Sobre la agresión militar de Francia y la OTAN a Mali

Despejando las mentiras y las propagandas de guerra “contra el terrorismo islámico” , parece que el principal motivo de la agresión militar de Francia a Mali es garantizar la seguridad de las minas de uranio del norte de Níger bajo el control de las empresas franceses , la ciudad de Arlit, y cuya seguridad está en peligro por que la presencia de los tuaregh expulsados y perseguidos de  Libia  -muchos defensores de Gaddafi por haberles acogido durante décadas-, y que los occidentales temen que inciten a las poblaciones a expulsarles de la region….habrá más información

 

Nazanin Armanian

Público.es

A la sombra de la crisis económica del capitalismo, las guerras coloniales vuelven a estar de moda. La siguiente víctima será Malí, alias “futuro Afganistán africano”.

¿El pretexto? El terrorismo islámico —¡cómo no!— y encima en las puertas de Europa. Al parecer, la marca de Al Qaeda, como la de MacDonald’s, abre sucursales para alimentar a las compañías de armas y de recursos naturales. España sigue con los ojos cerrados las órdenes de EEUU y Francia, y desde la base aérea de Gando de Las Palmas de Gran Canaria va a prestar apoyo logístico en la posible intervención de la OTAN en Malí. El “éxito” de la Alianza en Libia —dejando miles de muertos y un país devastado, entregado luego a sus aliados en el extremismo religioso—, le anima a realizar su segunda hazaña por aquel continente.

La compleja situación de Malí, país con 12 millones de habitantes, el tercero más empobrecido del mundo (después de Níger y Afganistán) se convirtió en caótica tras la desaparición de Gadafi —uno de los pilares de estabilidad en esta región—, y se agravó aún más, cuando miles de tuareg refugiados malienses en Libia regresaron a la zona norte de su país, coreando su voluntad de independencia. Con la ley de Murphy en el trasfondo, el 22 de marzo el oficial Amadou Sanogo, entrenado por los marines de EEUU, derroca al presidente Touré, por su incapacidad de luchar contra los separatistas, y sin crear un gobierno fuerte, acaba con el poco gobierno que había, solicitando una intervención militar a la ONU. Caos aprovechado por los tuareg para declarar autónoma la zona norte.

En estos desiertos, además de pobreza, beduinos tuareg, nómadas argelinos y mauritanos se encuentran los salafistas del FIS argelino que  junto con otros islamistas colaboraron con la OTAN para acabar con el “infiel” Gadafi, y ahora batallan en las mismas filas contra los tuareg “no musulmanes”.

La OTAN aplica su juego del “bombero pirómano” en África. Armó a los alqaedistas para derrocar al líder libio, y envió a parte de ellos a la frontera turco-siria para derrocar a Bashar al Assad, mientras, supuestamente, lucha contra ellos en Malí, Irak, Afganistán, Yemen y Somalia. Sino, ¿de qué otra manera hubiera mandado a sus tropas a África?

La misión de “liberar” la zona dominada por los tuareg prevé que los países africanos, entre ellos Argelia, envíen a partir de abril de 2013  a unos 3.500 efectivos en concepto de carne de cañón, comandada desde la retaguardia por el presidente francés Hollande (que hará de Bush europeo), que será ayudado por drones americanos. Si el gobierno de Malí no colabora, le aplicarán la política del ahogamiento económico, evitando las importaciones desde los países vecinos a un Malí sin salida al mar.

Desestabilizar Malí es otro grave error de EEUU, incluso desde el punto de vista de sus propios intereses, lo mismo que cometió en Irak, Afganistán y Libia. Supondrá más desgracia para los malienses y mayor incertidumbre en la región azotada.

¿Por qué Malí?

Malí es la primera víctima colateral de la intervención de la OTAN en Libia, el 85% de su población vive por debajo del umbral de una pobreza que les deja sin vida antes de los 48 años, a pesar de ser el tercer productor de oro del continente —después de Sudáfrica y Ghana—, que es controlado por el gigante británico Gold Fields. Malí es, además, una de las escasas reservas de uranio del mundo, explotadas por las compañías francesas, que se niegan a dejar en el país algunas migas de su monumental beneficio del robo de dicho bien. Las economías occidentales en recesión necesitan recursos naturales baratos, y también nuevos mercados (sino miren los acelerados viajes de sus mandatarios por el “Tercer Mundo”) ignorando a los verdaderos dueños de aquellas tierras y sus necesidades. A Malí, además,  ya van llegando los exploradores de petróleo.

Mapa de Mali

CIA World Factbook

Por otra parte, la propia OTAN, la alianza militar más amplia de la historia (28 miembros, y una treintena de socios), como cualquier empresa debe tener actividad para no desparecer, y África es su nuevo destino, donde de paso venderá muchas armas a todas los lugares en conflicto y a los países vecinos (¡por la amenaza terrorista!), y de paso intentará desalojar a millones de chinos que buscan lo mismo en este continente, con métodos menos agresivos. El control sobre Malí, le otorgaría a la OTAN una posición privilegiada en cuanto a base de operaciones militares,

 

ampliando el parámetro del Africom, el comando de EEUU para África, y pondría en marcha la Fuerza de Reacción Rápida en Sahel, amplio cordón que atraviesa África desde el Océano Atlántico hasta el Mar Rojo.

 

Otro punto destacable en este conflicto es el papel de Qatar y de Argelia. Los jeques reaccionarios del pequeño país, tras su incursión militar por Libia y mientras participan en el baño de sangre de Siria, en virtud del país ad-hoc a la OTAN se han volcando en desestabilizar Malí, financiando junto con Kuwait y Arabia Saudi a los islamistas del norte, para impedir que el gobierno central recupere la zona. Forman parte del escenario personajes pintorescos como Iyad Ag Ghaly, defensor del Islam puro, próximo a los servicios secretos de Arabia, en contacto con los que secuestran a los occidentales y quien recibe los millones.

En cuanto a Argelia, las pretensiones de occidente son muy peligrosas. Hillary Clinton en su visita al país, le pidió al presidente Bouteflika, implicarse en la guerra contra Malí y de paso, aumentar la participación de la compañía General Electric en la explotación de hidrocarburo argelino. Para Europa, Argelia es un gran inversor. Acaba de ingresar 5 mil millones de dólares en el FMI y en cinco años será el tercer productor de petróleo de la región, después de Arabia y Emiratos Árabes. Con una larga frontera con Malí, Argelia es para EEUU y Francia como un Pakistán ante Afganistán, país desde donde despegarán los aviones no tripulados para bombardear Malí. El gobierno de Argel debe ver mucho beneficio en ello para ignorar que tal papel despertará a los islamistas radicales, al acecho.

Malí, es otra pieza del gran tablero de África, donde la arena del desierto cegará los ojos de los jugadores foráneos llegados del Oeste.

http://blogs.publico.es/puntoyseguido/567/que-hace-espana-en-mali/

El uranio, verdadero motivo de la intervención de Francia en Malí

Lunes, enero 14, 2013, 18:16

La aviación francesa lleva a cabo ataques en Malí desde hace tres días contra grupos armados tuareg, a los que cataloga de “terroristas” e “islamistas radicales” .

Tras una reunión en el palacio del Elíseo, el ministro galo de Defensa, Jean-Yves Le Drian, explicó que aunque los ataques contra los grupos armados han dado “resultados extremadamente tangibles” en el norte y la situación avanza “favorablemente”, está aún lejos de ser controlada.

“Esta mañana tomaron Diabali después de un combate importante y de la resistencia del Ejército de Mali, que estaba insuficientemente dotado en ese momento”, añadió en una entrevista concedida posteriormente a la cadena BFM, donde recordó que los ataques aéreos persisten con el objetivo de recuperarla.

Según fuentes francesas, la llamada “Operación Cerval” ha logrado ya la recuperación de la ciudad de Konna, en el centro del país, y la destrucción de campos de entrenamiento y depósitos cerca de Gao, en la zona norte, bajo control rebelde desde mediados de 2012.

Unos 500 militares se suman al despliegue francés en todos los frentes abiertos, que según las fuentes se reforzará “en función de la situación”, y que medios como el periódico “Le Monde” avanzan que podría llegar a los 2.500 soldados en los próximos días.

Francia se ha colocado en la primera línea de fuego de un conflicto en el que hasta la fecha el apoyo de occidente es logístico y político.

El uranio, el verdadero motivo

Los medios de comunicación de masas censuran los verdaderos motivos intervencionistas de Francia y los países occidentales en el país africano.

Para empezar, resulta incorrecto hablar sobre los insurgentes como un grupo homogéneo. Hay distintos grupos e intereses. Entre los grupos armados que luchan por el control de la región están los tuareg, los islamistas radicales y grupos vinculados a Al Qaeda.

Los tuareg no son simplemente una tribu nómada, entre ellos hay hasta 6.000 personas que lucharon en Libia apoyando al coronel Muammar Al Gaddafi en 2011 durante la intervención militar occidental en ese país.

El conflicto en Malí de hecho es una consecuencia de los acontecimientos libios, cuando Occidente, y sobre todo Francia, acabaron con el frágil equilibrio en la región y ahora están “cosechando los frutos”.

Un hecho de suma importancia que no se nombra en los informativos occidentales es que en las zonas tuareg de Malí, Níger y Libia existen importantes reservas de uranio.

En el norte de Níger, país vecino de Malí, transnacionales francesas operan en dos grandes minas de uranio (Arlit y Akouta) situadas a los alrededores de la ciudad industrial de Arlit, situada en la región de Agadez.

Los yacimientos estratégicos de uranio en Malí son un elemento importante en el conflicto y explican en parte el interés de las fuerzas occidentales en la región.

Estados Unidos está preocupado por la posibilidad de que los tuareg accedan a este metal radiactivo.

Si los rebeldes establecen su control sobre los yacimientos, empezarán a buscar maneras de vender uranio, en primer lugar a Irán. Esa evolución de la situación no le gustaría a EEUU ni a sus socios de la OTAN.

Por ello, los próximos pasos que dará occidente será el despliegue, a través de Naciones Unidas, de tropas de la OTAN para un supuesto mantenimiento de la paz.

LibreRed

http://www.librered.net/?p=23850

Naciones Unidas advierte de que solo tiene comida para los refugiados malienses en Burkina hasta septiembre

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) –

Naciones Unidas ha advertido de que la falta de fondos de sus agencias humanitarias desplegadas en Burkina Faso y la llegada de nuevos refugiados malienses, que huyen de la insurgencia de los tuareg e islamistas que controlan gran parte del norte de Malí, está provocando la reducción de los alimentos y ayuda, lo que provocará que la comida de la que disponen se acabe en septiembre.

El Programa Mundial de Alimentos (PAM) y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) han señalado que apenas han recibido el dinero que pidieron a la comunidad internacional para poder atender a los refugiados que huyen de Malí a países vecinos, como Burkina Faso, Mauritania o Níger.

ACNUR solo cuenta con el 20 por ciento de los 153 millones de dólares (124 millones de euros) que necesita para atender a los 249.000 refugiados que se encuentran en estos países.

El Alto Comisionado ha explicado que al menos 53.000 malíenses se encuentran en Níger, 96.000 en Mauritania y otros 147.000 desplazados internos que se han distribuido por todo el país. Por su parte, Burkina ha acogido a 107.000 refugiados.

La jefa de la PAM en Burkina, Angelline Rudakubana, ha señalado que cuentan con comida para 60.000 malienses hasta finales de septiembre. “Después, será realmente duro”, ha indicado, según la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.

Rudakubana ha indicado que el organismo necesita comprar la comida “ahora” por que se tardará “al menos” tres meses en llevarla a algunas zonas de Burkina. Mientras, las ONG advierten de que siguen llegando refugiados malienses.

Por su parte, Francoise Kaboré, coordinadora de la ONG Plan en Ouagadougou, la capital de Burkina, ha indicado que a parte de la escasez de comida, los refugiados se enfrentan a la falta de agua potable o de refugio. “Algunos campos son muy difíciles de alcanzar y no tienen el material suficiente”, ha indicado.

A la crisis en Malí se ha unido la sequía que padece todo el Sahel. Unos 2,5 millones de personas en Burkina podrían pasar hambre este año. Alrededor de 13 millones en toda la región se están viendo afectados por la falta de lluvias, según la ONU.

http://www.europapress.es/epsocial/politica-social/noticia-naciones-unidas-advierte-solo-tiene-comida-refugiados-malienses-burkina-septiembre-20120814185940.html