisionalmente en el centro hospitalario de Nador. Nuestras fuentes nos explican que todos llegaron muy nerviosos. “Uno de ellos, estaba en estado de shock y dos de las subsaharianas que están embarazadas, llegaron muy preocupadas”, nos dicen, y nos añaden que “otra de las mujeres traía heridas en el pie”. A su delicado estado de salud se suma la vigilancia permanente a la que están sometidos, ya que hemos podido saber que en la puerta de su habitación hay siempre dos mejanis, “más otros dos que se acercan con frecuencia”, nos indican fuentes cercanas. Además nos señalan que “a algunos de estos subsaharianos, entre sonrisas, les han quitado hasta el móvil”. Aún así, tras cumplir los trámites pertinentes, a quienes lo han pedido les han permitido ver los cadáveres de los cinco hombres muertos que yacían en el depósito de esta instalación sanitaria. Algo, que aunque resulte sorprendente, no es lo habitual en este tipo de situaciones.

Pero éstas no han sido las únicas personas que han fallecido, ya que nuestros contactos nos informan de que “hay dos cuerpos más que todavía no han aparecido”, entre ellos el de un menor. “No sabemos si es de un niño o una niña”, nos aclaran, y añaden que “otras dos personas continúan en paradero desconocido”. Según nos explican, la gendarmería marroquí asegura que “nadando lograron salvarse”, sin embargo, teniendo en cuenta el estado de los inmigrantes, para otras fuentes esta versión “resulta difícil de creer”.

Archivo. Rescate de inmigrantes en Estrecho (Alkaid/Salvamento Marítimo)

Un intento de entrada a España con unas consecuencias dramáticas, tal y como podemos apreciar en las fuertes imágenes publicadas por un medio de comunicación marroquí, pero que no ha tenido prácticamente repercusión en la ciudad autónoma de Melilla. Los motivos pueden ser que la patera no llegó a acercarse a la costa española y que resulta muy difícil recabar información en el país vecino. Estas razones explicarían que casi ningún medio de comunicación local se haya hecho eco de la noticia. Todo lo contrario, a nivel mediático, ha ocurrido este viernes, cuando sobre las ocho y media de la mañana una patera con diez personas ha llegado casi al Faro de Melilla. Entonces, algunos ciudadanos que vieron la zodiac, difundieron a través de las redes sociales, esta noticia.

Desde la Delegación del Gobierno, insisten en que la embarcación no llegó a Melillay que la Guardia Civil “ha actuado conforme a lo establecido en los convenios internacionales de Salvamento Marítimo”. De ahí, nos dicen desde la Administración General del Estado que los agentes españoles “hayan acudido en su auxilio y hayan comprobado que sus ocupantes se encontraban en buen estado”. Basándose en los convenios internacionales, aseguran que el rescate corresponde a Marruecos, por lo que fue el país vecino el que se hizo cargo de la zodiac.

Un argumento que según el abogado y presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH), José Alonso, “no tiene ninguna lógica”. Aclara que en este caso la embarcación estaría en España porque “desde la costa hasta los siguientes doce kilómetros esas aguas pertenecen a nuestro país”, y añade que el límite territorial ya está marcado por el espigón, “por lo que la Dársena del Puerto, el Dique Sur, el Faro, la playa de Horcas Coloradas y Aguadú se consideran Melilla”, apunta. El abogado insiste en que “más allá del dique, pues a lo mejor, se puede cuestionar”, y asombrado añade que “ningún país defiende que tiene menos aguas territoriales que los que se reconocen en los tratados internacionales”. Además, si esto es así, “¿cómo van a llevar a cabo la ampliación del puerto de Melilla?, ¿la van a realizar sobre aguas que a priori España considera que no son suyas?”, se pregunta José Alonso, refiriéndose al proyecto que contempla ampliar esta instalación.

Archivo. La valla fronteriza que separa Marruecos y España se adentra en el mar. 15.03.2013. Al fondo el momento y lugar del traspaso de inmigrantes de la lancha de Guardia Civil a la de la policía marroquí, ambas en aguas marroquíes.

Por eso, asegura que el haber devuelto esta patera a Marruecos es una “expulsión de hecho”, que quiere decir, nos dice este letrado sin ningún tipo de duda, “coger a una persona y echarla, saltándose la Ley a la torera”. Añade que esta actuación es “absolutamente ilegal” porque cualquier extranjero que acceda sin documentación a España “debe ser identificado y si se comprueba que no puede permanecer en territorio español, por los motivos que sean, se emite una orden de devolución firmada por el funcionario”. Insiste en que la presencia de un letrado es imprescindible, “y si hace falta la de un intérprete”, apunta. Un procedimiento que, repite, “no se está llevando a cabo en Melilla”, por lo que “lo hemos puesto en conocimiento del Defensor del Pueblo”, nos dice. También nos recuerda que el pasado 15 de marzo una embarcación con doce personas que se encontraba a quince metros de la orilla de la Playa de los Cárabos, también fue entregada al país vecino. “Se está denunciando en los organismos competentes, ya que se está violando el derecho de extranjería, el derecho de estas personas”, y añade que “puede ocurrir que cualquiera solicite asilo o refugio y hay que tramitarlo, no se les puede expulsar”.

Apesadumbrado, el presidente de la APDH no se cansa de repetir que “estamos denunciando a ver si algún día dentro de dos, tres o cinco años, la gente no tiene que sufrir este tipo de arbitrariedades”. Califica estas “expulsiones de hecho” como “ilegalidades flagrantes” y añade que pueden ser incluso objeto de delito, “no sería extraño que el delegado del Gobierno, el teniente coronel de la Guardia Civil o el responsable que sea, se encuentre con una querella criminal por estos motivos”. Así de rotundo se muestra para dejar claro que la Ley de Extranjería debe respetarse, y que no existe ningún tratado que afecte a Ceuta y Melilla, “que prevalezca sobre esta norma”.

Inmigrantes en Monte Gurugú (Blasco de Avellaneda)

Apunta también José Alonso que debemos ser conscientes de que devolver una patera a Marruecos conlleva “condenar a estas personas a que les rompan los brazos y las piernas”. De hecho, hemos podido saber por fuentes cercanas a los inmigrantes que están en el Gurugú – el monte marroquí donde estas personas se refugian esperando poder pasar a la ciudad autónoma – que una persona ha fallecido en el bosque, y que incluso puede que esté enterrada. No sabemos si es la misma a la que se refería la Asociación de Prensa Marroquí (MAP) el pasado 14 de mayo. Un fallecimiento, que según este medio de comunicación, se estaba investigando y que podría estar relacionado con el salto a la valla del pasado trece de mayo. De ciento cincuenta inmigrantes que lo intentaron, sólo setenta lo consiguieron, el resto acabó entre el hospital de Nador y los campamentos del Gurugú. Estos asentamientos fueron arrasados la noche siguiente por la gendarmería marroquí que actúo con violencia y efectúo detenciones.

Pero no sólo quienes huyen de la guerra y el hambre pierden la vida en Marruecos, sino también en Melilla. Concretamente este viernes ha aparecido el cadáver de una persona cerca del puerto de la ciudad. Al parecer, se trataría de un argelino que se ha ahogado cuando se disponía a viajar como polizón en uno de los barcos que va hacia la península. Una muerte más que se suma a una lista interminable de la que no se conoce la cifra exacta, porque quienes la componen, parece que no cuentan.

http://periodismohumano.com/migracion/naufragos-ahogados-deportados-muertos-y-apaleados.html

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Información relacionada:

Archivo. Un inmigrante explica como la policía marroquí le golpeó los tobillos con una piedra . 2012. (Blasco de Avellaneda)

Inmigrantes en paradero desconocido

17.05.2013 ·  · Belén Amador · (Melilla)

Durante unas horas ocuparon las portadas: supuestamente 15o personas subsaharianas habían intentado entrar en Melilla saltando la valla fronteriza con Marruecos. La mayoría no lo consiguieron, pero según ha podido saber Periodismo Humano 19 fueron trasladados por heridas a un hospital. Nos informan de que a la noche siguiente, la gendarmería marroquí quemó varios asentamientos de inmigrantes, les golpeó severamente y apresó  a algunos.

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(AP Photo/Marcos Moreno)

Con la vida pendiente de una balsa de juguete

01.05.2013 · 

La realidad de las “barcas de juguete” es un cúmulo de historias de vida diferentes;  aunque todos los pasajeros de las “toys” comparten algo, la esperanza de un futuro mejor y un pasado atravesado por las violaciones de derechos humanos. Un grupo de siete y nueve personas puede pagarlas, los amigos se juntan, cotizan, compran sus chalecos y lo intentan. No hay grandes redes detrás.

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¿Respeto a los derechos humanos en Melilla?

29.04.2013 ·  · Belén Amador (Melilla)

¿Se están respetando los derechos humanos en Melilla? ¿La actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado está dentro de  la legalidad vigente? Estas cuestiones están siendo objeto de debate durante estos días en Melilla después de que Mustafa Aberchán, presidente del principal partido de la oposición Coalición por Melilla (CPM), atendiera en su casa a treinta inmigrantes que acababan de saltar la valla debido “a la actuación violenta de algunos agentes con los subsaharianos”.

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Dos lanchas de la Guardia Civil española arrastran con un cabo a una patera con varios inmigrantes llegados a territorio español. En la lancha de la derecha se pueden ver más inmigrantes que luego fueron entregados en el mar a una lancha de  la policía marroquí.

La Guardia Civil entrega a Marruecos a los ocupantes de una patera que ya había llegado a Melilla

15.03.2013 ·  · (Melilla-Nador)

En la embarcación viajaban unos doce ocupantes, muchos de ellos menores, que habían llegado a la bahía de Melilla y se hallaban a la deriva a unos 15 metros de la orilla de la Playa de los Cárabos con la intención de ser vistos y auxiliados por los servicios españoles. Entre los inmigrantes supuestamente expulsados de forma ilegal, se encontraba Mohamed Kamara, guineano de 17 años, que aparentemente ya fue expulsado ilegalmente por la Guardia Civil el 14 de noviembre.

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Voces del Gurugú

18.12.2012 ·  · Anna Surinyach y Médicos Sin Fronteras · (Marruecos)

Reportaje fotográfico. “Las condiciones de vida aquí nos empujan a la valla. Dormimos en el suelo, comemos frutos, lo que conseguimos en la basura, tenemos que pedir”, dice Moussa, uno de los inmigrantes que sobrevive en el monte marroquí Gurugú mientras espera poder saltar la valla de Melilla.

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“Nos golpean con piedras en las rodillas y tobillos para que no saltemos la valla de Melilla”

26.10.2012 ·  · (Nador)

Tras un infructuoso salto a la valla de Melilla varios inmigrantes, con heridas recientes, denuncian que policías marroquíes han intentado romperles las rodillas y los tobillos para “quitarles las ganas de saltar” el muro metálico que separa Europa de África en la frontera melillense con Marruecos.

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Matones golpean con palos a mujeres y hombres saharauis ante pasivos policías marroquíes uniformados

En conflicto

Según la Delegación Saharaui en España, el vídeo fue tomado el pasado 22 de marzo, durante la visita del Enviado Especial de la ONU, Christopher Ross, al Sáhara Occidental

Según el Observatorio de Recursos Naturales en el Sáhara Occidental, desde la resolución del juicio a 25 activistas por las protestas de Gdeim Izik las protestas en las calles de las ciudades saharauis se producen “casi cada día”.

02.04.2013 · Alberto Senante

Una mujer es arrastrada hacia otra calle.

Una decena de manifestantes levantan sus brazos y sus voces en medio de la calle. Varios hombres sin uniforme, y con apariencia tranquila empiezan a increparlos. Poco a poco comienzan los empujones, las agresiones a hombres y mujeres que pese a todo no abandonan la protesta. Al poco tiempo, varios hombres se llevan en volandas a una pareja que desaparece tras una esquina.

Según la delegación del Sáhara en España, una suerte de Embajada del Frente Polisario, estas imágenes fueron tomadas en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental,  el pasado 22 de marzo. El mismo día de la llegada del enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross. Los manifestantes saharauis estarían reclamando la autodeterminación de este territorio, colonia española hasta su ocupación por parte de Marruecos en 1975.

Uno de los manifestantes, es conducido por los agresores a un callejón. La cámara no alcanza a grabar lo que allí sucede, pero un minuto después aparece tendido en el suelo, visiblemente dolorido.

Tras unos momentos  en el que es atendido por -presumiblemente- otros saharauis, el hombre consigue levantarse.

En el vídeo se pueden ver mujeres ataviadas con vestidos saharauis golpeadas con palos.

En ningún momentos entre los agresores, que cada vez son más numerosos, aparece algún uniforme de la policía ni del ejército marroquí.

Sin embargo, varios de ellos se comunican a través de walkie-talkies y desde casi el comienzo de las agresiones aparecen varios coches de la “Seguridad Nacional” marroquí.

Según el Delegado Saharaui en España, Bucharaya Beyun, este tipo de acciones muestran cómo “las fuerzas de ocupación” estarían “ninguneando los esfuerzos de la ONU” para avanzar en las negociaciones de paz que se comenzaron tras el alto el fuego en 1991.

De acuerdo con esta versión,  los incidentes se produjeron un mes antes de que, en abril, el Consejo de Seguridad de la ONU vote la renovación del mandato de la misión especial en el Sáhara Occidental (MINURSO).  Los movimientos pro-saharauis reclaman el mantenimiento de esta misión y que incluya en sus competencias la protección de los derechos humanos de la población.

Para Beyun no cabe duda de que la mayoría de los agresores que se ven en este vídeo son policías que se visten de civil, aunque también apunta que desde hace unos años la Policía  invita a la población marroquí a que se una a ellos en estas acciones.

Como es habitual en el discurso de los líderes saharauis, Beyun considera que acciones como esta lanzan un mensaje a la población saharui de que la protesta pacífica y la vía de las negociación no da resultados. “Si no hay señales , pronto se romperá el alto el fuego”, alerta.

“Manifestaciones casi cada día”

Según el Observatorio de Recursos Naturales en el Sáhara Occidental (WSRW en sus siglas en inglés), una de las organizaciones internacionales con mayor presencia en la zona, desde la resolución del juicio a 25 activistas por las protestas de Gdeim Izik, las protestas en las calles de las ciudades saharauis se producen “casi cada día”.

La Coordinadora Estatal de Asociaciones de Solidaridad con el Sáhara (CEAS)  concede credibilidad a estas imágenes ya que recuerdan que en otras visitas de organismos internacionales se han producido agresiones de este tipo. “Es una tónica general”, comentan, ya que según la plataforma, estas acciones muestran que las fuerzas marroquíes “no tienen ningún pudor” de cara a la imagen que dan a la visitas de las misiones de la ONU.

Por su parte, desde la embajada de Marruecos en España no dan credibilidad a este tipo de “imágenes que pueden ser manipuladas”. “No tenemos ningún comentario sobre este vídeo porque no se puede contrastar sí son hechos reales”, comentaron. Del mismo modo, tampoco quisieron confirmar ni desmentir que ese día se produjeran altercados  en la ciudad de El Aaiún.

Desde noviembre 2010, los saharauis vienen reclamando la independencia en manifestaciones pacíficas en las principales ciudades del Sáhara Occidental. En la mayoría de ocasiones acaban con agresiones y detenciones. Tras ellas,  muchas veces se denuncian torturas por parte de la policía marroquí.

¿Qué puede empujar a hombres y mujeres, como los que se observan en el vídeo, a seguir protestando después de haber sido agredidos por una escuadra de matones?  La desesperación tras 40 años de ocupación, tolerada por la potencias occidentales, parece ser la única explicación.

 http://periodismohumano.com/en-conflicto/un-video-muestra-agresiones-a-manifestante-pacificos-en-el-sahara-occidental.html

La lucha de la mujer saharaui por los presos de Gdeim Izik

Dos años después del desmantelamiento del campamento de protesta, 24 activistas permanecen en prisión cerca de Rabat

EDUARDO MURIEL Salé (Marruecos) 17/11/2012

 

Mainmnin Laaroussi, madre de uno de los 24 presos políticos saharauis en Salé, representa con los dedos el símbolo de la victoria.

Mainmnin Laaroussi, madre de uno de los 24 presos políticos saharauis en Salé, representa con los dedos el símbolo de la victoria.

“No voy a volver a El Aiún hasta que lo haga con mi hijo”. Éste fue el juramento que pronunció cuando llegó a Salé, hace ya un año y medio, la madre del activista saharaui Ahmed Mjayad, preso tras el desmantelamiento de Gdeim Izik. Su hijo llevaba seis meses encarcelado, pero su familia no sabía de su paradero. Ahmed había sido detenido en el Sáhara ocupado y puesto en régimen de incomunicación.

Ella ha cumplido su promesa en parte: nunca volverá a El Aiún, ya que murió el pasado junio, al no recibir tratamiento médico para una enfermedad grave que padecía. Su hermana, Mbarka Mjayad, lo recuerda sin poder reprimir el llanto. “A mi hermano lo atraparon porque era muy activo en la lucha por la autodeterminación, y siempre había en su casa activistas españoles y europeos solidarios”, cuenta.

Tras su detención, la familia no supo del paradero de Ahmed hasta seis meses después. “Vinimos a Salé porque vimos que más familias saharauis estaban acercándose aquí”, explica Mjayad. A su lado, una decena de mujeres —madres, primas, hijas, hermanas de los presos—, comparten espacio en un pequeño apartamento a pocas calles de distancia de la cárcel de Salé. Una de ellas prepara té saharaui mientras otra esparce incienso por el piso. El resto, sentadas sobre los cojines que cubren todo el suelo, se escuchan las unas a las otras, se dan ánimos y buscan la manera de ayudar a sus familiares.

Los activistas fueron encarcelados durante meses sin que sus familias supieran de su paradero

Han pasado dos años desde que la policía marroquí arrasara las 6.500 tiendas de campaña que formaban el campamento de Gdeim Izik. Este hecho, que estudiosos como Noam Chomsky consideran el verdadero inicio de la Primavera Árabe, sirvió para que los saharauis mostraran de forma pacífica su descontento con la situación económica y, sobre todo, su reivindicación principal: el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental.

Sin embargo, la policía marroquí usó el lenguaje de la fuerza. Las semanas siguientes, se desencadenaron detenciones selectivas y arbitrarias. Decenas de activistas fueron sorprendidos en plena noche en sus casas y detenidos sin dar información alguna a las familias. Dos años después, 24 presos políticos continúan en la prisión de Salé, junto a Rabat, a la espera de un juicio militar que no deja de retrasarse.

“Nuestros hijos están siendo torturados y estamos sufriendo mucho”

Junto a Mbarka, sobre los cojines dispuestos en el suelo por toda la sala, Mainmnin Laaroussi, madre de otro preso, explica que organizaron el campamento de Gdeim Izik porque necesitaban expresar la indignación acumulada. “Salimos al desierto para reclamar nuestros derechos, ya que no tenemos trabajo, ni nuestros hijos, y además queremos la autodeterminación”, asegura.

“España tiene la culpa, era nuestro gobierno, así que es responsable de habernos abandonado; ahora nuestros hijos están siendo torturados y estamos sufriendo mucho, por eso pedimos al resto de países que nos protejan”, lamenta. “Tenemos recursos naturales, como el fosfato o la pesca, y queremos participar de los beneficios que nos da nuestra tierra”.

Secuestro y tortura

El activista por los derechos humanos Dafi Daich fue detenido a medianoche a mediados de diciembre de 2010. En Salé, fue víctima de maltrato y duras torturas los primeros días. Como en el resto de casos, su familia no sabía dónde estaba hasta que llegaron noticias, seis meses después, de que se encontraba en una cárcel cerca de Rabat.

Elkouria Daich, su hermana, cuenta las duras condiciones en las que se encuentra. “En la cárcel sufre tortura, los trabajadores de la prisión le maltratan, le roban la comida, y cada vez que vamos a verle nos dicen que estamos visitando a un criminal”, explica. Las visitas son de cinco minutos.

“A mi hermano le duelen los ojos y la cabeza por la tortura, pero no tiene asistencia médica”

Dafi, igual que otros compañeros saharauis, se ha puesto en varias ocasiones en huelga de hambre para pedir que se realice un juicio. Una lucha que es respaldada desde fuera, ya que las familias han hecho varias manifestaciones para que la comparecencia ante el tribunal militar no se retrase más.

“Ahora, a mi hermano le duelen los ojos y la cabeza debido a la tortura a la que ha sido sometido, pero no tiene asistencia médica”, lamenta Elkouria. “Envié una carta a la dirección del centro reclamando un médico, pero me respondieron que sólo le será concedido cuando llegue el juicio”.

Pese a todo el sufrimiento y las miserias diarias, estas mujeres no pierden el objetivo de su lucha: la autodeterminación del pueblo saharaui. “Seguimos luchando por nuestros presos políticos, por el dolor que pasamos todos los días, y por la libertad de nuestro pueblo”, zanja Elkouria.

http://www.publico.es/internacional/445955/la-lucha-de-la-mujer-saharaui-por-los-presos-de-gdeim-izik